La riqueza inabarcable de nuestro templo en imágenes. La catedral de Burgos sintetiza mediante sus diversas capillas, vidrieras, sepulcros, retablos y bienes muebles las innovaciones artísticas de la Edad Media y el primer Renacimiento, que se completa con ejemplos destacados de la época barroca.
La catedral de Burgos reúne la rica variedad de formas que aparecen sucesivamente en los siglos XIII, XIV, XV y XVI. Se inspira en las catedrales francesas pero no se parece a ninguna de ellas. En la arquitectura gótica se integran armónicamente importantes ampliaciones y modificaciones del siglo XVI.
Contexto histórico y fundacional
En 1097 Burgos, tras un complejo proceso, se establece como sede episcopal, a lo que se une la construcción de una iglesia de estilo románico dedicada a Santa María de la Asunción, que es destinada a catedral. En 1080, Alfonso VI promovió la construcción de una catedral de estilo románico en la ciudad de Burgos: la Iglesia Santa María de Burgos.
La insuficiencia del templo románico castellano quedó patente en la boda de Fernando III con Beatriz de Suabia. El obispo Mauricio, a principios del siglo XIII, viaja por Europa con el encargo de recoger a la prometida del Rey Fernando III, viaje en el que pudo conocer las construcciones en el nuevo estilo. El obispo Don Mauricio, quien ofició la ceremonia nupcial de Fernando III y Beatriz de Suabia, le propuso al rey construir una nueva catedral que imitase las tendencias estilísticas europeas.
La construcción se inicia en 1221, avanzando la obra con una gran rapidez, ya que en 1238 el Obispo Mauricio pudo ser enterrado en el ábside, la consagración del templo se produjo en 1260. El lugar elegido fue la actual base del cimborrio y el modelo la planta de las catedrales francesas.
Desarrollo arquitectónico general
El proyecto original era una planta de tres naves, tal y como se habían resuelto las catedrales de Sigüenza y la de Cuenca, con crucero resaltado en planta al que se abrían capillas laterales. Antes de mediar el siglo XIII se hace cargo de las obras el Maestro Enrique, hasta su muerte en 1277. A él corresponde la transformación de la cabecera, disponiendo un profundo presbiterio de tres tramos, rodeado de una amplia girola, a la que se abren cinco amplias capillas poligonales, precedidas por dos capillas rectangulares a cada lado, tal y como se había realizado en Reims.
La catedral consta de tres naves y gran número de capillas, claustros y salas anejas. Al igual que en casi todas las catedrales españolas, la nave central está divida y cerrada por una gran verja, quedando dividida en tres partes, el Altar Mayor, el Coro y el Crucero. El crucero mide 59 metros de largo y 26 de ancho, la longitud de la nave central, incluida la capilla del Condestable es de 106 metros.
La fachada principal se dispone con tres portadas y torres laterales, mientras que las fachadas del crucero lo hacen con una única portada, la puerta del Sarmental y la de la Coronería. La portada de Santa María está dedicada a María, con sus orígenes judíos, representados en la estrella de David y el lema que le rodea: “PULCHRA ES ET DECORA”.
Influencia de Juan y Simón de Colonia y el cimborrio
En 1442, Juan de Colonia fue requerido para las obras de la catedral por el arzobispo Alonso de Cartagena. Su origen germánico propicia la entrada del gótico flamígero en España. A él se debe el diseño de las dos torres y sobre todo el cuerpo de remate en aguja calada. Igualmente realiza las capillas de la Visitación y la de Santa Ana, y la traza del primitivo cimborrio.
Sin embargo el arquitecto más representativo de la escuela burgalesa es Simón de Colonia, que prosigue las obras emprendidas por su padre, y cuya actividad se inicia hacia 1480. Su obra capital es la Capilla del Condestable, de planta octogonal, en la que se consigue el concepto espacial grandioso de la arquitectura gótico germánica.
El cimborrio gótico-plateresco que fue alzado por Juan de Colonia en el siglo XV y reconstruido por Juan de Vallejo en el XVI. La noche del 3 al 4 de marzo de 1539 se hundió estrepitosamente el cimborrio o aguja que se había construido bajo la iniciativa de don Luis de Acuña y con el asesoramiento de Juan de Colonia. El mismo día 4 se reunió el Cabildo “para buscar remedio e dar orden cómo se torne a hacer”.
El periodo que se inició el 1540 y que concluye en 1569 es uno de los de mayor vértigo de unas obras en la catedral. Esta obra del nuevo cimborrio ilumina y realza el espacio y es a la vez una mezcla arriesgada de las técnicas del gótico, que aún pervivían en Burgos, y del nuevo arte del Renacimiento; es una mezcla de elementos clásicos y decoración tradicional.

Capillas: la Capilla de San Bernabé en el contexto de las diecinueve
La Catedral de Burgos cuenta con un total de diecinueve capillas. Sin duda, esta gran cantidad de capillas, su calidad artística y su variedad estilística hacen de la seo burgalesa un templo único. Las dieciocho capillas que se van añadiendo con el tiempo a la capilla mayor son verdaderas iglesias dentro de un gran templo.
Las capillas son muy numerosas y con gran calidad artística, estas son, a saber: del Santo Cristo, de la Presentación, San Juan de Sahagún, de la Visitación, Sacristía Nueva, de Santiago, de la Concepción, Santa Tecla.... y merece sitio a parte en esta breve muestra de la catedral, la Capilla de los Condestables de Castilla.
Para obtener esta capilla de grandes dimensiones se aprovecharon los espacios entre las anteriores. Esta capilla, por lo tanto, complementa la serie de capillas centralizadas con función funeraria que se van a construir en la catedral de Burgos desde mediados del siglo XV y que tienen en la del Condestable su mejor ejemplo.
La Capilla de San Bernabé, entendida como parte de este conjunto capillero, comparte las influencias góticas y renacentistas que caracterizan a las obras de patronazgo en la catedral. Las capillas radiales, las claustrales y las funerarias muestran que hay capillas de todos los siglos que van desde el XIII hasta el XVIII; y, por supuesto, de todos los estilos artísticos que imperan en ese intervalo de tiempo.
Patronazgo, función y tipología
Las dieciocho capillas que se van añadiendo con el tiempo a la capilla mayor son verdaderas iglesias dentro de un gran templo. Hay capillas de promoción laica y capillas promovidas por clérigos y nobles; muchas se conciben como panteones familiares, otras para culto público o devociones concretas.
El origen del término "capilla" lo tenemos que ir a buscar a la ciudad alemana de Aquisgrán. Allí, en un pequeño oratorio privado del palacio de Carlomagno se guardaba un fragmento de la capa de san Martín de Tours. En latín, "capella" ("capilla") es el diminutivo de "cappa" ("capa").
Materiales, bóvedas y decoración
La obra tiene una cama rectangular, con las paredes ligeramente en talud, inclinadas, apoyada sobre garras de león. En la cabecera se puede ver la heráldica del canónigo, el escudo de la familia Díaz de Lerma con la cruz de Calatrava y una luna, sostenido por unos putti. Por encima, se encuentra el bulto yacente del canónigo, realizado de una manera muy realista.
Imagen de la bóveda estrellada de la capilla de la Presentación, en cuyo centro se abre una rosa calada por la que penetra la luz cenital, construcción inspirada en la Capilla de Condestables. A media altura, esta estructura se convierte en un octógono gracias a grandes trompas dobles, decoradas con unas veneras que contienen bustos a la romana en el espacio inferior y, en el superior, relieves con los cuatro evangelistas escribiendo en grandes libros que son sostenidos por sus símbolos animales, el Tetramorfos.
La plementería en la bóveda calada , que tiene su lejano precedente en modelos almorávides, es un signo de la fusión de formas flamígeras con tradiciones islámicas y renacentistas que se da en Burgos.
Escultura, retablos y elementos singulares
Merecen mención especial, el retablo renacentista de la capilla mayor, el sepulcro del Obispo Mauricio, las sillas labradas del coro, el Cristo de Burgos, el cofre del Cid, la tumba del Cid y su esposa Doña Jimena, el Museo instalado en el claustro, el sepulcro románico de Mudarra, la carta de arras del Cid, una Biblia del siglo IX...
La Capilla de los Condestables añade la obra escultórica de Gil de Siloé y retablos de Diego de Siloé y Felipe Vigarny. En la Capilla de Santa Ana destaca el retablo mayor de Gil de Siloé. En la Capilla de la Presentación, el sepulcro del canónigo, hecho en alabastro por Felipe Vigarny, y la bóveda estrellada de plementería calada son asimismo relevantes.
Son numerosas las esculturas a lo largo de toda la catedral, así como los forjados y tumbas que alberga el templo todo lo cual debería tener dedicado un apartado especial.

Vidrieras, órganos y el Papamoscas
La catedral de Burgos, como todas las catedrales europeas tuvo un relevante conjunto de vidrieras. La explosión del castillo en 1813 afectó fundamentalmente a las vidrieras; con esta explosión solamente quedaron a salvo el 50 % de las del Condestable, el rosetón del Sarmental y los dos óculos de las portadas laterales.
El Papamoscas es un autómata que se ubica en la nave central de la catedral burgalesa, a unos 15 metros del suelo, y muestra una figura humana de busto que surge de la esfera de un reloj. Los arcos, los capiteles y las bóvedas son un canto de alabanza, al que invita la música de los órganos.
Restauraciones, reconocimientos y legado
En 1885 la catedral fue reconocida como Monumento Nacional, lo que favoreció su restauración tras su expolio por las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia. La catedral de Burgos recibe un reconocimiento a través de la Real Orden de 8 de abril de 1895, por la que es declarada Monumento Nacional Histórico-Artístico, que la convierte en un edifico singular.
Su consideración como única catedral de España con el título de Patrimonio de la Humanidad fue otorgada por la UNESCO el 13 de octubre de 1984. La celebración del octavo centenario, concluida ya en año 2022, ha sido mucho más que una celebración festiva. Fue un tributo de todo mundo de la cultura al esfuerzo de ocho siglos.
Las sucesivas obras y ampliaciones de acuerdo con las necesidades de la Historia la han convertido en Patrimonio de la Humanidad. Aquí han dejado los artistas más destacados del gótico y del renacimiento sus obras más significativas en arquitectura, escultura y pintura.
35 Capillas dedicadas a los Santos - VIII Centenario de la Catedral de Burgos
Datos destacables (tabla)
- Inicio de la catedral gótica: 1221
- Consagración: 1260
- Cimborrio original: Juan de Colonia (s. XV) - reconstrucción: Juan de Vallejo (s. XVI)
- Número total de capillas: 19
- Longitud de la nave central (incl. Capilla del Condestable): 106 m
- Reconocimiento Monumento Nacional: 1885 / Real Orden 1895
- Patrimonio de la Humanidad (UNESCO): 1984
Todo el templo catedralicio es un conjunto evocador histórico del pasado burgalés, enmarcado en diversidades artísticas de todo tipo. La catedral ha resistido el paso del tiempo y se ha convertido en un faro cultural y religioso para todos los visitantes.