Historia y curiosidades de la plaza de la Alianza (Misericordia), barrio de Santa Cruz, Sevilla

La plaza de la Alianza, conocida también históricamente por nombres como Plaza del Consuelo o Plaza del Pozo Seco, es uno de los rincones más bellos del barrio de Santa Cruz. Situada entre las calles Rodrigo Caro y Joaquín Romero Murube, en el Distrito Casco Antiguo, esta plaza ha visto transformaciones, anécdotas y episodios que la han convertido en un espacio cargado de historia y encanto.

Toponimia y evolución del nombre

La toponimia de la plaza ha sufrido cambios a lo largo del tiempo, siendo conocida en el siglo XV como Plaza del Consuelo; en el siglo XVI se le llama Plaza del Pozo Seco y en 1830 toma el nombre de Plaza de la Alianza por una popular taberna que se ubicaba en el lugar. Desde el s. XVI y posiblemente antes era conocida como plaza o calle del Pozo Seco por el que allí existió; en 1845 fue incorporada a Rodrigo Caro hasta 1868 en que se rotuló con su actual denominación por una fábrica de tejidos allí instalada. La plaza del tambor, el Arquillo de los Sacramentos, la calle del horno de sacramentos y la plaza del pozo seco, actualmente “Alianza”, desaparecidas en los siglos XIV y XV se aunaron para dar cabida a la calle que homenajea con su nombre al poeta Rodrigo Caro.

Transformaciones urbanas y aspecto actual

La plaza Alianza debe su aspecto actual a la reurbanización del barrio de Santa Cruz efectuada a comienzos del siglo XX por el marqués Benigno de la Vega-Inclán, Comisario Regio de Turismo, asignando el diseño al arquitecto D. La apertura de Joaquín Romero Murube en 1961 ha transformado su tradicional fisonomía por cuanto ello exigió la demolición de varios edificios adosados a la muralla del Alcázar, creándose una amplia plaza en el espacio de las actuales y conservando el resto su antiguo trazado.

Barreduela más que plaza, pues, tenía una sola entrada, y presentaba ya en el plano de Olavide (1771) la forma de rectángulo irregular rectificado por las alineaciones de finales del s. XIX y principios del XX. Estaba próxima al arquillo del Sacramento que la separaba de Rodrigo Caro. Confluye Joaquín Romero Murube y la atraviesa Rodrigo Caro. Presenta un desnivel entre ambos tramos, salvado por varios escalones. El pavimento está formado por adoquines y cantos rodados. Posee iluminación eléctrica desde 1941 y luce farolas adosadas.

plaza de la Alianza Sevilla vista general con fuente y murallas del Alcázar

Elementos destacados: fuente, murallas y retablo cerámico

El centro de la plaza está adornado con una fuente del siglo XVIII que el entonces director-conservador de los Reales Alcázares, D. Joaquín Romero Murube, hizo trasladar en 1965 desde los Jardines de las Delicias del Parque de María Luisa. En el centro hay una fuente, además las murallas de los Alcázares, forman una parte de la plaza mientras casas de aspecto tradicional completan el resto. El espacio exterior, de forma cuadrada, presenta una fuente en el centro que le da carácter de plaza separada.

Frente a las murallas del Alcázar se alza un magistral retablo cerámico dedicado al Cristo de las Misericordias, encargado a Fernando Orce en febrero de 1974 por la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Santa Cruz y colocado en 1975.

Vegetación, pavimento y ambiente

Está rodeada de naranjos en alcorques. El espacio interior de la antigua barreduela, forma una placita recoleta con un caserío de aspecto tradicional de dos y tres plantas que está siendo parcialmente renovado. Algunos edificios conservan los azulejos de numeración de Olavide.

Usos, vida cotidiana y actividades culturales

Tiene funciones residenciales. Es uno de los rincones más bellos del barrio de Santa Cruz, desde donde se contempla una magnífica vista de la Giralda. En alguna ocasión se han celebrado conciertos y exposiciones y en una de sus casas tiene desde hace años su estudio el pintor-torero norteamericano John Fulton. El conjunto cobra una gran belleza por la proximidad de la muralla del Alcázar viéndose muy frecuentado por los turistas que se dirigen de la zona monumental al barrio de Santa Cruz.

Anécdotas y personajes vinculados

El Hotel Palacio Alcázar se levanta en el número 11 de la plaza desde hace un lustro. Aquí estuvo, después de ser un corral de vecinos, la residencia y el estudio de pintura del torero y pintor John Fulton, apodado en el mundo taurino como “el Yankee”. Por vivir en Sevilla, ser torero y natural de Estados Unidos sus pinturas tuvieron gran aceptación al otro lado del Atlántico, y empezó a correr el bulo que el rojo de sus pinturas en realidad era sangre de toro. La leyenda se difundió rápidamente, pero el interesado nunca la desmintió pues se convirtió en una publicidad incuestionable para sus obras, que estaban desarrolladas predominantemente en el estudio de trabajo de esta plaza.

Este apostó y se erigió en apoderado del joven torero Atsuhiro Shimoyama, convertido en los carteles como "el niño del sol naciente", quien tras sufrir una grave cogida en 1995 con importantes secuelas no le permitieron volver a la arena. El magistral Antonio Burgos relata en uno de sus escritos la última vez que coincidió con su amigo “el Yankee”: “mañana de lluvia de enero, fue frente a la Catedral. Ibas con El Niño del Sol Naciente. Me ibas a hablar del racismo de las fronteras de Sevilla contra el japonés. Con tu delicadeza, para que él no lo oyera, le dijiste con ternura:- ¿No tenías que ir al banco?”

Historias, leyendas y curiosidades históricas

Toda la leyenda empezó cuando el alcalde de Sevilla en aquel entonces se jactaba diciendo que ningún delito que se cometiera bajo su mandato quedaría sin castigo. El polémico Pedro I no tardó en desafiarlo y ataviado con una gran capa deambulaba por la noche cuando tuvo un desafortunado encuentro con un miembro de los Guzmanes, familia que apoyaba a su rival para usurparle la corona, su hermano bastardo Enrique de Trastamara. Aquello terminó en un duelo de espadas cuyo vencedor fue el monarca. Protegido bajo la penumbra de la noche, Don Pedro se esfumó del sitio de los hechos, donde hoy se encuentra la calle Candilejo.

Sin embargo una anciana vecina del lugar, alertada por los ruidos había sido testigo directo del encuentro mortal. La importancia e influencia de la familia Guzmán no permitió que el caso se desestimara y el Rey se vio obligado a recibir a la anciana, que asustada por las posibles represalias se había negado a declarar hasta ese momento. La intimidad y seguridad que le ofreció el monarca azuzó al testigo, y ante la pregunta sobre quien había sido el asesino, la anciana solicitó un espejo y sin ninguna compañía más, colocándolo delante del Rey le indicó el rostro del asesino.

Desde el siglo XVI era conocida como Plaza del Pozo Seco, en referencia al que hubo en este lugar. Antiguamente era considerada una barreduela más que una plaza. Su pavimento está formado por adoquines y cantos rodados. En alguna ocasión el gobierno intentó renombrarla: en 2006 el gobierno socialista intentó llamarla “Indalecio Prieto” pero esto no fructificó, al parecer el nombre está más arraigado de lo que muchos dirigentes piensan.

Relación con el patrimonio artístico sevillano

¿Sabías que las obras más emblemáticas del Barroco sevillano, pintadas por Murillo y Valdés Leal, pueden contemplarse como nunca antes en el Museo de Bellas Artes de Sevilla? La exposición “Arte y Misericordia. La Santa Caridad de Sevilla” es una ocasión única para acercarse a la historia y los misterios de una hermandad que marcó el corazón solidario de la ciudad. Miguel de Mañara, impulsor de este tesoro artístico, ideó mensajes profundos e imágenes emocionantes para enseñar valores y suscitar la reflexión. Desde la crudeza y simbolismo de las obras de Valdés Leal hasta la sensibilidad luminosa de Murillo, la exposición despliega las grandes historias del Barroco en Sevilla, permitiendo descubrir detalles, curiosidades y enseñanzas ocultas en cada rincón.

Curiosidades finales recopiladas

  • La plaza aparece ya en el plano de Olavide (1771) con forma de rectángulo irregular.
  • La fuente central es del siglo XVIII y fue trasladada en 1965 desde los Jardines de las Delicias del Parque de María Luisa.
  • Frente a las murallas del Alcázar existe un retablo cerámico dedicado al Cristo de las Misericordias (encargado en 1974 y colocado en 1975).
  • Algunos edificios conservan los azulejos de numeración de Olavide.
  • El pavimento original con adoquines y cantos rodados, las farolas adosadas y los naranjos en alcorques contribuyen a su estética tradicional.
  • La plaza ha servido de escenario para conciertos, exposiciones y como estudio del pintor John Fulton.
  • Intentos posteriores de cambiar su nombre no lograron arraigar frente al topónimo histórico.

Tabla resumida: datos clave de la plaza

ElementoDescripción
UbicaciónBarrio de Santa Cruz, entre Rodrigo Caro y Joaquín Romero Murube
Antiguos nombresPlaza del Consuelo, Plaza del Pozo Seco
FuenteS. XVIII, trasladada en 1965 por Joaquín Romero Murube
RetabloCerámico al Cristo de las Misericordias, Fernando Orce, 1975
PavimentoAdoquines y cantos rodados
VegetaciónNaranjos en alcorques
UsosResidencial, turístico, cultural

La plaza de la Alianza sigue siendo, por su íntima relación con las murallas del Alcázar, su fuente centenaria, su retablo cerámico y las historias que la envuelven, un espacio imprescindible para comprender la trama histórica y la vida cotidiana del casco antiguo de Sevilla.

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