La Plaza del Pilar es el lugar más emblemático y conocido de Zaragoza. En ella se encuentran edificios claves como la Basílica del Pilar, la Lonja o la Catedral de La Seo, escenarios donde se manifiesta una intensa vida religiosa y social. Pero además de su importancia arquitectónica y cultural, en esta plaza rezan de forma habitual un grupo de personas dedicadas a la evangelización y a la manifestación pública de su fe.
La Basílica del Pilar y sus significados religiosos
La Basílica del Pilar mide unos 130 metros de largo y es el templo barroco más grande de España, con acceso gratuito para los visitantes. En su interior destaca la Santa Capilla de Nuestra María del Pilar, obra de Ventura Rodríguez, donde se conserva el pilar sobre el que, según la tradición, se apareció la Virgen María al Apóstol Santiago en el año 40 en Jerusalén. Los visitantes pueden admirar desde fuera sus cúpulas y cuatro torres, y en el interior su techo mudéjar, escaleras y salones. Este lugar es foco central para las personas que se reúnen en la plaza para rezar y celebrar actos religiosos.

La procesión del Rosario de Cristal: una tradición viva
Uno de los actos religiosos más destacados que se celebra cada 13 de octubre en Zaragoza es la procesión del Rosario de Cristal. Esta celebración, con un origen en el siglo XIX, conmueve a más de medio millón de personas que participan y rezan por las calles del centro histórico. En ella, la Cofradía del Santísimo Rosario de Nuestra Señora del Pilar porta faroles que simbolizan las piezas del rezo del Rosario, y espectaculares carrozas de cristal iluminadas que representan diferentes misterios y advocaciones marianas.
La procesión abre con una carroza que porta la cruz de guía y sigue con quince carrozas emblemáticas que representan los misterios gloriosos, gozosos, dolorosos y luminosos, además de otras carrozas monumentales que representan la Salve, el Ángelus, la Asunción y la Santa Capilla. La carroza que reproduce la Basílica del Pilar y la de la Reina de la Hispanidad, con su gran carabela iluminada y las banderas latinoamericanas, son especialmente admiradas.

Jesús Alcalá Júdez y su labor evangelizadora en la Plaza del Pilar
Una de las personas que representa el espíritu de la plaza es Jesús Alcalá Júdez, quien lleva más de 18 años evangelizando la fe católica en las calles de Zaragoza. Comenzó esta labor en Madrid en 1995, afrontando burlas e insultos, y desde el año 2000 continúa solo en Zaragoza, sosteniéndose con la fuerza que le proporciona su fe en el Espíritu Santo, la Virgen y la Santísima Trinidad.
Actualmente, Jesús forma parte de un grupo de siete personas que rezan y evangelizan en la Plaza del Pilar de forma comprometida, portando rosarios, crucifijos y flores, símbolos que les distinguen y refuerzan su misión. Ellos no buscan ser muchos, sino constantes, y rezan a pesar de las condiciones meteorológicas adversas y las críticas recibidas. Su motivación principal es la convicción de que "Cristo salva muchas almas".
Jesús relata que no es un sacerdote ni tiene cargos eclesiásticos, sino un laico que respeta a todo el mundo y utiliza la oración como medio para ofrecer un mensaje de esperanza y redención. A pesar de los insultos y agresiones que ha sufrido, mantiene la paz y la alegría como frutos de su fe.

La espiritualidad y diversidad en la plaza
En la Plaza del Pilar también se reúnen fieles de diferentes procedencias, algunos convocados por actos religiosos puntuales, como la despedida del Papa Juan Pablo II, donde miles de zaragozanos expresaron su fe mediante oración, cantos y actos de condolencia. Este espacio público es elegido tanto por habitantes locales como visitantes para manifestar su devoción, orar y participar en eventos religiosos de gran significado.
La plaza funciona como un lugar de encuentro espiritual que combina arquitectura monumental, tradiciones centenarias y la actividad cotidiana de personas que viven su fe pública y sinceramente, como el grupo de Jesús Alcalá y otras comunidades religiosas.
El fervor y la tradición del Rosario de Cristal vencen al mal tiempo
Horario y compromiso del grupo de evangelizadores
El grupo liderado por Jesús reside diariamente en la plaza y mantiene horarios fijos, orando varias horas por la mañana y por la tarde sin pedir ayuda material. Este compromiso intenso es una de las razones por las que algunos católicos jóvenes se cansan de esta práctica, pero para ellos la fuerza viene de la fe y la voluntad divina.
Esta labor espiritual se combina con la atención a pobres y necesitados, repartiendo pequeñas ayudas y ofreciendo compañía, mostrando así un compromiso social además de religioso. Para ellos, la Plaza del Pilar es el escenario donde se convierte la oración en acción y testimonio vivo.
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Número de miembros | 7 personas |
| Inicio de actividad en Zaragoza | Año 2000 |
| Elementos simbólicos | Rosario, crucifijo, flores |
| Actividades complementarias | Ayuda a pobres, reparto de tabaco y monedas |
| Horario de compromiso | Varias horas por la mañana y tarde, diaria |
En definitiva, las personas que rezan en la Plaza del Pilar no solo forman un grupo de devoción sino que son protagonistas de una evangelización pública desde hace décadas, que convive con la tradición religiosa y cultural de Zaragoza, haciendo de la plaza un espacio vivo y lleno de fe.