Iglesia parroquial del Roser de Ciutadella: historia y arquitectura

La iglesia parroquial del Roser, situada en la Calle del Roser, 9, en Ciutadella de Menorca, posee una historia larga y compleja que se entrelaza con la evolución urbanística, religiosa y social de la isla. Aunque en el siglo XV existía una capilla dedicada a Nuestra Señora de la Rosa, el edificio actual recoge añadidos y reconstrucciones que abarcan desde finales del siglo XV hasta el siglo XX, mostrando rasgos constructivos y decorativos propios del barroco menorquín y de etapas posteriores.

Orígenes y primeros documentos

Sabemos que en el siglo XV había una capilla de la iglesia parroquial (hoy catedral) dedicada a Nuestra Señora de la Rosa. Sabemos también que esta iglesia se construyó a finales del siglo XV o a principios del siglo XVI porque el 3 de abril de 1511 Joanot Bru fundaba un beneficio en el templo de la “Beatísima virgen del Rosal” del que se decía que era “noviter edificata”.

Este beneficio tenía en su sede el altar mayor y el primer posesor fue mosén Jordi de Verí, ya beneficiado en la parroquia. Sus obligaciones eran celebrar misa en el altar mayor cada domingo y las fiestas de la Virgen, y dar al final de la Eucaristía la absolución por el alma del fundador y de sus familiares, e intervenir en todas las horas litúrgicas de la parroquia. Se dotó el beneficio con 15 libras, con 20 sueldos por cada lámpara encendida ante el altar mayor, y con 5 libras adscritas a un aniversario a celebrar en la parroquia el día de Nuestra Señora de la Rosa. El segundo beneficiado fue Francesc Bru, clérigo, presentado por el patrón del beneficio Joanot Bru.

Función parroquial y referencias del siglo XVI

El edificio no debía quedar en muy mal estado el 1558 ya que los jurados, visto que la casa de la Universitat había quedado completamente destruida por la explosión del depósito de la pólvora, tuvieron durante un tiempo las reuniones de su consejo en el corazón de esta iglesia. Ya el 10 de junio de 1562 los jurados eligieron cuatro “de nuestra señora de la rosa” y se menciona el templo funcionando en las actas de la visita pastoral efectuada el 1565 por el doctor Llorenç Froncilles en representación del obispo de Mallorca. El pavorde Marc Martí, al enumerar las iglesias de Ciutadella, en el año 1570, decía: “y una iglesia de la Virgen de la Rosa muy devota, donde mucha gente ocurre a ella por gran devocion”.

Reconstrucción y obras de los siglos XVII-XVIII

En el 18 de mayo del 1626, al derribarse parte del edificio de la parroquia, el Santísimo fue trasladado al Roser. Pero el edificio actual fecha de una época más reciente, ya que su construcción se inició a finales del siglo XVII. La nave consta de tres claves de bóveda, que se acabaron el 24 de octubre, el 28 de noviembre y el 28 de diciembre del 1705. Contrasta la rapidez de la construcción de la nave con la lentitud que, a partir del 1706, caracterizará las obras, ya que la capilla mayor no se acabó hasta cuarenta y cuatro años y medio después, el 10 de junio de 1750.

Contribuyeron a la erección del templo, además de la Universitat, las casas nobles de los Quart, Olives, Martí, Cardona, Guevara, Morell, Squella y Martorell. La fachada es un típico ejemplo de la arquitectura del principio del siglo XVIII y la esbelta cúpula del crucero constituye una obra de mérito.

Períodos de dominación extranjera y defensa del templo

Durante la primera dominación inglesa, el 1715, cuando el edificio no estaba aún acabado, y en la segunda, el agosto del 1764, el gobernador inglés pretendió apoderarse del templo para dedicarlo al culto anglicano, pero los vicarios generales Rubí y Roig defendieron sus derechos tan reñidamente que en poco tiempo tuvieron otra vez las llaves en su poder. En el 1759 esta iglesia tenía el derecho de asilo, cosa que demuestra que los franceses no lo habían dedicado a usos profanos, como hicieron, temporalmente, con otros templos.

Habiéndose erigido la antigua parroquia en catedral, en el 1795, esta iglesia fue constituida como parroquia con la denominación “del Roser de la Catedral”.

Retablos, altares y riqueza devocional

El retablo mayor, que guardaba proporción con el estilo general del edificio, fue construido en el 1764 y restaurado en el 1928 por el rector Pere Pons. Estaba dorado y era de buen gusto. En el nicho central se encontraba la virgen del Roser con el niño, y tenía a sus pies a san Domingo y santa Catalina de Siena. En la parte superior se veían las imágenes de san Rafael, san José, san Joaquín, san Bartolomé y san Antonio de Padua. En el cuerpo inferior había una pequeña talla, reciente, de san Isidro.

Los altares laterales de la parte del Evangelio eran los siguientes: Altar de la Sagrada Família; Altar de Nostra Senyora del Pilar; Altar de Sant Domènec; Altar de Sant Vicent Ferrer, que tenía al lado las imágenes de santa Escolástica y de santa Teresa de Jesús; Altar de Sant Nicolau de Bari. En el lado de la epístola, partiendo de la capilla mayor, había: Altar de la Immaculada Concepció; Altar de les Ànimes, con una bella imagen del crucificado; Altar del Ecce Homo; Altar dels Dolors; Altar de Nostra Senyora del Toro.

La devota imagen del Ecce Homo era una joya artística y era muy venerada. En la parte superior aparecía la estatua de santa Catalina Tomás. La imagen de la virgen Dolorosa y la de Jesús muerto que existía en la parte inferior del retablo presidían la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo.

Destrucción, usos y reconstrucciones del siglo XX

Todas estas imágenes y los retablos fueron destruidos el 28 de julio del 1936. El edificio se dedicó durante la guerra civil a depósito de carbón; y después del conflicto, a sede de la Juventud Católica Femenina. Siendo rectores los reverendos Pere Moll Camps (1885-1899) y Gabriel Villa (1899-1908) se hicieron importantes mejoras materiales. Al revendo Villa se debe la construcción del coro. En la entrada de la capilla había antiguamente las estatuas de las Marías, de José de Arimatea y de Nicodemo, de grande tamaño y aspecto espantoso. Estas imágenes, que llegaron a tener gran celebridad entre la gente sencilla, fueron retiradas por el rector Villa.

Al caer el ábside en el año 1977, fue rehecho sin respetar el original. Lo que más sorprende del interior es la utilización del estriado de piedra arenisca en casi todos los ornamentos de arcos, los bordones y las aristas de las bóvedas. También las bóvedas de concha que rematan los techos de las capillas y el gran equilibrio de proporciones del estado interior.

Estilo, autores y relaciones territoriales

El conjunto liga estilísticamente con Can Saura, la capilla de las Ánimas de la catedral, el trasaltar del Socors y el crucero y camarín de la ermita de Gracia de Maó, todas las obras de la familia Amorós, que fueron los ejecutores en Menorca de los pocos edificios que conectan tímidamente con el barroco. De todas las fachadas de las iglesias de Menorca, la del Roser es la de mayor calidad arquitectónica. La triple portalada con depuradas decoraciones, el bordón que rompe el vacío de la cerradura de fachada intermedio, el rosetón con la figura de Nuestra Señora del Roser y la finalización con balaustrada inclinada para reseguir la cubierta de atrás, han conformado la fachada más elaborada de la isla.

Fachada de la iglesia del Roser en Ciutadella

Patronazgo y participación social

Contribuyeron a la erección del templo, además de la Universitat, las casas nobles de la ciudad, lo que demuestra el papel activo de la oligarquía local en la financiación de obras religiosas. La iglesia actuó como espacio litúrgico, social y cívico: en 1558 acogió reuniones de los jurados municipales y en 1626 recibió el Santísimo tras un derribo parcial de la parroquia. Habiéndose erigido la antigua parroquia en catedral en 1795, esta iglesia fue constituida como parroquia con la denominación “del Roser de la Catedral”.

Intervenciones modernas y estado actual

El retablo mayor fue restaurado en 1928 por el rector Pere Pons; sin embargo, gran parte del patrimonio mueble fue destruido en 1936. Tras el conflicto la iglesia tuvo usos civiles y sufrió importantes transformaciones, entre ellas la reconstrucción del ábside en 1977 que no respetó el original. A pesar de estas pérdidas y reformas, subsisten elementos constructivos de gran interés: la nave con sus claves de bóveda del siglo XVIII, la cúpula del crucero y el uso del estriado de piedra arenisca en los ornamentos interiores.

Inventario de altares y retablos (resumen)

  • Retablo mayor (1764; restaurado 1928): Virgen del Roser con el niño; san Domingo; santa Catalina de Siena; san Rafael; san José; san Joaquín; san Bartolomé; san Antonio de Padua; san Isidro.
  • Altares en el lado del Evangelio: Sagrada Família; Nostra Senyora del Pilar; Sant Domènec; Sant Vicent Ferrer; Sant Nicolau de Bari.
  • Altares en el lado de la epístola: Immaculada Concepció; les Ànimes; Ecce Homo; Dolors; Nostra Senyora del Toro.

Relación con otras iglesias de Menorca

La iglesia del Roser dialoga formal y estilísticamente con otros templos de la isla, como la catedral y capillas vinculadas a la familia Amorós, y comparte la importancia social y devocional que caracterizó a muchos templos menorquines. En la isla, otras iglesias emblemáticas, como la de Santa María en Mahón o la de San Francisco en Ciudadela, reclaman un papel análogo como centros de identidad y arte.

Datos prácticos y titularidad

Titularidad y gestión: Ayuntamiento de Ciutadella. El templo ha sido a lo largo de los siglos punto de encuentro religioso y cívico, y su conservación requiere una atención que combine recuperación de elementos originales y respeto por la trazabilidad histórica de sus sucesivas intervenciones.

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