Adentrarnos en la historia de Jesús de Medinaceli es recorrer el más emocionante periplo que una imagen puede llegar a aventurar. Prisionero y rescatado, humillado y venerado, cien veces copiado y nunca logrado. En general, una larga y emocionante historia, entremezclada con la leyenda, que finaliza en la Plaza de Jesús en Madrid, donde habita la devoción matritense más popular, la Flor de la Villa, su seña de identidad, el amor de sus amores, el Rey de entre los Reyes.
Origen y leyenda de la imagen
La imagen del Cristo es de la primera mitad del siglo XVII, con 1,73 metros de altura. Fue tallada en Sevilla, lo que explica que su iconografía es la correspondiente a los Cristos llamados "de la Sentencia". Su iconografía es la llamada "de Sentencia", en el momento que Cristo es sentenciado a ser crucificado. Es de talla completa para vestir, constando simplemente de un paño de pureza. Tiene una mirada que refleja un gran sufrimiento así como una gran paciencia. La talla está encorvada por el dolor de espalda producido por la flagelación.
Fue llevada por los frailes menores capuchinos a La Mamora, actual Mehdía en Marruecos, tomada por España en 1614, para que recibiera culto por parte de los soldados. En Abril de 1681, cae prisionera de los moros, la arrastran por las calles de Mequinez, y la rescatan los Trinitarios, llegando a Madrid en el verano de 1682. Fue vista por el Padre de la Orden de la Santísima Trinidad, Fray Pedro de los Ángeles, quien, arriesgando su vida y presentándose ante el mismo rey, solicitó el rescate de la imagen como si se tratara de un ser vivo.
La leyenda asegura que el rey Muley fijó como rescate pagar el peso de la imagen en oro; cuando la imagen iba a ser pesada, redujo muchísimo su peso de forma milagrosa para enfado del rey, y la balanza se equilibró exactamente cuando se acumularon treinta monedas. La primera advocación popular con la que consta que fue invocada la imagen del Cristo fue la de "Jesús del Rescate".
Llegada a Madrid y consolidación del culto
La imagen es llevada a Madrid a mediados del año 1682, donde es recibida ya desde el principio con una gran devoción. A su llegada se organiza una multitudinaria procesión. La imagen de Jesús Nazareno se empezó a conocer como de Medinaceli gracias a que la capilla en la que se alojaba se encontraba en unos terrenos cedidos por el duque de Medinaceli. La Sagrada Imagen fue entronizada en la iglesia de los padres Trinitarios Descalzos donde, en 1689, se levantó una capilla contigua al templo sobre un terreno donado para tal fin por los Duques de Medinaceli.
En 1710 se constituye la Congregación de Esclavos de Jesús Nazareno. Desde 1819 el rey figura como protector de la Esclavitud. En 1928 es elevada la Esclavitud de Jesús Nazareno a Archicofradía Primaria con potestad de agrupación a cuantas asociaciones del mismo nombre y título, erigidas en territorio nacional, así lo soliciten, llegando a la actualidad a contar con 42 Cofradías agregadas en España.
Iconografía, ajuar y características artísticas
La imagen de Jesús tiene una altura de 173 cm y fue elaborada en talleres sevillanos en el siglo XVII, atribuida al círculo del imaginero Juan de Mesa. Es de talla completa, sin faltarle en su policromía ningún detalle y mostrando un sencillo paño de pureza, pudiendo ser presentada sin vestir. La imagen tiene una cabellera tallada a pesar de que no se muestre al estar tapada por la de pelo natural que se le pone. Consta de un gran ajuar compuesto por más de treinta túnicas entre las que destacan una de 1846, regalada por el rey Francisco de Asís y otra de 1883, regalo de la duquesa de Medinaceli.
Para grandes ocasiones luce Jesús corona en oro macizo de más de medio kilo de peso, con piedras preciosas, elaborada en 1956 por joyeros madrileños y sufragada por Esclavos y devotos. El trono que porta a Jesús pesa tres toneladas y media y alcanza los cuatro metros de altura. En cada esquina se disponen cuatro artísticos ángeles que sujetan los candelabros de guardabrisas. El trono fue tallado en madera y policromado por el artista Francisco Palma Burgos hacia 1944 y es portado por 128 hombres de trono.

El papel de la Guerra Civil y la salvación de la imagen
En los meses previos a la persecución religiosa durante la guerra civil española la imagen fue ocultada el 13 de marzo de 1936 por unos vecinos para evitar que los milicianos frentepopulistas la quemaran, quedando oculta por los frailes franciscanos el 17 de julio, envuelta en sábanas, en la cripta de la iglesia bajo un montón de escombros. Días después el convento fue ocupado por el batallón republicano de la diputada Margarita Nelken. En febrero de 1937 un miliciano bajó a la cripta buscando madera para avivar el fuego y la encontró.
La noticia del hallazgo llegó hasta la Junta de Defensa de Madrid, que decidió entregársela a la Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico, organismo creado para evitar las destrucciones incontroladas de iglesias y conventos y proteger sus obras de arte más valiosas. Finalmente, tras pasar por los sótanos del Ministerio de Hacienda y por San Francisco el Grande, fue incluida en el lote de obras de arte que fueron trasladados a Ginebra (Suiza). El día 10 de mayo de 1939, Jesús Nazareno, nuevamente rescatado, sale de Ginebra con dirección a su ciudad, que le espera con impaciencia.
Difusión de la devoción: réplicas y hermandades en España
La imagen de Jesús de Medinaceli suscita mucha devoción en muchos lugares de España, encontrándose numerosas copias de la imagen y hermandades que le rinden veneración. Por motivos históricos la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno ha recibido culto en varios templos de Madrid. Además, ha sido venerada en varios lugares de España, como por ejemplo en Valencia y Cataluña, e incluso en Francia.
Existen versiones o réplicas notables en numerosas ciudades: Málaga, Cádiz (Chiclana y Cádiz capital), Sevilla (Casa de Pilatos y otras), Ávila, Córdoba, Almería, Palencia, Cuenca, Tarancón, Mijas, Vélez-Málaga, Valladolid, Bilbao, Algorta (Guecho), Camarena (Toledo), Cieza (Murcia), Tobarra (Albacete) y muchas más. En muchos de estos lugares la devoción local organizó hermandades y cofradías agregadas a la Archicofradía Primaria de Madrid y celebran cultos y procesiones locales, con besapiés, vía crucis y salidas en Semana Santa.
La devoción en Piedrabuena: historia local y fiestas
Sin lugar a dudas es la ermita más antigua de cuantas ha habido en Piedrabuena. Ya existía en 1471 y en 1845, al citarla Madoz dice de ella que “es bastante reducida, aunque de 3 naves”. La devoción del Santísimo Cristo data del Siglo XVI y el llamarse de la Antigua porque el Cristo se encontraba en la ermita de la virgen antigua. Su cofradía se constituye en el año 1718, pasando a llamarse sus cofrades “Esclavos del Stmo. Cristo de la Antigua”.
Las fiestas patronales del Santísimo Cristo se celebran desde el 13 al 18 de septiembre, siendo el 14 el día del patrón, en el que se celebra una multitudinaria procesión en la que acompañan a la imagen del Cristo en su carroza, la cofradía, el párroco de la localidad, la Alcaldía y Banda de Música Municipal junto con el resto de piedrabueneros y visitantes que alumbran al Cristo en la procesión. Residencia canónica: Parroquia de Nuestra Señora del Pilar. Salida y llegada de las imágenes: Cocheras de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar.
Fundada en 1949 por el artista local José Mur Escolá, pero la imagen del Cristo no llegó a nuestra Ciudad hasta el 1 de noviembre de 1950, día en el que fue bendecida la Imagen por el Señor Obispo Emérito Echevarría. Desde la fundación de la hermandad ha sido una de las que más culto ha dado a su titular, teniendo una gran aceptación social y un crecimiento rápido. En 1952, el reverendo Felipe Lanza Rodríguez, párroco de la Iglesia del Pilar, acogió a la Imagen de nuestro Señor de Medinaceli. Es filial desde su fundación de la archicofradía matriz de Madrid, realizando todos los años una peregrinación a Madrid para visitar a Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, celebrándose la Santa Misa en la basílica y finalizando con un besapiés para los asistentes de Ciudad Real.
Actividades y patrimonio de la Hermandad local
- Creación de una sección infantil en 1964 con la imagen del Santísimo Niño del Remedio, obra de Faustino Sanz Herranz (1965).
- Desfiles procesionales extraordinarios con las mujeres de la Hermandad entre los años 50 y 80.
- Creación, en los años 70, de una banda de cornetas y tambores propia.
- Estrenos y mejoras del paso y enseres en las décadas recientes: nuevo paso de madera de cedro (1999 y continuaciones en 2018-2019), plata en la imagen de la Virgen del Pilar (2014), Libro de Reglas (2015), restauraciones y peanas nuevas.
Rituales, cultos y procesiones vinculadas
Los viernes son días especiales para venerarla. La Iglesia recuerda en ese día la pasión y Muerte de Cristo, y desde el principio se vio que los madrileños se acercaban, ese día en mayor número a reconciliarse con Dios, a participar en la eucaristía y a besar su pie. El primer viernes de marzo de cada año tiene lugar su multitudinario besapiés, al que acuden muchísimos devotos.
La Imagen recorre las calles de la localidad los seis viernes de Cuaresma en devoto Vía Crucis y en su última salida, coincidiendo con su recogida, tiene lugar el encuentro con su madre, la Santísima Virgen de los Dolores. El Viernes Santo nuestro Cristo devuelve la visita a los madrileños en una emocionada e impresionante procesión que presencia un millón y medio de personas en la capital; localmente, las salidas procesionales de Piedrabuena mantienen la solemnidad, con banda municipal, cortejo de cofrades y fieles.

Simbolismo popular y legado
El Cristo de Medinaceli se alza en la cúspide de la devoción popular en Madrid y en buena parte de España. Son numerosas las personas que a lo largo del año lo visitan en su Basílica regida por los Padres Capuchinos y también, y de modo muy significativo, las donaciones que acoge, fruto y consecuencia de agradecimientos por los favores recibidos. Hay que resaltar que entre los madrileños la devoción al Cristo de Medinaceli va en aumento.
De la extensión de su iconografía testimonia el vocabulario cofrade para el que las expresiones “un Medinaceli” o “un Cautivo” han devenido equivalentes. En la geografía de la difusión de esta advocación, como en la de la organización institucional de su culto en torno a Cofradías y Hermandades, se solapan tres mapas, el de los conventos trinitarios, el de los de capuchinos y el de los señoríos de la Casa de Medinaceli y sus agregadas, sus principales impulsores.
Propuesta audiovisual
Canal Historia.- TRAS LAS HUELLAS DE JESUCRISTO. ( La Juventud de Jesus ) Documental.
Tabla: hitos históricos y actividades principales (resumen)
Datos clave
- Creación de la cofradía en Piedrabuena: 1718.
- Llegada de la imagen local bendecida: 1 de noviembre de 1950.
- Fiestas patronales: 13-18 de septiembre (día grande: 14 de septiembre).
- Peregrinación anual a Madrid: visita a la Basílica y besapiés (desde la filiación con la archicofradía).
- Procesiones principales: besapiés del primer viernes de marzo; Vía Crucis en Cuaresma; salida de fiesta patronal en septiembre.
La devoción del Santísimo Cristo en Piedrabuena mantiene viva una tradición que enlaza leyenda, historia y práctica religiosa comunitaria, vinculando el sentir local con una de las advocaciones más universales y replicadas de la religiosidad española.
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