Cuando el próximo sábado Demetrio Fernández, obispo de Córdoba, coloque sobre las sienes de la Virgen de la Paz la corona canónica, muchos se acordarán del imaginero Juan Martínez Cerrillo, aquel de cuyas manos salió la dulce imagen cuya devoción es el centro de atención en estos días. Obra también de Juan Martínez Cerrillo en 1939, fue la primera talla que el imaginero realizó para Córdoba.
Corría el año 1939 cuando la imagen fue entregada por su autor al cofrade Juan Calero, hermano fundador de la cofradía, por el precio de 1.000 pesetas. Poco después Calero se la llevó a su casa, donde la instaló en una estancia de la misma que habilitó como improvisada capilla. Tras el incesante número de devotos que pasaron a contemplar a la Virgen en casa de Calero, consiguieron autorización del Obispado para que la bendición tuviera lugar en la parroquia de San Andrés, un acto que se celebró el día 8 de septiembre de 1939.
En lo que respecta a la advocación la elegida para la Virgen fue la de «Paz y Esperanza». Si bien en un primer momento se acordó que fuera uno solo, «Esperanza». Cerrillo contó en multitud de ocasiones que fue su madre la que intercedió para que fuera también «de la Paz», con el convencimiento de que esta imagen, recién terminada la guerra civil, había traído la paz a España y a su casa. Los fundadores no dudaron en anteponer ese título al inicialmente pensado quedando definitivamente bajo la advocación de María Santísima de la Paz y Esperanza.
Poco después de la bendición, el párroco de San Andrés mostró su disconformidad a que permaneciesen en dicha sede, por lo que de nuevo Calero llevó la Virgen a su casa. Tras varias gestiones y la aprobación de la Curia Provincial de los Capuchinos, se consiguió la erección canónica de la hermandad en la iglesia conventual del Santo Ángel (Capuchinos). Allí fue conducida la Virgen en unas sencillas parihuelas en la tarde-noche del 24 de febrero de 1940, desde entonces es parte indisoluble de este rincón de Córdoba, no en vano es nombrada popularmente como la «Paloma de Capuchinos».

Fundada en 1939 en el barrio de San Lorenzo, la Hermandad de la Paz y Esperanza nació gracias a un grupo de jóvenes cofrades, muchos de ellos excombatientes de la Guerra Civil, quienes se unieron en torno a la devoción por el Señor de la Humildad y Paciencia, una talla anónima del siglo XVII que se veneraba en la antigua Ermita de San Juan de Letrán. Tras algunas desavenencias, la hermandad encontró su sede definitiva en el Convento del Santo Ángel (Plaza de Capuchinos) en 1940.
Sin poder contar con la imagen original del Señor de la Humildad, Martínez Cerrillo talló una nueva imagen en 1943, que fue bendecida el 24 de enero de ese año. Tallada en 1943 por Juan Martínez Cerrillo, esta imagen representa a Jesús en el momento de ser despojado de sus vestiduras antes de la crucifixión. Procesiona en un impresionante paso de misterio, realizado en 1997 por Antonio Bernal Redondo, que recrea el pasaje evangélico con figuras como un soldado romano, un sanedrita, Simón de Cirene, los ladrones Dimas y Gestas, y un tribuno a caballo.
Conocida como la "Reina de Capuchinos", procesiona sobre un lujoso paso de palio de estilo ochavado, estrenado en 2012. Diseñado por Jesús de Julián y bordado en oro blanco, destaca por su crestería de plata de Hermanos Zamorano y la figura de San Rafael de la Gloria tallada por Álvaro Vizcaíno. Ubicada en la emblemática Plaza de Capuchinos, la Iglesia Conventual del Santo Ángel es un símbolo de espiritualidad y sencillez arquitectónica en Córdoba. El templo, de estilo barroco temprano, destaca por su fachada modesta coronada por una imagen del Santo Ángel de la Guarda, tallada en 1953 por Juan Martínez Cerrillo. Desde 1940, acoge a la Hermandad de la Paz y Esperanza, cuya titular, María Santísima de la Paz y Esperanza, posee una capilla propia en el templo.
El impacto que causó la imagen en el pueblo de Córdoba se puede palpar sobre todo por las crónicas periodísticas de la época, de este modo llamaba poderosamente la atención el hecho de ser una imagen dolorosa de rostro juvenil vestida completamente de blanco, la postura de sus manos, en definitiva, una impronta que chocaba directamente con lo que la Córdoba del momento estaba acostumbrada: Vírgenes enlutadas de gesto apesadumbrado. Fray Ricardo, vestidor de la Virgen de la Paz durante décadas.
Después llegaría fray Ricardo de Córdoba, y tantos otros nombres que han hecho que la Virgen de la Paz y Esperanza sea hoy lo que es, han hecho que su devoción permanezca a la alza, prueba de ello es la corona de amor que este sábado recibirá en nombre de todos aquellos que en los últimos ochenta y tres años han forjado la historia de una devoción.

A escasos días de la coronación de la Virgen de la Paz y Esperanza, la cofradía de la Paz celebra desde este martes en la Catedral el solemne triduo preparatorio para la coronación canónica, un triduo que se prolongará hasta el jueves 13 de octubre. La eucaristía dará comienzo todos los días a las 20.00 horas oficiada por distintos obispos y arzobispos. En lo que respecta a este martes 11 de octubre, la sagrada cátedra estará ocupada por Francisco Javier Orozco, obispo de Guadix; el miércoles 12 de octubre (festividad del Pilar) la ocupará Juan José Asenjo, arzobispo emérito de Sevilla; y finalmente, el jueves 13 de octubre será el turno de Mario Iceta, arzobispo de Burgos. Como colofón a este triduo preparatorio, el sábado 15 de octubre tendrá lugar la solemne misa estacional de coronación pontificia de la Virgen de la Paz y Esperanza.
El 15 de octubre de 2022 está ya escrito en letras de oro dentro de la historia cofrade de Córdoba en general y de la Hermandad de la Paz y Esperanza en particular. Tras dos años de espera por culpa del coronavirus -en un principio iba a ser el 11 de octubre de 2020-, ya es una realidad la coronación pontificia de la Paloma de Capuchinos. Monseñor Demetrio Fernández también ha pasado a la historia cofrade de la ciudad como el obispo de Córdoba que ha procedido a dicha coronación en el primer templo de la Diócesis, la Mezquita-Catedral, y ante una buena representación de toda la sociedad cordobesa.
Finalmente, esas condiciones sanitarias lo han permitido y la Paloma de Capuchinos ya luce esa joya de oro amarillo, oro blanco, cristal de roca y pedrería, que conforman un conjunto con multitud de símbolos. Con anécdota incluida, en un primer momento, la corona se le colocó a la Virgen del revés. El obispo entregó entonces ese documento al hermano mayor de la cofradía, Enrique Aguilar, insistiendo en que dicha coronación se llevaría a cabo "cuando las condiciones sanitarias lo permitan".
En la celebración se ha proclamado una primera lectura del Éxodo, con Moisés y Josué como protagonistas venciendo al mal y poniendo de manifiesto la necesidad de la oración para vencerlo; el salmo responsorial Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el Cielo y la Tierra; y una segunda lectura del libro del Apocalipsis, "una mujer vestida del sol y la luna bajo sus pies, con una corona de doce estrellas". Tras las lecturas, el obispo de Córdoba ha destacado en su homilía que "Dios reina y la Tierra goza, según canta uno de los salmos, que esta tarde se nos hacen tan presentes en este lugar. El reino de Dios es un reino de vida, de justicia y de paz y cuando Dios es el rey de nuestra vida, la paz ha reinado en el mundo".
El obispo ha recordado a aquellos primeros hermanos de la cofradía que la pusieron en marcha justo acabada la Guerra Civil "con un deseo de paz, en el año 1939, hermanos que quisieron llamar a la Virgen Reina de la Paz". "Ella nos va indicando siempre que este reino de Dios es un reino de justicia y de paz y que este nombre que ha recibido de sus devotos le pide a Dios cada día la paz; María Santísima nos da cada día esa lección, haz las paces con quien tienes alrededor si tienes algún problema con él.
Tras la homilía, el prelado ha bendecido la corona de manos de los hermanos capuchinos, padrinos de la coronación. "Con esta corona reconocen a tu hijo como rey del Universo", ha destacado refiriéndose a la Virgen. "Tú pones sobre la cabeza de tus fieles la corona de la vida", ha añadido. Posteriormente, monseñor Fernández ha accedido al paso de palio de la Paloma de Capuchinos para sustituir su corona por la bendecida pontificiamente entre los aleluyas del coro y los interminables aplausos de las autoridades, cofrades, fieles y demás representación de la sociedad cordobesa que ha poblado la ceremonia en la Mezquita-Catedral.
La elección de la música para la celebración también ha tenido su simbología, no ha sido algo baladí. El coro de la Fundación Miguel Castillejo ha sido el encargado de poner banda sonora a esa eucaristía solemne de la coronación pontificia. El elenco lo ha completado el Cuarteto Averroes junto a otros artistas. El diseño, coordinación y dirección ha corrido a cargo de Ángel Jiménez y el programa ha incluido la interpretación en do mayor KV317 de W. A. Y es que la celebración ha estado inspirada musicalmente en W. A. Mozart, articulada con su Misa de la Coronación en do mayor, que completara para las celebraciones de Pascua en la Catedral de Salzburgo, el 4 de abril de 1779.
Coronación de María Santísima de la Paz y Esperanza (Córdoba) #pazyesperanzacoronada
El colofón a la celebración lo ha puesto la salida procesional de María Santísima de la Paz y Esperanza ya coronada por esas calles engalanadas para la ocasión en la ciudad -como son Juan Valera, San Pablo, San Andrés, Enrique Redel, la plaza de Santa Marina o la de Capuchinos- de camino a su sede canónica. Todo ello en un cortejo encabezado por la Banda de Cornetas y Tambores de la Salud de Córdoba -formación que sale el Miércoles Santo con Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia- y con la Banda de Música Municipal de Arahal (Sevilla) poniendo los sones detrás del palio.
Cronología resumida
- 1939: Entrega de la talla de la Virgen por Juan Martínez Cerrillo a Juan Calero; bendición en San Andrés el 8 de septiembre.
- 1940: Erección canónica de la hermandad en la iglesia conventual del Santo Ángel; traslado el 24 de febrero.
- 1943: Tallado del nuevo Señor de la Humildad por Martínez Cerrillo; bendecido el 24 de enero.
- 1969-1974: Cambios de sedes y estreno de nuevo trono en 1974, obra de Angulo.
- 2012: Estreno del paso de palio ochavado diseñado por Jesús de Julián.
- 2020-2022: Retraso y celebración de la coronación pontificia, celebrada el 15 de octubre de 2022 en la Mezquita-Catedral.
Datos de interés
- La imagen fue la primera talla que Juan Martínez Cerrillo realizó para Córdoba en 1939.
- La advocación definitiva quedó como María Santísima de la Paz y Esperanza por la intercesión de la madre del autor.
- La hermandad surgió entre jóvenes del barrio de San Lorenzo, muchos excombatientes de la Guerra Civil.
- La coronación pontificia convierte a la Paloma de Capuchinos en la cuarta dolorosa coronada pontificiamente de Córdoba.
El impacto histórico, artístico y devocional de María Santísima de la Paz y Esperanza en Córdoba se refleja tanto en su origen humilde -instalada inicialmente en una casa particular- como en su consolidación como titular de la Hermandad de la Paz y Esperanza en el Convento del Santo Ángel, en la devoción mantenida por generaciones de cofrades y fieles, y en la culminación de su reconocimiento con la coronación pontificia.