La estrategia de El exorcismo de Emily Rose es hacer de la ambigüedad su mejor combustible para el terror. Un inicio pausado y de ambientación tan aburrida y rutinaria como lo que pueda dar de sí una sala de juzgado le sirve al director Scott Derrickson para afianzar las bases de un mundo racional y científico que luego doblegará introduciendo dudas sobrenaturales gracias al relato de Emily Rose y sus ataques, ya fueran fruto de una combinación de epilepsia con alucinaciones psicóticas o... de una posesión demoniaca.
Argumento y estructura narrativa
Una prestigiosa abogada, Erin Bruner (Laura Linney), defiende a un sacerdote, el padre Moore (Tom Wilkinson), de una acusación de homicidio por negligencia después de que una muchacha, Emily Rose (Jennifer Carpenter), haya fallecido mientras le realizaba un exorcismo. La peculiar apuesta del director requiere de continuas idas y vueltas entre el juicio y flashbacks de lo ocurrido, lo que estrangula el ritmo narrativo de forma constante pero también edifica una nueva suspensión de la incredulidad tras cada nueva set piece terrorífica; una estrategia muy notable.
Supone todo un acierto comenzar la cinta desde el momento más crítico de la historia, que no es otro que la confirmación de la muerte de Emily. El público más allá de ese importante dato no sabe nada más, y los propios personajes también parecen albergar sus dudas en esa primera escena que pesa igual que una losa. Y es a partir de la celebración del juicio que se va explorando más todo el calvario que pasó Emily hasta su fatídico final con una estructura medidísima entre el pasado y el presente gracias un drama judicial con un suspense excelentemente construido, unos flashbacks donde el terror va in crecendo sin llegar a resultar paródico y un drama capaz de hacer que se cuestione la fe suponiendo el brillante nexo entre pasado y presente.
Tema central: ciencia vs. fe
A diferencia de la película de Friedkin, la historia de Emily Rose no busca explorar el tema de la eterna lucha entre el Bien y el Mal, sino más bien la no menos eterna disputa entre la Ciencia y la Fe, representada en la figura del juicio y el «pulso» entre los dos abogados, uno creyente y otro agnóstico, cada uno de ellos obligado a defender la postura contraria a su forma de vida. Y es que es la duda el elemento que da cohesión a la película, la imposibilidad por parte del hombre de desechar por completo aquellos aspectos de la vida que no puede explicar.
Narra la historia de una joven que enferma desesperada e inexplicablemente. Emily Rose sufre visiones aterradoras y soporta atroces convulsiones que le dejan el cuerpo deformado y débil. Un neurólogo le diagnostica epilepsia; sin embargo, la medicación que le receta resulta ser ineficaz. Cuando su sufrimiento deviene insoportable y los tratamientos médicos no logran aliviarla, Emily pide ayuda al cura de su parroquia. Tras una larga y profunda meditación, el Padre Moore acepta realizar un exorcismo, algo que nunca ha hecho. A pesar de los heroicos esfuerzos del Padre Moore, Emily muere durante el exorcismo y, como consecuencia de esto, acusan al sacerdote de homicidio negligente por no conseguir asistencia médica.
Tratamiento del subgénero y distancia respecto a los clichés
Las razones por las que la mayoría de filmes que tratan los exorcismos no son especialmente memorables es porque están más centrados en ofrecer un festival de sustos fáciles, contorsiones imposibles por parte del o la poseída o escenas de desagrado facilonas que no tienen más finalidad que la de causar un ligero malestar. Por fortuna, Scott Derrickson evita la mayoría de estos clichés desde el primer minuto, ofreciendo un trabajo muy estimulante y complejo que demuestra que las cosas se pueden hacer muy bien si se sabe cómo.
El exorcismo de Emily Rose no quiere ser El Exorcista del siglo XXI. La película se mueve entre el horror y el drama sin decantarse claramente por uno de los aspectos, proponiendo un espectáculo ligeramente alejado del género pero introduciendo las pinceladas necesarias para que de vez en cuando el público se asuste. Si gana en distancias cortas, pierde en las largas y nos encontramos con una cinta muy vulnerable al paso del tiempo.
Actuaciones y personajes
Las escenas del exorcismo y todo lo que tiene que ver con la posesión de Emily son, sin duda, aquellas que harán las delicias de los aficionados del género. Mención especial aquí para la tremenda actuación de Jennifer Carpenter, que interpreta a Emily con una ferocidad que se desborda en la pantalla. Sus escenas (narradas a través del recurso del flashback) son sin duda lo mejor de la cinta.
Y si el tratamiento sobre la religión es excelente, el trabajo actoral no se queda atrás. Laura Linney y Campbell Scott como la abogada defensora y el desalmado fiscal respectivamente realizan una batalla de titanes en la corte capaz de cortar cualquier tensión con un cuchillo. En este “triángulo” los personajes mejor perfilados son los del padre Moore y su abogada, bien interpretados por Tom Wilkinson y Laura Linney, aunque a la hora de subrayar la honradez de sus planteamientos, se intenta llevar el paralelismo demasiado lejos, por ejemplo al mostrar su común soledad.
Aspectos formales y técnicos
- Dirección: Scott Derrickson
- Guión: Scott Derrickson y Paul Harris Boardman
- Fotografía: Tom Stern
- Música: Christopher Young
- Reparto principal: Tom Wilkinson, Laura Linney, Campbell Scott, Colm Feore, Jennifer Carpenter
- Título original: The Exorcism of Emily Rose
- Nacionalidad: USA
- Año: 2005
- Fecha de estreno: 18 de noviembre de 2005
- Duración: 118 minutos (en algunas fichas aparece 114 o 119)
- Género: Terror / Drama judicial
- Color: Color

Origen real y referencias cinematográficas
Se trata en realidad de un atípico thriller de juicios al estilo de John Grisham, sólo que esta vez acerca de un tema de carácter sobrenatural inspirado en una historia real que ocurrió en Alemania durante los años 70, en la que un sacerdote católico fue enjuiciado por supuestamente causar la muerte de una muchacha durante un exorcismo destinado a expulsar a los demonios que destruían su cuerpo. La película pone en juego otros elementos como el despertar a la adolescencia y el conflicto entre razón y fe.
Desde el principio, su director toma la sabia decisión de no intentar siquiera superar a esa obra maestra que es El exorcista (1973) de William Friedkin, la película con la que inevitablemente surgen comparaciones. En realidad, se trata de dos cosas muy distintas. Al igual que la cinta de William Friedkin no iba solo del vómito, de como le giraba la cabeza 180 grados a Reagan o de cómo podía bajar las escaleras como si de un insecto se tratase, en esta ocasión se busca indagar sobre el poder dual de la fe y sobre la contraposición entre la ciencia y la religión.
Secuencias destacadas
- La escena inicial que confirma la muerte de Emily, punto de partida crítico para la narración.
- Los flashbacks del exorcismo en el granero de la granja, secuencia visualmente potente que dejó huella y fue homenajeada en otras obras.
- El encuentro de Emily con la Virgen María en un páramo neblinoso, una de las secuencias más polémicas y aclaratorias del martirio de la joven.
Recepción y controversia
Algunos sectores en Estados Unidos han criticado la película afirmando que es una pieza de propaganda cristiana. Es cierto que ofrece una visión positiva de la religión (especialmente del sacerdote protagonista) pero aún así me parece una opinión arriesgada. En todo caso, es la duda lo que defiende El exorcismo de Emily Rose, así que harán bien en no buscar presencias demoníacas explícitas en esta película.
La verdad es que la nueva cinta de Derrickson resulta tremendamente interesante, más allá de sus ambivalencias de género. Por cierto, derrickson se confiesa cristiano evangélico, y suyo es el argumento original de “Tierra de abundancia”, de Wenders; que el film trate temas de fondo con rigor no está reñido con la comercialidad. Las secuencias de terror, con el diablo sugerido o actuando manifiestamente, están bien resueltas, y buscan el realismo, la credibilidad.
El Juicio del Exorcismo de Emily Rose: ¿Fé o Negligencia Médica?
Valoración crítica
El planteamiento del film resulta de lo más atractivo, al atestiguar explicaciones médicas verosímiles y poner bajo una lupa racional fenómenos irracionales. La película mezcla un argumentario típicamente posessed en un entorno american gothic de fanatismo religioso e ignorancia endémica. Derrickson y su coguionista saben contar la historia con inteligencia, planteando el clásico conflicto entre razón y fe, apuntando a su posible conciliación.
El mérito de la segunda película de Scott Derrickson es la de realizar una película con personalidad propia, aunque los eternos guiños a El Exorcista son ineludibles. La película se articula alrededor del juicio que se siguió contra el sacerdote que practicó su exorcismo, acusado de homicidio por negligencia. Derrickson y su coguionista saben contar la historia con inteligencia, planteando el clásico conflicto entre razón y fe, apuntando a su posible conciliación.