El Santísimo Cristo de la Agonía, es una talla realizada en 1684 por Juan Antonio de la Peña (h. 1650-1708). En 1684 la Cofradía Penitencial de Nuestro Padre Jesús Nazareno encargó al imaginero Juan Antonio de la Peña (h. 1650-1708) un Crucificado que copiara y sustituyera el primitivo que poseyó la hermandad y que tuvo que entregar al convento de San Agustín tras un pleito. La creación de este Crucificado respondió a la necesidad de la cofradía de reemplazar su imagen primitiva, la cual debió ser entregada al convento de San Agustín tras un pleito.
El encargo se formalizó el 10 de febrero de 1684, al escultor quien llegaría a ser Alcalde de la cofradía. El contrato detallaba la creación de un «Santo christo de bulto al espirar, desnudo, de dos varas y cuatro dedos de alto», destinado a la procesión del Viernes Santo de ese mismo año. Este Crucificado era la imagen central del Paso Grande (Gregorio Fernández, 1612-1616), actualmente conocido como Sed Tengo. Este primer Cristo era la pieza central del «Paso Grande» de Gregorio Fernández (hoy conocido como «Sed Tengo»).

Inspirándose en el modelo del «Sed Tengo», De la Peña creó una imagen de tamaño natural (1,83 metros) que destaca por la maestría de su ejecución, especialmente en la cabeza, cuyo gesto transmite una profunda resignación ante el inminente padecimiento. La imagen es de tamaño natural con una magnifica cabeza. Su cuerpo está perfectamente modelado y denota suma ligereza.
De la Peña aporta su propio sello, moldeando un cuerpo más torneado y liso, con una anatomía simplificada que le otorga un porte de gran elegancia. La anatomía se simplifica al máximo consiguiendo dar un porte de elegancia al conjunto. Viste un paño de pureza atado en la cadera derecha y movido por pliegues suaves y de perfil redondeado.
El rostro, labrado con suma maestría, presenta a Cristo vivo tal y como lo solicitaba la cofradía, «al espinar» que nos deja sentir el dolor profundo. De esta manera se diferencia de la mayoría de Crucifijos de Castilla que están representados muertos. El objetivo, por una parte, es recopilar todo el material posible sobre nuestro Cristo, en cualquier tipo de soporte, ya sea fotográfico, videográfico e incluso cinematográfico, artículos, escritos, poemas, etc.
Ubicación y culto
Originalmente concebido para formar parte del «Paso Grande» de la Crucifixión, el Santísimo Cristo de la Agonía ha evolucionado en su participación en la Semana Santa vallisoletana. Hoy en día, esta valiosa escultura se conserva en un retablo neoclásico de capiteles jónicos, ubicado en el lado de la epístola de la iglesia de Jesús Nazareno. El encargo se formalizó... (véase más arriba sobre el contrato y la función procesional).
Presencia en procesiones y memoria reciente
Este año 2023 se cumplen 50 años de la primera vez que el Cristo de la Agonía salió en la procesión de “Los Pasos” del Viernes Santo, por las calles de León. Lo que supuso en su momento, una decisión muy arriesgada, porque es diferente a todos los pasos que componen nuestra procesión, sin policromía, con una expresión agonizante, una talla de madera de abedul que el escultor D. Laureano Villanueva Gutiérrez hizo a golpe de “gubia”, por encargo del que fuera Abad de la Cofradía D. Miguel Martín Granizo.

Horarios relacionados con el culto
- 🕘 19:30 h.
- 🕘 20:30 h.
- 🕘 23:00 h.
Datos técnicos y artísticos
El contrato detallaba la creación de un «Santo christo de bulto al espirar, desnudo, de dos varas y cuatro dedos de alto», destinado a la procesión del Viernes Santo de ese mismo año. Inspirándose en el modelo del «Sed Tengo», De la Peña creó una imagen de tamaño natural (1,83 metros) que destaca por la maestría de su ejecución, especialmente en la cabeza, cuyo gesto transmite una profunda resignación ante el inminente padecimiento.
Tabla: características principales
- Autor: Juan Antonio de la Peña (h. 1650-1708).
- Año: 1684.
- Dimensiones: tamaño natural (1,83 m) / dos varas y cuatro dedos según contrato.
- Material: talla en madera (mencionada también talla de abedul en referencia a otra intervención/imagen similar).
- Ubicación actual: retablo neoclásico, lado de la epístola de la iglesia de Jesús Nazareno.
- Estilo: figuración al "espirar", anatomía simplificada y elegante, paño de pureza con pliegues suaves.
El rostro, labrado con suma maestría, presenta a Cristo vivo tal y como lo solicitaba la cofradía, «al espinar» que nos deja sentir el dolor profundo. De esta manera se diferencia de la mayoría de Crucifijos de Castilla que están representados muertos.
El objetivo, por una parte, es recopilar todo el material posible sobre nuestro Cristo, en cualquier tipo de soporte, ya sea fotográfico, videográfico e incluso cinematográfico, artículos, escritos, poemas, etc.