Fortalezas mentales: significado bíblico y caminos para la superación espiritual

La palabra fortalezas se encuentra una vez en el Nuevo Testamento, usada metafóricamente por Pablo en una descripción de la batalla espiritual del cristiano: "Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas" (2 Corintios 10:3-4). En este texto se nos presenta la idea de que nuestras luchas más decisivas se libran en el plano espiritual y en especial en la mente.

Qué son las fortalezas mentales según la Biblia

¿Cuáles son estas "fortalezas" o "fortificaciones" a las que nos enfrentamos? En el siguiente versículo, Pablo interpreta la metáfora: "derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo" (2 Corintios 10:5). Los "argumentos" son las filosofías, los

Fortalezas mentales: significado bíblico y superación espiritual

La palabra fortalezas se encuentra una vez en el Nuevo Testamento, usada metafóricamente por Pablo en una descripción de la batalla espiritual del cristiano: "Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas" (2 Corintios 10:3 -4).

Nuestras armas no son físicas, porque nuestra guerra es espiritual en naturaleza. En lugar de armas y tanques, nuestras armas son "toda la armadura de Dios" y consisten en "…ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Efesios 6:14-17).

Nuestro poder proviene solo de Dios. El plan de Dios es destruir las fortalezas espirituales. ¿Cuáles son estas "fortalezas" o "fortificaciones" a las que nos enfrentamos? En el siguiente versículo, Pablo interpreta la metáfora: "derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo" (2 Corintios 10:5).

Los "argumentos" son las filosofías, los razonamientos y los esquemas del mundo. La "altivez" tiene que ver con todo lo orgulloso, centrado en el hombre y seguro de sí mismo. Aquí está el cuadro: el cristiano, llevando su armadura espiritual y teniendo sus armas espirituales, pretende "conquistar" el mundo para Cristo, pero pronto encuentra obstáculos. El enemigo ha levantado guarniciones fortificadas para resistir la verdad y para frustrar el plan de redención de Dios.

Está la fortaleza del razonamiento humano, reforzada con muchos argumentos sutiles y la pretensión de la lógica. Está el castillo de la pasión, con murallas llameantes defendidas por la lujuria, el placer y la avaricia. Y está el pináculo del orgullo, en el que el corazón humano se sienta entronizado y se deleita en pensamientos de su propia excelencia y suficiencia. El enemigo está firmemente arraigado; estas fortalezas han sido guardadas por miles de años, presentando una gran muralla de resistencia a la Verdad. Sin embargo, nada de esto desalienta al guerrero cristiano.

Usando las armas de elección de Dios, él ataca las fortalezas, y por el poder milagroso de Cristo los muros son quebrantados y los bastiones del pecado y del error son derribados. El cristiano victorioso entra en las ruinas y lleva cautivo, por decirlo así, cada teoría falsa y toda filosofía humana que han afirmada una vez con orgullo su independencia de Dios. Si esto suena mucho como Josué peleando la batalla de Jericó, tienes razón. ¡Qué gran ilustración de la verdad espiritual es esa historia!

Compartir el evangelio no es la única vez que vemos la resistencia. También podemos afrontar las fortalezas demoníacas en nuestras propias vidas, en nuestras familias e incluso en nuestras iglesias. El Señor está edificando Su iglesia, y "las puertas del Hades no prevalecerán contra ella" (Mateo 16:18). Lo que necesitamos son soldados cristianos, totalmente entregados a la voluntad del Señor de los Ejércitos, que utilizarán las armas espirituales que Él ofrece. "Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria" (Salmo 20:7).

Para entrar en este nuevo ciclo que Dios tiene para Su iglesia, obligatoriamente tenemos que renovar nuestra mente. Tenemos que romper con las estructuras mentales y las fortalezas. La iglesia y la visión están viviendo un tiempo de rompimiento y de establecimiento de lo profético. Muchas cosas que Dios tiene para nosotros, no la recibimos por nuestras fortalezas mentales, hay un choque entre dos reinos, y cuando hay una lucha interna entre estos dos reinos, la batalla se libra en nuestra mente. Tu mente es la que va a tomar control y decisión de quien quieres que gane dentro de ti.

Fortalezas mentales en la Biblia: batalla y superación espiritual

Esta lucha es todo el tiempo y todos los días. La ofensa y el maltrato son armas carnales, mas el perdón es un arma espiritual. Si te critican y persiguen, y respondes igual que aquellos que te atacan, estás usando un arma carnal. En nuestro matrimonio tenemos problemas, porque en vez de usar nuestras armas espirituales, sacamos un arsenal de armas carnales. Una fortaleza es un lugar donde algo o alguien operan, lo que significa que dentro de tu mente hay algo o alguien que está operando.

Tus fortalezas pueden nacer en ti debido a circunstancias externas de tu vida, pueden venir por conocimiento negativo y cerrado que han llegado a tu vida. Hay fortalezas escondidas debajo de razonamientos. Cuando el enemigo pone una fortaleza en tu mente, lo primero que va a hacer, es esconderla de tu razonamiento, porque él quiere dominar tu mente. Los pensamientos cerrados se convierten en mentira esperando que tú los apruebes. Un ejemplo es cuando una persona es abusada en su infancia y en su adultez dice que a eso se debe su timidez; esa mala experiencia creó una fortaleza y el diablo se inventó una mentira y la escondió debajo de tu razonamiento.

Muchos de los que están aquí han tenido experiencias muy malas que se convirtieron en grandes fortalezas en su mente. Cada vez que te dijeron que eras bruto, te lo creíste y todavía hoy no has hecho nada bien porque lo sigues creyendo; la vida te presenta oportunidades para que estudies y dices que no, porque eres bruto, pero no es más que un argumento que el diablo concibió y tú lo creíste y lo aprobaste. Por eso vemos tantas jóvenes que se van a la cama con hombres mucho mayores, y dicen que buscando un papá porque fueron abandonadas cuando niñas y no es más que el enemigo que te ha mentido, diciendo que necesitas un padre. Tú solamente necesitas a Dios y al Espíritu Santo.

Hay gente haciéndose la víctima con argumentos que les ha metido el diablo. Cuando tienes un argumento escondido en el razonamiento, Dios no puede bendecirte ni sanarte y el diablo empieza a apartarte de la iglesia. El antídoto para las fortalezas y los argumentos es llenarte del amor de Dios. Llénate de Su amor y entrégalo a todos, sin importar quienes sean. Las fortalezas de diablo son mentiras en mi mente. Si en el pasado viviste experiencias pecaminosas y hoy no razonas que lo tienes, peleándolo con tus armas espirituales, la plataforma sigue ahí, porque todavía te gusta.

El argumento de fornicar y adulterar, el argumento de que fuiste lesbiana, y que llevas 7 años siendo cristiana y todavía te llegan ráfagas de pensamientos a tu mente, no es más que una fortaleza. Hay hombres que nunca han adulterado, están casados, no quieren hacerlo pero le llegan ese tipo de pensamientos, hay una plataforma ancestral con una puerta abierta. Esas ráfagas son intención de convencimiento. Las fortalezas y argumentos tocarán tus pensamientos e imaginarás cosas que no son, tocarás tus deseos que serán confusos e incontrolables. Esta es la problemática de los vicios, el deseo de un vicio es el argumento que te ha puesto el diablo.

La mente por otro lado, está llena de argumentos y fortalezas, argumentos de odio y falta de perdón, argumentos de tristeza y de heridas, llenos de debilidades. Tus argumentos no pueden estar por encima de los pensamientos de Dios. Salir del pecado significa reconocer que lo tienes y entenderlo, una vez que lo entiendes, tienes que arrepentirte. Tus necesidades siempre harán la plataforma para que el enemigo meta fortalezas y argumentos que te aten. Pensamientos conscientes o inconscientes: lo que hemos enterrado en el subconsciente fruto de las malas experiencias que hemos vivido: faltantes, traumas, abusos físicos, verbales o sexuales, abandono, divorcio, infidelidad, traición. El campo de batalla del enemigo es nuestra mente. Si él logra tomar control de nuestra mente va a poder controlar todo nuestro ser.

Mapa mental de fortalezas y argumentos

Esto es algo que muchos cristianos ignoran y sin darse cuenta permiten que el enemigo ponga pensamientos en su mente y los haga creer que son sus pensamientos o incluso los de Dios. Nuestra mente fue afectada por el medio en el cual fuimos criados. Dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Predicación del 12 Abril de 2015 en el auditorio de la iglesia El Lugar de Su Presencia - Bogotá - Colombia por el Pastor Andrés Corson.

El hambre también podríamos denominarla una fortaleza mental, pues diariamente necesitamos solo dos mil calorías y tenemos suficiente energía para sobrevivir más de veinte días sin comer. Cuando nos da hambre, el cuerpo no pide alimento porque tiene de sobra, lo que tiene es un antojo, hábito o ansiedad. Por eso, el ayuno no solo es dejar de comer, también es victoria sobre la comida y libertad. Los primeros tres días de ayuno son los más difíciles porque estamos venciendo la fortaleza mental, la ansiedad por la comida y la necesidad de azúcar o grasa. Primero, ¡reconociéndolas!; en este devocional hemos identificado varias. Segundo, renovar la mente con la Palabra de Dios: no hay atajos, leamos la Biblia.

Infografía: proceso de derribar fortalezas

Una fortaleza espiritual es un patrón de pensamiento arraigado en nuestra mente. La batalla comienza en la mente: primero, un pensamiento (una mentira) del mundo, de la carne o de las influencias satánicas penetra en la mente. Se toma la decisión consciente (de la voluntad) de aceptar o rechazar tal pensamiento. Ese pensamiento se convierte en un hábito cuando decide de manera continua regir sus acciones por él. Se edifica una fortaleza cuando se vuelve un comportamiento arraigado que no puede controlar. Ejemplo: El rey Saúl, su deseo de matar a David, por su celos del el.

La guerra espiritual es diferente. Se contextualiza en el evangelio -la persona y la obra de Jesucristo- a tu favor. Él es con quien debes cooperar en la batalla por tu mente. Voy a tomar cada mentira que he notado y pasarla por el filtro del evangelio. Mentiras que te dices a ti mismo: “Tengo que ser perfecto.” Tú no tienes que serlo. De hecho, si intentas serlo, estarás rechazando la justicia de Cristo, mientras eliges presentar tu justicia como la respuesta. No aceptar la justicia de Cristo es otro evangelio: el evangelio de la auto expiación.

Mentiras que te dice el mundo: “Debes ser fiel a ti mismo.” Debes ser fiel a Cristo. Vivir para Él, no para ti mismo. Vivir para ti mismo es la mentira del mundo: una forma de pensar egocéntrica y anticristo. Mentiras que te dices en tu matrimonio: “Es tu culpa. Merezco algo mejor.” Nunca serás feliz si las cosas siempre salen como quieres. Implosionarás por tu insaciable egocentrismo. Mentiras que distorsionan el Evangelio: “Debo ganarme el amor de Dios; Dios no me protegerá.” Jesucristo murió por ti en la cruz. Él, que era en forma de Dios, tomó forma de siervo para rescatarte. No hay amor más grande que el de un hombre que da su vida por otra persona.

Si deseas obtener más información, puede buscar en este sitio miles de recursos: artículos, podcasts, videos, gráficos y más. Dedique tiempo a estudiar los que le interesen. Si desea hablar con nosotros, ofrecemos foros privados para quienes apoyan económicamente este ministerio. El profeta Isaías pronunció una gran aflicción a Israel: “¡Ay de los hijos rebeldes que se apartan, dice Jehová” (Isaías 30.1, RV). En Hebreo la palabra que Isaías utilizó para “Rebeldes” significa reincidencia, testarudo, darse la vuelta e irse.

De dónde, exactamente, el pueblo del Señor se estaba alejando? La respuesta está en la siguiente frase “para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu,” (30.1). Esto significa que ellos hicieron sus propios planes. Simplemente, Dios dijo, “Mi propia gente no me buscaron para guiarlos y aconsejarlos. En vez de esto, ellos se apoyaron en la carne. Cada vez que ellos actúan sin buscarme, volteando al mundo buscando ayuda, solo acumulan pecado sobre pecado. El pueblo de Dios sabía bien que ellos debían confiar en el Señor para cualquier situación, sin importar que insignificante la decisión.

Isaías les aseguró, "No tiene que se de ese modo. Regresen de donde cayeron. Arrepiéntanse de su rebelión al confiar en otros. Vuélvanse al Señor, y el los cubrirá con su manto de paz." Ruth es un claro ejemplo de esta confianza. Después de que su esposo muriera, Ruth vivió con su suegra, Noemi, quien era ya mayor. Noemi estaba preocupada por el bienestar de Ruth y quería asegurar el futuro de ella. Esa tarde, después del trabajo del día, Booz se acostó y Ruth respondió con confianza indígena, expresando su compromiso.

  1. La fortaleza espiritual es un patrón de pensamiento arraigado que debe ser derribado.
  2. La verdad de Dios debe guiar cada pensamiento y sentimiento para someterse a Cristo.

Una fortaleza espiritual es un patrón de pensamiento arraigado en nuestra mente. La batalla comienza en la mente. El Señor quiere librarte de toda cautividad en tu mente. 1) La estrategia de Satanás es que creas sus mentiras. 2) Al tener identificada la mentira y la verdad de Dios comienza nuestro plan para destruir la fortaleza. 10 Una palabra final: sean fuertes en el Señor y en su gran poder. 11 Pónganse toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes contra todas las estrategias del diablo. 12 Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales. 13 Por lo tanto, pónganse todas las piezas de la armadura de Dios para poder resistir al enemigo en el tiempo del mal. Así, después de la batalla, todavía seguirán de pie, firmes. 14 Defiendan su posición, poniéndose el cinturón de la verdad y la coraza de la justicia de Dios. 15 Pónganse como calzado la paz que proviene de la Buena Noticia a fin de estar completamente preparados. 16 Además de todo eso, levanten el escudo de la fe para detener las flechas encendidas del diablo. En este pasaje se nos habla de la armadura de Dios para pelear batallas espirituales. 3. El escudo solo es la parte defensiva. Pero defendiéndote no vas a destruir ninguna fortaleza. El pasaje anterior también nos habla de «la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios». Pero algo importante aquí es la palabra palabra no se refiere a logos sino a rhema. ¿Alguna vez te has acusado de algo que no era cierto? Es cuando te engañas a ti mismo, diciéndote algo falso. Cualquier argumento falso lanzado contra ti puede convertirse rápidamente en una fortaleza mental que podría debilitarte espiritualmente.

Infografía: estrategias para derribar fortalezas

Somos susceptibles a los argumentos falsos que pueden tomar el control de nuestras mentes. Estos patrones de pensamiento recurrentes, si no se controlan, se convertirán en los argumentos dominantes de nuestras mentes, incluso hasta el punto de convertirse en nuestra nueva verdad, nuestra nueva forma de pensar. Pues, aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas. Mable era una de esas personas...

Fortalezas Mentales - Andrés Corson - 12 Abril 2015

El miedo la atenazaba. Algunos lo llaman inseguridad, un término apropiado. Era una joven insegura, absorta en las discusiones que se arremolinaban en su cabeza. La opinión dominante de los demás era una fortaleza que Mable parecía no poder romper. Aunque sabía que la opinión de Dios sobre ella era perfecta gracias a Cristo, no podía vivir en la libertad de su favor empoderador. Desde muy joven, Mable comprendió que la aceptación se debía a la satisfacción de los demás. Su padre le enseñó con su estilo de crianza pasivo...

La verdadera pregunta es si usarás estas armas para destruir las fortalezas- los argumentos y opiniones arrogantes que se levantan contra la verdad revelada de Dios. Una fortaleza es un argumento mental que se opone a Dios. Lo creemos, y contradice la persona y el poder de Cristo. Una fortaleza es una fortaleza mental llena de argumentos, diseñada para cautivar nuestra mente y mantenernos prisioneros. Mable había creído la mentira del miedo a los demás. Sus batallas son mucho más profundas que las cosas que le hicieron. Mable está en una batalla espiritual contra las malas influencias de este mundo malvado.

Cuando Satanás tentó a Cristo, no habría habido tentación si Satanás no hubiera podido cumplir lo que ofrecía. Tus tentaciones surgen cuando fuerzas demoníacas malignas influyen en tus deseos, y la tentación es real porque pueden darte esos malos deseos. Cuando tus deseos cooperan con las malas influencias, puedes estar seguro de que se desarrollará una fortaleza en tu mente. Pero debes tomar en serio la batalla que llevas dentro, porque tu enemigo sin duda la toma en serio. Debes dejarte influenciar más por el Espíritu para desear las cosas de Dios.

Este artículo se cierra con herramientas prácticas para la batalla espiritual contra las fortalezas: identifica la mentira, toma la verdad de Dios y aplica Filipenses 4:6-8 para transformar tu mente. Efesios 6:10-11 nos recuerda que ya hemos vencido en Cristo y que debemos ponernos la armadura de Dios para poder mantenerse firmes. Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.

Esquema visual de la batalla mental y la armadura de Dios

Tabla resumen: Fortalezas mentales y respuestas bíblicas

Tabla basada en las ideas del texto sobre fortalezas, argumentos y estrategias de superación espiritual.

Fortaleza/ArgumentoCómo se presentaRespuestas bíblicas
Argumentos del mundoFilosofías, razonamientos y esquemas que se oponen a DiosDerribarlos con la verdad de Dios y la obediencia a Cristo
AltivezOrgullo que se eleva por encima de DiosRenovar la mente y vivir por fe en Cristo
Pasión y lujuriaMurallas defendidas por placeres y deseosArmadura de la fe, la verdad y el evangelio de la paz
Rechazo de la sanidad espiritualMentiras sobre la protección y amor de DiosConocer la verdad de la cruz y la seguridad en Cristo
Diagrama de la batalla interior: vencer fortalezas con la verdad

Finalizamos este recorrido con una llamada a vivir en la verdad de Dios, a renovar la mente, y a sostener la paz interior mediante la confianza en el Señor de los Ejércitos. El Señor quiere que confíes en Él en cualquier tema o situación, y quiere que vivas en tranquilidad, confiadamente y descansado. Ve al lugar secreto y quédate a solas con el Señor. Trae todo a él. Él ha prometido, “Tú escucharás mi palabra detrás de ti, diciéndote que camino tomar. Este es el camino.”

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