Los “11 mandamientos” asociados a Matthew Kiernan suelen confundirse con otros códigos éticos y religiosos, pero conviene examinarlos y situarlos en contexto para entender su origen, sentido y las variantes que se han difundido en medios y colecciones temáticas.
¿Qué son los 11 mandamientos atribuidos a Matthew Kiernan?
Estos enunciados, que a menudo circulan como una lista de reglas prácticas, guardan semejanza formal con los “11 mandamientos” que históricamente se han atribuido a distintas figuras o movimientos. La página de History Channel y otras recopilaciones populares agrupan mandamientos similares bajo encabezamientos diversos, lo que ha contribuido a la confusión sobre su autoría.
Listado común de los 11 mandamientos (versión difundida)
- No des tu opinión o consejo a menos que te sea pedido.
- No cuentes tus problemas a otros a menos que estés seguro de que quieran oírlos.
- Cuando estés en el hábitat de otra persona, muestra respeto o mejor no vayas allá.
- Si un invitado en tu hogar te enfada, trátalo cruelmente y sin piedad.
- No hagas avances sexuales a menos que te sea dada una señal de apareamiento.
- No tomes lo que no te pertenece a menos que sea una carga para la otra persona y esté clamando por ser liberada.
- Reconoce el poder de la magia si la has empleado exitosamente para obtener algo deseado. Si niegas el poder de la magia después de haber acudido a ella con éxito, perderás todo lo conseguido.
- No te preocupes por algo que no tenga que ver contigo.
- No hieras a niños pequeños.
- No mates animales no humanos a menos que seas atacado, o para alimento.
- Cuando estés en territorio abierto, no molestes a nadie. Si alguien te molesta, pídele que pare. Si no lo hace, destrúyelo.
Es importante notar que algunas frases de esta lista aparecen en contextos distintos y han sido reinterpretadas: por ejemplo, la instrucción sobre la “magia” se encuentra en versiones que hablan de mentalidad o confianza en lugar de prácticas esotéricas.

Comentarios y variaciones explicativas
En varias recopilaciones aparecen anotaciones o comentarios que matizan los mandamientos: “o sea pagado para ello” junto a la recomendación de no dar opinión, “date a conocer tanto como puedas, pero aprende a decartar rápido” respecto a los avances sexuales, o la recomendación de interpretar “magia” como “mentalidad y confianza”.
Otros comentarios visibles en las fuentes populares subrayan interpretaciones sociales y prácticas: “no cuentes tus problemas a otros a menos que estés seguro de que quieran oírlos”, y ante un invitado molesto “trátalo cruelmente y sin piedad” que suele traducirse, en la práctica cotidiana, en actitudes de distanciamiento o ignorarlo cuando esa conducta busca atención desesperada.
Relación con otros códigos: los nueve pecados y los nueve preceptos
En paralelo a los 11 mandamientos se mencionan en distintos textos otros corpus éticos atribuidos a movimientos relacionados con la contracultura religiosa, como los “nueve pecados” o los “nueve preceptos”. Estos listados abarcan conceptos como la indulgencia frente a la abstinencia, la sabiduría sin autoengaño, la responsabilidad hacia los responsables y la representación del ser humano como otro animal entre otros.
Extracto de los nueve preceptos (forma resumida)
- Satanás representa la indulgencia en lugar de la abstinencia.
- Satanás representa la existencia vital en lugar de los sueños espirituales.
- Satanás representa la sabiduría sin contaminación en lugar del autoengaño hipócrita.
- Satanás representa la gentileza hacia aquellos que la merecen, en lugar del amor desperdiciado en ingratos.
- Satanás representa la venganza en lugar de poner la otra mejilla.
- Satanás representa la responsabilidad por los responsables en lugar de la preocupación por los vampiros psíquicos.
- Satanás representa al hombre sólo como otro animal, a veces mejor y a menudo peor que los que caminan a cuatro patas.
- Satanás representa todos los denominados pecados que conducen a la gratificación física, mental o emocional.
Estos preceptos, aunque provienen de un contexto muy diferente, ayudan a entender cómo se estructuran y justifican ciertos listados normativos que se han difundido en la cultura popular y en colecciones temáticas.
Fuentes y usos en medios
Medios como History Channel y diversas páginas informativas han recopilado y difundido estas listas, a veces fusionando mandamientos y preceptos de distintas fuentes. Además, las compilaciones en sitios de noticias o catálogos de libros han contribuido a la dispersión de versiones con pequeñas variaciones textuales.
Tabla: comparación de versiones y cambios semánticos
| Afirmación original | Variación habitual | Comentario interpretativo |
|---|---|---|
| No des tu opinión o consejo a menos que te sea pedido. | No des tu opinión salvo que te paguen. | Se añade un matiz económico en algunas anotaciones: “o sea pagado para ello”. |
| Reconoce el poder de la magia... | Reconoce la mentalidad y la confianza... | “Magia” suele reinterpretarse como confianza o mentalidad en contextos seculares. |
| Si un invitado en tu hogar te enfada, trátalo cruelmente y sin piedad. | Ignóralo o aléjate. | En la práctica social, la crueldad se traduce frecuentemente en distanciamiento. |
Anecdotario 349 - Los mandamientos satanicos
Reflexión sobre interpretación y aplicación
Al abordar estos mandamientos y preceptos conviene distinguir entre su forma literal y su uso como enunciados culturales. Muchas frases se han adaptado, reinterpretado o usado fuera de contexto, y en ocasiones incorporan comentarios que cambian significativamente su intención original. La sustitución de términos como “magia” por “mentalidad y confianza” o la reinterpretación de la severidad como simple rechazo social son ejemplos de ese proceso.
Notas sobre autoría y atribución
La atribución a nombres como Matthew Kiernan o a otros autores resulta a veces imprecisa en compilaciones en línea y en textos populares. Por esto, al investigar estas listas es recomendable consultar fuentes primarias o recopilaciones históricas para verificar su autoría y evolución textual.
Recursos y recomendaciones de lectura
- Revisar las recopilaciones en sitios especializados en historia de las religiones y en archivos de prensa para contrastar versiones.
- Consultar ediciones críticas o estudios sobre textos normativos de movimientos contraculturales para entender matices y cambios.
- Buscar comparativas entre listados (mandamientos, pecados, preceptos) para observar cómo se combinan y reinterpretan.
La comprensión plena de estos enunciados exige separar la forma de la función: distinguir el mandato literal de su empleo social y cultural permitirá una lectura más afinada y responsable de textos que circulan con autoridad aparente pero orígenes difusos.
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