Diócesis de Salamanca: información general e historia

La Diócesis de Salamanca posee una trayectoria histórica amplia y compleja que se entrelaza con la evolución urbana, cultural y religiosa de la ciudad y su entorno. Conserva importantes testimonios artísticos, religiosos y documentales que explican su papel en la configuración del territorio y de la vida eclesial desde la Antigüedad hasta la actualidad.

Datos generales y organización

La diócesis de Salamanca es sufragánea de Valladolid. Limita, al oeste con las diócesis portuguesas de Guarda y Bragança; al norte, con las diócesis de Zamora y Valladolid; al este, con la Ávila, y al sur, con las de Ciudad Rodrigo, Coria-Cáceres y Plasencia.

La Diócesis de Salamanca publica anualmente su balance de actividad económica y pastoral con motivo de la celebración del Día de la Iglesia Diocesana, a través de la revista “Nuestra Iglesia”. REVISTA NUESTRA IGLESIA. Detalle de la Memoria Económica y Pastoral. Diócesis de Salamanca.

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Orígenes y antigüedad

La historia de Salamanca tuvo su origen en una aldea asentada en el cerro de San Vicente sobre el río Tormes. Esto sucedió hace unos 2.700 años, durante la Primera Edad del Hierro, y desde entonces el lugar fue testigo del paso de vacceos, vettones, romanos, visigodos y musulmanes. Desde mediados del siglo IV a C. ya se puede hablar de la antigua ciudad celtibérica de Salmantica.

Protegido por una muralla de piedra, aún se conservan algunos fragmentos en varias calles del casco antiguo, el castro presentaba una marcada estructura urbana y estaba dentro de la zona de influencia de dos singulares pueblos prerromanos: vacceos y vettones. En el año 220 a.C., los casi cinco mil habitantes de la Salmantica prerromana asistieron al asalto protagonizado por el general cartaginés Aníbal Barca, acompañado por un exótico escuadrón de cuarenta elefantes.

Para facilitar el paso de esta calzada (que comunicaba Mérida y Astorga), los ingenieros romanos construyeron un largo puente, que aún hoy sigue salvando las aguas del Tormes.

Época visigoda, musulmana y la restauración episcopal

A partir del siglo V, la crisis de Roma y las sucesivas invasiones de los pueblos germánicos significaron para Salamanca el inicio de más de setecientos años de decadencia. Aunque algunas fuentes documentales mencionaban la existencia de varios obispos visigodos en la sede Salamantina, los testimonios arqueológicos hablan de un declive casi absoluto del antiguo núcleo urbano y de una escasa población refugiada en algún arrabal situado en las proximidades del río.

Con la llegada de los musulmanes la crisis se agravó al quedar la ciudad en una tierra de nadie, sometida a continuas incursiones por parte de ambos contendientes. Una de las primeras medidas fue restaurar la sede episcopal, en al año 1102, en la persona del monje cluniacense Jerónimo Visque.

Encontramos en nuestros archivos un documento, con fecha 22 de Junio de 1102, que hace referencia al Obispo de Salamanca, D. Jerónimo. El obispo don Jerónimo, compañero en Valencia de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, viene a Salamanca una vez muerto el Cid y conquistada aquella ciudad por las tropas musulmanas.

Dependencias metropolitanas y concilios

Hasta 1124 la Diócesis de Salamanca era sufragánea de la Archidiócesis de Mérida, pero a partir de esta fecha, por mandato del papa Calixto I al obispo D. Munio, pasa a depender de la Archidiócesis de Santiago de Compostela, de la que, tras algunos titubeos iniciales, pasará a ser sufragánea hasta la creación de la Archidiócesis de Valladolid en 1857.

De hecho, será en Salamanca donde se celebren, entre otros, dos importantes concilios provinciales compostelanos: el de 1192, donde se declaró disuelto el matrimonio de Alfonso IX con la infanta Teresa de Portugal, y el de 1303, celebrado en la capilla de Santa Catalina, en el claustro de la Catedral de Salamanca, donde se juzgó la conducta de los Templarios y se les absolvió de diversas acusaciones.

Desarrollo medieval y monástico

El siglo XIII aportó muchas novedades, algunas fundamentales, para el devenir histórico de Salamanca. El desarrollo de la Diócesis de Salamanca, a partir del siglo XII, irá paralelo a la repoblación del territorio que finalmente ocupará, y el gran número de iglesias románicas que aún perviven, tanto en la ciudad, como en muchos pueblos, dan fe de su expansión en esos años.

En 1265 se documentan un total de 480 lugares en los que el cabildo de la Catedral de Salamanca recaudaba algunos impuestos. Estos lugares estaban situados en el actual territorio de la Diócesis de Salamanca (excepto parte de la Sierra de Francia) y en la comarca de Medina del Campo (Valladolid) que entonces pertenecían a la diócesis salmantina.

Universidad, catedrales y patrimonio

Salamanca tiene la peculiaridad de conservar aún la vieja Catedral, construida en los siglos XII y XIII, junto a la llamada Catedral Nueva, cuya primera piedra se colocó en 1513 finalizando su construcción en 1733. Junto con el claustro y las capillas que lo rodean, forman el complejo catedralicio, testigo elocuente de la historia de nuestra diócesis.

En estos espacios nació la Universidad de Salamanca a comienzos del siglo XIII, y en ambas catedrales, así como en varias capillas del claustro, tendrán lugar diversos actos académicos hasta el siglo XIX. La Universidad de Salamanca y su catedral no sólo estuvieron ligadas por la utilización de espacios, sino porque varios miembros del cabildo catedralicio fueron también profesores de aquella institución académica.

Complejo catedralicio de Salamanca: Catedral Vieja y Catedral Nueva

Personajes e hitos religiosos

En cuanto a los personajes importantes que han tenido relación con la Diócesis de Salamanca, hemos de citar, en primer lugar, a San Juan de Sahagún, hoy patrono de la ciudad de Salamanca, que fue primero colegial del Colegio Mayor de San Bartolomé, en la ciudad charra, y después profesó como fraile agustino en el convento que esta Orden tenía en la ciudad.

Su elocuente predicación, durante los años centrales del siglo XV, propició la concordia de los dos bandos en los que se había dividido la ciudad y que continuamente perturbaban la paz social en Salamanca. Los restos de San Juan de Sahagún reposan hoy en una urna de plata en el presbiterio de la Catedral Nueva.

Al otro lado de las reliquias de San Juan de Sahagún están también, en otra urna de plata, en el mismo presbiterio, los restos de Santo Tomás de Villanueva, que también fue fraile agustino en el convento de Salamanca y, a mediados del siglo XVI fue obispo de Valencia, donde falleció. Tanto sus reliquias como las de San Juan de Sahagún están en la Catedral de Salamanca desde que se destruyó, en el siglo XIX, la antigua iglesia de los Agustinos.

Otra reliquia insigne custodia la iglesia del convento de las Carmelitas Descalzas de Alba de Tormes: el cuerpo de Santa Teresa de Jesús, que fundó el convento de Carmelitas Descalzas de Salamanca en 1570 y, al año siguiente, el convento de Carmelitas Descalzas de Alba de Tormes, en cuya iglesia reposa hoy su cuerpo.

También es digno de citar el que fuera racionero de la Catedral de Salamanca y cronista del rey, Gil González Dávila, que en los inicios del siglo XVII escribió la historia de numerosas diócesis españolas, entre ellas, lógicamente, la de Salamanca.

Siglos modernos y contemporáneos

Tras la crisis del siglo XIV, compartida por buena parte del continente europeo, y un conflictivo siglo XV, marcado por los enfrentamientos feudales de la guerra de los Bandos, Salamanca entró en el siglo XVI decidida a convertirse en la más importante ciudad renacentista de toda la península Ibérica. La época dorada se alargó, por lo menos en el campo cultural, hasta bien entrado el siglo XVII y coincide con lo que se ha venido a denominar el Siglo de Oro de las letras españolas.

Este prodigioso estallido social, económico y cultural se fue diluyendo en otra crisis general que propició un fuerte descenso demográfico y una evidente transformación social de la que solo salió favorecida la oligarquía eclesiástica. El negativo impacto de la guerra de la Independencia solo remontó con la revitalización económica que supuso la llegada del ferrocarril y con la puesta en marcha de algunos proyectos de renovación urbanística.

La Guerra Civil significó un nuevo paréntesis en el que Salamanca fue breve sede del cuartel general de las tropas franquistas sublevadas contra la República. La llegada de la democracia trajo a Salamanca, al igual que al resto de España, un largo periodo de vertebración social y de prosperidad económica, transformándola en un auténtico emporio universitario, cultural y turístico.

Patrimonio cultural y actividades actuales

La muestra de Lucía Vicente Ezcurra, abierta hasta el 18 de enero, convierte la Sala Núñez Solé del Palacio Episcopal en un espacio de contemplación y compromiso ante la situación de Gaza y Cisjordania. La escultura Cristo vuelve a la vida, de Venancio Blanco, y el óleo IESVS, de Ángel Luis Iglesias, se exhiben en la Catedral de El Salvador dentro de la exposición que celebra la esperanza cristiana.

El programa de Apertura de Monumentos permitirá visitarlos gratuitamente entre el 12 de julio y el 7 de septiembre. La mayoría se encuentran en el medio rural, aunque también se incluyen dos iglesias de la capital: la Veracruz y Sancti Spiritus. Los Archivos Diocesano y Catedralicio abrirán sus puertas al público con visitas guiadas para mostrar sus fondos documentales. Además, el 11 de junio se presentará el libro: "Conferencias de Otoño en la Catedral.

Visitas a monumentos y archivos diocesanos

Actividades de transparencia y memoria

La Diócesis de Salamanca publica anualmente su balance de actividad económica y pastoral con motivo de la celebración del Día de la Iglesia Diocesana, a través de la revista “Nuestra Iglesia”. REVISTA NUESTRA IGLESIA. Detalle de la Memoria Económica y Pastoral. Diócesis de Salamanca.

Fuentes documentales y estudios históricos

La primera noticia documentada que tenemos de la Diócesis de Salamanca se remonta al año 589, fecha de la celebración del III Concilio de Toledo, donde figura entre sus asistentes el obispo Eleuterio. La primera noticia cierta del establecimiento de sede episcopal en Salamanca se remonta al año 589, comprobada por la asistencia del Obispo Eleuterio al III Concilio de Toledo.

Durante la ocupación árabe de la Península Ibérica, a partir del año 711 y hasta la reconquista definitiva por parte del rey Alfonso VI, en varios documentos se citan obispos que titularmente lo eran de Salamanca. A partir de 1102, una vez conquistada definitivamente Salamanca por los cristianos, se restablece la diócesis, iniciándose una serie de obispos ininterrumpida hasta la actualidad.

Tras él fueron otros historiadores los que se ocuparon de la historia de nuestra diócesis y de la ciudad y provincia de Salamanca: Bernardo Dorado (1776), José María Quadrado (1884), Manuel Villar y Macías (1887), Eleuterio Toribio Andrés (1943) y, últimamente, Francisco Martín Hernández (2005).

Tabla: Hitos históricos principales

  • c. siglo VI: Asistencia del obispo Eleuterio al III Concilio de Toledo (589).
  • 220 a.C.: Asalto de Aníbal a Salmantica.
  • Siglos XII-XIII: Construcción de la Catedral Vieja; repoblación y expansión diocesana.
  • 1102: Restauración de la sede episcopal con el obispo Jerónimo.
  • 1124: Pasa a depender de Santiago de Compostela por Bula de Calixto II.
  • 1513-1733: Construcción de la Catedral Nueva.
  • Siglos XVI-XVII: Siglo de Oro cultural y esplendor universitario.

La Diócesis de Salamanca conserva un rico patrimonio histórico, artístico y documental que permite seguir la evolución de la Iglesia local y su vinculación con la ciudad y la universidad desde la Antigüedad hasta la actualidad.

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