Significado y práctica de orar bailando en la iglesia

La danza es una expresión de alegría corporal. Ha sido utilizada por siglos para celebrar acontecimientos; como muestra celebrativa comunitaria y aun religiosa. Para muchos danzar es una expresión profunda de su alabanza a Dios, pero desde el punto de vista de las Escrituras cristianas, no hay nada espiritual en sí mismo en la danza.

Historia y antecedentes bíblicos

La danza es tan antigua como la misma humanidad. La danza ha sido utilizada en muchos pueblos, y en distintas culturas de forma sana y en ocasiones de forma no sana y promiscua, para celebrar alguna alegría en los corazones de una comunidad, sea la cosecha, la liberación de un mal, la victoria de una guerra, la coronación de un rey, etc. Israel no fue la excepción en utilizar la danza comunitaria como expresión celebrativa.

Las referencias bíblicas a la danza son muy escasas en la Escritura. Menos de 20 veces se hace mención a la danza en toda la Biblia, pero de todas ellas tan solo tres o cuando mucho cuatro se menciona la danza ante Dios. En 2ª Samuel 6:12-22 David tras sacrificar un toro y un carnero a Dios, danzó lleno de alegría al ver que el arca del pacto de Dios había llegado a la ciudad de Jerusalén, comenzó a bailar por las calles al ritmo de la música de celebración que acompañaba la travesía del arca. Este es el principal pasaje que repetidamente ha sido utilizado en años recientes por aquellas iglesias que practican la danza en la adoración, para enfatizar la necesidad de danzar en la iglesia.

Otra ocasión probable (pues no es claro si danzó para Dios o danzó sencillamente con el pueblo como expresión de alegría) Miriam, la hermana de Moisés, en Éxodo 15:20 danzó junto con otras mujeres y cantó de alegría por haber sido el pueblo liberado de la esclavitud de Egipto. También existen dos versículos en los dos últimos salmos que instan al pueblo a alabar a Dios con música y danza. En el Antiguo Testamento la danza fue en público en las calles o al aire libre en medio de celebración comunitaria de la nación. Sabemos que en el templo no se practicaba la danza como forma de adoración, la forma de alabar era ofrendando y orando.

En Jueces 11:34 la hija del juez Jefte salió a recibirle con pandero y danzas celebrando la victoria militar de su padre. En Jueces 21:19-23 las mujeres danzaron en un festival de Siloh. En Éxodo 32:19 vemos que el pueblo danzaba de alegría ante sus ídolos de becerros de oro que Aarón les fundió a petición de ellos. En 1ª Reyes 18 también los profetas de Baal danzaban delante de su ídolo. Lamentaciones 5:15 menciona que al ser destruida Jerusalén cambió su danza o sus celebraciones, por luto. Jeremías 31:13 dice: “Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor.” En el Salmo 30:11 el salmista dice “Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.”

En el Nuevo Testamento la danza como forma de alabar a Dios no aparece; por supuesto que el hecho que no aparezca no significa que sea prohibida, pero si muestra que no fue una práctica común de la iglesia y que por lo tanto no es ni mandatorio, ni una expresión indispensable de la adoración cristiana; nunca se nos exhorta en el Nuevo Testamento a danzar. El hecho de que la danza como forma de alabar a Dios no aparece en todo el Nuevo Testamento muestra que la danza no es una parte integral de la expresión de la fe cristiana. Por ello ninguna iglesia cristiana debe ser criticada por no practicar la danza.

Historia de la danza en la iglesia y diversidad cultural

Durante el periodo inter-testamentario se desarrolló la sinagoga judía, dentro de la cual se congregaban las comunidades judías esparcidas en todo el mundo para ser instruidos y reflexionar en la Palabra de Dios. Sabemos que en la sinagoga judía no se practicaba la danza. Fue precisamente la sinagoga judía, el modelo y la base del culto de reunión y adoración cristiano.

También es interesante que durante 19 siglos de historia de la iglesia de Cristo no existen referencias a la danza ante Dios en los templos cristianos. Tenemos miles de escritos de pastores y escritores cristianos a lo largo de 19 siglos de historia cristiana y no existe referencia a la danza en la adoración semanal de los creyentes. Por ello es importante entender que la danza cristiana en las iglesias, es un fenómeno reciente. Es una práctica que se ha dado desde el nacimiento de la doctrina Pentecostés (1906), y del movimiento carismático (1960).

Sin embargo, en otras tradiciones religiosas cristianas, como en Etiopía, católicos y coptos siguen danzando en sus ceremonias religiosas. Mención aparte merece la Iglesia africana. En muchas culturas indígenas la danza de celebración es una parte integral de aquellas culturas. Estas culturas tienden a expresar su alegría a través de la danza. Si llueve tras una sequía, danzan, si se da la cosecha danzan, si son liberados de un mal como comunidad danzan al son de sus tambores.

danza religiosa comunitaria en celebración

Riesgos, críticas y argumentos a favor

La danza en la iglesia ha sido motivo de gran debate, disputa y división para muchas iglesias. Las iglesias más conservadoras lo ven como una expresión de alegría innecesaria y peligrosa que trae desorden y confusión. Por otro lado muchas iglesias que practican la danza de forma regular en su culto de alabanza, juzgan a las iglesias que no lo hacen como muertas espiritualmente, como sin gozo, o aun sin el Espíritu Santo en ellas.

En realidad la danza es neutra, ni es buena, ni es mala, es sencillamente la forma en que a muchas personas les gusta expresar alegría visiblemente con sus cuerpos. No existe nada espiritual en la danza en sí mismo, es una mera demostración de alegría emocional, que por otro lado se debe reconocer que tampoco es mala en sí misma. La danza ya está presente en el primer capítulo del libro del Génesis, que narra como, en el caos primigenio, la Ruah (el Espíritu de Dios) danzaba sobre las aguas.

La idea es que, si la danza se usa en la adoración, podría verse como una aprobación de la danza en otras situaciones que no honran a Dios. Sin embargo, este no es necesariamente el caso. La danza de los amalecitas en 1 Samuel no impidió que David danzara en 2 Samuel. Los cristianos pueden y deben utilizar la danza como cualquier otra forma de arte, así como la música, la pintura, el teatro o el cine. Con tal de que la danza sea una forma de adoración, centrada en Dios y digna de alabanza, puede ocupar un lugar apropiado en la adoración.

Por último, es importante entender que la danza en el contexto de la adoración no es simplemente una expresión personal. Debe hacerse de manera que sea útil para toda la congregación. Pablo señaló que todo debe hacerse “decentemente y con orden” en la iglesia (1 Corintios 14:40). Cualquier cosa durante una reunión de adoración que distraiga del enfoque en Cristo se debería dejar de lado.

Contexto cultural y pastoral: ¿es apropiada la danza en la iglesia hispana?

La pregunta para nosotros es ¿Es normal en nuestro pueblo que salgamos a las calles a danzar cada vez que celebramos algo? ¿Es esta una expresión común de nuestra cultura hispana? Ciertamente en muchos sectores y regiones lo sigue siendo, pero ya no tiende más como en Israel a un contexto neutro, sino tiende a estar asociado a celebraciones con alcohol, e inmoralidad o por lo menos ambientes no muy sanos. Es por ello mismo que muchos al venir a Cristo dejan de asistir a las celebraciones y fiestas de las que antes participaban, por convicción y motivos de conciencia.

Si estos versos fueran una prescripción de cómo debemos exactamente alabar entonces también tendríamos el deber de conseguir instrumentos israelitas que ya no se usan más, pues dice “Alabadle con salterio y arpa, con pandero, con cuerdas y flautas, con címbalos resonantes.” El apóstol Pablo escribe que nos saludemos con un ósculo santo. En otras palabras, que los hombres siempre que nos saludemos lo hagamos con un beso puro. ¿Acaso es esta la norma en nuestras iglesias? ¿Nos saludamos dándonos un beso los hombres? Si no eres ruso o Argentino, por ejemplo, o de una cultura en la que el beso entre hombres es común, lo más probable es que no practiques esta exhortación de Pablo en tu iglesia. ¿Por qué no? Muchos responderán que no lo hacen porque no es nuestra forma cultural de saludarnos.

De la misma manera exacta tampoco es la danza al ritmo de la música una forma de celebración común de nuestro pueblo, a menos que sean bailes folklóricos que presenciamos sin participar durante las fiestas patrias, o a menos que sean bailes de pachanga, de fiestas seculares en diversión generalmente con letras musicales sin referencia a la ocasión celebrada. ¿Qué pasaría si comenzamos a besarnos los hombres en las iglesias cristianas en los saludos y con los visitantes, pues en la Biblia se nos insta dos veces a hacerlo? ¿Qué pensarían los visitantes? ¿Se sentirían cómodos o incómodos? Muchos se sentirían sumamente incómodos. De la misma manera se sienten muchos que visitan iglesias cristianas en las que la gente danza. Se sienten sumamente incómodos.

Dimensiones espirituales: oración corporal y mística

La danza es una forma de expresión, y, como tal, es también un vehículo para manifestar experiencia religiosa. La danza es un arte, una forma de expresión humana que nos eleva y ayuda a trascender la realidad. La oración personal sólo es posible si se inicia en el cuerpo del/la que ora, si se inicia por el cuerpo, por nosotros, en lo que somos y tenemos.

Cuando danzamos, nuestro cuerpo y nuestra mente se aúnan, y cooperan mutuamente en la labor de ponernos delante de Dios, en la contemplación. La danza es apta para transmitir la alegría, y para un creyente, cuando éste baila con fe, se podría hablar de la oración del cuerpo. Por eso es que entre los místicos encontramos momentos de danza como una expresión de la plenitud de su amor a Dios y de la alegría al estar en su presencia. En la misma cena de pascua judía se danzaba. Y Jesús participó de esa cena.

En los Santos Padres encontramos referencias a cinco clases de danza: bíblica, celeste, mística, simbólico-alegórica y profana. Entre los siglos IV y VIII se cita a la danza como instrumento de culto, como forma de conexión con los ángeles del cielo. Incluso existía la costumbre de danzar alrededor de las tumbas de los mártires. Pero en paralelo con estas prácticas llega al cristianismo la filosofía griega, dominada por un cierto menosprecio hacia lo corporal. El cuerpo es visto como un elemento cuanto menos entorpecedor en el acercamiento místico a Dios.

Prácticas contemporáneas y experiencias vivas

En muchas iglesias pentecostales y carismáticas la danza se ha practicado en la adoración. Es una práctica que se ha dado desde el nacimiento de la doctrina Pentecostés y del movimiento carismático. La danza en el culto no se limita a la ejecución de una danza coreografiada al ritmo de una canción de culto; los bailarines pueden improvisar movimientos al ritmo de una canción, bailar el cuenco bautismal por el pasillo durante el preludio o bailar al ritmo de una lectura de las Escrituras.

Cada agosto, desde hace tres años, los niños se reúnen en una pequeña iglesia cerca del lago Ontario en Rochester, Nueva York. Lo llamamos Campamento de Danza Sagrada. A través del ministerio de Danza Sagrada, descubrí lo hermoso que puede ser adorar a Dios con todo el cuerpo, la mente y el espíritu a través del arte de la danza. Es un acto de adoración para el bailarín, pero también ayuda a la congregación a adorar: a medida que el bailarín se mueve, los corazones de las personas que lo observan se elevan también en adoración.

En Chile, miles de personas viven su fe y devoción a Dios, a través de diversos Bailes Religiosos, instituciones católicas que se reúnen a rendir culto a la Santísima Virgen por medio de la danza. Estos Bailes son una forma de alabanza que tienen su origen en 1585 cuando nace la primera expresión a los pies de la Virgen del Rosario de Andacollo. Como baile religioso vamos por la evangelización, todo parte de nuestra vida cristiana, de la fe. Sentir que uno va danzando de la mano de la Virgen en un camino que me lleva a Cristo, es lo máximo.

bailes religiosos en Chile: procesión y trajes tradicionales

Recomendaciones pastorales

  • Reconocer que la danza es neutra: ni intrínsecamente espiritual ni necesariamente pecaminosa.
  • Valorar la cultura: permitir expresiones corporales donde la danza es parte integral de la cultura y no sea un obstáculo al evangelio.
  • Asegurar que toda expresión, incluida la danza, sea centrada en Dios, decente y ordenada, útil para la congregación y no un espectáculo.
  • Evitar danzas que puedan asociarse con inmoralidad o que distraigan la atención del foco en Cristo.
  • Considerar ubicar las danzas de alabanza fuera de la liturgia formal cuando las decisiones eclesiales lo recomienden.

Breve tabla: referencias bíblicas más citadas sobre danza

Tabla de pasajes y contexto

  • Éxodo 15:20 - Miriam y las mujeres danzan en acción de gracias por la liberación.
  • 2 Samuel 6:12-22 - David danza de alegría por la llegada del arca.
  • Salmo 149:3; Salmo 150:4 - Instan a alabar a Dios con danza en contexto celebrativo.
  • Éxodo 32:19 - Danza en contexto de idolatría ante el becerro de oro.
  • Jueces 11:34; Jueces 21:19-23 - Danzas festivas en celebraciones sociales.

Reflexión final (sin conclusión)

Ni danzar ni no danzar nos hace espirituales, sino amar al Señor y a otros, producir los frutos de su Espíritu Santo en nuestras vidas. Jamás debemos olvidar que Dios mira el corazón. Ni el danzar, ni el no danzar hace espiritual o menos espiritual a nadie. Dios ve la sinceridad del adorador, Dios ve la integridad o santidad de su vida, Dios ve su corazón.

Rutina de Adoración sin Instrumento//Clase 20//Academia Internacional de danza Pan de Vida Norte

tags: #orar #bailando #en #iglesia