Aunque forma parte del ciclo natural de todo ser viviente, la muerte suele ser un durísimo golpe, que desata sentimientos de enorme tristeza, desolación y angustia. El momento de enterrar a los muertos es también el momento de dar consuelo a los vivos, allegados de quienes parten de este mundo en el sentido físico, aunque no en el espiritual.
Qué es un velorio y su sentido
La palabra “velorio” proviene del verbo “velar”, que significa mantener vigilia o estar despierto durante la noche. En el contexto de un funeral, se refiere al acto de estar junto al cuerpo del difunto, manteniendo una especie de vigilia hasta el momento del entierro o cremación. Este término refleja la tradición de acompañar a la persona fallecida, pidiendo por su eterno descanso y mostrando apoyo a la familia en un momento de duelo.

Qué se hace en un velorio católico
El velorio católico es un momento para orar por el eterno descanso de la persona fallecida y despedirse de ella ante su cuerpo mortal. En un velorio básicamente se realizan las siguientes 5 acciones:
- Se reza el Santo Rosario por los difuntos cada determinado tiempo, según la familia lo vea conveniente.
- Se reza la Coronilla de la Misericordia cada determinado tiempo, según la familia lo vea conveniente.
- Se entonan Cantos para difuntos.
- Se pide a un sacerdote autorizado por la Iglesia Católica celebrar la Misa de cuerpo presente. En caso de que no se pueda contar con él, un laico puede hacer una Celebración de la Palabra.
- Se invita a las familias y amigos a compartir algunas palabras o reflexión para honrar al difunto.
Cómo comportarse y qué decir al llegar
Al llegar a un velorio, se debe mostrar respeto hacia el cuerpo del difunto y hacia sus seres queridos. Antes de acercarse a la familia del difunto, es bueno hacer una pequeña oración en silencio por el alma del fallecido y por el consuelo de sus seres queridos. Al acercarse a la familia de la persona fallecida, se pueden usar frases como “Lamento mucho tu pérdida” o “Mis condolencias para ti y tu familia”. También son adecuados gestos de consuelo como un abrazo suave o poner una mano en el hombro. Se debe mostrar respeto cuando se llevan a cabo prácticas religiosas porque son muy importantes para la familia.
Signos y objetos en el velorio
En un Velorio católico, se pueden utilizar varios signos visibles que tienen un profundo significado religioso y ayudan a facilitar la oración y el recuerdo del difunto:
- Velas: símbolo de la luz de Cristo y la esperanza en la vida eterna.
- Crucifijo: recordatorio del sacrificio redentor de Cristo y su victoria sobre la muerte.
- Rosario: forma de intercesión por el alma del difunto y de consuelo para los dolientes.
- Biblia: para leer pasajes que ofrecen consuelo y esperanza en la resurrección.
Qué velas y cuántas se ponen
En un velorio católico se suelen utilizar velas votivas o velas de cera tradicionales. Además, en algunas ocasiones se pueden utilizar cirios pascuales, que representan a Cristo resucitado. En general, se pueden colocar uno o varios cirios o velas alrededor del ataúd; casi siempre se colocan cuatro y, si hay un Cirio Pascual, se resalta por encima de las velas, aunque no es una regla estricta.
Salmos y lecturas bíblicas para leer
En un Velorio católico, se pueden rezar varios salmos que ofrecen consuelo, esperanza y oración por el difunto y sus seres queridos. Entre los más recomendados se encuentran:
- Salmo 23 (Salmo del Buen Pastor): “El Señor es mi pastor, nada me falta…”.
- Salmo 27 (Salmo de confianza en Dios): “El Señor es mi luz y mi salvación…”.
- Salmo 42 (Salmo del anhelo de Dios): “Como busca la cierva corrientes de agua…”.
- Salmo 91 (Salmo de protección divina): “El que habita al abrigo del Altísimo…”.
- Salmo 130 (Salmo del perdón y la esperanza): “Desde lo más profundo a ti clamo, Señor…”.
- Salmo 103 (Salmo de alabanza y acción de gracias): “Bendice, alma mía, al Señor…”.
Algunas lecturas bíblicas aconsejadas para un velorio son:
- Juan 11,25-26: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá…”
- 1 Tesalonicenses 4,13-14: consuelo sobre los que duermen en la fe.
- Apocalipsis 21,4: promesa de un futuro sin lágrimas ni muerte.
- Mateo 5,4: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.”

Oraciones tradicionales para rezar en el tanatorio
Durante la celebración de un funeral en la iglesia, generalmente se rezan diferentes oraciones para encomendar el alma del difunto al Señor. A continuación se recogen oraciones y textos habituales para velatorios y exequias, extraídos de la tradición católica y adaptables para ser leídos por sacerdote, diácono o laicos:
Oración de encomienda
Señor, te encomendamos el alma de tu siervo(a) … [aquí se menciona el nombre del difunto] y te suplicamos, Cristo Jesús, Salvador del mundo, que no le niegues la entrada en el regazo de tus patriarcas, ya que por ella bajaste misericordiosamente del cielo a la tierra. Reconócela, Señor, como criatura tuya; no creada por dioses extraños, sino por ti, único Dios vivo y verdadero, porque no hay otro Dios fuera de Ti ni nadie que produzca tus obras. Llena, Señor, de alegría su alma en tu presencia y no te acuerdes de sus pecados pasados ni de los excesos a que la llevó el ímpetu o ardor de la concupiscencia.
Oración por las almas del Purgatorio
¡Oh Buen Jesús! El dolor y sufrimiento de los demás conmovía siempre tu corazón. Mira con piedad las almas de mis queridos familiares del Purgatorio. Oh Dios, Creador y Redentor de todos los fieles, conceded a las almas de vuestros siervos y siervas la remisión de todos sus pecados, para que por las humildes súplicas de la Iglesia, alcancen el perdón que siempre desearon; por nuestro Señor Jesucristo.
Oración de petición y consuelo
¡Oh Jesús, único consuelo en las horas eternas del dolor, único consuelo sostén en el vacío inmenso que la muerte causa entre los seres queridos! Oh Dios, que nos mandasteis honrar a nuestro padre y a nuestra madre, sed clemente y misericordioso con sus almas; perdonadles sus pecados y haced que un día pueda verlos en el gozo de la luz eterna.
Oración breve por un difunto
Dales, Señor, el descanso eterno. Brille para ellos la luz perpetua. Descansen en paz. Amén.
Oración colectiva: Oración de los fieles por un difunto (modelo)
Por nuestro hermano/hermana [Nombre del difunto], que ha partido de este mundo hacia la vida eterna, para que Dios, en su infinita bondad y misericordia, lo/a reciba en su reino celestial, roguemos al Señor. R/ Señor, escucha nuestra oración.
Por los familiares y amigos de [Nombre del difunto], para que encuentren consuelo en el amor y la esperanza de la Resurrección, roguemos al Señor. R/ Señor, escucha nuestra oración.
Por todos los difuntos que han sido llamados de esta vida, para que gocen de la plenitud de la comunión con Dios en el cielo, roguemos al Señor. R/ Señor, escucha nuestra oración.
Dios misericordioso y compasivo, escucha nuestras oraciones y danos la fortaleza para confiar en tu amor eterno. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Responso y celebraciones dirigidas por laicos
En ausencia del ministro ordenado, las oraciones en la casa del difunto y en el cementerio deben ser dirigidas por laicos. Una de las oraciones que se pueden hacer se llama responso. Es una oración dialogada en sufragio por el difunto. Todo responso es sin Misa. A continuación se reproduce un esquema de responso pensado para ser dirigido por fieles laicos:
- Ritos iniciales: Bendigamos al Señor… Amén. Oremos: Señor, escucha en tu bondad nuestras súplicas ahora que imploramos tu misericordia por tu siervo(a) N. … Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
- Liturgia de la Palabra: lectura de la Sabiduría 3,1-6.9; salmo responsorial; lectura de Romanos 14,7-9.10c-12; Evangelio según san Juan 11,17-27.
- Profesión de fe y oraciones de los fieles con intenciones adaptadas a la circunstancia.
- Padre Nuestro y ritos conclusivos: Descanse en paz. Amén.
Oraciones y textos para circunstancias particulares
Existen formularios de oraciones y peticiones adaptadas a situaciones concretas: por un padre de familia difunto, por una madre, por un fallecimiento repentino, por una muerte tras larga enfermedad, etc. En cada caso se proponen intenciones específicas que contemplan a los familiares más próximos y la necesidad de consuelo y esperanza.

¿Por qué y cómo debemos rezar después del funeral?
La muerte de un ser querido es un momento muy delicado. Cuando atravesamos esos momentos tan difíciles, la mayoría de nosotros sentimos la necesidad de tener un recogimiento espiritual. La oración nos permite abrir el corazón al espíritu de consolación que Dios envió, también nos permite presentar a los más afectados por esta muerte (viuda/viudo, padres, hijos), y acompañar el alma del difunto en su encuentro con el Padre.
Las almas del purgatorio también necesitan mucho de nuestras oraciones, ya que ellas se purifican con la esperanza de poder unirse al Señor, y nuestras oraciones les ayudan a hacerlo. Así que no olvidemos rezar por ellas cada vez que nos sea posible.
Qué oraciones concretas ofrecer regularmente
- Rezar el Rosario o una Jaculatoria por el difunto.
- Incluir al difunto en la oración nocturna personal: un Padre Nuestro, un Ave María o una oración espontánea.
- Ofrecer Misas por la intención del difunto (Misa de Exequias, Misas de Novenario, Misa de Aniversario).
Textos y oraciones destacadas que pueden leerse
Entre los textos y oraciones de la tradición que pueden emplearse están la oración De Profundis (Salmo 130), la Oración de San Agustín y otras fórmulas recogidas en el libro de oraciones y en los formularios litúrgicos del funeral. Un ejemplo emotivo de San Agustín expresa consuelo ante la visión de la gloria celestial y la esperanza de reencontrarse con los que se han ido.
Oración formularia final
Haced, oh Dios omnipotente, que el alma de vuestro siervo (o sierva) que ha pasado de este siglo al otro, purificada con estos sacrificios y libre de pecados, consiga el perdón y el descanso eterno. Amén.
#Responso
Duración y costumbres
Los velorios católicos pueden durar entre unas pocas horas o un día completo. Lo importante es que la familia y amigos tengan un tiempo adecuado para expresar sus sentimientos de duelo, así como para realizar prácticas religiosas como rezar el Rosario o celebrar una Misa de cuerpo presente.
Flores y símbolos de despedida
Las flores son un símbolo universal de afecto. Al regalar flores durante un velorio, las personas expresan su amor y condolencias hacia la familia del difunto. Que su alma florezca como una bella flor en el Cielo. No hay una norma estricta sobre qué flores llevar; la elección suele depender de las preferencias personales o de los gustos del difunto.
Recursos para quienes acompañan
La oración es un medio para dar consuelo a los que quedan y, de paso, ofrecer un verdadero acompañamiento. En un velorio hemos de actuar con sentido común siendo prudentes con los dolientes y, quienes tenemos fe en Dios, también con sentido sobrenatural porque podemos rezar por el alma del difunto. El día anterior a la misa exequial, qué oportuno resulta rezar ya sea en la casa del difunto o en la sala de velación.
Recomendación práctica
La respuesta más sencilla y valiosa es rezar las oraciones que se sepan, con libertad y sinceridad; las oraciones espontáneas también tienen valor para Dios. No hay una forma correcta o incorrecta de rezar por las almas de nuestros seres queridos, siempre que se ore de corazón.