Quién fue San Expedito: santoral católico, leyenda e historia

San Expedito fue un santo y mártir católico que habría vivido entre los siglos III y IV, siendo comandante de la Legión XII Fulminata del ejército romano, bajo el gobierno del emperador Diocleciano. Su nombre en latín significa "Prontitud", "Rapidez", por eso se lo tiene como gran y pronto intercesor de las causas de rápida solución. La existencia histórica de San Expedito no está completamente documentada, y esto es parte de lo que hace su figura tan particular.

Datos históricos y fuentes

El dato más exacto de la existencia de este Santo Mártir corresponde a un Martirologio Romano, de la ciudad de Melitene (hoy Malatya), situada en la actual Turquía. En este documento, está asentado su martirio, el día 19 de abril del año 303, junto a cinco militares cristianos que se rehusaron a seguir la religión politeísta del Imperio. Ellos padecieron, junto a San Expedito, la pena de muerte por haberse convertido a la nueva religión.

San Expedito fue retirado del martirologio católico en 1906 por el papa San Pío X debido a dudas sobre su existencia. San Expedito no figura en ninguna de las ediciones del Martirologio romano promulgado en 2001, que tiene la característica de ser exhaustivo. La edición castellana de 1964 del Butler lifes of saints trae el 19 de abril un breve artículo explicando algunos aspectos de la historicidad (es decir, de la no historicidad) del santo, y por qué no puede considerarse válida la inclusión de su nombre entre los santos de Melitene.

Origen del nombre y su significado

En español, «expedito» es un adjetivo (que deriva del latín expeditus) que hace referencia a estar libre de todo estorbo y pronto para obrar. El nombre de san Expedito tiene también connotaciones militares. En la antigua Roma se decía que cuando los soldados marchaban solamente con sus armas y sin su carga, lo hacían expediti o in expeditionem. Por el contrario, cuando marchaban con su impedimenta, lo hacían impediti.

Vida, cargo militar y conversión

Gracias a su nombre se sabe con certeza que Expedito era un joven soldado perteneciente al Imperio Romano, dado que el término Expeditus, se utilizaba para designar a los soldados pertenecientes a la fuerza ligera de aquél ejército, los expedití. Esta fuerza de infantería se diferenciaba de las otras tropas, porque utilizaban armamentos livianos para facilitar el ataque en las batallas. Los historiadores presumen que la tropa de San Expedito era un cuerpo de infantería expedití, porque en aquella época los apellidos de cada persona se derivaban de la actividad o profesión que practicaban.

Según explican quienes estudiaron la vida de este santo, Expedito nació en el siglo III (se desconoce su lugar de nacimiento, que podría haber sido Armenia) y tuvo una carrera militar: fue comandante de la XII Legiones romanas a las órdenes del Emperador Dioclesiano. De acuerdo con las conclusiones a las que llegaron los jesuitas llamados Bolandistas, Expedito fue comandante de la XII Legión Romana, habitualmente llamada la Legión Fulminante, del latín Fulminata. Esta legión estaba formada por 6821 hombres.

La legión estaba acuartelada en el distrito de Melitene (en Capadocia), hoy Malatya (Turquía), sede de una de las provincias romanas de Armenia, a finales del siglo III. La legión también llevaba el nombre de "Fulminante", debido a una hazaña bélica que la volvió célebre. Cuando el emperador Marco Aurelio Antonio guio una expedición contra el Quadi en 174, su ejército, exhausto por la sed, estaba a punto de caer como presa fácil del enemigo. Fue entonces cuando los soldados de la Duodécima Legión, que estaba compuesta por cristianos, oraron a su Dios clamando ayuda. Inmediatamente comenzó una tronada, la cual trajo el deseado alivio a los romanos, y aterrorizó y dispersó a los bárbaros.

La aparición del cuervo y la decisión: leyenda fundacional

La historia más conocida sobre San Expedito ocurre en el instante mismo de su conversión. Cuenta la tradición que, cuando decidió abrazar el cristianismo, se le apareció un cuervo -representando la tentación de postergar- que graznaba "Cras" (mañana, en latín). En el momento de su conversión se le apareció un cuervo (ave que representa al demonio), el cual lo seducía a no convertirse al cristianismo al grito de «cras cras cras», que en latín significa ‘mañana’.

El santo, advertido de la tentación, con un movimiento rápido y violento, aplastó al cuervo diciendo repetidas veces HOY. Su respuesta fue “¡Hodie, hodie, hodie!”, que en español quiere decir: “¡Hoy, hoy, hoy!”. “No dejaré nada para mañana, a partir de hoy seré cristiano”, se dijo a sí mismo el futuro mártir. La rápida y contundente respuesta de San Expedito a la tentación del mañana, lo ha convertido en modelo e intercesor cuando se presentan problemas urgentes y se debe tomar una rápida decisión y pasar a la acción.

Estatua de San Expedito como soldado romano con el cuervo y la cruz

Predicación, persecución y martirio

Una vez convertido, predicó a toda su tropa y los acercó al cristianismo, esto provocó la ira del emperador Diocleciano. Luego de su conversión, comenzó a proteger a los cristianos que eran llevados a los circos romanos para ser devorados por leones. El ejército era la institución por excelencia que perseguía a los cristianos, y no podía existir en él hombres que no siguieran a la religión oficial del Imperio Romano.

Por esta razón fue detenido e interrogado, junto con otros compañeros de armas que también se habían convertido a la fe. Expedito fue martirizado, en la ciudad de Melitene, en Armenia, el 19 de abril del año 303, con la pena que recibirían los oficiales por haberse convertido al cristianismo. Ella consistía en pasar primero por la flagelación y luego por la decapitación. El 19 de abril del año 303, Expedito fue sacrificado por orden del emperador en Melitene, junto con Cajo, Gálatos, Hermágoras, Aristónico y Rufo.

Culto, difusión y controversias

El culto a San Expedito no se extendió ampliamente en los primeros siglos del cristianismo. Aparece por primera vez en un martirologio italiano de 1781, en que fue proclamado patrono secundario del pueblo de Achiriali (Sicilia) y protector de comerciantes y navegantes. En 1781, llegó una caja con reliquias no identificadas a un convento de monjas en París. Las reliquias se habían desenterrado de las catacumbas de la plaza Denfert-Rochereau. El remitente de la caja habría escrito sobre la caja «Spedito» (‘correo expreso’), probablemente para acelerar su envío.

La devoción llegó con fuerza a América Latina durante el siglo XX. San Expedito es uno de los santos más invocados del catolicismo popular, especialmente en América Latina, conocido por interceder en causas urgentes y situaciones que no pueden esperar. Parte de lo que sostiene esta devoción, generación tras generación, son los testimonios de personas que aseguran haber recibido ayuda en momentos de gran necesidad: desde causas judiciales y financieras hasta situaciones de salud.

Retiro y estado actual en el santoral

San Expedito fue retirado del martirologio católico en 1906 por el papa San Pío X debido a dudas sobre su existencia y no fue vuelto a inscribir en el Nuevo Martirologio Romano promulgado en 2001. Sin embargo, pese a su ausencia del martirologio actual, la devoción popular se ha mantenido y crece con celebraciones y peregrinaciones cada 19 de abril.

Iconografía y patronazgos

Las imágenes de san Expedito lo presentan con ropa de legionario romano, vestido de túnica corta y de manto tirado hacia atrás de los hombros, y con postura marcial. En una mano sostiene una hoja de palma que simboliza la victoria, el triunfo, la paz y la vida eterna; en la otra, una cruz que ostenta la palabra hodie (‘hoy’), en referencia a la conocida leyenda. Se le suele representar como un soldado romano portando una cruz en la que está escrita la palabra “hodie” [hoy], al lado de la hoja de palma que simboliza el martirio.

Se le considera protector ante las dificultades surgidas en el trabajo, intercesor por las familias, diligente abogado cuando alguien tiene que comparecer en un juicio, y patrono de comerciantes, programadores de sistemas y navegantes. San Expedito sigue siendo, para millones de devotos, un símbolo de que la fe y la determinación no admiten demora.

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Celebración y prácticas devocionales

Cada 19 de abril, la Iglesia Católica celebra a San Expedito, militar romano que vivió entre los siglos III y IV. En el día de San Expedito, miles de fieles se congregan en torno a las iglesias o templos que le están dedicados. En Argentina, por ejemplo, en la parroquia Nuestra Señora Balvanera de Buenos Aires, los devotos se acercan para venerar la antigua imagen del santo que se conserva en una de las naves del templo.

Existe una oración tradicional breve, ideal para pedir por causas urgentes. ¿Para qué se pide a San Expedito? Se le pide en causas urgentes, judiciales, económicas, por trabajo, salud y decisiones que requieren pronta resolución. La tradición sostiene que Expedito fue arrestado y martirizado alrededor del año 303 d.C. por negarse a renunciar a su fe recién adoptada, durante las persecuciones de Diocleciano.

Devoción popular y testimonios

San Expedito es uno de los santos más invocados del catolicismo popular. Su historia, envuelta en leyenda, ha mantenido viva una devoción que cruza generaciones. Parte de lo que sostiene esta devoción son los testimonios de personas que aseguran haber recibido ayuda en momentos de gran necesidad: desde causas judiciales y financieras hasta situaciones de salud.

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