Celebrar es hacer memoria agradecida de un hecho que ha marcado la vida e historia de una comunidad. La celebración hace presente y trasmite las razones que dieron origen a una tradición.
La historia de la devoción a la Virgen de Guadalupe en Santa Fe comienza a mediados del 1700 cuando un monje mercedario encuentra una imagen de la Virgen de Guadalupe de México, la enmarca y la expone en un oratorio que la Familia Setúbal había construido en sus tierras, cerca de la antigua Laguna Grande. Revolviendo viejos libros en la biblioteca del Convento de Mercedarios el Padre Miguel Sánchez, encontró una estampa representando la aparición de la Virgen al indio Diego en Guadalupe de Méjico.
Gozoso con el hallazgo y deseando colocar la imagen en un cuadro, cuenta la tradición que salía el buen mercedario hacia la calle, cuando encontróse en la portería con una mujer desconocida que le ofreció en venta un marco dorado con molduras. Compró un marco tallado en madera a una mujer en la puerta del convento y colocó la imagen en él.
Posteriormente, llevó la imagen al oratorio de los Setúbal, iniciando la veneración a Nuestra Señora de Guadalupe en Santa Fe. En ese oratorio, del cual quedan apenas insignificantes vestigios, rindióse por vez primera culto en Santa Fe a la Virgen de Guadalupe.
La devoción santafesina cobró impulso cuando Francisco Javier de la Rosa, conocido como el ‘ermitaño’, construyó un nuevo oratorio dedicado a la Virgen de Guadalupe en 1779. A la muerte de González de Setúbal quedó a cargo del oratorio el Ermitaño. Sus sacrificios fueron recompensados, pues ya en 1780 colocaba en el altar la imagen de la Virgen a cuyo culto había consagrado su existencia, y un año más tarde el retablo tallado por su propia mano ocupaba el lugar correspondiente.
Tras su muerte, la devoción santafesina persistió y fue reconocida por Mons. Boneo, primer Obispo de Santa Fe, quien la declaró Patrona de la Diócesis. Tomando esa devoción, el mismo obispo decidió pedir en el año 1899, al papa León XII, que la declare Patrona de la arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz y establece que la fiesta se realice 15 días después de Pascua.
Fue el primer obispo de Santa Fe, monseñor Boneo, quien comenzó a organizarlas oficialmente y por eso es que este año se celebra la edición número 119 de la fiesta. Convocó la primera peregrinación oficial en 1900. En 1904 comenzaron los trabajos para construir el actual santuario, inaugurado en 1910. Mons. Boneo estableció la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en 1918.
La imagen recibió la Coronación Pontificia por el Papa Pío XI durante la Peregrinación de 1928. Miles de fieles santafesinos se congregan año a año en la ciudad para venerar a la Virgen de Guadalupe, patrona de la Diócesis de Santa Fe. Lo hacen 15 días después de la Pascua, con una peregrinación hacia la Basílica gótica donde se encuentra la imagen mariana coronada canónicamente hace 90 años (1928).

Lo cierto es que esta celebración no tiene relación cronológica con el día de la Virgen de Guadalupe en el calendario litúrgico universal, que es el 12 de diciembre de cada año y en el que se recuerda la cuarta y última aparición de la Guadalupana al aborigen Juan Diego en el cerro del Tepeyac, en México. Son millones de devotos no solo de México, sino de todo el mundo que le rinden culto y que la visitan en los días previos y en la celebración de su día, considerado la fiesta más importante a nivel nacional.
Por qué se celebra 15 días después de Pascua
La tradición cuenta que la labor de las cosechas, en el último mes del año, impedía a los fieles santafesinos del interior trasladarse hasta la ciudad capital para la celebración. En diciembre estaba la cosecha del trigo y significaba bastante tiempo para la gente que tenía que aprovechar el clima también si ayudaba.
Olidio Panigo, párroco de la Basílica de Guadalupe, explicó que para este cambio de fecha "se ponen dos motivos". El primero sería un motivo humano, tratar de buscar una fecha que podría facilitar la participación de la gente. El otro es espiritual. En la iglesia uno de los preceptos dice confesar y comulgar al menos una vez al año para el tiempo pascual que son 50 días. Era una manera de favorecer que la gente pudiese cumplir con este precepto.
Acá en Santa Fe comenzó a hacerse una peregrinación en distintas fechas del año. Después ya en la segunda parte del siglo XIX comienza a celebrarse 15 días después de Pascua. Pero no era algo que estaba establecido definitivamente, por eso la primera peregrinación oficial que se realiza en el 1900 fue el 14 de octubre. En su momento se pidió la autorización y por eso se celebra la misa de la Virgen el sábado y el domingo se celebra la misa de Pascua (Pentecostés) y se hace la peregrinación.
La peregrinación y las tradiciones populares
A lo largo de los años, la peregrinación fue tomando forma hasta convertirse en una tradición de la ciudad. A lo largo de todo el país, en todas las iglesias, celebran el día con misas y festejos. Las misas reciben a gran cantidad de visitantes que, durante todo el fin de semana, acercan sus pedidos y ofrendas a la Virgen.
El día de la fiesta es menester procurarse vehículos a cualquier precio. La gente joven, de uno y otro sexo, hace el viaje a caballo, rivalizando en gallardía y destreza ecuestres. Es esa ocasión, puede verse en el camino de Guadalupe a todas las niñas de la ciudad -muy mañaneras para evitar los ardores del sol- ataviadas con trajes ligeros, el velillo atado a la cabeza, bonitas y graciosas más que devotas.
Para las abuelas, madres y tías salen de las cocheras unos viejos carruajes con adornos dorados, estilo Luis XIV, vestigios del antiguo lujo virreinal. Todavía son más pintorescas las altas carretas, de enormes ruedas de madera, arrastradas a paso tardo por seis bueyes magníficos. Las madres de familia cubren lo alto de esas carretas con un toldo colorado a listas blancas o con algunas piezas de tela persa floreada, de colores muy vivos.
La multitud de peregrinos invade pronto las cercanías de la iglesia. Nosotros entramos en la capilla. Está decorada al modo de las iglesias españolas del siglo XVIII. En el atrio se levanta una altísima palmera, de las más bellas que he visto en el país. Hay algunos naranjos de un verde sombrío, que contrasta con el color blanco de la iglesia y el fondo azul inalterable de la escena.
Juan Diego y la Virgen de Guadalupe
Aspectos culturales y comunitarios
La presencia de la Virgen de Guadalupe, que tiene su razón de ser en la vida e historia de nuestra comunidad, hay que saber leerla. Esto nos permite comprender porqué ha sido declarada Patrona de Santa Fe. Qué triste cuando no se conoce ni valora el significado de una tradición que nace de la fe y experiencia de una comunidad, y fue marcando un camino de encuentro con Dios en este preciso lugar y en torno a esta venerada imagen, y que se convirtió en patrimonio y un punto de referencia para la fe de los santafesinos.
Con esta conciencia agradecida vamos a Guadalupe. En este año de la Vida, Guadalupe nos convoca a peregrinar a la Basílica bajo el lema: “Madre, danos fuerza para amar y servir a la vida”. La figura maternal de la Virgen María es la que ocupa un lugar destacado en esta Fiesta, como lo fue en esa historia única de ser la Madre de Jesucristo.
La devoción católica a la Virgen tiene su centro en Jesucristo, el único mediador entre Dios y los hombres. Ella nos orienta hacia él y nos sigue diciendo, hoy, como ya lo dijo en el Evangelio: “Hagan todo lo que él les diga” (Jn. 2, 5). Acercarnos a la Virgen es renovar nuestro encuentro con Jesucristo y vivir de su Palabra y de los Sacramentos que él nos ha dejado.
Difusión y narrativas contemporáneas
Para compartir esta historia con los más pequeños de la comunidad, se creó este corto animado producto de una coproducción original de la Basílica de Ntra. Sra. de Guadalupe y la Universidad Católica de Santa Fe. Fue el cortometraje animado "La Virgen de Guadalupe en Santa Fe". Coordinación general: Pbro. Olidio Panigo, Párroco Rector de la Basílica Ntra. Sra. Dirección: Lic. Ilustraciones: Arq. Guion audiovisual: Lic. Edición, animación y posproducción: Complejo Multimedial Universidad Católica de Santa Fe, bajo la dirección del Mgter.
Periodista, licenciada en Comunicación Social, Universidad del Desarrollo. Se ha especializado en comunicación eclesial. Se ha desempeñado como periodista en vicarías y proyectos del Arzobispado de Santiago y la Conferencia Episcopal de Chile.
Datos históricos resumidos
- Origen: hallazgo de una estampa de la Virgen de Guadalupe por el Padre Miguel Sánchez en el siglo XVIII.
- Ermitaño Francisco Javier de la Rosa: construcción del oratorio en 1779 y retablo en 1781.
- Reconocimiento eclesiástico: Mons. Boneo declaró a la Virgen Patrona y organizó peregrinaciones oficiales a partir de 1900.
- Santuario actual: trabajos iniciados en 1904, inaugurado en 1910; parroquia establecida en 1918.
- Coronación Pontificia: 1928 por el Papa Pío XI.
- Fecha de la fiesta: 15 días después de Pascua, por motivos agrícolas y pastorales.