Himno del Colegio de los Jesuitas en Pamplona: letra, historia y patrimonio cultural

El Colegio de la Anunciada y la basílica de San Ignacio en Pamplona constituyen un conjunto esencial para comprender la presencia y el impacto de la Compañía de Jesús en la capital navarra. Sin duda que el mejor conocedor de la importancia y trascendencia del colegio de la Anunciada fue el Padre Pérez Goyena, infatigable investigador y famoso por haber realizado la ingente labor de recopilación de Ensayo de bibliografía navarra.

Fundación, biblioteca y bienes culturales

En nuestros días, otras investigaciones de Jimeno Jurío o Vergara Ciordia han profundizado en el conocimiento del fundador del colegio y de su impresionante biblioteca. A estas consideraciones se han de añadir, desde una perspectiva del patrimonio material e inmaterial, otros aspectos no menos importantes, como el impulso de algunas congregaciones y del culto a San Ignacio y San Francisco Javier y todo lo referente a los bienes culturales que atesoraba el colegio en su biblioteca y sus dependencias: pinturas, esculturas, retablos y artes suntuarias, así como las numerosas ediciones que protagonizaron los hijos de San Ignacio, como autores, cronistas o editores.

Respecto a la biblioteca, con mas de 4.000 obras, gran parte de ella pasó a la librería episcopal y al seminario. Por desgracia, la mayor parte de los bienes muebles de la iglesia y del colegio se han perdido. Mejor suerte corrió todo el amueblamiento litúrgico de la basílica de San Ignacio.

fachada colegio jesuitas pamplona y basílica de San Ignacio

Actividad educativa y programas de estudio

A lo largo de más de siglo y medio la juventud pamplonesa tuvo en los padres de la Compañía de Jesús a sus formadores en los estudios de latinidad, retórica, literatura e historia universal y de España. Así lo acordó el ayuntamiento en 1597 con una contrapartida de 250 ducados, considerando que los chicos ¿se veía por experiencia que a mas de tenerlos recogidos adelantaban mucho más". Los estudios se organizaban por edades en cuatro secciones, de riguroso escalafón, que denominaban General de Mínimos, de Menores, de Medianos y de Mayores.

En el curso 1668-1669 todos aquellos estudiantes gramáticos se distribuían así: el de Mínimos con 136 alumnos, el de Menores con 76, el de Medianos con 114 y el de Mayores con 73. Los programas de estudios y modelos de exámenes se conocen con exhaustividad, al igual que los nombres de numerosos maestros y destacados discípulos, aportados por Pérez Goyena y Vergara Ciordia.

Jesuitas navarros como historiadores y cronistas

Los autores de los cinco tomos de los Anales del Reino de Navarra (1684-1715) fueron sendos jesuitas navarros, el padre Moret y el padre Alesón, naturales de Pamplona y Viana, respectivamente. La obra, como señala Martín Duque, constituyó durante tres siglos la historia oficial del Reino desde su edición en las últimas décadas del siglo XVII.

La edición dieciochesca e ilustrada de la misma obra se planteó con una clara intención política, la de hacer bien presente a las minorías rectoras e ilustradas, el pasado singular del reino fundamento del régimen foral. Y esto tenía lugar precisamente en época de reformas e intentos de uniformizar el país por los monarcas borbónicos como respuesta o cautela de lo que podría suceder en el futuro.

Devoción, misiones y congregaciones

Como es sabido, la publicación del Cathechismus romanus de San Pío V constituyó un hito fundamental en la historia de los catecismos en todo el mundo católico. El interés de los obispos de Pamplona por su enseñanza fue patente en todas sus visitas a los pueblos y demás actuaciones, en un contexto que Goñi Gaztambide denomina como de restauración de la vida cristiana.

Respecto a las misiones encomendadas en muchos casos por pueblos y ciudades a los jesuitas, hemos de recordar cómo en Navarra fueron frecuentísimas. Recordaremos que don Juan Cruzat, arcediano de la Cámara de la catedral de Pamplona, el mismo que ordenó hacer una imagen del santo en 1620, dejó en su testamento la respetable cantidad de 2.000 ducados para que dos padres vascongados pudiesen hacer misión en vascuence durante quince días, cada dos años.

Junto a los cultos a los santos de la Compañía, los jesuitas destacaron en la extensión del culto a la Inmaculada Concepción. Pero si en algo destacaron los jesuitas, de modo especial algunos padres del colegio pamplonés, fue en lo relativo a la extensión de la devoción al Corazón de Jesús, que como se sabe tiene su gran impulsor en el padre Bernardo de Hoyos.

Entre 1734 y 1767, un grupo de "compañeros" del padre Hoyos en Navarra: Cardaveraz, Loyola, Calatayud e Idiáquez difundieron su iconografía mediante grabados y la devoción a través de las misiones, la publicación de diversos libros en castellano y vascuence y la fundación de numerosas congregaciones basadas en una devoción rezadora, íntima e individual. La rapidez en la implantación de la nueva devoción no deja de sorprender. En 1746 había fundadas más de 60 Congregaciones en toda Navarra.

Música, himnos y tradición escolar

A pesar de que, en su fundación, los jesuitas no quisieran tener coro ni cantar en las eucaristías, lo cierto es que en cuanto comenzaron a fundar colegios recibieron muchas presiones por parte sus fundadores y benefactores para que la música estuviera presente en ellos. España no fue una excepción.

La música de los colegios estaba mayoritariamente presente en las celebraciones religiosas, en las obras de teatro escolares y en las congregaciones marianas. Salvo excepciones siempre fue concebida como música vocal con acompañamiento instrumental. Común a todos los centros eran las ceremonias litúrgicas propias de las fechas importantes, entre las que se incluían las de los patronos del centro y de las localidades donde estaban asentados, las de comienzo y final de curso y las producidas por la visita de algún personaje ilustre.

Era habitual que los libretos circulasen entre los diferentes centros, incluyendo las partituras de música, dibujos de las coreografías e indicaciones de la tramoya. En relación a la música empleada en las representaciones, parece que era habitual que los textos en latín fueran acompañados por entonaciones propias de los salmos y los textos en castellano los cantaran sobre melodías populares.

Grandes jesuitas se opusieron al uso de la música en las obras de teatro concluyendo que corrompían las buenas costumbres, como el padre Juan de Mariana o Pedro de Guzmán Dávila o Pedro Hurtado de Mendoza. Pero sus opiniones no fueron escuchadas y la música incrementó su presencia en sus colegios. Hoy nadie pone en duda el valor pedagógico de la música en los centros jesuitas.

partitura antigua himno colegio san cernin manuel turrillas

El rescate de partituras y el Himno a San Saturnino

El Colegio San Cernin reivindica la paternidad en la recuperación (años 90 Maite Mauleón) de una partitura del Maestro Turrillas dedicada a San Saturnino y presume de haber enseñado a hornadas de alumnos a cantar con ella al Patrono de Pamplona. Dicha pieza fue “rescatada” por la profesora de música del colegio San Cernin, Maite Mauleón, en los años 90 tras recibir del entonces párroco de San Saturnino, D. Florentino Sagüés (1992-99), una partitura en muy mal estado.

Maite Mauleón ha sido durante muchísimos años “alma mater” del coro y profesora de música del colegio en diferentes niveles de Secundaria y dio a conocer el himno y su letra a los alumnos. Desde entonces, esta pieza, con letra y música del maestro Manuel Turrillas, se sigue cantando en el Colegio San Cernin al final de la Eucaristía que se celebra el día de la fiesta del colegio, tal como familias, alumnos, profesores, pueden atestiguar.

En 1994, dentro de las fechas en las que Sagüés estuvo de párroco en San Saturnino (1992-99), Maite Mauleón recibió de sus manos la partitura en mal estado. Maite reconoce "que allá por los años 90 recibió, del entonces párroco de San Saturnino, D. Florentino Sagüés, una partitura en muy mal estado. Una copia, porque era un manuscrito que no firmaba nadie. Estaba viejo. Don Florentino lo desempolvó y me dijo que podíamos hacer con él lo que quisiéramos."

La versión de Blasco -preciosa, por cierto- fue grabada dos años antes. Y dice así el vídeo: Fecha de estreno: 29 nov 2020. Para celebrar el día de San Saturnino, patrón de la ciudad, las Bandas de Txistularis y Gaiteros del Ayuntamiento de Pamplona han editado un video con una obra muy poco conocida: la “Aurora a San Saturnino”, composición del maestro Manuel Turrillas conservada en su archivo musical. Acompañados por un cuarteto de metales de Sangüesa, el arreglo para esta formación es de I. Blasco Itoiz. 29 de noviembre de 2020 Iglesia de San Saturnino.

Presencia de maestros, autores y adaptaciones litúrgicas modernas

Joaquín Martínez Arrechea tuvo gran protagonismo en proyectos que integraron música popular navarra en la liturgia. En pocos meses el proyecto era una realidad y viaja a Pamplona a someterlo a la revisión de dos jesuitas expertos, uno en letras el padre Valeriano Ordóñez y otro en música, el padre Ángel Antoñanzas , el único de los tres que vive en una entrevista incluida en este reportaje, dice que la idea de poner música navarra popular a una misa fue de Martínez Arrechea y el padre Ordóñez colaboró en la cuestión de acentos con la música y en eso era minucioso porque tenían que cuadrar los acentos de la letra con los musicales.

La versión «Misa navarra en fiestas», publicada en 1995 por el padre Ordóñez es la mas conocida y con otras variantes y adaptaciones de coros y grupos joteros es la mas conocida y la que se canta en la actualidad. En 1979 el padre Ordóñez me presentó al padre Martínez Arrechea y como tudelanos y afinidades surgió una relación muy cordial y en el tiempo que estuvo destinado en el Colegio San Ignacio de Pamplona, venía todas las semanas a realizar el programa La Jota.

Símbolos e himnos del Colegio San Ignacio

El Himno del Colegio San Ignacio de Loyola expresa el espíritu que une a generaciones de Ignacianos. Los símbolos del Colegio San Ignacio de Loyola expresan nuestra identidad, nuestra tradición y la misión educativa que inspira cada aspecto de la vida escolar. El león rampante representa al León de Judá, símbolo bíblico de Jesucristo, quien vence al mal y guía a su pueblo.

El león sostiene un estandarte blanco con el anagrama JHS, las tres primeras letras del nombre de Jesús en griego representadas con caracteres latinos. El lema Fortes in Fide, que significa Fuertes en la Fe, proviene de la Primera Carta de Pedro (5:9), donde se exhorta a permanecer firmes en la fe frente a las dificultades.

escudo colegio san ignacio simbolos león JHS

Personajes destacados y testimonios

Los padres Arellano, Ordóñez y Pinedo también han escrito sobre el tema y el padre Sagüés nos ha brindado su inestimable ayuda en todo momento. Volviendo a la labor del padre Pérez Goyena, no podemos sino suscribir sus apreciaciones acerca del significado de la presencia de los hijos de San Ignacio en la capital Navarra, desde el colegio de la Anunciada y la basílica de San Ignacio.

La madre Concepción Rubiano inició en una casa de familia el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús. En la década de los 40 fue el tiempo de los logros académicos, cuando las cátedras de Religión y de Filosofía se encargaban profesores tan representantes como el Padre Rafael Faria y Monseñor Manuel Sorzano; cuando don Jeromino Jaimes enseñaba con autoridad el "Castellano de los Clásicos" don Celestino Villamizar organizaba sus mejores coros y poetas como Manuel Grillo M. y Augusto Ramirez llevaba alumnas al reino encantado de las letras y las conducían y animaban en el quehacer literario.

Casos concretos: recuperación, disputas y memoria colectiva

En los años 90, antiguos profesores del Colegio San Cernin firmaron una carta en la que negaban la novedad de la Aurora a San Saturnino atribuida a una recuperación reciente, recordando que la pieza fue rescatada por Maite Mauleón y que se conocía en el colegio desde los años 90 gracias a su labor. Dado que desde el Colegio San Cernin, lamentablemente, no se han aclarado estos extremos, los firmantes de esta carta, personas jubiladas del citado centro, quieren dejar constancia de que el rescate y recuperación de esta obra corresponden a Maite Mauleón Orzáiz a quien queremos reconocer y agradecer públicamente la labor y divulgación que sobre esa partitura del maestro Turrillas realizó tan espléndidamente.

Himno a San Saturnino

Datos resumidos en tabla

Tabla con datos relevantes extraídos del material:

  • Biblioteca del colegio: más de 4.000 obras.
  • Distribución estudiantil (curso 1668-1669): Mínimos 136, Menores 76, Medianos 114, Mayores 73.
  • Autores de los Anales del Reino de Navarra: padre Moret y padre Alesón (1684-1715).
  • Devoción al Corazón de Jesús: impulso principal por padre Bernardo de Hoyos (difusión 1734-1767).
  • Recuperación del Himno a San Saturnino: Maite Mauleón (años 90); autor música y letra: Manuel Turrillas.

Fuentes y referencias citadas en el texto

*Texto basado en el artículo de Ana Ángeles Retamero Molina, del libro “Jesuitas. Impacto cultural en la monarquía Hispana (1540-1767). Vol. II”, dirigido por Henar Pizarro (Mensajero-Salterrae/Universidad Pontificia Comillas).

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