La Iglesia de San Francisco de Asís, conocida popularmente como la Quinta Parroquia, es un santuario sereno en medio del bullicioso paisaje urbano de Bilbao. Construida a finales del siglo XIX y principios del XX, constituye uno de los mejores exponentes de la arquitectura neogótica en la ciudad, inspirada en las catedrales medievales y proyectada para atender a una creciente población obrera e inmigrante en la zona de San Francisco y Abando.
Origen y contexto urbano
Bilbao estaba creciendo y ensanchándose por esta zona que abarcaba desde la Plaza Circular a la de Zabálburu y desde Bilbao la Vieja hasta el corazón de Abando. Además, a finales del siglo XIX, el auge minero y siderúrgico atrajo a Bilbao a muchos inmigrantes, que se asentaron en la zona de San Francisco y sus alrededores, por razones de economía. Y por ello, la Iglesia decidió crear en este lugar una nueva parroquia bilbaína.
La iglesia está ubicada entre las calles Hurtado de Amézaga (fachada principal) e Iturriza, muy cerca de la Plaza de Zabálburu, y en terrenos cedidos, en su día, por la familia Zabálburu. Los terrenos donde se ubica la iglesia eran propiedad de la familia Zabalburu, que los cedió al Obispado en alquiler por cinco pesetas anuales. La fábrica se llevó a cabo por suscripción popular encabezada con 30.000 pesetas del Ayuntamiento de Bilbao, lo que suponía el 10% del total, y el 90% restante procedió de la donación de Francisco de Zabalburu.
Fechas clave y autoría
- La primera piedra fue colocada en junio de 1890, iniciándose su construcción unos años más tarde.
- En noviembre de 1902 fue consagrada como parroquia.
- No fue hasta mayo de 1906 cuando se terminó la última torre.
- El arquitecto responsable de la obra fue Luis de Landecho; en algunas referencias aparece también el nombre de Severino Achucarro en relación con elementos arquitectónicos.
Exterior: fachada, pórtico y torres
Antes de entrar en él y mirando desde la acera de enfrente, puede contemplarse su fachada principal, compuesta por un pórtico con arco de medio punto y grandes ventanas a cada lado (las correspondientes a las dos naves laterales), un gótico rosetón central sobre dicho pórtico con dos ventanas pequeñas a cada lado y las dos altas y esbeltas torres gemelas, bellas y gallardas, con su campanario.
El pórtico está magníficamente decorado. En su tímpano se encuentra un mosaico veneciano, colocado en septiembre de 1928, que representa la muerte de San Francisco de Asís y que es una reproducción del cuadro del pintor español José Garnelo y Alda. Inmediatamente debajo del tímpano se encuentran tallados 8 santos franciscanos, obra del escultor Basterra. Alternando con estos santos, en ambas esquinas y en el medio, podemos ver tres doseletes sobre tres repisas que no contienen talla alguna. Y bajo los doseletes, las dos puertas centrales de entrada al templo. A sus lados otras dos puertas laterales.

Materiales y estilo
Se trata de uno de los mejores exponentes de arquitectura neogótica en Bilbao, estando inspirado el edificio en las catedrales medievales. En su construcción se utilizaron piedra arenisca de Oiz y mármol rojo de Ereño. Iglesia de 25 metros de longitud, compuesta de tres naves con crucero y ábside poligonal, con muros labrados en sillería arenisca vista al exterior, y estucada y enlucida por el interior en colores verde, oro y burdeos, que aumentan la monumentalidad de la obra.
Verticalidad y composición
El acceso principal se caracteriza por las dos torres idénticas con aguja calada que no hacen sino aumentar la verticalidad del templo. El edificio es la última construcción de un templo de estas características en Bilbao, y su gran verticalidad y los altos pináculos y arcos puntiagudos refuerzan su condición neogótica.
Interior: naves, vidrieras y capillas
Una vez en su interior, contemplamos tres esbeltas naves, siendo la nave central más alta que las dos naves laterales, lo que ha permitido una mayor entrada de luz a través de las 17 ventanas de tracería gótica, con vidrieras alemanas, policromadas y de especial valor y belleza, que casi rodean todo el templo.
Si nos colocamos al comienzo de la nave central, tendremos arriba (sobre la bóveda del pórtico ya comentado) y a nuestras espaldas el Coro, en donde se encuentra el órgano construido por Walker en 1909, celebrándose en junio de 1910 el primer concierto con el mismo. Y en dicho Coro, ocupando casi toda la pared que limita con la calle, el gótico rosetón central que hemos visto desde el exterior y que se acabó de colocar en noviembre de 1909.
Las ventanas de tracería gótica y las vidrieras principales están situadas en la parte más alta de la nave central. Doce de estas ventanas, seis a cada lado, están compuestas principalmente de cuatro vidrieras y las cinco ventanas sobre el Retablo, en el Presbiterio, tienen dos vidrieras cada una. Hacen un total de 17 ventanas y 58 vidrieras. Además, podemos ver dos ventanas similares con dos vidrieras cada una, en el comienzo de las dos naves laterales, según entramos al templo.
Arcos, columnas y bóvedas
Separando las tres naves se encuentran 6 arcos apuntados a cada lado de la nave central, desde el Coro hasta el Presbiterio, apoyados en 7 fuertes columnas cuadradas, que disponen en la parte central de cada uno de sus lados, de esbeltas columnas más o menos embebidas o entregadas. También podemos ver en las paredes de las naves laterales unas cuantas columnas adosadas. Entre éstas y las correspondientes columnas más o menos embebidas, sostienen las bóvedas de crucería de las citadas naves laterales.
Los 6 arcos apuntados se sostienen, también, con las columnas más o menos embebidas de los dos lados de la columna cuadrada. Mientras que la correspondiente al lado que da a la nave central, se prolonga hasta arriba del templo y entre las vidrieras, para soportar, junto con los arbotantes exteriores, la bóveda de crucería central.
Presbiterio, retablo y criptas
La nave central de unos 25 metros de larga hasta las escaleras del Presbiterio, termina en dicho Presbiterio con su Altar Mayor y su Retablo estructurado en cinco paneles y en dos alturas. En la altura superior y en su panel central contemplamos a Cristo crucificado. Y a los pies de las columnas junto al Presbiterio, podemos ver: a la derecha una talla de San Francisco de Asís y a la izquierda otra talla de la Virgen.
Bajo el Altar Mayor se hallan dos criptas: una de la familia Zabálburu y otra de los Mazarredo.
Capilla del Comulgatorio y otras capillas laterales
La capilla del Comulgatorio, también llamada del Santísimo Sacramento, fue realizada en 1918 y costeada por Pilar Mazarredo, viuda de Francisco de Zabalburu, por sus hijos, los condes de Heredia-Spínola, y por Casilda Durañona, viuda de Hermenegildo Llaguno. Presenta una arquitectura de planta única con elementos decorativos tanto neogóticos como neorrománicos, entre los que destaca el sagrario metálico, obra de Larrea, simbolizando la vid y los sarmientos.
En esta Capilla, nada más entrar y a la izquierda, tenemos el Altar y el Sagrario con una pequeña bóveda que dispone de cuatro ventanas redondas. A la derecha del Altar podemos disfrutar de un tríptico que representa a la Virgen del Pilar sobre una columna sostenida por dos ángeles, obra del pintor Alejandro Ferrant y donado por Pilar Mazarredo. En esta misma capilla destaca el retablo neogótico de la crucifixión donde Cristo crucificado aparece en el centro rodeado de ángeles acompañado de dos esculturas de franciscanos muy expresivas. Las imágenes y la estructura proceden del taller de Granda.
En la nave lateral izquierda, de unos 28 metros de longitud, podemos ver, nada más entrar, el Altar del Nazareno, que fue bendecido en septiembre de 1948. En la nave lateral derecha, de unos 32 metros de longitud, podemos ver en su otro extremo una gran pila bautismal. Más al fondo distinguimos cuatro pequeñas columnas y tres pequeñas vidrieras. Y a la derecha, nos encontramos con la Capilla Comulgatorio inaugurada en noviembre de 1918.

Elementos artísticos destacados
- Vidrieras policromadas realizadas en Múnich por el Real Establecimiento de Baviera en 1908, que cuentan la vida del santo y rodean el templo.
- Órgano romántico de la casa Walcker (Walcker / Walker) datado en 1909-1910, construido en dos cuerpos a ambos lados del rosetón, con dos teclados y pedal y cerca de 1.800 tubos; fue electrificado en 1962.
- Púlpito y elementos de mármol rojo de Ereño: el púlpito de mármol rojo de Ereño, el mismo material que se emplea para el altar y para la pila bautismal rectangular.
- Mosaico veneciano del tímpano (1928), reproducción del cuadro de José Garnelo y Alda que representa la muerte de San Francisco.
- Esculturas de santos franciscanos obra de Basterra y esculturas en el presbiterio realizadas por Mariano Bellver.
Usos, conservación y restauraciones
A partir de la segunda quincena de enero de 2002, el edificio en cuestión fue sometido a una profunda restauración de cara a su centenario, que incluyó la limpieza de la fachada y la reforma de su decoración arquitectónica. Se ha retocado la policromía de las vidrieras, se han reparado las bóvedas y se han mejorado los sistemas de iluminación y de megafonía. Ello exigió cerrar la entrada principal de la Calle Hurtado de Amézaga y habilitar la entrada por la Calle Iturriza.
El Gobierno Vasco, a petición del Departamento de Cultura, le concedió a esta Iglesia la calificación de “Monumento”.
Dimensiones y capacidad espacial
La anchura del templo, sin considerar la Capilla del Comulgatorio, es de unos 24 metros, correspondiendo unos 10 metros a la nave central y unos 7 metros a cada una de las naves laterales. La nave central tiene unos 25 metros de longitud hasta las escaleras del Presbiterio.
Patrimonio inmaterial y devoción
La iglesia llegó a contar con ocho altares de los cuales son pocos los que quedan. A los pies del templo se encuentra la capilla con el altar del Nazareno, una obra de Lorenzo Coullaut Valera realizada en 1949 que cuenta con un mosaico en la parte alta y una talla moderna de Jesús Cautivo y Rescatado. La capilla del Comulgatorio y otros altares y retablos conservan imágenes y piezas procedentes de talleres de prestigio y donaciones de las familias fundadoras como los Zabálburu y los Mazarredo.
Accesibilidad, horarios y recomendaciones para el visitante
En ocasiones la iglesia permanece cerrada, lo que dificulta la experiencia para los visitantes; por ello conviene verificar en línea o preguntar localmente sobre los horarios de apertura actuales antes de planificar la visita. Disfruta explorando el exterior, incluso si no puedes entrar; aprecia la importancia histórica desde fuera. El despacho parroquial está en C/ Iturriza 4 (parte trasera del templo).
Análisis arquitectónico: Iglesia San Francisco de Asis
Tabla resumida: datos esenciales
- Ubicación: Hurtado de Amézaga / Iturriza, cerca Plaza de Zabálburu, Bilbao.
- Estilo: Neogótico inspirado en catedrales medievales.
- Materiales: Arenisca de Oiz, mármol rojo de Ereño.
- Construcción: Primera piedra 1890; consagración 1902; torre última terminada 1906.
- Arquitecto: Luis de Landecho (principalmente).
- Elementos destacados: 17 ventanas de tracería gótica (58 vidrieras), rosetón, órgano Walcker, mosaico veneciano 1928.
- Protección: Declarada Monumento por el Gobierno Vasco.
La Iglesia de San Francisco de Asís es, por tanto, una obra que combina la devoción y la monumentalidad del neogótico con la memoria urbana de Bilbao, reflejando el mecenazgo local y la implicación de familias como los Zabalburu y los Mazarredo en su construcción y decoración. Aunque su acceso público puede ser limitado en ocasiones, su fachada, torres y rosetón continúan siendo un referente arquitectónico y un hito histórico en el paisaje de Abando.