Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas de Triana: historia y fotografías

En el corazón de Triana, la devoción por Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas ha ido configurándose a lo largo de siglos mediante imágenes, pasos y reformas que se reflejan en la iconografía y en la abundante documentación fotográfica histórica. Originariamente en el paso solo figuraban el Señor y el cirineo, como podemos ver en varias estampas antiguas. En primer lugar, es importante reseñar que el Santísimo Cristo de las Tres Caídas procesionó en solitario junto a un cirineo atribuido a Duque Cornejo desde el siglo XVIII hasta el primer tercio del siglo XX.

Los intentos de misterio y los primeros pasos

El primer dato histórico sobre un Paso encargado por la Hermandad, pero que no llegó a ser usado por la imagen, data de 1704. Durante el último siglo señalado, parece que tiene lugar el primer intento de agrupar un Paso de Misterio en torno al Santísimo Cristo, aunque reduciéndolo a dos figuras más, sin incluir el cirineo que parece acompañar al Cristo, al menos, desde el siglo XVIII. Este intento parece que fue efímero en el tiempo, y no llegó al segundo cuarto de ese siglo. En 1894 se estrenan unas andas de madera tallada y dorada, muy ricas y aún pioneras para su tiempo, ya que se mantendrán en su estado original, salvo ligeros retoques, hasta 1938.

estampa antigua del paso con Cristo y cirineo

El proyecto de Antonio Castillo Lastrucci y la configuración del misterio

Sería en 1938, cuando Antonio Castillo Lastrucci presentó un boceto formado por once figuras. En él aparecían, además del Señor y el Cirineo, María Magdalena abrazada a los pies de Cristo, un romano atizando la cruz del señor con una cala, las Mujeres de Jerusalén con dos niños, un centurión a caballo y un esclavo etíope tirando de la cuerda enrollada en la cruz de Cristo. Era muy habitual que Castillo Lastrucci incluyera en sus proyectos de misterio la sustitución del titular primitivo por uno nuevo de su factura. Sin embargo, el entonces canónigo y director espiritual, de la hermandad Sebastián y Bandarán, rechazó aquella propuesta al considerarla excesivamente recargada y entender que las dimensiones del paso impedían albergar semejante composición. Como consecuencia, el misterio definitivo nació muy simplificado respecto al proyecto original.

Imagen central del paso de las Tres Caídas, titular de la hermandad de la Esperanza de Triana. El aspecto actual de la imagen se debe a la intervención de Manuel Gutiérrez en 1894, quien le retiró la antigua cabellera y barba natural, así como otras intervenciones de Castillo Lastrucci y Luis Álvarez Duarte a lo largo del siglo XX.

La incorporación progresiva de las figuras

El programa recordó que el conjunto no apareció de una sola vez. Su incorporación fue progresiva. Las fotografías analizadas permitieron comprobar cómo las Mujeres de Jerusalén ocupaban inicialmente posiciones muy diferentes a las actuales. En algunas instantáneas aparecían adelantadas, mirando directamente al rostro del Señor, mientras que en su posición primitiva aparecían en la cara derecha de la mesa del misterio, no en la izquierda donde se encuentran en la actualidad. Aquella configuración permaneció durante doce años y quedó reflejada en numerosas fotografías históricas analizadas durante el programa.

Las esculturas realizadas por Castillo Lastrucci y cambios posteriores

En un principio fueron once las imágenes contratadas por la Hermandad, incluyendo el caballo y dos niños, en un precio de 20000 pesetas. Todas las imágenes del misterio son de madera de cedro y pino de Flandes, policromadas, de tamaño natural y originalmente con las vestiduras talladas sobre la propia madera, configurando así un grupo plenamente escultórico. La imagen del Cirineo fue la primera en realizarse, terminándose en 1939, y estrenada en la Estación de Penitencia del 7 de Abril de 1940, junto con las tallas del esclavo negro y las mujeres con el niño.

La imagen del Cirineo (1.60 m de altura), fue valorada en 2000 pesetas. Entre 1960 y 1965 se interviene en la imagen realizándole nuevos ropajes de telas encoladas. La imagen del esclavo etíope fue tallada en 1940 y procesionó desde ese año hasta 1962, en que fue suprimida del misterio, para una mejor visión de la imagen del Santísimo Cristo. En el paso sostenía una soga que ataba al Señor, mientras seguía las instrucciones del Centurión a caballo. La imagen fue cedida en depósito a la Hermandad de Jesús Despojado, para formar parte del misterio de esta querida cofradía entre 1975 y 1998, año en que se hicieron nuevas imágenes y fue devuelta, conservándose en las dependencias de nuestra Hermandad.

El grupo de mujeres y niños fue realizado en 1940 y fue valorado en 4000 pesetas junto con la imagen del esclavo negro. Representa a una mujer arrodillada con su hija en pie a su izquierda y portando a un niño entre sus brazos. Aunque poseen las vestiduras talladas sobre la propia madera, desde los años sesenta se adornan con ropajes de tradición hebrea. Representan a las mujeres de Jerusalén del pasaje evangélico. El misterio se completa con el centurión a caballo, grupo estrenado en la madrugada del Viernes Santo del 11 de Abril de 1941. El centurión monta sobre caballo tordo abriendo la comitiva e indicando el camino a seguir hacia el Calvario.

El grupo fue valorado en 5.500 pesetas y posteriormente se le gratificó al escultor con 1.500 más por el resultado. En la actualidad se atavía con una coraza de plata labrada y dorada, casco a juego con plumas blancas, espada corta cogida a su cadera izquierda, túnica corta o faldellín granate, y capa del mismo color adornado por una cenefa bordada con greca geométrica. Hasta 1962, también figuraba en el grupo un esclavo etíope, tallada en 1940.

fotografía histórica del Centurión a caballo en la procesión

Controversias, cabildos y restructuraciones (1962-1968)

La controversia fue aún mayor en 1967, cuando la hermandad celebró un cabildo para debatir la eliminación completa del misterio y recuperar la antigua iconografía del Señor con el Cirineo a petición del citado canónigo y director espiritual. Durante décadas las imágenes fueron sobrevestidas con telas colocadas sobre aquellas vestiduras originales. Según se explicó durante el programa, las Mujeres de Jerusalén fueron las figuras que peor suerte corrieron dentro del misterio, ya que sufrieron el desbastado más agresivo. Los colaboradores señalaron que, gracias al escaneado digital, la fotogrametría y el modelado tridimensional, hoy sería técnicamente posible reconstruir aquellas telas encoladas y devolver al grupo la apariencia concebida por Castillo Lastrucci.

El 14 de Marzo de 1962, en Cabildo de oficiales, el Hermano Mayor plantea un asunto ya tratado en anteriores ocasiones pero no resuelto; la situación y visibilidad de la imagen del Cristo de las Tres Caídas en el Paso de Misterio. Tras larga deliberación se acuerda colocar dicha imagen en la delantera de las andas y el resto de figuras, según dicta el sentido común. Diversos autores, entre ellos Roda Peña, se hacen eco de un dato transmitido por tradición oral; el Director Espiritual, D. José Sebastián y Bandarán, fue uno de los principales, sino el principal promotor de esta reforma o cambio en el Misterio.

Ya el grupo escultórico fue objeto de comentarios y polémica dentro y fuera del seno de la Hermandad, llegando a la reestructuración del mismo de 1962. Para el Cabildo, fijado el 27 de Junio de dicho año de 1968, cada grupo de hermanos se emplea a fondo y recaban opiniones. Entre los que optaban por la supresión del Misterio, figuraba el entonces Director Espiritual Sebastián y Bandarán, y entre otros, el Hermano Mayor D. Manuel Bellido, firme defensor de la propuesta de procesionar la imagen del Santísimo Cristo en solitario, y promotor del proyecto que más abajo comentaremos.

A todo esto, Cayetano González envía un escrito a la Hermandad en el que arremetía duramente contra el Misterio, considerándolo descompuesto y carente de valor artístico. En parecidos términos, se expresa en su escrito Sebastián y Bandarán. Al final, el resultado del Cabildo no dejó lugar a dudas; 65 votos a favor del Misterio y 35 a favor de la supresión.

Construcción y evolución del paso moderno (años 60-70)

Tomados y rubricados unos acuerdos en Cabildo General de hermanos, este interesante proyecto no tenía ya el cauce adecuado, con lo cual se comienza la construcción del Paso por Manuel Guzmán Bejarano. Este tallista, ya había ejecutado las andas del Cristo de las Almas de la Hermandad de los Javieres, donde había innovado en los marcados entrantes y salientes del canasto, creando claroscuros y colocando en ellos pequeños candelabros de guardabrisas. Contemplando el boceto inicial del proyecto, (además de poseer maniguetas que nunca llegaron a ejecutarse, quizá por ir a lo práctico, dada la estrechez y angostura de la Capilla), podemos apreciar que Guzmán Bejarano tenía pensado una canastilla con mayores curvas en su trazado y por ello un mayor juego de planos entrantes y salientes, aún cuando el resto del conjunto se mantenía tal cual como está hoy.

Pero aunque las actas silencien la intrahistoria de la construcción de este Paso, no es difícil intuir el porqué de esta modificación. El tallista, probablemente advertido por el dorador y hermano Antonio Sánchez González, que conocía de primera mano todo lo referente a este particular, redujo así la superficie útil para abrir las figuras que se perderían de haberse marcado esos entrantes en el canasto. También redujo en cierta forma el movimiento del perfil del canasto, de su silueta, que aparece en el boceto con algo más de bombo, es decir, estrechando a medida que se proyecta en altura.

La habilidad y la sabiduría de este gran artista, hicieron que esas modificaciones fueran respetuosas en todo momento con la idea original del proyecto; que la reducción del movimiento en planta no le restara claroscuro a la canastilla, y la del perfil y el bombo, no le quitara gracia ni barroquismo. Ese estudio de la iluminación, uno de los mayores méritos artísticos de toda la obra de Guzmán Bejarano, es uno de los principales méritos de este Paso, pues se ilumina así el misterio, la imagen titular y el propio canasto, resultando espectacular la visión del conjunto especialmente y tal como hemos anotado, de noche, momento en el cual realiza su Estación de Penitencia la Hermandad.

El Paso anterior, ampliado y reformado de Salvago y Cía, aún cuando cumplía muy dignamente su misión y era monumental en sus dimensiones, quedó ya atrasado con respecto al gusto de la época en la segunda mitad de los años sesenta, cuando los tallistas sevillanos, con Guzmán Bejarano y Antonio Martín Fernández al frente, habían hecho evolucionar el estilo y habían realizado algunas andas que sorprendieron a la Sevilla cofradiera por su esplendor y riqueza de talla hasta entonces nunca vista en esa forma. Ante ello, surge la inquietud por realizar un nuevo Paso de Misterio, alimentada por quien conocía perfectamente dichos gustos estéticos y avances técnicos de aquel momento, como D. Antonio Sánchez González, mayordomo que fue de la Hermandad y muy ligado a ella.

Estrenos y dorados

Ya en 1970 se estrenan los respiraderos, acoplados a la antigua mesa o parihuela pero todavía con la misma canastilla. Al año siguiente, en 1971 se estrena la canastilla y los candelabros, a falta del dorado y las cartelas. Finalmente, en 1973 se estrena el dorado, realizado por el hermano Antonio Sánchez, y las cartelas en plata realizadas por Villarreal, que representan los bustos de los evangelistas en los respiraderos, ángeles sosteniendo el escudo de la Hermandad en el frontal, y la idea de realizar las cartelas en plata que venía heredada del anterior canasto, donde fueron realizadas por Andrés Contreras como vimos, y donde también se incluían los bustos de los cuatro evangelistas, aunque en las esquinas y no en el respiradero.

Reformas finales y conservación (años 90)

Las últimas reformas datan de la década de los noventa. En 1993, comienzan a estrenarse unos nuevos faldones de terciopelo burdeos, con broches y cartelas en el frontal y en la trasera, que presentan escenas bordadas en sedas de colores como el encuentro en la calle de la Amargura y la Crucifixión. Ante el desgaste y el deterioro del dorado del Paso de Cristo, se acuerda en Cabildo de oficiales volverlo a dorar, además de realizar cuatro ángeles que se colocarían en las esquinas del Paso, realizados por Luis Álvarez Duarte con distintas posturas y caracterizaciones. También se policroman las escenas realizadas por Villarreal en plata, estrenándose todo en 1996, volviéndose a platear nuevamente años después.

detalle del dorado y cartelas en plata del paso

La hermandad y su sede: orígenes y fusiones

La hermandad actual proviene de la fusión de tres cofradías diferentes: la de la Esperanza, fundada por el gremio de los ceramistas en 1418 en Santa Ana; la de San Juan Evangelista, en 1542; y la de las Tres Caídas, fundada en 1608 el convento de las mínimas de Triana. En 1845 hace por primera vez estación de penitencia en la Catedral, tras haberla hecho durante siglos en la parroquia de Santa Ana. Siempre tuvo su sede en iglesias del barrio de Triana, consiguiendo en 1815 su actual capilla, que perdieron en 1868 a causa de la Junta Revolucionaria, recuperándola en 1962, siéndoles cedido un retablo de la iglesia de la Merced de Osuna. En ese período de tiempo, la hermandad con sus imágenes titulares, se instaló en la parroquia de San Jacinto, regida por una comunidad de frailes dominicos.

La hermandad celebra de forma especial la declaración solemne del Dogma de la Asunción en 1950, desfilando la Esperanza de Triana sin palio y con manto blanco. Realiza estación de penitencia a la Catedral de Sevilla cada madrugada de Viernes Santo.

Aspectos técnicos, materiales y conservación de las imágenes

En un principio fueron once las imágenes contratadas por la Hermandad, incluyendo el caballo y dos niños, en un precio de 20000 pesetas. Todas las imágenes del misterio son de madera de cedro y pino de Flandes, policromadas, de tamaño natural y originalmente con las vestiduras talladas sobre la propia madera, configurando así un grupo plenamente escultórico. La imagen del Cirineo fue la primera en realizarse, terminándose en 1939, y estrenada en la Estación de Penitencia del 7 de Abril de 1940, junto con las tallas del esclavo negro y las mujeres con el niño.

Entre 1960 y 1965 se interviene en la imagen realizándole nuevos ropajes de telas encoladas. Las fotografías históricas muestran la evolución de las vestiduras y posiciones de las figuras, permitiendo hoy la reconstrucción virtual mediante escaneado digital, fotogrametría y modelado tridimensional para devolver al grupo la apariencia concebida por Castillo Lastrucci.

Composición actual del misterio

  • El Señor (imagen titular, con intervenciones de Manuel Gutiérrez, Castillo Lastrucci y Luis Álvarez Duarte).
  • Simón de Cirine (1939), estrenado en 1940.
  • El grupo de mujeres con dos niños (1940).
  • El esclavo etíope (tallado en 1940), que procesionó hasta 1962 y fue posteriormente cedido en depósito.
  • El centurión romano a caballo (1941).

Fotografías históricas y su valor documental

Las fotografías analizadas permiten seguir la trayectoria de cambios, tanto en la disposición de las figuras como en la estética del paso y sus vestiduras. Las instantáneas muestran cómo las Mujeres de Jerusalén ocuparon posiciones muy diferentes a las actuales y cómo la configuración del misterio permaneció durante años antes de las reformas. Los expertos explicaron que Castillo Lastrucci había concebido al caballo en la delantera porque había corregido deliberadamente sus proporciones: redujo el cuerpo y aumentó el tamaño de la cabeza para compensar el efecto óptico desde la posición original.

El paso en la noche de Viernes Santo

El grupo de misterio desfila cada madrugada de Viernes Santo sobre un paso tallado en 1971, alargándose el proceso de dorado durante dos años más, labores realizadas por Manuel Guzmán Bejarano y Antonio Sánchez González. Ese estudio de la iluminación, uno de los mayores méritos artísticos de toda la obra de Guzmán Bejarano, es uno de los principales méritos de este Paso, pues se ilumina así el misterio, la imagen titular y el propio canasto, resultando espectacular la visión del conjunto especialmente y tal como hemos anotado, de noche, momento en el cual realiza su Estación de Penitencia la Hermandad.

Datos resumidos del conjunto y cronología

  • Siglo XVIII-primer tercio del siglo XX: Cristo y cirineo en solitario (Duque Cornejo).
  • 1894: intervención de Manuel Gutiérrez; estreno de andas talladas y doradas.
  • 1938-1941: proyectos y tallas de Castillo Lastrucci (Simón de Cirine, mujeres, esclavo, centurión).
  • 1962-1968: cabildos, polémicas y reestructuración del misterio.
  • 1970-1973: respiraderos, canastilla y dorado (Guzmán Bejarano, Antonio Sánchez, Villarreal).
  • 1993-1996: nuevos faldones, restauraciones y ángeles de Luis Álvarez Duarte; policromado de cartelas.

Las fotografías históricas y la documentación de cabildos y presupuestos permiten trazar con precisión la transformación iconográfica y material del misterio de las Tres Caídas, ofreciendo una ventana única para el estudio de la evolución estética y devocional de una cofradía señera de Triana.

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