Etimológicamente significa arcus arco y solium sepulcro o sarcófago. El arcosolio era una tumba, de forma abovedada, destinada a personajes notables como santos y mártires. Se trata de una tumba que era utilizada para enterrar a los personajes más importantes como eran los mártires y los santos.
Origen y uso en la Antigüedad
Arcosolio (del latín arcus, arco, y solium, sepulcro, sarcófago) es un término arquitectónico aplicado a un hueco en arco que se empezó a usar como lugar de enterramiento en una catacumba. La lápida de mármol se ponía horizontalmente. Las tumbas llamadas arcosolios en las catacumbas se excavaban en la pared de los subterráneos. Eran cámaras abovedadas, cavidades abiertas en la roca viva, cubiertas con una losa de mármol y colocadas a la altura de una mesa ordinaria.
A menudo se dice que arcosolios que contenían el cuerpo de un mártir sirvieron como altares para celebrar en su mesa los oficios divinos. También para muchos, los arcosolios eran ciertamente inútiles como altares. La parte más ensanchada o galería con arcosolios servía de capilla funeraria.
Evolución medieval y recuperación gótica
El arcosolio era muy utilizado en Roma en el siglo III. A partir del siglo XIII, con la llegada del gótico, se vuelve a utilizar este tipo de tumbas, situadas ahora en las paredes de las iglesias. Después de varios años este se volvió a utilizar a principios del siglo XIII, las cuales a diferencia del siglo III que eran utilizadas en una catacumba, estas se utilizaban en las paredes de las iglesias.
El nicho en el que se introduce el sarcófago tiene ahora forma de arco ojival y, posteriormente, con la llegada del Renacimiento, de medio punto. El sarcófago se coloca en una especie de nicho que posee una forma ojival, y en su tapa se colocaba el bulto yaciente del personaje que era enterrado en el lugar. En cuanto al sarcófago, a partir de un momento se coloca sobre su tapa el bulto yacente del difunto; en casos excepcionales, el bulto se representa en posición orante.
Tipologías y ubicación
Vano (1) ciego, de 60 a 100 cm de profundidad y altura variable, rematado en arco, abierto en un muro al nivel del suelo o próximo a él. Su misión es albergar un sepulcro. Sepulcro mural en nicho, cobijado por un arco o un vano adintelado abierto en la pared. Su estructura es susceptible de múltiples variaciones por los diversos elementos que lo pueden formar y las diferentes combinaciones que se establecen entre ellos.
De acuerdo con la relación existente entre el sepulcro y el muro que le sirve de sustento, se pueden distinguir dos tipos de arcosolio, dependiendo de si éste forma parte de la estructura arquitectónica o simplemente se ha adosado a la pared. En las paredes de iglesias y claustros los arcosolios se utilizan para cobijar sarcófagos decorados y sepulcros medievales.
Decoración y función litúrgica
Las capillas a menudo estaban decoradas con pinturas murales y esculturas. Las capillas a menudo estaban decoradas con pinturas murales y esculturas. La zona de la iglesia es la más elaborada de todo el conjunto. Aquí ya encontramos una hornacina rematada en arco de medio punto con una cruz latina grabada en su fondo.
En algunos casos, las pinturas murales góticas decoran uno de los arcosolios, como las de la Capilla del Tesoro también llamada Capilla de San Pedro. Detalle de las pinturas murales góticas en uno de los arcosolios de la Capilla del Tesoro también llamada Capilla de San Pedro.

Ejemplos notables
Domenico Fancelli recupera esta tipología y como ejemplo en España se puede mencionar el monumento funerario que realizó para el Cardenal Diego Hurtado de Mendoza, que se encuentra en la Catedral de Sevilla. Un ejemplo de esta estructura, se puede encontrar en la Catedral de Sevilla, que fue mandado hacer por el Cardenal Diego Hurtado de Mendoza.
También está el sepulcro bajo arcosolio que fue erigido en Cartuja de Miraflores, en Burgos, por el escultor Gil de Siloé bajo mandos del infante Alfonso, que era el hermano de Isabel Católica. El sepulcro del Doncel es la tumba de Martín Vázquez de Arce ubicada en la capilla de San Juan y Santa Catalina de la catedral de Sigüenza (Guadalajara).
En numerosos edificios religiosos españoles se conservan arcosolios y sepulcros relacionados con diversas épocas: Claustro de la Real Colegiata Basílica de San Isidoro (León), Catedral de Jesús Nazareno (Huesca), Claustro del monasterio de San Salvador (Oña, Burgos), Catedral de Santa María (Sigüenza), Catedral vieja de Santa María de la Sede (Salamanca), y la Colegiata de Santa María del Sar (Santiago de Compostela), entre otros.
Arcosolios en claustros y ermitas
Perteneció a un monasterio fundado en las primeras décadas del siglo X y finalizada por el abad Salomón. En el interior del brazo sur del transepto hay un gran arcosolio que presumiblemente pertenecería al noble fundador del cenobio. Arcosolios del claustro: es una lástima que a nuestros días no haya podido llegar el claustro completo con sus cuatro tramos.
Ermita de San Gregorio. A los pies del muro norte se abre un gran nicho en arco de medio punto con un sepulcro labrado en piedra sobre un banco del mismo material. Este espacio tiene fines claramente funerarios. Arcosolio-lucillo encontrado, tras las obras en el suelo del vestuario capitular de la seo permiten localizar un desconocido arcosolio cegado que se abrirá tras contar con el visto bueno de Patrimonio.
Elementos asociados y terminología
- Arca funeraria.
- Cenotafio.
- Cipo.
- Cista.
- Columbario.
- Cubículo.
- Hipogeo.
El arcosolio, una tumba típica de los siglos tercero y cuarto, es un nicho mucho más grande con un arco encima. Es una tumba que solía cubrir el sepulcro de un mártir. Las tumbas llamadas arcosolios en las catacumbas eran cámaras abovedadas que servían también como capillas funerarias.
Monumentos Funerarios en la Capilla de la Bordadita
Tabla: Evolución formal del arcosolio
A continuación se resumen las formas del nicho a través de los periodos:
- Siglos III-IV: arcosolio en catacumbas, hueco abovedado con losa horizontal de mármol.
- Siglo XIII (gótico): nicho en muro con arco ojival, integrado en iglesias y capillas.
- Renacimiento: recuperación del arco de medio punto y variantes escultóricas en sarcófagos.
El sarcófago se coloca en una especie de nicho y en su tapa se colocaba el bulto yaciente del personaje que era enterrado en el lugar. En los muros laterales se han abierto varios arcosolios que cobijan sarcófagos decorados.

La razón del porqué procede de una reforma en la iglesia, por parte del arquitecto Felipe Rubio Mulet entre 1740 y 1785. Construida en el s. XIV sobre una iglesia primitiva del s. XII. En puertas, ventanas y muros aparecen arcos apuntados, su función era la de acoger sepulcros.
La misión del arcosolio es albergar un sepulcro y su función ha oscilado entre lo funerario y lo litúrgico, integrándose en ocasiones en el conjunto devocional del edificio. Su presencia en muros, claustros, ermitas y catedrales revela la importancia social y religiosa de quienes fueron sepultados bajo estas arquitecturas.