Historia y patrimonio de la Hermandad de Azotes y Despojado de Cabra

La Hermandad de Ntro. Padre Jesús Amarrado a la Columna y Azotes, María Santísima de la Caridad y San Juan Evangelista constituye una de las corporaciones de mayor tradición histórica y espiritual de la ciudad de Cabra. La historia de la Hermandad de la Columna y Caridad se remonta al año 1660. Sus orígenes se remontan a 1660, cuando se documenta la construcción de una capilla en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y Ángeles de Cabra para albergar la imagen de Jesús Atado a la Columna.

Fundación, sedes y evolución histórica

Los orígenes de la Hermandad se remontan a 1660 año en el que Francisco Ascanio Maldonado manda labrar una capilla en la Parroquia de la Asunción para una imagen de Jesús Asido a la Columna. La titularidad de la capilla pasa de Francisco Ascanio Maldonado a la familia Aranda Ruiz de Peralta. En un texto de Vega Murillo se señala la llegada a Cabra de la imagen de Jesús de la Columna, aproximadamente, 1 de enero de 1668. El 27 de marzo de 1690 se funda la Hermandad con escritura pública firmada por 28 vecinos de Cabra.

No es fácil determinar el año concreto de su fundación, pero en un Libro de Actas de la Hermandad; que por cierto fue una de las más veneradas de la Ciudad, se hace referencia a las primitivas constituciones fechadas en 1505. Estuvo establecida en el Hospital de Santa Ana. Esta Archicofradía, dio vida a numerosas filiales, entre otras fueron: la del Santo Cristo Crucificado de la Vera+Cruz; esta filial poseía una imagen dolorosa de Nuestra. Señora., así mismo aquella también originó a la de San Juan Evangelista, Santo Sudario y Esclavitud Dolorosa, junto con la Matriz, en San Luis el Real. Todas ellas fueron constituidas entre 1634 y 1647.

Con la exclaustración se trasladan al convento de la Concepción, y de aquí a San Juan, donde radica hoy día, excepto la Esclavitud Dolorosa de Nuestra. Señora., que pasa a establecerse en la Iglesia del Santo Cristo de la Salud, donde hoy día recibe veneración. Esta Cofradía se estableció en el Convento de San Luis el Real, datando sus primeros Estatutos como Cofradía de Pasión del 3 de Mayo de 1730, aunque desde 1646 existiera como Hermandad de Culto y Entierro, pero denominándose “De la Columna”; el llamarse “Azotes” fue debido a la existencia de otra Hermandad con idéntica denominación en la Parroquia de San Juan.

Desconocemos la fecha en que esta Hermandad se trasladó a San Juan, que probablemente coincidió con el cambio de denominación, que se efectuó en 1833, pero se sabe que ya en 1867 residiría en dicha iglesia. Años después, la cofradía solicita que la imagen del Cristo de la Columna sea trasladado a la Iglesia de San Juan Bautista, ya que se encontraba por aquel entonces en la casa de un particular. A cambio, a la familia Alcalde se le ofrece la antigua imagen del Cristo de la Columna.

Imágenes, autores y patrimonio escultórico

El actual misterio, procedente de Murcia (1777), es obra conjunta de Francisco Salzillo y Nicolás Salzillo. El misterio se atribuye a una obra conjunta de Nicolás y Francisco Salzillo. Jesús Amarrado a la columna y Azotes es una talla de tamaño menor al natural, igual que los sayones. Llegaron de la ciudad de Murcia en 1777 por el precio de 3000 reales.

El Cristo de la Columna es obra de Francisco Salzillo y tiene un gran realismo. El Cristo de la Columna tiene un sudario, pese a que tiene el paño de pureza o Perizonium tallado. En el año 1777, se compra el nuevo paso escultórico, la cofradía se renueva y se hace un nuevo libro de registro de hermanos. En la Bendición de la Sagrada Imagen actuó como padrino la Cofradía de Jesús el Pobre, concurriendo a ella el Cabildo Catedralicio.

El paso procesional lo componían tres figuras: Jesús de Azotes y Columna, y dos sayones. En la actualidad, no podríamos concebir el paso de Jesús Amarrado a la Columna sin los sayones, pero desde 1691 hasta 1758 la imagen de Jesús Amarrado a la Columna procesionaba solo. Los sayones muestran vestiduras típicas de la fecha de ejecución de las mismas. Uno de los sayones representa con gran maestría el momento del azote.

En un inventario de 1765 este paso recibe el nombre de “Cristo de la Columna y Azotes”. El misterio actual vino de Murcia en 1777. Con más de tres siglos de historia, la Hermandad de la Columna y Caridad sigue siendo uniendo tradición, arte y fe viva.

La Virgen de la Caridad y otras imágenes contemporáneas

En el año 1998 se incorpora a los Estatutos la imagen de la Virgen de la Caridad, procesionando por vez primera en el 2007. La Virgen de la Caridad es una obra de José Antonio Cabello Montilla del año 2003, va en el paso acompañada de un San Juan obra de Francisco Romero Zafra, del año 2010.

Actuación, organización y participación

Actualmente la corporación cuenta con 413 hermanos. Cada Jueves Santo, unos 150 penitentes acompañan a los Sagrados Titulares. Los dos pasos de la cofradía realizan estación de Penitencia la noche del Jueves Santo partiendo de la Parroquia de la Asunción y Ángeles y acompañados de tres centenas de hermanos que visten túnica blanca, capirote con escudo de la Hermandad bordado en oro y cíngulo color cardenal y calcetines, guantes y zapatillas blancas.

Un rasgo significativo de la etapa actual es la presencia activa y responsable de la mujer en el gobierno de la Hermandad, presidida por su Hermana Mayor, circunstancia todavía poco habitual entre las juntas de gobierno. Cabe destacar el esfuerzo que la Hermandad realiza, año tras año, para acrecentar, conservar y dignificar su patrimonio. En el año 1998 se incorpora a los Estatutos la imagen de la Virgen de la Caridad, procesionando por vez primera en el 2007.

Conservación, restauración y nuevas aportaciones

El patrimonio de la Hermandad ha sido objeto de continuos trabajos de conservación y restauración. Este 2026, además de los trabajos de mantenimiento y restauración de sus imágenes, se ha continuado con la talla de los respiraderos del paso de misterio y se estrena la obra musical “Mastígio”, compuesta por Manuel Alejandro González Cruz dedicada a Ntro. El misterio actual vino de Murcia en 1777. La Hermandad contaba con pocos bienes debido a la desamortización, hay un elemento que destaca. Este es un sudario para la imagen de Jesús Amarrado a la Columna de terciopelo bordado en oro, que fue donado por su hermano mayor, D. Francisco de Asís Alcántara, en el año 1858.

Detalle del Cristo de la Columna atribuido a Francisco Salzillo

Relaciones con otras cofradías y procesos históricos

Por último, esta Hermandad se fusiona con la de Ánimas de Ciegos y con la Santa Vera+Cruz en 1891. Cofradía del Santísimo Cristo de Ánimas de Ciegos (fundada a mediados del S. El historial de esta Cofradía, cinco veces secular, se remonta indudablemente a las postrimerías del siglo XV. En un principio se estableció la Hermandad en una Ermita edificada en lugar próximo al Convento de la Victoria de los Religiosos mínimos de San Francisco de Paula.

La historia de la Cofradía Santísimo Cristo de la Exaltación se remonta a los últimos años del reinado de Felipe IV. Desde sus principios tuvo como sede la Parroquia de San Juan, aunque sus Reglas, las más antiguas de las que se tienen noticia, datan de 1710. El 12 de septiembre de 1731 pasa a tener Capilla propia en esta Iglesia, según legajo nº 2585 folio 713-721 de la escribanía de D. José Lucena Bermudo que es en la que hoy se encuentra; hasta esta fecha recibió culto en el arrimo izquierdo de la capilla de Nuestra Señora de la Soledad, hoy de los Dolores.

Semana Santa en Cabra: contexto y singularidades

Las celebraciones de conservan y mantienen gracias al trabajo de las 27 hermandades y cofradías de Penitencia que existen en la localidad, todas ella asociadas en la Agrupación General de Hermandades y Cofradías. La devoción y el trabajo de estas cofradías es un elemento fundamental para la supervivencia y el mantenimiento de los actos y procesiones que se realizan durante toda la Semana Santa. Esta localidad tiene diferentes elementos singulares, algunos muy antiguos que conservan tradiciones que han sido capaces de sobrevivir en el tiempo.

Una de las singularidades es el ofrecer procesiones durante todos los días, desde el Domingo de Ramos al de Resurrección. La procesión que abre la Semana Santa es la Procesión de las Palmas que sale del convento de las madres Agustinas Recoletas, acompañando a la imagen que se conoce popularmente con el nombre de La Pollinita, y en la que participan un elevado número de niños. El lunes nuevas procesiones hacen su aparición, entre las que podemos destacar el Via Crucis de la Sangre, escoltada por el sonido de tambores y acompañada de la Capilla de Música Sacra de la localidad.

El jueves los actos comienzan de madrugada con el Via Crucis del Cristo de la Expiración. Por la mañana se celebra la procesión de la Virgen de la Piedad. El viernes celebra procesión de madrugada, la Hermandad del Santísimo Cristo del Socorro que conduce una imagen de Cristo Crucificado del siglo XVI. Muy temprano, a las 6,30, procesiona la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, con imagen atribuida a la taller de Martínez Montañez. A media mañana salen la procesión de Nuestra Señora del Dolor, obra de la escuela antequerana del siglo XVII y la de Jesús Nazareno con una imagen del siglo XV. El Sábado Santo también podemos disfrutar de procesiones.

También hay que destacar el canto de la saetas, siendo un lugar de cita de los cantaores de este género y sin duda uno de los atractivos de estas procesiones. Podemos disfrutar también de un entorno y un paisaje de gran valor que podremos recorrer a partir de su red de caminos que incluyen una via verde, descubrir su paisaje kárstico y disfrutar con la observación de las numerosas especies de fauna y flora que podeos encontrar en los alrededores.

✅La Historia de MURCIA en 6 minutos (El legado del segura)

Tabla resumida del patrimonio principal

Principales imágenes y autores

  1. Jesús Amarrado a la Columna - Francisco Salzillo (atribución), llegada desde Murcia en 1777.
  2. Sayones - esculturas de acompañamiento, procedentes del mismo conjunto de 1777.
  3. Virgen de la Caridad - José Antonio Cabello Montilla, 2003.
  4. San Juan Evangelista (en el paso de Virgen) - Francisco Romero Zafra, 2010.
  5. Sudario de terciopelo bordado en oro - donado por D. Francisco de Asís Alcántara, 1858.

En definitiva, la Hermandad de la Columna y Caridad es un ejemplo de pervivencia histórica, conservación artística y fervor popular que aúna obras de reconocido valor escultórico, tradiciones centenarias y una organización que mantiene viva la Semana Santa de Cabra.

tags: #hermandad #de #azotes #cabra #y #despojado