El presente artículo reúne y ordena la información disponible sobre la vida y el ministerio del sacerdote claretiano José San Román, articulando datos biográficos, su formación, destinos pastorales, relación con las cofradías y rasgos espirituales que han marcado su trayectoria. Se incorporan testimonios y referencias a obras y procesos típicos en la valoración de la vida religiosa para ofrecer una visión amplia y documentada.
Formación y primeros pasos en la congregación claretiana
Al terminar el preuniversitario, en octubre de 1966, entra en el noviciado de los Misioneros del Corazón de María (Claretianos) en Jerez de los Caballeros. Tras los estudios en Loja, Salamanca y Granada, se ordena en esta última ciudad en 1974. Su primer destino fue el Colegio Claret de Las Palmas. Educador consagrado, fue rector del Colegio San José de Guanentá en San Gil (Santander), fundador y rector del Gimnasio Claretiano del norte en Bogotá, rector del Colegio Claretiano de Bosa, gestor, asesor y acompañante del proyecto educativo innovador: “Escuela Popular Claretiana de Neiva”.
Ministerio pastoral y compromiso misionero
Se destacó por su búsqueda de nuevas pedagogías de talante liberador. Durante diez años ejerció su ministerio como promotor vocacional y formador de misioneros en los barrios populares de Bosa. Abrió y acompañó misiones en Alto Jordán (Santander del sur), Morcote (Boyacá, piedemonte llanero), resguardo indígena de Caño Mochuelo (Arauca). También ha acompañado procesos misioneros en Piedecuesta, Medellín del Ariari y otros lugares de la geografía colombiana.

Dimensión cultural y artística
Como músico, se formó en el Conservatorio de la ciudad de Manizales, bajo la dirección del Maestro Ramón Cardona García, que lo instruyó en la interpretación del Piano, el órgano y la dirección de coros y canto litúrgico. Años más tarde y de manera autodidacta aprendió y se perfeccionó en la interpretación del Acordeón, instrumento que lo ha acompañado siempre en sus proceso pastorales y artísticos. Entre sus obras, el canto “Lectura comunitaria de la Biblia”, se ha convertido en un himno del movimiento bíblico popular latinoamericano. Igualmente, obras como Lectura campesina de la Biblia, Aleluya de los mártires, Señora de la Esperanza, Aleluya de los mártires, Iglesia de los pobres, entre otras, hacen parte del cancionero de los movimientos eclesiales de nuestro continente.
Vínculo con las cofradías y la vida parroquial
La vinculación del P. Márquez con las Cofradías de nuestra ciudad es muy amplia, ha predicado y participado en innumerables cultos y actos, ya que las conce bien, estando especialmente muy unido a las hermandades del Silencio, La Misión y San Bernardo. Arte Sacro ha podido conocer la noticia del nombramiento, extendida por toda la cuidad, de la persona nombrada por Palacio como nuevo Arcipreste de San Bernardo que ha recaído en el sacerdote claretiano José Márquez Valdés. El Padre.
Sufrimiento, entrega y testimonio espiritual
El P. Solé amó al Papa como pocos lo han amado. El 10 de mayo de 1981 sufrió un atentado en Barcelona. Una bala le quemó un nervio del cuello. Tres días después el Papa Juan Pablo II sufrió el famoso atentado que estuvo a punto de costarle la vida. Esto conmovió al P. Solé, que ofreció por amor al Papa el dolor causado por su nervio roto. Este padecimiento fue muy grande, insoportable, continuo, día y noche. Fue un martirio que duró casi once años, hasta su muerte en 1992. Estaba contento de llevar esta gran cruz para ayudar al Papa.
Con tantas y tan fuertes molestias, atendía con toda caridad a las almas, incluso cuando tenía fiebre alta. Con tanto daño físico conservaba una super-lucidez y una super-espiritualidad. Las religiosas mínimas de Valls, comunidad muy penitente y fervorosa, le describe, así: parecía un ángel, le veíamos siempre sonriente, como si no tuviera dolor. Además, tenía muchos problemas de salud, sufrió diversas operaciones quirúrgicas, estaba delgadísimo, y aún añadía mortificaciones. Parece imposible poder soportar tanto malestar. Pero, habiéndole tenido como director espiritual, y habiendo estado unido a él por una intimidad espiritual estrechísima, puedo atestiguar que esto que parece imposible, fue real. Esto únicamente se puede sobrellevar si se tiene una gran unión mística con Dios. Es claro que estaba unidísimo a Dios.
Obras escritas y valoración teológica
El P. Solé fue una persona fidelísima, un hombre que aceptó plenamente el Magisterio de la Iglesia, tanto el Concilio Vaticano II, como todo el Magisterio de la Iglesia de todos los tiempos. Además de ser solidísimo en la fe, fue un gran teólogo, un hombre muy espiritual, un gran comunicador, un gran pastor, que se hacía entender muy bien, un hombre que escribía con gran unción espiritual, que se manifestaba de manera muy positiva y entusiasta, un enamorado de su sacerdocio. Publicó varias obras importantes. Tenía también libros inéditos.
Dado el poco espacio de un artículo, me limitaré a una de sus obras, “La Iglesia ¡gran misterio!”. El Dr. Luís Cura Pellicer, que fue, por oposición, el canónigo más joven de España, una persona claramente episcopable, canónigo magistral, catedrático de eclesiología en el Seminario de Vic, me dijo que, tras haber leído cien o doscientos tratados de eclesiología, consideraba que el comentario más importante a la Lumen Gentium del Concilio Vaticano II era este libro del P. Solé.
Biografía publicada y fuentes documentales
Está editado en Amazon. Es una biografía completa, profunda, sólida. Era necesario que se publicara una biografía del P. Solé. Está basado en centenares de documentos inéditos. Consta de más de doscientos folios, más de mil referencias de pie de página. Contiene muchos testimonios, incluidos obispos y un cardenal, miembros del Consejo General de los claretianos, superiores generales, etc. Es una obra científica, equiparable a una tesis doctoral, y, a la vez, comprensible para todo el mundo. Se lee con la facilidad que se lee una biografía.
Dado que llevo una veintena de años dedicado a las causas de los santos, y he ido pasando, al respecto, por los cargos de notario, juez, postulador y responsable diocesano, el libro que he escrito contiene la vida del P. Solé, su fama de santidad y de signos, sus virtudes, y un juicio sobre sus escritos. El prólogo del libro es del Dr. Eudaldo Forment Giralt, académico ordinario de la Academia Pontificia Romana de Santo Tomás y catedrático jubilado. La introducción es de Monseñor Jaume Pujol, arzobispo emérito de Tarragona, y que había sido uno de los grandes profesores de la Universidad de Navarra. En definitiva, el libro cubre un agujero importante en la historia eclesiástica y lo rellena de manera adecuada.

Dimensiones espirituales y frases destacadas
“Todo en Cristo lo tenemos”. “Cristo es nuestro ideal”. “Cristo es mi amado”. “[…] desearía amaros hasta morir de amor”. “Lo específico, lo esencial, lo primordial, lo insustituible, lo intransferible de mi sacerdocio es la Eucaristía: Soy ministro del Sacrificio de Cristo”. “Tiene necesidad de permanecer largo tiempo ante la Hostia consagrada […]”. “Haced de mi alma vuestro cielo”. “Vos sois la flor, nosotros las abejas, vivimos de dulce miel. Y no encontrando en la tierra flores tan bellas, giramos los ojos hacia ti, oh celestial princesa”. “Nuestra entrega a María será vivirla como Cristo, con Cristo y en Cristo […]”.
Reconocimientos y posibilidad de causa de beatificación
El P. Solé fue religioso y sacerdote claretiano, ilustre y virtuoso hasta el heroísmo. Fidelísimo a la Iglesia y al P. Claret, su fundador. El P. Solé sobresale como un gigante entre tantísimos grandes hombres de Iglesia y entre tantísimos catedráticos. Su vuelo alcanza las altas cotas del vuelo del águila, pero, a la vez, tiene la sencillez de la golondrina y el candor y la belleza del lirio resplandeciente. En la vida del P. Solé se transparenta el tesoro hermosísimo del sacerdocio católico. En definitiva, ¡entusiasma!
Únicamente el Romano Pontífice tiene autoridad para declarar quién es santo. El P. Solé aún no tiene introducida su causa de beatificación. Mi opinión es que fue un santo. Estoy convencidísimo. Más aún, creo que fue un gran santo. Nunca he visto en él ni la más leve sombra de pecado ¡Era un sacerdote maravilloso!
Datos biográficos esenciales
- Nacimiento: Miralcamp, Lleida (1913) - en el caso del P. Solé; para otros claretianos mencionados, se citan localidades diversas.
- Entró en el noviciado claretiano: octubre de 1966 (ejemplo de formación de P. José Márquez).
- Ordenación sacerdotal: 1974 en Granada (para el P. Márquez); 19 de abril de 1936 en Barbastro (P. Solé).
- Fallecimiento del P. Solé: 1992 en Barcelona.
Tabla: Resumen de destinos y roles
A continuación se ofrece una tabla sintética con roles y destinos citados en los materiales recopilados.
- Rector y fundador de centros educativos: Colegio San José de Guanentá (San Gil), Gimnasio Claretiano del norte (Bogotá), Colegio Claretiano de Bosa.
- Promotor vocacional y formador: barrios populares de Bosa (10 años).
- Acompañamiento misionero: Alto Jordán, Morcote, Caño Mochuelo, Piedecuesta, Medellín del Ariari.
- Vínculo con cofradías: hermandades del Silencio, La Misión y San Bernardo (participación en cultos y actos).
Legado y significado para la Iglesia
Su pensamiento era conciso, claro, exacto, transparente. En definitiva, un auténtico maestro en el más alto sentido de la palabra. Su vida es un testimonio del poder de la fe, la oración y la creatividad al servicio de Dios. Su pasión: compromiso radical, decidido, coherente y profético con los pobres, campesinos, indígenas, gentes empobrecidas y victimizadas de nuestro país. El P. Solé fue una gran personalidad, un hombre muy ilustre, un santo, un sacerdote lleno de celo pastoral, un sabio, un religioso claretiano y un escritor destacado. Vivió diversas aventuras: compañero de los beatos mártires claretianos de Barbastro antes de la guerra; gran padecimiento y mucho heroísmo durante la persecución religiosa; con gran elegancia sorteó las fuertes oleadas de confusionismo postconciliar; contra viento y marea fue muy obediente, fidelísimo al Magisterio y al P. Claret, su fundador; sufrió un atentado que está relacionado con el que padeció el Papa Juan Pablo II; etc.
En la historia eclesiástica reciente, figuras como el P. Solé y otros claretianos mencionados representan modelos de vida sacerdotal, entrega misionera y fidelidad a la tradición apostólica y al servicio de los más necesitados. Sus escritos, canciones litúrgicas y obras pastorales siguen siendo recursos valiosos para la formación religiosa y la animación de comunidades.
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