Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor de Ronda: historia y características

La Iglesia de Santa María la Mayor de Ronda, elevada a la categoría de colegiata por el rey Fernando el Católico, se levanta sobre la antigua mezquita aljama de la ciudad, una edificación del siglo XIII, de la que aún se conservan restos del mihrab y del muro, con decoración de ataurique. Fue bajo el mandato de los Reyes Católicos y tras la conquista de la ciudad cuando la mezquita se transformó en templo cristiano.

El comienzo de la construcción de esta iglesia debió de llevarse a cabo tras la reconquista de la plaza en 1486 por las tropas cristianas. Las obras de este gran proyecto se iniciaron en 1485 y tras muchas vicisitudes, se concluyeron a fines del siglo XVII. Y las obras acabaron a principios del siglo XVIII, por lo que en ella se distinguen dos estilos arquitectónicos diferentes, según las distintas etapas por la que pasó su construcción.

Orígenes y antecedentes arqueológicos

Según los estudios arqueológicos desarrollados en la zona, esta iglesia se ubicó muy próxima a los restos de una basílica paleocristiana del siglo V d.C. También algunos historiadores se remontan a la época romana en la que tuvo la función de templo. Este último extremo aún no se ha contrastado arqueológicamente. En el mismo lugar se construyó después, bajo la dominación islámica, la mezquita mayor de la Medina. De ella solo se conserva en la actualidad el arco del Mirhab y un trozo del muro del mismo con decoración de ataurique, oculto tras el retablo del altar del sagrario.

Arco del mihrab y decoración de ataurique en Santa María la Mayor

Tipologías estilísticas: gótico, renacimiento y barroco

En esta iglesia con aires de catedral se puede distinguir dos estilos arquitectónicos distintos. Así, la nave primera perteneciente al gótico, corresponde básicamente a los pies del templo y marca la configuración definitiva de la iglesia. Esta consta de tres naves separadas por arcos apuntados que se apoyan sobre pilares fasciculados de capitel corrido. Se conforma así un espacio amplio y diáfano interrumpido sólo por el cuerpo del coro situado en el centro de la iglesia. La parte gótica es la parte más antigua del templo.

La segunda nave o nave renacentista corresponde a la cabecera de la iglesia y sustituye a la destruida por un terremoto en el año 1580. En la zona renacentista de la Iglesia llama la atención, en primer lugar, la altura de la nave y la armonía creada entre los volúmenes y los vanos. Impresiona la esbeltez de las dos columnas centrales, perfectamente clásicas en sus proporciones. De la bóveda central cuelga una lámpara de forja, de 34 luces, distribuidas en tres pisos de 18, 12, y 4 focos, respectivamente, con guirnaldas dobles de 24.700 cristales de punta de diamante.

La Iglesia culmina con diferentes elementos barrocos, coincidentes con la finalización de las obras en este periodo, destacando el retablo de la Virgen del Mayor Dolor, que se organiza en tres calles con una profusa decoración lateral. Colocados en el centro de la zona gótica, nos encontramos de frente con el altar del Sagrario, retablo barroco que presenta tres calles bien definidas, separadas por dos enormes columnas salomónicas.

Torre, alminar y elementos mudéjares

La torre mudéjar se eleva sobre los restos del antiguo alminar y está coronada en su parte superior por un gracioso campanario, ajustado a las normas del gótico isabelino. De aquella mezquita aún se conserva en la actualidad la torre mudéjar actual campanario y los restos del arco del Mirhab, así como gran parte de su traza y la parte trasera del altar con decoraciones de ataurique de la dinastía nazarí del s.XIII, ocultas tras el retablo del altar del Sagrario.

Junto al alminar se levanta una construcción de dos pisos, de arcadas de medio punto, el inferior, y adintelado, el superior, que desde finales del XVII sirvió de balconada para presidir las fiestas. En su parte izquierda, La Casita de La Torre de estilo mudéjar con bellos arcos cegados de herradura al frente utilizado como oratorio independiente. A la derecha las balconadas construidas por Felipe II ocultan la anterior Iglesia gótica de la que se percibe su arco apuntado; desde ellas la nobleza contemplaba diversos actos sociales de la ciudad.

Interior: retablos, coro y objetos de culto

Colocados en el centro de la zona gótica, nos encontramos de frente con el altar del Sagrario, retablo barroco que presenta tres calles bien definidas, separadas por dos enormes columnas salomónicas. La calle del centro se corona con el tímpano de la Encarnación. La hornacina central está dedicada a la Inmaculada y puede apreciarse una imagen de Santa Ana con la Virgen Niña.

A la derecha queda el altar de la Virgen del Mayor Dolor, encerrada en un retablo de estilo churrigueresco, profusamente adornado. Frente al retablo cuelga una lámpara de 12 brazos y 42 luces, de grandes dimensiones. En la pared del trascoro aparece el Retablo del Via Lucis Mariano. En el año 2000, el artista sevillano Paco Parra plasmó en el bronce sus catorce estaciones.

Destacable es el área renacentista de la iglesia conservando un coro primoroso de dos pisos, realizado en madera de nogal y cedro. El Coro consta de 24 sitiales, distribuidos en dos pisos, tallados y esculpidos en madera de cedro, castaño y roble. La sillería baja está compuesta por 12 sitiales con respaldos tallados con los símbolos de las letanías de la Virgen María, mientras que la parte alta lo componen 24 sitiales respaldados con bellas tallas del Sagrado Corazón, apóstoles y santos.

El altar Mayor tiene el Baldaquino en madera de pino rojo canadiense, que formaba la parte delantera del retablo del Sagrado Corazón. Contiene el baldaquino la imagen de Ntra. Sra. de la Encarnación, obra del escultor sevillano Manuel Ramos Corona. El Sagrario es una joya de plata, ejecutada en el siglo XVIII, por talleres de orfebrería malagueña.

El retablo del altar de San Antonio perteneció a la Iglesia de Paz y Caridad del Hospital Real y es obra de Francisco García de los Piñales y de Domingo Pereira. El retablo de este altar y el de San Antonio, son obra de Francisco García de los Piñales, dorados y decorados por Domingo Pereira que los concluyeron en 1633. La Virgen de la Luz es una preciosa imagen de vestir del s. XVIII, con peana y aureola de plata, de orfebrería sevillana actual.

Arte mural, iconos y espacios anexos

En el muro occidental, hay diversos murales, obra de la artista francesa Raymonde Pagégie, pintados en la década de los ochenta del siglo XX. Estos frescos recogen escenas de la Vida de San Pedro, la Conversión de San Pablo, el Cristo de la Reconciliación, etc. En la salita de entrada encontramos un arco, resto del mihrab de la mezquita. De claro estilo nazarí, ofrece toda la variedad de la decoración granadina de ataurique de los siglos XIII y XIV: la caligráfica, mayúscula y minúscula, la de lazo, la vegetal y la geométrica.

Subiendo las escaleras junto a la puerta de la Sacristía Menor, pasamos a la Sala de los Iconos. En ella hay varios iconos del XVII y del XVIII, pero la mayor parte son actuales y proceden de artesanos griegos. La cripta, una estancia abovedada de medio cañón cortada por las intersecciones de las bóvedas laterales, se ha utilizado para Sala de Exposiciones temporales.

Estado de conservación y protección

Bien de Interés Cultural, esta Colegiata de Santa María la Mayor de Ronda está catalogada como monumento desde el año 1931. Durante su historia ha sufrido derrumbes causados por temporales y terremotos, siendo su parte posterior ampliada a lo largo de los siglos XVII y XVIII con diferente estilo y mayor altura. Aunque el terremoto de 1580 destruyó parte de la fábrica ocultando la pureza del gótico, éste puede apreciarse aún en las columnas exentas o adosadas y en las ojivas de los arcos que sustentan. Éstos a su vez se apoyan sobre capiteles corridos con ornamentación vegetal de cardinas y antropomórfica.

Fachada renacentista y torre campanario de ladrillo visto

La iglesia en el conjunto urbano de Ronda

La Iglesia de Santa María de La Encarnación la Mayor es un templo católico situado en el casco antiguo de la ciudad de Ronda. Es el edificio más representativo de la arquitectura religiosa en Ronda, concuerdan en ella dos periodos y estilos distintos. En las cornisas superiores se ha construido un mirador visitable desde donde se puede contemplar gran parte del casco histórico de Ronda. Es accesible por una escalera de caracol original de la iglesia.

Santa María la Mayor fue declarada Bien de Interés Cultural. Se trata del principal templo parroquial de Ronda y un importante ejemplo del patrimonio renacentista religioso andaluz. En nuestra excursión a Ronda desde Sevilla, podemos apreciar la belleza de una de las ciudades más antiguas de España, cuyos orígenes se remontan a la Prehistoria.

Iglesia de Santa María la Mayor, Ronda (Málaga)

Tabla: datos esenciales

  • Ubicación: casco antiguo de Ronda
  • Origen constructivo: sobre mezquita aljama (s. XIII) y posibles restos romanos/paleocristianos
  • Inicios obras cristianas: 1485-1486
  • Finalización: fines s. XVII - principios s. XVIII
  • Estilos: gótico, renacentista y barroco; elementos mudéjares
  • Protección: Bien de Interés Cultural (1931)

La estrecha yuxtaposición de trazas islámicas, soluciones góticas, la sobriedad renacentista y el adorno barroco convierten a Santa María la Mayor en un documento arquitectónico vivo donde se leen los principales episodios históricos de Ronda.

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