La Hermandad de los Estudiantes de Sevilla nació de la iniciativa de un grupo de profesores y alumnos de la Universidad de Sevilla y su vinculación con la vida universitaria ha marcado desde sus orígenes su trayectoria religiosa, cultural y social. Esta síntesis recoge los hitos históricos, las imágenes titulares, la evolución de sus cultos y la relevancia del boletín informativo que documentó y difundió la vida de la corporación.
Orígenes y fundación académica
La Hermandad de los Estudiantes de Sevilla tiene su origen en los sentimientos católicos de un grupo de miembros de la Universidad de Sevilla (profesores, estudiantes, catedráticos, personal laboral universitario, etc) en torno a comienzos del Siglo XX. La idea de crear una hermandad de estudiantes que rindiese culto al Santísimo Cristo de la Buena Muerte surgió en un artículo publicado en la revista universitaria local ”Alma Mater” en el año 1914, firmado por el alumno José Bernal Romero. El origen de la Hermandad se encuentra en la iniciativa de un grupo de universitarios que, a lo largo del año 1924, mantuvieron una serie de reuniones en el Laboratorio de Arte de la Facultad de Filosofía y Letras, donde fue perfilándose esa iniciativa.
Una vez redactadas unas Reglas inspiradas en las de las hermandades de El Silencio y La Amargura, y tras su aprobación, el 17 de Noviembre de 1924 se celebró en la Iglesia de la Universidad el Cabildo Fundacional de la Hermandad, en el que se dio cuenta de la precitada aprobación de reglas y se eligió la primera mesa de Gobierno de la Corporación. Ya desde ese primer acto, se puede apreciar la vinculación de la Hermandad con la Universidad de Sevilla, puesto que en ese Cabildo Fundacional el Vicerrector juró las reglas en nombre del claustro universitario.
Las imágenes titulares y su significado
El eje central de la devoción universitaria fue la imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, imagen realizada por Juan de Mesa en 1620, para los Padres Jesuitas quienes tenían su casa profesa en la que después sería sede de la universidad hispalense. El portentoso Crucificado, realizado por Juan de Mesa en 1620, se encontraba depositado en la Iglesia de la Universidad por haber pertenecido a una congregación de sacerdotes que tenía su sede en dicho templo.
En 1930 Antonio Bidón Villar realizó gratuitamente para la hermandad una imagen de la Virgen, que fue bendecida por el cardenal Ilundáin en 1931. Esta talla no fue del agrado de los hermanos por lo que al poco tiempo se acordó su sustitución por la imagen actual de Juan de Astorga. La imagen de María Santísima de la Angustia, fechada en el año 1817, fue adquirida por la Hermandad de los Estudiantes en 1942 y perteneció a la Hermandad del Despedimiento de Cristo con la antigua advocación del Dulce Nombre de María.

Primeras salidas procesionales
A pesar de las dificultades iniciales, la cofradía realiza su primera estación de penitencia en 1926 procesionando únicamente con la Imagen del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, sobre un paso realizado en madera de caoba por el ebanista Serradilla de estilo neoclásico. Posteriormente el paso sustituiría los cuatro faroles neomudéjares por los actuales hachones de cera color tiniebla, añadiendo cuatro evangelistas en las esquinas del paso realizados por el escultor Antonio Bidón.
El Martes Santo de 1946 se produjo la primera salida del paso con la Virgen de la Angustia, acontecimiento que tuvo gran eco en la prensa. El nuevo palio se realizaría siguiendo un proyecto de estilo neorrenacentista de Joaquín Castilla Romero, el cual había realizado para la Esperanza Macarena y que esta hermandad había rechazado por no considerarlo adecuado. La Hermandad de los Estudiantes toma el proyecto realizado para la Hermandad de la Macarena y modifica algunos aspectos del mismo, adaptándolo a la iconografía universitaria.
Dificultades, Guerra Civil y consolidación
En los primeros años la Hermandad afrontó disparidad de opiniones internas sobre acompañamiento musical y ostentación en los actos, además de problemas económicos y variación en el número de hermanos. El 30 de abril de 1932 la hermandad se enfrentó a un momento muy difícil que podía haber llevado a su desaparición: para respetar el carácter laico de la Universidad, el rector comunicó la clausura al culto de la iglesia y no autorizó a la cofradía a trasladar las imágenes a otro lugar. Este acontecimiento, unido a la politización de cualquier aspecto religioso, obligó a celebrar los cultos hasta 1935 en la parroquia del Divino Salvador ante dos fotografías de los titulares.
Durante el periodo de la Guerra Civil (1936-1939) la Hermandad de los Estudiantes, a diferencia con la gran parte de cofradías sevillanas, no sufrió en demasía los efectos de la contienda, destacándose la llegada al templo de la Anunciación de la Hermandad de la Esperanza Macarena en la madrugada del 4 de octubre de 1936, siendo recibida en la puerta de la Iglesia por varios miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad de los Estudiantes. Fruto de esta convivencia surge el hermanamiento entre la Hermandad de la Macarena y la Hermandad de los Estudiantes que se mantiene hasta nuestros días.
Traslado y vinculación con la nueva Universidad
La estrecha relación entre la Universidad y la Hermandad adquirió un pleno sentido cuando, al conocerse el traslado de la Universidad de la calle Laraña a la Fábrica de Tabacos, la Hermandad acordó trasladarse con ella el 7 de febrero de 1950. El Santísimo Cristo de la Buena Muerte visitaría la nueva sede de la Universidad de Sevilla, sita en la antigua Fábrica de Tabacos, en 1954, con motivo de la inauguración de la Facultad de Derecho, la imagen sería trasladada a hombros desde la iglesia de la Anunciación hasta el altar instalado en el Aula núm.
Como experiencia previa al traslado definitivo, el Santísimo Cristo participó en las Santas Misiones de 1965, presidiendo el altar instalado en la caseta permanente del Real Círculo de Labradores en el Prado de San Sebastián y celebrando actos para profesores y alumnos. El 26 de noviembre de 1966 se realizó el traslado de las Imágenes a su nueva sede en la calle San Fernando, destacando la gran asistencia de público y la participación en el cortejo de distintas autoridades.
Cultos, quinarios y vida interna
Entre 1972 y 1982 la Hermandad celebró el quinario a sus titulares en la Catedral, consolidando la solemnidad de sus cultos. El 27 de febrero de 1983, en un nuevo traslado a la iglesia de la Anunciación para celebrar el quinario del Cristo de la Buena Muerte, la imagen sufrió un accidente que impidió su presencia en dicho culto y la posterior estación de penitencia a la catedral en la tarde del Martes Santo de ese año.
A partir del año 1983 hay un nuevo intento de cambiar la imagen exterior e interior de la corporación. La actividad de la cofradía, sin abandonar la proyección exterior, se volvería a partir de entonces más hacia su interior con el fin de revitalizarla. Varios ejemplos representativos de dicho cambio pueden ser la confección de unas nuevas reglas, la potenciación de actividades tendentes a desarrollar la espiritualidad y la atención a distintos colectivos. Todo ello propició la presencia en la hermandad de un grupo importante de personas jóvenes, que facilitó el ejercicio de la labor cultural y la celebración anual del ciclo Aula, Cultura y Fe.
El Boletín informativo: nacimiento y evolución
En enero de 1959 el Delegado en el Consejo de Cofradías del Martes Santo, Juan Moya García, manda editar un Boletín dedicado por estas corporaciones. El primer número se hace en multicopista y los otros siete en imprenta. Esta razón de creación era necesaria, para defender, promover y propagar las Cofradías, sirviendo de programa informativo y de difusión con sentido positivo. La dirección del mismo se confió al periodista Luis Joaquín Pedregal y como administrador a Juan José Marín Vizcaíno.
En octubre de 1959 aparece por fin esta deseada publicación, estando al frente el periodista indicado anteriormente, y como delegado por el Consejo, Marín Vizcaíno. Figuraba en la portada una fotografía de la Virgen de los Reyes como Patrona del Consejo y tenía 16 páginas. Rápidamente se encargó el encuadre de la portada a Guillermo Bonilla, presentando varios proyectos y escogiendo el que ha permanecido desde el primer número, figurando en el lateral izquierdo, un nazareno de cola portando la Cruz de Guía, así se mantuvo hasta febrero de 1986.
En aquel momento se obtuvo cierto padrinazgo merced a la generosidad que dispensaba el Ayuntamiento por medio del edil Antonio Romero Carmona, obteniéndose una subvención de mil pesetas por número. Bienhechor singular del Boletín ha sido el suscriptor mexicano Ricardo Cantú Leal, que enviara en aquellos años un cheque de quinientas mil pesetas como fondo de reserva. Asimismo aportó fondos con los que se gestionó un Patronato con su nombre, publicándose libros y reediciones con el patrocinio y servicio de Publicaciones del Boletín.
Directores y transformaciones gráficas
- La dirección del Boletín fue desempeñada por diversos periodistas y cofrades a lo largo de las décadas: Luis Joaquín Pedregal, Pedregal Sanmartino, Antonio Silva de Pablos (llegando en octubre de 1985), José María Fuertes Aguilar (1992-1993), y otros miembros que conformaron Consejos de Redacción.
- En la etapa de Antonio Silva de Pablos se sustituyó la clásica portada por una nueva cabecera y fotografía en color que apareció en marzo de 1986.
- El Boletín publicó índices, separatas y editó facsímiles y monografías que consolidaron su función como archivo documental de las cofradías.
En el año 1983 el Boletín publicó el índice de los números 1 al 255, de octubre de 1959 a diciembre de 1980, estructurado por quien escribe este artículo, teniendo asimismo preparado el segundo desde el número que quedó pendiente hasta la actualidad. Desde febrero de 1997 la publicación fue llevada por el cofrade de Santa Marta Isidro González Suárez, dando entrada a muchos estudiosos de las cofradías que aportaron sus artículos históricos.

Actividades culturales y misionales
La Hermandad no solo ha mantenido la devoción y la salida procesional, sino que desarrolló actividades culturales y misionales. Uno de los días de Misión fue trasladado a la entonces Facultad de Ciencias, hoy de Filología, donde se tuvo un acto para profesores y alumnos. La celebración anual del ciclo Aula, Cultura y Fe y la organización de misiones y actos en centros universitarios ilustran la voluntad de enlazar fe y academia.
En 1999 se celebraron los actos conmemorativos del LXXV aniversario fundacional que culminaron con el solemne pontifical presidido por Carlos Amigo Vallejo, tuvo lugar el 21 de noviembre, en la iglesia de la Anunciación ante los titulares de la hermandad, que fueron trasladados desde su capilla con ese fin. Al finalizar el acto se dio lectura al decreto promulgado por el arzobispo por el que se autorizaba y bendecía el hermanamiento con la Hermandad de la Macarena, a la que le unen fraternales lazos desde 1936.
El 8 de diciembre de 1999 - como finalización del acto del aniversario - se bendijo el nuevo altar y retablo de la Virgen de la Angustia, magnífica obra de estilo barroco tallada por Manuel Guzmán Bejarano y dorado en el taller de José Serrano e hijo.
Datos cronológicos clave
- 17 de noviembre de 1924: Cabildo Fundacional y aprobación de reglas.
- 1926: Primera salida procesional (Martes Santo) con el Santísimo Cristo de la Buena Muerte.
- 1930-31: Antonio Bidón realiza una imagen de la Virgen; bendecida en 1931.
- 30 de abril de 1932: Clausura del culto en la iglesia por decisión del Rector; cultos en la Parroquia del Divino Salvador hasta 1935.
- 1942: Adquisición de la imagen de Juan de Astorga, María Santísima de la Angustia.
- 1946: Primera salida con la Virgen de la Angustia.
- 1954: Participación del Cristo en la inauguración de la nueva Universidad en la Fábrica de Tabacos.
- 1965-66: Santas Misiones y traslado definitivo a la calle San Fernando.
- 1959: Aparición del Boletín dedicado a las corporaciones del Martes Santo.
- 1999: LXXV aniversario y hermanamiento oficial con la Hermandad de la Macarena.
Tabla resumida: Imágenes titulares y fechas relevantes
- Santísimo Cristo de la Buena Muerte - Juan de Mesa, 1620 - Procesiona por primera vez en 1926.
- María Santísima de la Angustia - Juan de Astorga (talla adquirida en 1942) - Primera procesión con la hermandad en 1946.
- Imagen de Antonio Bidón - realizada en 1930, bendecida en 1931, sustituida en 1942 (actual en Bezana).
Importancia del boletín como archivo y motor cultural
El Boletín cumplió la función de programa informativo y de difusión con sentido positivo para defender, promover y propagar las Cofradías. Gracias a su Servicio de Publicaciones y al apoyo de benefactores, se editaron libros, facsímiles y separatas que enriquecieron el acervo documental. La revista permitió conservar artículos históricos y ofrecer un archivo documental para quienes investiguen sobre estas instituciones.
Esto es a pequeñas puntadas lo referente a esta publicación, que manifiestamente era necesaria y que ha de servir para que los que traten de estas instituciones las conozcan, por gozar de un archivo documental en sus artículos.
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