Fecha de nacimiento de Jesucristo según La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En Navidad, celebramos el nacimiento de Jesucristo y todo lo que Él significa para nosotros como nuestro Salvador. Él es nuestra fuente de verdadero gozo aquí en la tierra y el Redentor que hace posible que vivamos con Dios y con nuestros seres queridos por la eternidad.

Creemos que Jesucristo fue escogido por Dios antes de que el mundo comenzara para ser el Salvador que vencería el pecado y la muerte por todos nosotros. Tal como lo profetizaron los profetas de la antigüedad, Jesucristo nació en el meridiano de los tiempos en Belén, cerca de Jerusalén. Jesús era el Hijo Unigénito del Padre Celestial. Su madre era María, que estaba desposada con José. Todos los profetas desde los días de Adán han testificado de Jesucristo y aguardaban con gran expectativa el tiempo en que el Mesías vendría y haría posible la salvación y la vida eterna para toda la humanidad.

Testimonios y símbolos en la enseñanza de la Iglesia

Porque el nacimiento de Jesucristo fue uno de los acontecimientos más importantes de la historia, Dios preparó a muchos testigos para que dieran testimonio de él, tanto antes como después de que sucediera. Lea Helamán 14:1-9 y 3 Nefi 1:4-22. “Enoc vio el día de la venida del Hijo del Hombre en la carne; y se regocijó su alma” (Moisés 7:47). “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado” (Isaías 9:6). Nefi vio una visión de María y el nacimiento del Mesías prometido (véase 1 Nefi 11:13-23). Abinadí testificó: “Dios mismo descenderá entre los hijos de los hombres, y redimirá a su pueblo” (Mosíah 15:1).

El presidente Ezra Taft Benson explicó: “Los testimonios de los testigos señalados no dejan duda alguna en cuanto a la paternidad de Jesucristo. Dios fue el Padre de Su tabernáculo de carne y María, una mujer mortal, fue Su madre […]. [Jesús] no era hijo de José, ni fue engendrado por el Espíritu Santo. A Jesucristo se le llama el Hijo Unigénito porque fue el único Hijo del Padre nacido en la carne (véase 1 Nefi 11:13-22)”.

En su discurso “El maravilloso y verdadero relato de la Navidad”, el presidente Gordon B. Hinckley dijo: “No habría habido Navidad de no haber habido Pascua. El niño Jesús de Belén sería como cualquier otro niño si no fuera por el Cristo redentor de Getsemaní y del Calvario, y por la triunfante realidad de la Resurrección […]. Deseo que cada uno de ustedes pase un tiempo, quizás solo una hora, en callada meditación y tranquila reflexión sobre la maravilla y majestuosidad de este, el Hijo de Dios”.

La postura de la Iglesia sobre la fecha exacta del nacimiento

Junto con la mayoría de los eruditos religiosos, reconocemos que el nacimiento del Salvador no sucedió el 25 de diciembre. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días valora la temporada navideña y alienta la observancia reflexiva de la festividad para sentirse más cerca de Dios, aunque con gusto reconoce que las celebraciones de Navidad pueden ser diferentes para todos, en función de las diferencias culturales, los sentimientos personales y las tradiciones familiares, y que no hay una forma “correcta” de celebrar.

El presidente Spencer W. Kimball afirmó: “El nombre Jesucristo y lo que Él mismo representa, ha quedado profundamente grabado en la historia del mundo para no ser desarraigado jamás. Cristo nació el 6 de abril y, siendo uno de los hijos de Dios y su Unigénito en la carne, su nacimiento es un acontecimiento de suprema importancia”.

No obstante, la afirmación literal y específica del 6 de abril no es la posición doctrinal universalmente sostenida por todos los profesores de la Iglesia y debe entenderse en contexto: la propia enseñanza de la Iglesia reconoce la incertidumbre histórica sobre la fecha exacta del nacimiento de Jesús y subraya la centralidad del hecho de Su venida más que el día en sí.

Contexto histórico y evidencia secular

Las pocas informaciones históricas sobre la fecha del nacimiento proceden principalmente de los relatos de los evangelios de Mateo y Lucas. Estos textos aportan anclajes cronológicos que, a la luz de la historia secular, presentan contradicciones: Mateo indica que Jesús nació en tiempos del rey Herodes el Grande (que murió en 4 a. C.), mientras que Lucas relaciona el nacimiento con un censo atribuido al gobernador Quirino, que registros históricos sitúan en el año 6 d. C. Esta incompatibilidad hace incierta la fecha exacta del nacimiento.

La elección del 25 de diciembre para celebrar la Navidad se adoptó siglos después y está vinculada a procesos históricos y litúrgicos, incluida la superposición de festividades cristianas sobre celebraciones paganas del solsticio de invierno como las Saturnales y la fiesta del Natalis Solis Invicti. El papa Julio I y su sucesor Liberio contribuyeron a fijar el 25 de diciembre como fecha litúrgica en el siglo IV, y en el siglo VI Dionisio el Exiguo introdujo la era Anno Domini que fijó la numeración de los años basada en un cálculo del nacimiento de Cristo; sin embargo, ese cálculo es incierto y probablemente erróneo.

Mapa de Palestina antigua con Belén y Nazaret

Razones por las cuales la fecha exacta importa menos que el significado

La Iglesia enseña que lo esencial es reconocer a Jesucristo como el Salvador y redentor. Muchas culturas celebran el nacimiento de Cristo con la tradición de dar regalos. Como seguidores de Jesucristo, valoramos la temporada navideña y alentamos la observancia reflexiva de la festividad para sentirse más cerca de Dios. Dado que el nacimiento de Jesús es un acontecimiento central en el plan de salvación, la importancia espiritual de la Navidad supera la búsqueda de un día exacto en el calendario.

El presidente Harold B. Lee manifestó la importancia del 6 de abril al relacionarlo con la organización de la Iglesia moderna: “El 6 de abril de 1973 es una fecha particularmente significativa, pues se conmemora no sólo la organización de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en esta dispensación, sino también el aniversario del nacimiento del Salvador, nuestro Señor y Maestro, Jesucristo”.

Cómo la Iglesia sugiere vivir la Navidad

  • Reflexionar en silencio sobre la maravilla del nacimiento del Hijo de Dios y su papel en el plan de salvación.
  • Participar en actividades de servicio: mirar a tu alrededor y determinar qué necesidades hay en tu comunidad, informarte sobre organizaciones locales y dedicar tiempo a ayudar.
  • Valorar los testimonios y los símbolos significativos relacionados con el nacimiento de Jesucristo (ver mensajes de líderes como Russell M. Nelson y otros).
  • Fomentar la unión familiar, la enseñanza de principios del Evangelio y la meditación sobre la vida, muerte y resurrección del Salvador.

El verdadero significado del nacimiento de Jesucristo || Pastor Shakil Pervaiz | Pastor Anush

Tabla resumen: posiciones clave

  • Posición doctrinal principal de la Iglesia: El nacimiento de Jesucristo es un acontecimiento supremo; la fecha exacta no es esencial para la fe.
  • Afirmaciones históricas populares: 25 de diciembre fijado por la tradición cristiana tardía; Dionisio el Exiguo propuso la numeración Anno Domini.
  • Evidencia bíblica: Evangelios de Mateo y Lucas ofrecen relatos de la infancia pero con anclajes cronológicos conflictivos.
  • Conclusión práctica: Celebrar la venida del Salvador con servicio, reflexión y testimonio.

Al considerar la importancia de ese acontecimiento en el plan de Dios para nuestra salvación, la Iglesia invita a centrarse en el testimonio de Jesucristo, en los dones divinos que trae Su venida y en cómo vivir de acuerdo con Sus enseñanzas, más que en la exactitud de una fecha en el calendario.

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