Tarragona, a pesar de ser famosa por sus restos romanos, ofrece mucho más, incluyendo tesoros arquitectónicos menos visibles y no incorporados en las rutas turísticas habituales. Un ejemplo destacado es la capilla de Sant Pau del Seminari, una estructura de dimensiones modestas pero con un valor histórico y arquitectónico esencial para comprender la época medieval en Cataluña.
Sant Pau del Seminari: una joya oculta del siglo XIII
Exteriormente, Sant Pau del Seminari se presenta como una construcción modesta de apenas 7,75 por 3,5 metros, construida siguiendo un patrón regular que le da un aire de serena solidez. La ornamentación es sobria pero elocuente. Un detalle importante son las arcuaciones que no solo aportan un ritmo visual sino que actúan como guardapolvo, protegiendo la estructura de la erosión.
La fachada principal ha sufrido modificaciones a lo largo de los siglos. La puerta actual, con su alinda rectangular añadida en una restauración posterior, está coronada por un frontón decorado con garlandas vegetales. Justo encima, destaca una rosada circular decorada con sogueado y molduras, que inyecta luz tamizada al interior.
En el interior conserva la esencia del siglo XIII. Las claves de bóveda están decoradas con relieves de un pájaro y una flor, símbolos cuyo significado puede haberse perdido pero que apuntan a una intención narrativa o espiritual.
El acceso a la capilla se realiza subiendo cuatro escalones que recorren toda la base de la fachada principal. Fotografías antiguas muestran que el pavimento original estaba más elevado, indicando que la entrada ha sido modificada probablemente tras las obras del Seminario Pontificio en el siglo XIX.

Historia y contexto de Sant Pau del Seminari
La capilla está envuelta en leyendas y realidades documentadas. Algunos autores medievales sugerían que el apóstol Pablo predicó desde la roca sobre la que se construyó la capilla, aunque esta afirmación no ha sido confirmada. En documentos de 1233 aparece ya mencionada, identificada como un lugar destinado a los “preveres infermers”, encargados de atender a los canónigos enfermos.
Con la construcción del nuevo Seminario Pontificio en 1883, la capilla quedó integrada dentro del conjunto arquitectónico, en un ángulo del patio interior. Desde entonces no es visible desde la vía pública y solo puede ser descubierta accediendo al recinto.
Actualmente, quien desee conocer esta capilla puede hacerlo con facilidad. Tarragona está bien conectada mediante las líneas R15 y R16 de Rodalies en tren, y en coche es accesible desde la autopista AP-7, con un trayecto de aproximadamente una hora desde la Ciudad de Barcelona.
Contexto histórico: iglesias mozárabes y territorios en conflicto
La capilla circular en ruinas conecta en cierto modo con otras construcciones religiosas de época medieval que reflejan las tensiones sociopolíticas del momento. Por ejemplo, en Bobastro, ciudad mozárabe durante los siglos IX y X, se conservan los restos arqueológicos de iglesias construidas en un contexto de revuelta contra el estado cordobés. Este escenario fue liderado por el rebelde Umar Ibn Hafsun, que desafió el poder omeya desde estas montañas.
Umar Ibn Hafsun fortificó Bobastro con un alcázar, murallas defensivas e iglesias, incluyendo una iglesia rupestre en un recinto cuadrangular para eremitas. Esto confirma que la arquitectura religiosa de la época no solo tenía funciones espirituales, sino también sociales y políticas.
La arquitectura de estas iglesias mozárabes bebe de las tradiciones paleocristianas e hispano-visigodas, aspecto clave para legitimar su posición frente al poder cordobés. En 916, el nombramiento como obispo de Yafar Ibn Maqsim en estas iglesias puso en jaque la autoridad central de Córdoba.

Ejemplo de arquitectura monumental: la Iglesia Redonda o de Oro y Simeón
Por otro lado, la iglesia redonda situada cerca de Ardales representa uno de los más altos logros del arte monumental búlgaro antiguo, construida a principios del siglo X. Esta iglesia, con planta central y un diámetro de 10,5 metros, está diseñada con doce nichos semicirculares y soportada por columnas de mármol blanco que sostienen una galería circular y la cúpula.
El complejo incluye un nártex rectangular con estructuras que permitían acceso a un piso superior, torres cilíndricas y un baptisterio de mármol. Destaca su rica decoración, que combina tallas en mármol, cerámica pintada y mosaicos de vidrio con imágenes helenísticas, aves y escenas de caza.
Además, alrededor y dentro de la iglesia se llevaron a cabo varios funerales, y al sur se construyó un complejo monástico para alojar a los monjes. La planificada composición arquitectónica y la decoración escultórica resaltan la importancia religiosa y social de este templo.

Capilla circular contemporánea en Jojutla de Juárez, México
La influencia de la arquitectura religiosa circular no se limita a Europa y el medievo; en Jojutla de Juárez, Morelos, México, tras el terremoto de septiembre de 2017, se diseñó una moderna capilla de planta octagonal monolítica con concreto entintado. Esta capilla cuenta con una cúpula apoyada en 8 columnas triangulares y arcos de medio punto, que combinan funcionalidad estructural ante sismos con simbolismo tradicional.
Su pavimento de maderas formando una estrella central se une a una iluminación cenital que enfatiza la relación entre el espacio interior y el entorno natural, resaltando el diálogo entre la arquitectura y el paisaje. Esta obra es parte de un Plan Maestro de reconstrucción apoyado por varias fundaciones y oficinas de arquitectura mexicanas, destacando cómo la arquitectura circular sigue vigente y se adapta incluso en contextos contemporáneos.
