Tengo debilidad por este crossover. Empezaré confesándolo, creo que será lo más justo: Tengo debilidad por este crossover. Tal vez sea culpa de mi edad, del momento en que me acerqué al Hombre Murciélago, en los inicios de Ediciones Zinco, y una época en la que Ra’s al Ghul hizo acto de presencia primero en las anteriormente reseñadas historias “Messiah of the Crimson Sun” y “Resurrection Night”, y después en la clásica “Saga de Ra’s al Ghul”.
La resurrección de Ra’s al Ghul fue el primer gran crossover de Batman durante la era de Grant Morrison al frente de la serie Batman. Publicado entre 2007 y 2008, nos plantea el regreso de Ra's Al Ghul de la muerte, con las implicaciones que supone para el Caballero Oscuro, Nightwing, Robin (Tim Drake) y Damian Wayne, el hijo de Batman y Talia Al Ghul.
Formato y créditos
Edición original: Robin núm. 168 y 169 USA, Detective Comics núm. 838 a 840 USA, Batman núm. 670 y 671 USA, Nightwing núm. 138 y 139 USA, Batman annual núm. 26 USA, Robin Annual núm. 7 USA. Formato: Cartoné, 288 págs. GUIÓN: Fabián Nicieza, Grant Morrison, Keith Champagne, Paul Dini, Peter Milligan. DIBUJO: Carlos Rodríguez, David Baldeón, David López, Don Kramer, Dustin Nguyen, Freddie Williams II, Jason Pearson, Ryan Benjamin, Tony S. Daniel.
Premisa y desarrollo
La relación entre Batman y Ra’s al Ghul ha sido desde siempre atropellada, mezclando admiración, respeto y odio a partes iguales, haciéndolos aliados en ocasiones puntuales y enemigos irreconciliables el resto de las veces. Con el fruto del escarceo entre Batman y Talia al Ghul, hija de Ra’s, sus destinos quedaron unidos para siempre convertidos en padre y abuelo de Damián, hijo del murciélago y nieto del demonio.
Muchos dirán que Ra’s al Ghul es inmortal y no se equivocan en tal afirmación, ya que alguien que ha burlado durante siglos su reunión con la parca siempre se guarda algunos trucos bajo la manga por si se viera en una situación complicada. No solo de las Fosas de Lázaro vive Ra’s y para su reaparición nos dieron a conocer otra de las maneras que tiene el villano de esquivar a la muerte.
El plan que tiene Ra’s al Ghul para regresar de entre los muertos, todo orquestado por el fiel Fantasma Blanco, es el de que su alma ocupe otro cuerpo más joven. ¿El elegido? Su propio nieto, Damian, ya que al pertenecer a su sangre es un candidato perfecto con el que el proceso puede tener éxito sin consecuencias… para Ra’s. La mente de Damian sería borrada de la existencia.
Recién comenzada la obra el escocés se aparta dejando que otros «jueguen» con Batman y compañía. Después de una interesante reescritura del origen de Ra’s al Ghul (aunque con mucha menos fuerza que cualquier versión de Dennis O’Neil) y un breve prólogo de Keith Champagne, Morrison va al grano y nos presenta un Ra’s en versión zombie y nos cuenta casi todos los detalles de cómo es esto posible.

El reparto de protagonistas y su evolución
Los personajes que participan en el crossover como protagonistas de cada serie implicada son Batman, Robin y Nightwing, y cada cual lo hace de forma plena, no como una pieza más de un puzzle cuya imagen final no tiene nada que ver con ellos. Damian tendrá las ideas muy claras, y no le atraerá un ápice la idea de dejar de existir en favor de su abuelo, y Talia, como es tradición, estará atrapada entre todo lo que los hombres a su alrededor quieren hacer.
La presencia de Tim Drake es muy importante en el devenir de la trama. Primero, porque Damian quiere quitarle el puesto de Robin y esto provoca que cada vez que se encuentren salten verdaderas chispas, ya que Damian, a pesar de ser más joven que Tim, lucha de manera formidable y además le insulta de forma bastante grave cada vez que se encuentran. El menosprecio al que se ve sometido constantemente desde la presencia de Damian está haciendo que se plantee realmente cuál es su verdadera misión en la vida y al lado del Caballero Oscuro.
Mientras tanto y por otro lado, Talia Al Ghul también se mueve de forma ambivalente en esta narrativa. Pero para variar, el hecho de tener un hijo cambiará significativa y dramáticamente el curso de su vida. Sin adelantar acontecimientos, diremos que los sucesos de esta saga cambiarán la forma de pensar de Talia respecto a su relación con su padre, con Batman, y con su papel en todo.
Estructura y tono
La resurrección de Ra’s Al Ghul está contada en las series Batman, Detective Comics, Robin y Nightwing, y cuenta con dos partes del preludio en los anuales de Batman y en el de Robin, aunque en este último solo se incluye la historia relacionada con el evento, de 16 páginas. Está estructurada en tres preludios, siete capítulos y un epílogo.
El foco de la historia pasará de unos personajes a otros, siguiendo los progresos de Ra’s al Ghul en su proceso de resurrección, o a las desventuras de Damian tratando de burlar a su impuesto destino, pero siempre de forma orgánica y ordenada, sin dar la impresión de ser una mezcolanza de tramas con poca conexión. El atractivo que encuentro en este crossover, precisamente, es que todas las series se unen de forma extrañamente natural para un evento puntual, al modo de los antiguos anuales, sin necesidad de que “todo cambie para siempre”.
Guionistas y colaboraciones
Por supuesto el nombre de Grant Morrison es el más prominente de la portada, y su mano se percibe detrás de muchas ideas tras el crossover, pero solamente escribe dos de los once cómics aquí recopilados, y aquí todo el mundo tiene su oportunidad para brillar. Un crossover de esta envergadura no podría ser creado sólo por un autor. Grant Morrison tuvo el peso de la argumentación, pero el trabajo conjunto con varias estrellas del medio es lo que causó que este cruce entre series fuera realmente atractivo.
En el guión de Batman Annual #26 nos encontramos con Peter Milligan, guionista también de los números de Robin durante este crossover. En Detective Comics nos encontramos al imprescindible Paul Dini. Por último, Fabian Nicieza es el guionista de la serie Nightwing durante este crossover.
Aspecto gráfico: variedad a costa de homogeneidad
Y de la misma forma que hay diferentes guionistas al estar hablando de diferentes colecciones que forman una gran historia, nos encontramos con un elenco de artistas incluso mayor en el que encontramos estilos para todos los gustos. Como siempre en estos casos, esto tiene la ventaja de ofrecer cierta variedad al conjunto pero la gran pega que ello conlleva, la falta de homogeneidad que te saca de la historia entre número y número, contando además con algunos dibujantes que no llegan a estar a la altura de las circunstancias y afean el resultado final.
Mientras la coordinación y el reparto de las tramas y los guionistas es impecable, la unidad gráfica es un desastre, abundando los fallos de raccord como el aspecto y las vestimentas de algunos personajes, que cambian de un capítulo a otro, siendo el caso más llamativo el momento del “triunfo” de Ra’s. Y es espantoso el aspecto de Ra’s como momia cachas con turbante. ¿Turbante? ¿Por qué?
Lo destacado y lo criticable
- Lo mejor: Los números de Morrison y en concreto el enfrentamiento con el Sensei.
- Lo peor: Los cambios de dibujante tan continuos y la falta de unidad gráfica.
La idea general de la historia es interesante, pero adolece de lo propio de este tipo de eventos repartidos en múltiples series, cada una de su padre y de su madre: tiene sus números mejores y sus números peores, y en esos peores, es muy difícil ocultar esa sensación de evento alargado artificialmente. Gracias a su extensa duración puede profundizar más en las motivaciones de Talia o del propio Ra’s, y ver los conflictos de Tim o Dick.
Si la saga se hubiera ceñido a los números y el punto de vista de Batman, sin duda, habría ganado en empaque y hubiera sido mucho más redonda. Las historias contadas en las series de Robin y Nightwing me parecen un poco más de relleno, centradas en la acción y las peleas, aunque por otro lado es innegable que aportan volumen a los personajes.

Relación con el resto de la etapa Morrison
Un evento que se hace necesario por ser el nexo de unión con El Guante Negro y Batman R.I.P., los dos volúmenes que cierran el primer acto de la etapa del escocés. La etapa de Grant Morrison fue magnífica. Mientras que 'Batman e hijo' fue el primer golpe sobre la mesa de Morrison, 'La resurrección de Ra's Al Ghul' fue la confirmación de esta promesa.
Lo que hizo Grant Morrison en Batman no tiene parangón. No sólo revolucionó totalmente al personaje y todas las series relacionadas, sino que hizo una cosa que pocos autores consiguen hacer con superhéroes con un canon tan estricto: cambió a Batman para siempre. Sí, porque tener un hijo te cambia la vida... y, precisamente, el primer arco argumental de la era Morrison fue 'Batman e Hijo', presentando a Damian Wayne Al Ghul.
Edición y lectura recomendada
ECC Ediciones edita este tomito en cartoné con la calidad a la que nos tiene acostumbrados. ECC continúa la edición de esta etapa del Batman de Grant Morrison en su sello Batman Saga. ECC ha editado la saga como debe ser, con todos sus números, completa.
La edición de ECC Ediciones continúa el diseño aplicado al resto de la etapa de Grant Morrison, lo que para mí es un acierto. Mi única pega al respecto es la actual costumbre de indicar los autores del tomo al comienzo pero no indicar de qué partes son responsables. De hecho ni siquiera hay títulos de episodio. Esta técnica hace la lectura más limpia, pero se pierde una información que para muchos es importante.
Recomendación
En definitiva estamos ante un event o que no siendo brillante tiene más claros que oscuros, con la única pega del mencionado apartado artístico, con una premisa muy atrayente: toda la Bat-Familia contra un genio criminal a nivel mundial con siglos de experiencia, que los hará dudar de ellos mismos. Una interesante recuperación del clásico villano de Batman, con una historia repartida entre las diferentes colecciones del murciélago, y que a pesar de los cambios gráficos de una colección a otra o de que el foco de la historia vaya cambiando continuamente, hace que el global de la historia sea muy satisfactorio y una lectura divertida.
Batman, la resurección de Ra's Al Ghul Review
La historia se cierra con el delicioso epílogo de Paul Dini y Dustin Nguyen, este último en su debut como dibujante regular en Detective Comics. En este capítulo final veremos al renovado Ra’s al Ghul volviendo poco a poco a sus actividades y la decisión que toma Batman para detener a tan peligroso enemigo antes de que sea demasiado tarde.

En todo caso, la historia es muy disfrutable y no llega a ser tediosa en ningún momento, cuenta con guionistas que saben mantener el nivel en cruces de este tipo. Al fin y al cabo, una premisa interesante, la Batfamilia como protagonista absoluta de una historia de desesperación por aferrarse a la vida y el regreso de un impertérrito villano de la galería del hombre murciélago son ingredientes suficientes como para vender la historia a los lectores.