Qué es la Divina Misericordia y críticas a esta devoción

La Divina Misericordia se centra en el gran amor de Dios por nosotros y en la infinita compasión que de él emana. La devoción en la Iglesia por la Divina Misericordia nace de las revelaciones recibidas por la santa de origen polaco Faustina Kowalska durante los años treinta del siglo XX.

Origen histórico y litúrgico

La mística religiosa recogió en un diario personal, con cerca de seiscientas páginas, todos los mensajes sobre la Segunda Venida y la misericordia de Cristo. Fue el Papa San Juan Pablo II, compatriota de la santa y fallecido en la víspera de esta festividad, el que dotó a esta celebración de la importancia que hoy tiene para el orbe católico.

No fue hasta el 30 de abril del año 2000, durante la canonización de Faustina Kowalska en Roma, cuando el Papa polaco instauró el Domingo de la Divina Misericordia y la práctica devota de esta fiesta para toda la Iglesia Universal. En 1980, tras años de estudio de los escritos personales de Faustina Kowalska, el entonces Papa publicó su carta encíclica Dives in Misericordia relanzando la devoción sobre la misericordia divina.

Fecha y celebración

La fiesta de la Divina Misericordia se celebra cada año el último día de la Octava de Pascua, es decir, el domingo siguiente al de la Resurrección de Cristo, o también llamado Domingo in albis. La Fiesta de la Divina Misericordia se celebra el domingo siguiente a la Pascua de Resurrección.

Ese día concluye la novena de esta fiesta, que comenzó el mismo día de Viernes Santo. La principal gracia que recibe la persona que participa en las celebraciones del Domingo de la Divina Misericordia es el perdón total, no solo de las penas sino también de sus culpas. Para ello deberá confesarse y comulgar.

Santa Faustina Kowalska: la "secretaria" de la misericordia

Nacida como Helena Kowalska en 1905, en el seno de una familia de campesinos polacos, fue una religiosa conocida como el Apóstol de la Divina Misericordia. Sor M. Faustina Kowalska (1905-1938) recibió la misión de proclamar el conocimiento y la devoción a la misericordia de Dios.

Faustina tuvo la primera revelación de la Divina Misericordia en su celda, el 22 de febrero del año 1931. A partir de ahí se repetirían periódicamente estos mensajes que serían recogidos en un diario personal, gracias las indicaciones de su confesor, el beato Michał Sopoćko.

Durante sus últimos años de vida, santa Faustina tuvo que soportar todo tipo de sufrimientos tanto espirituales como corporales. Falleció el cinco de octubre de 1938, a los 33 años, de los que trece fueron vividos en diferentes conventos de la orden.

La imagen de la Divina Misericordia

El diario personal de santa Faustina Kowalska refleja que es ya en la primera aparición, en 1931, cuando el mismo Cristo le pide que pinte la escena que está ante ella. Jesús tenía un vestido blanco, se muestra levantando su mano derecha en señal de bendición y de su corazón emanaban haces de luz roja y blanca, por la sangre y el agua que salió de su costado durante su Pasión.

Jesús le dijo a sor Faustina que debía inscribir en el cuadro el lema «Jesús, en Ti confío», y le ordenó que la imagen tendría que ser solemnemente bendecida el primer domingo después de Pascua, y que aquel domingo debía ser la fiesta de la Misericordia. Sin tener conocimientos artísticos, Faustina, que por aquel entonces estaba destinada en Vilna (Lituania), encargó la obra al pintor Eugenio Kazimirowski, quien realizó el primer cuadro de la Divina Misericordia.

Sin embargo, la imagen que finalmente se hizo famosa en el mundo fue la realizada por otro artista, Adolf Hyla, quien la ofreció como agradecimiento por la salvación de su familia en la guerra y la pintó cinco años después de la muerte de santa Faustina. La imagen de Jesús Misericordioso, que también se conoce como la imagen de la Divina Misericordia.

Imagen de Jesús Misericordioso con rayos rojos y blancos

Coronilla y prácticas devocionales

El 13 de septiembre de 1935, estando aún en Vilna, santa Faustina escribió sobre la Coronilla de la Divina Misericordia en su diario personal. Esta oración, que se reza a las tres de la tarde, hora de la muerte de Cristo, utiliza el santo rosario para su rezo.

Faustina confesó que el propósito de las oraciones de la Coronilla de la Misericordia era triple: obtener misericordia, confiar en la misericordia de Cristo y mostrar misericordia a los demás. La señal de la Cruz. Padre Nuestro. Ave María. Credo. En cada perla mayor del Rosario, cuando normalmente se dice el Padre Nuestro, diga: Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.

En cada perla menor del Rosario, cuando normalmente se dice el Ave María, diga: Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Invocación: Al final de la corona, la siguiente oración se reza tres veces seguidas: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

«En esta hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión. […] Cuantas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi Misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores», escribió santa Faustina sobre la Coronilla en su diario personal.

Santuarios y difusión

El santuario más importante de la Divina Misericordia se encuentra en la colina de Lagiewniki, cercana a la ciudad de Cracovia. La devoción, junto a sus dos pilares: la confianza en Dios y una actitud de misericordia hacia el prójimo creció con rapidez, especialmente tras su beatificación (18 de abril de 1993) y canonización (30 de abril de 2000), y también gracias a las peregrinaciones de Juan Pablo II a Lagiewniki en 1997 y 2002.

En el año 2000 el Papa Juan Pablo II canonizó a Santa Faustina y durante la ceremonia declaró: “Así pues, es importante que acojamos íntegramente el mensaje que nos transmite la palabra de Dios en este segundo domingo de Pascua, que a partir de ahora en toda la Iglesia se designará con el nombre de ‘Domingo de la Divina Misericordia’”.

Promesas y sentido teológico

Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá. También prometo la victoria sobre [sus] enemigos ya aquí en la tierra, especialmente a la hora de la muerte. A través de la revelación de la Divina Misericordia, Cristo ofrece su paz a un mundo oscuro y atribulado.

La misericordia de Dios no tiene condiciones: eso lo cambia todo. Confiar en Dios no significa pensar que todo irá bien. Significa algo más radical: creer que Él no te abandona. Ese es precisamente el núcleo del mensaje que Jesucristo confió a santa Faustina: acércate a su misericordia, no te quedes fuera por vergüenza o por la sensación de que tus pecados son demasiado grandes.

Cómo vivir el Domingo de la Divina Misericordia

  1. Asiste a la Santa Misa. Las lecturas de este segundo domingo de Pascua -el relato de Tomás, que necesita tocar para creer- están escritas para ti.
  2. Reza la Coronilla de la Divina Misericordia. Santa Faustina compuso esta oración a petición de Jesucristo.
  3. Acércate a la Confesión y a la Eucaristía. Una posibilidad de empezar de nuevo.
  4. Vive una obra de misericordia. Haz un gesto de servicio a alguien.
  5. Reflexión y meditación: es un día singular para rezar sobre el significado de la misericordia divina en tu vida.

¿Cómo rezar la Coronilla de la Divina Misericordia? Mira el paso a paso

Críticas y controversias

En 1935, Santa Faustina le escribió a su director espiritual: "Llegará un momento en que esta obra que Dios tanto recomienda parecerá como [si fuera] en ruina completa, y entonces, la acción de Dios seguirá con gran poder, que dará testimonio de la verdad". De hecho, esto sí sucedió.

El 6 de marzo de 1959, la Santa Sede, por información errónea que le fue presentada, prohibió "la divulgación de imagines y escritos que propagan la devoción a La Misericordia Divina en la manera propuesta por Santa Faustina". Entonces, el 15 de abril de 1978, la Santa Sede, tras un examen cuidadoso de algunos de los documentos originales previamente indisponibles, cambió totalmente su decisión y de nuevo permitió la práctica de La Devoción.

La devoción fue objeto de escrutinio y debate en relación con la autenticidad de las revelaciones privadas, la interpretación teológica de las promesas asociadas y la forma de las prácticas devocionales. El análisis muestra que la esencia de esta devoción es la actitud de confianza hacia Dios, que es la actitud bíblica de la fe, abandono en Dios que en la práctica significa el cumplimiento de su voluntad contenida en los mandamientos, las obligaciones de estado, las bienaventuranzas, los consejos evangélicos, y también en las inspiraciones de Espíritu Santo que cada cual va discerniendo en su vida cotidiana.

La segunda condición relevante de esta devoción es la actitud de misericordia hacia el prójimo, que es lo que hace que la devoción a la Divina Misericordia no sea tan sólo una devoción, sino que exige la formación personal según la actitud evangélica del amor activo hacia los demás. Sólo sobre la base de este fundamento que consta de la confianza en Dios y de una actitud de misericordia hacia el prójimo, se pueden desarrollar las nuevas formas de culto que Jesucristo trasmitió a Sor Faustina.

Recursos y lecturas recomendadas

  • Santuario de la Divina Misericordia y Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia.
  • Diario de santa Faustina, texto central para conocer las revelaciones y las prácticas.
  • Carta Apostólica “Misericordia et Misera” del Papa Francisco.
  • Homilía y documentos de san Juan Pablo II sobre la misericordia.
  • Textos sobre cómo vivir este domingo: cinco gestos y diez recursos prácticos.

Preguntas frecuentes (síntesis)

  • ¿Qué se celebra el domingo de la Divina Misericordia? La misericordia infinita de Dios hacia la humanidad y la posibilidad del perdón pleno para quien se acerca con arrepentimiento y confianza.
  • ¿Cuál es la promesa de la Divina Misericordia? La salvación y la misericordia abundante de Dios para quienes confían en Él; promesas de perdón y ayuda especialmente en la hora de la muerte.
  • ¿Es bíblica la devoción? Sí. La devoción a la Divina Misericordia está enraizada en las Escrituras, por ejemplo en el episodio de la lanza que abrió el costado de Cristo (Juan 19:33-34) y en la enseñanza general sobre la misericordia de Dios.

La Divina Misericordia invita a confiar en Dios y a transformar esa confianza en obras de misericordia hacia los demás. No hace falta llegar con todo resuelto. La única condición es acercarse.

tags: #la #divina #misericordia #es #falsa #devocion