Se trata de un templo de tres naves, la central más alta, crucero no destacado en planta y coro alto a los pies. Al exterior destaca la hermosa torre, a los pies de la iglesia en el lado de la Epístola. Presenta un primer cuerpo cuadrado, realizado en buenos sillares de cantería, y sobre él tres cuerpos poligonales de ladrillo que conservan claras pervivencias mudéjares en la decoración.
A los pies del templo también se encuentra la portada, cobijada por un arco de medio punto, y estructurada como portada-retablo. La torre-campanario, de planta cuadrada, se halla encajada entre la Capilla de San Fausto y la del Santísimo. Este espacio aparece decorado además por una cornisa que resalta en sus elementos arquitectónicos por la pintura aplicada.
Orígenes, reconstrucciones y cronología
El actual edificio se construye durante el primer tercio del siglo XVII y se reconstruye en la primera mitad del XVIII, en tiempos del obispo Joseph de Montes (1732). Sin embargo, sabemos que en torno al año 1667 se constituye la fábrica; una expresión que se refiere a la renta destinada para las reparaciones y conservación de la iglesia. En 1668 cayó un rayo en la antigua iglesia provocando un incendio y se decidió construir un templo nuevo por el deterioro del antiguo edificio y por los nuevos gustos barrocos.
Transcurridas varias décadas y, debido quizás al deseo mayoritario de los miembros del ya extenso tronco familiar de ser inhumados junto a sus antepasados, debió resultar insuficiente la capacidad de este tradicional recinto. Era por tanto necesario aumentar su posesión sepulcral hacia otras zonas de la iglesia todavía libres. El 25 de agosto de 1620, el licenciado Don García de Loyola, abogado del Real Fisco de la Inquisición de Murcia, hizo postura por 405 reales de renta, más los trámites de venta de la Capilla Mayor para entierro, que se dilataron hasta 1628, cuando el 24 de mayo Martín de Valderas, en nombre de Don Diego Saavedra Fajardo, ofreció 900 ducados.
En 1689 se realizan obras de solado de la puerta de los pies de la iglesia y para “tapar hoyos”. Operan reparaciones tanto en el solado de madera del altar mayor como en los tejados, que se sanearon cada cierto tiempo. Los documentos de la época recogen la existencia de socavadas que si no se arreglaban podían “sobrevenir a mayores ruinas”.
Durante los siglos XIX y XX la iglesia sufrió estados de abandono y saqueo en distintos momentos: el saqueo total y abandono al que se había sometido a la Capilla de San Fausto obliga a una intervención integral. Las obras continúan en 1909, y se registran trabajos en muros perimetrales y madera. Entre los años 1985 y 2009 llevaron a cabo trabajos de restauración en la iglesia que afectaron principalmente a las cubiertas, cúpula, torre y cimborrio del edificio.
Restauración y declaración
Restauración. Entre los años 1985 y 2009 llevaron a cabo trabajos de restauración en la iglesia que afectaron principalmente a las cubiertas, cúpula, torre y cimborrio del edificio. Declaración. Aragón Patrimonio Cultural Restaurado. 1984/2009. Las artes en el Bajo Aragón en la primera mitad del siglo XVIII.
Elementos artísticos y patrimonio
El retablo, hoy desaparecido, también se encontraba elevado sobre gradas. Un retablo que data del primer tercio del siglo XVI, que conserva reminiscencias góticas e introduciendo novedades decorativas de claro estilo plateresco. El Altar sin duda representa la imagen del barrio y de la Parroquia que data del siglo XVI. Las quince pinturas al óleo de estilo renacentista, es obra de Pedro de Campaña, representan temas como San Joaquín rechazado del Templo, la Natividad de la Virgen, la Visitación y el Nacimiento.
Otro elemento destacable es, de hecho, la pila bautismal que se encuentra en la cabecera del templo. También se menciona una central de cuatro frentes y piedras semipreciosas y dos pilas de agua bendita de ágata y mármol; una al entrar por la puerta principal y otra en la puerta del costado. Hoy muchas de estas piezas están desaparecidas.
La fachada norte muestra cuatro contrafuertes de base de sillar de piedra y ladrillo. Únicamente en esta última zona presenta mayor altura. La principal se remataba con un sencillo tímpano de nueva factura remarcando el tejado a dos aguas que cubre el templo. La bicromía interior forma cuatro plementos como gajos de la media naranja.

Capillas y vinculaciones históricas
La Orden de Santiago propugna la construcción de una capilla de tipo funerario dedicada a san Fausto Labrador, cuyas reliquias acogería al término de sus obras. El saqueo y abandono de la Capilla de San Fausto hizo necesaria su intervención integral. En el atrio de la parroquia existía un espacio que correspondía con el atrio que fue cerrado en el siglo XVIII y que actualmente sólo se intuye en fotografías históricas.
En la iglesia aparecen inscripciones y escudos como el escudo del Marqués de Mejorada, benefactor del templo. La presencia de elementos de yeso de estilo corintio en columnas que se incorporaban a la cornisa corrida de toda la cabecera y unas volutas que centraban un tondo alegórico al Espíritu Santo, son elementos documentados aunque hoy algunos ya no se aprecian.
Documentación de obras y gastos
Se registra un gasto de 300,50 reales por trastejar los tejados del edificio de la iglesia: 850 tejas. También se documenta el encargo de herrajes realizados por Juan González, maestro portaventanero de Alcalá de Henares, y la intervención del albañil Gerónimo Correa. Se habla de la eliminación de una ventana de la sacristía con relleno de ladrillo y de composiciones o tabiques en las verjas del pórtico que debía decidir el cura, “echando las puertas necesarias para la comunicación y resguardo”.
Vínculos con órdenes, cofradías y figuras locales
Desde 1588 había albergado la Cofradía de los Ciegos. La Hermandad fundada por el gremio de Mareantes tuvo su sede canónica en la Real Parroquia y procesionaba el Miércoles Santo; la Hermandad pasó posteriormente al Palacio de los Duques de Monpensier cuando se creó el Seminario. En el barrio y en la historia local aparecen apellidos y familias como los Saavedra Fajardo que impulsaron obras y ampliaciones para uso funerario y sepulcral.
La Natividad en la tradición litúrgica y devocional
La parroquia toma el nombre y la devoción a la Natividad de Nuestra Señora, temática que convoca iconografías, celebraciones y fiestas en torno al nacimiento de María. La Natividad de Nuestra Señora tiene una larga tradición litúrgica y artística en la Iglesia, con ciclos iconográficos que incluyen escenas como la Presentación en el Templo, la Visitación o la Asunción y con fuentes que van desde textos apócrifos hasta la tradición litúrgica oriental y romana.
Actividades pastorales y sociales
La parroquia es la casa de Dios en medio de la casa de los hombres. Así reza el lema de la página web de la Natividad de Nuestra Señora. En medio del barrio, una parroquia en salida, un templo con un altar desde el que se ve y se palpan las alegrías y las esperanzas del hombre ahora puestas en la mesa común.
Un presbiterio, en una arquitectura sencilla, construcción que hace cincuenta años cumplió el aniversario, y que tiene como singularidad una preciosa vidriera de los Talleres de Arte Antonio Vallez, que representa los misterios del triduo pascual.
Don Asterio Felipe, que es arcipreste en la parroquia de la Natividad de Nuestra Señora, sorprende por su capacidad de trabajo y por la constante búsqueda de iniciativas que evangelicen. A tiempos nuevos, propuestas nuevas: por ejemplo, en el ámbito de la educación de la fe, la implantación del “Oratorios para niños” o el método Godly Play, cuyo referente es el texto de Rebecca Nye, “La espiritualidad infantil”. Un método que parte del reconocimiento de la espiritualidad innata de los niños y ofrece una singular narrativa bíblica, de fe, cargada de elementos simbólicos que atraen la atención y se fijan en el imaginario personal y colectivo.
No solo se aplican estas novedosas metodologías con determinados momentos de la catequesis; esa inquietud de profundizar en la vida en el Espíritu está presente en los grupos de reflexión, que trabajan el texto de “Las preguntas escuetas del Evangelio”, de Ermes Rochi.
Acción misionera y social
Otra característica de esta parroquia es su profunda vocación misionera desde la Asociación, ONG, “Embarrados”. ONG para el desarrollo, creada para apoyar los proyectos misioneros con los que están comprometidos en Burundi y Bolivia, donde un matrimonio de la parroquia pasó seis años y fundó el centro de educación especial “Mururata” para discapacitados. Tanto desde la ONG “Embarrados”, como para el proyecto CUBA, se realizan viajes para acompañar y animar a los destinatarios. Son muy concurridas las iniciativas de “Embarrados” para conseguir fondos que ayuden a las misiones.
En estrecha relación con esta dimensión de la misión “ad gentes” está la relación de la parroquia con San Egidio y sus actividades en Madrid, por ejemplo “Amigos en la calle”. San Egidio es hoy un corredor de humanidad entre los pueblos y esperanzas. En no pocas ocasiones el párroco atiende a las celebraciones de la Comunidad de San Egidio, como por ejemplo “Morir de esperanza”, en recuerdo de los sin techo fallecidos.
Atención local: Cáritas, ancianos y campamentos
Otra de las prioridades de esta parroquia es la atención de las personas solas y enfermos, a través del grupo de Vida Ascendente, que también tiene su presencia en la residencia de ancianos de Cáritas en el barrio. Dentro del capítulo de la acción social, la Cáritas parroquial abre el despacho para la acogida de personas y familias sin recursos. También presta apoyo escolar en el Centro Labouré, regentado por las Hijas de la Caridad, que están muy implicadas en la parroquia.
Y no debemos olvidar el Campamento de verano, que ahora también es campamento familiar, un puente entre los cursos parroquiales, con una temática siempre de profundización en la fe.

Patrimonio artístico relacionado y conexiones culturales
En el ámbito artístico histórico se documenta la actividad de artistas y talleres que enlazan con la parroquia y su contexto: por ejemplo, la obra del ceramista Niculoso Pisano y la relación entre centros productores como Talavera de la Reina y Sevilla en el siglo XVI. En la parroquia y su entorno aparecen relieves, esculturas y pinturas que remiten a autores como Pedro de Campaña y a talleres artísticos con influencia renacentista y plateresca.
Imágenes, esculturas y relieves
El relieve de la Adoración al Niño Jesús y otros tres relieves de fachada que recogen escenas como la Visitación, la Anunciación y la Adoración al Niño, son ejemplos de la implicación del arte local en la identidad parroquial. En el atrio hay esculturas tituladas La Paz Suplicada y La Paz Concedida, del escultor Antonio Leiva Jiménez, que enriquecen el conjunto exterior de la parroquia.
Propuestas de difusión y recursos multimedia
Para acercar la historia y la actividad pastoral al público se sugiere la realización de materiales audiovisuales y didácticos que expliquen la arquitectura, las reformas históricas, las obras de arte y los proyectos sociales. Además de la inserción de paneles informativos en el atrio y la iglesia, una infografía que muestre la cronología de las obras y restauraciones facilitaría la comprensión de la evolución del templo.
Datos sobre la Arquitectura de la Parroquia Nuestra Señora de la Natividad - Tepoztlán, Morelos

Tabla resumen: hitos y actividades
- Siglos XVI-XVII: obras fundacionales y capillas funerarias (Saavedra Fajardo)
- 1667-1689: constitución de la fábrica, incendio por rayo (1668) y obras de solado
- Primer tercio s. XVII / primera mitad s. XVIII: construcción y reconstrucción barroca
- Siglos XIX-XX: estados de abandono, saqueo y reparaciones puntuales
- 1985-2009: restauraciones de cubiertas, cúpula, torre y cimborrio
- Actividades actuales: catequesis innovadora, Godly Play, grupos de reflexión, ONG “Embarrados”, colaboración con San Egidio, Cáritas, campamentos
La riqueza histórica, artística y social de la parroquia de la Natividad se manifiesta tanto en su arquitectura -torre, portada-retablo, capillas y contrafuertes- como en su vida comunitaria: métodos novedosos de educación en la fe, vocación misionera y trabajo social con los más vulnerables configuran el rostro contemporáneo de una parroquia con profundas raíces históricas.