Es urgente que los cristianos digan a los sacerdotes quiénes son. Es urgente que dejen de pedirles que sean amigos simpáticos o managers eficaces. ¡Hoy me gustaría que cada cristiano saliera en busca de un sacerdote y le diera las gracias por lo que es!
Por qué es importante mostrar agradecimiento
Los sacerdotes son pilares cruciales de nuestras comunidades religiosas, dedicando sus vidas a servir a Dios y a los demás. Sus dedicación y compromiso con la fe y los feligreses son invaluables, y encontrar la manera adecuada de expresar nuestra gratitud es esencial. Cuando expresamos nuestro agradecimiento a los sacerdotes, no solo les reconocemos su trabajo, sino que también les brindamos aliento y apoyo.
Los sacerdotes tienen algo de sagrado, un Cristo metido en sus almas, que nos ve a través de ellos y nos bendice y nos perdona. Pienso también en su gran lucha espiritual. Son los más atacados y golpeados. Cargan con sus problemas y con los nuestros. Es justo que también lleven, en sus almas, nuestras oraciones y nuestro afecto.

Principios para elogiar con respeto
- Reconocer la persona y el ministerio: Gracias por lo que hacéis, pero sobre todo por lo que sois; porque participáis del mismo espíritu de Jesucristo que se entregó por la Iglesia, que perdió su vida por amor al hombre.
- Evitar confundir roles: No esperes que el sacerdote sea tu amigo íntimo ni el gestor de todos los asuntos; no creas que tienes al sacerdote solo para ti, especialmente los domingos.
- Alabar lo esencial: Santa Catalina de Siena pone en boca de Jesucristo estas palabras: “no quiero que mengüe la reverencia que se debe profesar a los sacerdotes, porque la reverencia y el respeto que se les manifiesta no se dirige a ellos, sino a Mí, en virtud de la Sangre que yo les he dado para que la administren.”
- Evitar el drama y los chismes: Evitar el drama y los chismes en la parroquia. Guárdate estas cosas para ti mismo.
- Asumir buena voluntad: Siempre asume que tiene buena voluntad.
Acciones concretas para mostrar gratitud
Nuestros párrocos son algunos de los miembros más trabajadores de la Iglesia. Les hemos preguntado a algunos párrocos cómo podríamos hacerles saber que estamos agradecidos por todo el trabajo que ellos hacen por nosotros. Aquí una recopilación de gestos prácticos basados en esas sugerencias:
- Rezar por él: La cosa más importante que un fiel puede hacer por su sacerdote es rezar por él. Envíale tarjetas a los sacerdotes garantizándoles orar por sus intenciones. Ofrece tus oraciones por el sacerdote y su labor pastoral.
- Ofrecer comida o ayuda práctica: A menudo no tenemos quien cocine por nosotros y después de una larga jornada, sería agradable volver a casa y comer algo que no tuvimos que cocinar nosotros mismos.
- Celebrar fechas importantes: También es buena idea celebrar el cumpleaños del sacerdote o el día de su ordenación.
- Ofrecer tu tiempo: No esperes a que te pregunten si puedes hacer algo, ¡ofrécete! Ofrecer voluntariamente tu tiempo a la parroquia es un signo de apoyo y de servicio.
- Asistir a la Misa que él celebra: Elige un día para ir a la Misa que él esté celebrando, y anima a la gente a sentarse en las primeras filas.
- Escribir notas y cartas profundas: Escribir una nota, sobre todo a un sacerdote con el que ha perdido el contacto, haciéndole saber cómo su sacerdocio ha impactado su vida. Mi actividad favorita es recibir cartas de las personas. Es muy poderoso oír a alguien describir exactamente cómo lo que dije o hice fue fructífero para ellos.
- Agradecer tras cada Misa: Agradece al sacerdote por cada Misa. Incluso si no te agrada necesariamente el sacerdote, siempre la Misa gira en torno a la presencia de Jesús.
- Preparar un video de agradecimiento: Prepara un video pidiendo a diferentes feligreses que le den gracias al párroco por algo que él hizo o dijo.
- Animarle a descansar: Anima al sacerdote a hacer una pausa en el trabajo.
- Evitar pedirle soluciones técnicas: Probablemente, él no es un plomero, así que no pretendas que él arregle problemas de tuberías.
- Ofrecer apoyo en momentos difíciles: Siempre que hay algo que es estresante o un momento difícil en la parroquia, se aprecia mucho el apoyo.
Despedida por cambio de parroquia del Padre Fernando Ramírez!
Palabras y frases que pueden inspirar
Las palabras sinceras a menudo tienen el mayor impacto. Estas frases y recomendaciones pueden ayudarte a expresar tu gratitud:
- “Gracias por su entrega. Gracias por su amor a Jesús Sacramentado. Por su fidelidad.”
- “Gracias por su incansable labor, por cada oración, por cada palabra de aliento y por su amor incondicional.”
- “Sus enseñanzas han cambiado mi perspectiva de la vida.”
- “Recuerdo la manera en que su consejo me ayudó en un momento difícil.”
- “Su legado vivirá en nuestros corazones.”
Cartas y discursos de agradecimiento: estructura sugerida
- Comienza expresando tu aprecio por su dedicación y el impacto que ha tenido en tu vida.
- Incluye un recuerdo personal que refuerce tu agradecimiento.
- Menciona cómo su ministerio ha beneficiado a la comunidad.
- Ofrece oraciones y buenos deseos para su futuro ministerio.
- Termina reafirmando tu gratitud y deseándole lo mejor en su camino.
Respeto ante las heridas y el tiempo de purificación
En estos últimos tiempos hemos podido oír con mayor claridad el grito, tantas veces silencioso y silenciado, de hermanos nuestros, víctimas de abuso de poder, conciencia y sexual por parte de ministros ordenados. Como Ustedes saben estamos firmemente comprometidos con la puesta en marcha de las reformas necesarias para impulsar, desde la raíz, una cultura basada en el cuidado pastoral de manera tal que la cultura del abuso no encuentre espacio para desarrollarse y, menos aún, perpetuarse.
Sin negar y repudiar el daño causado por algunos hermanos nuestros sería injusto no reconocer a tantos sacerdotes que, de manera constante y honesta, entregan todo lo que son y tienen por el bien de los demás y llevan adelante una paternidad espiritual capaz de llorar con los que lloran.
Animar al sacerdocio y cuidar su corazón de pastor
Mi segundo gran deseo, haciéndome eco de las palabras de san Pablo, es acompañarlos a renovar nuestro ánimo sacerdotal, fruto ante todo de la acción del Espíritu Santo en nuestras vidas. Frente a experiencias dolorosas todos tenemos necesidad de consuelo y de ánimo.
Para mantener animado el corazón es necesario no descuidar estas dos vinculaciones constitutivas de nuestra identidad: la primera, con Jesús; la otra, con vuestro pueblo. Cada vez que nos desvinculamos de Jesús o descuidamos la relación con Él, poco a poco nuestra entrega se va secando y nuestras lámparas se quedan sin el aceite capaz de iluminar la vida.
Ideas prácticas para la comunidad
- Demos gracias a Dios por el sacerdocio y por los sacerdotes: que la gratitud brote del corazón.
- Dejémonos conducir por nuestros sacerdotes: acojamos su enseñanza y seamos dóciles frente a sus orientaciones.
- Oremos por las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.
- Hagamos nuestra ofrenda económica: para ayudar a los sacerdotes ancianos y enfermos, así como a aquellos que sirven pastoralmente en zonas marginadas.
- Organiza campañas locales para decir “gracias”: como la Campaña de la arquidiócesis de Medellín para agradecer a los sacerdotes y por los sacerdotes.
Testimonios y pequeñas historias
Hace poco fui a misa. Celebraba la misa con una particular devoción. Me impresionó cuando elevó las especies consagradas y las miraba con tal cariño, con una ternura tan grande y profunda, que te llegaba al alma. Cuando terminó, fui a la sacristía, y le dije emocionado: “Gracias... por ese amor y delicadezas con el buen Jesús, por su amor a Jesús Sacramentado”. Me tomó de las manos agradecido. Sonrió y me dijo algo que nunca olvido: “Rece mucho por mí”.
Qué bueno saber que aún hay almas que se atreven a vivir el Evangelio, a escuchar el llamado de Jesús. Pidamos por ellos, para que Dios, en su bondad infinita, les preserve de todo mal y los haga crecer en santidad.
Recomendación final
Recuerda que lo más importante es que tu mensaje sea auténtico. Las palabras sinceras resuenan más que cualquier frase preparada. Todos los sacerdotes que contactamos aprecian mucho las cartas bien pensadas, llenas de sentido, donde las personas les manifestaron las formas específicas en que sentían que ellos les habían ayudado. Esta puede ser una gran forma de empezar.