Un día especial, una fecha maravillosa! Una historia que comenzó hace 25 años, con la celebración de mi primera profesión. El Señor me llamó a su seguimiento y no me ha abandonado nunca.
Acción de gracias y remembranza
Al cumplir los 25 años de mi profesión doy gracias al Señor por todas las bendiciones y dones recibidos. Cuando miro hacia atrás, me admiro de cómo el Señor me ha guiado siempre, y en todos estos años he sentido cómo su Espíritu me ha ido conduciendo a seguir su voluntad según el Carisma recibido al P. Coll “de iluminar las tinieblas de la ignorancia”.
Doy gracias a Dios por su fidelidad que ha venido atravesando diferentes momentos en estos 25 años de entrega al servicio de la vida. El Señor me llamó a su seguimiento y no me ha abandonado nunca. En estos momentos mi actitud es de agradecimiento al Señor.

Recuerdos de la formación y la comunidad
Mi vocación a la vida religiosa, Hija de Jesús nació, se gestó, en este ambiente de la Celebración de la Palabra, de la Catequesis. Mi vocación nació en la base. Las Hijas de Jesús de aquella época entre ellas Teresa Noel, hermana canadiense ya fallecida, trabajaba en la formación de los agentes de pastoral en la parroquia Catedral y se desplazaba a las aldeas para el acompañamiento en los talleres, yo participé de esta formación.
Fue el tiempo de experiencia de noviciado, lo feliz que fui a pesar de los regaños que recibía de una o de otra hermana, eran regaños con cariño. Era un tiempo de mucha gracia en esta etapa de la formación tan importante; consolidó en mí ese deseo profundo a la vida contemplativa, a permanecer delante de Jesús sacramentado de manera gratuita.
Me dejaron ver y experimentar la alegría de un corazón centrado en Jesús - que como dice María Eugenia - solo busca “dar gloria a Dios y extender su Reino”. Me dejaron entrar en sus vidas y me dieron a conocer que en la Asunción se puede vivir la amistad centrada en Dios y para los demás.
Significado del “Sí” y la fidelidad
Mi mamá en su simplicidad de mujer sabia y creyente me enseña a renovar cada día el SI dado en libertad al Señor. A su manera me ayuda a vivir el voto de obediencia, me deja partir en libertad y confianza en Dios. Nuestras mamás son modelos de entrega generosa y de fe cimentada en Jesús.
Al cumplir los 25 años de mi profesión doy gracias al Señor por todas las bendiciones y dones recibidos. Gracias a mi familia a mis padres, son los primeros que han hecho crecer en mí la Fe. Gracias a la Congregación que me acogió con amor, por el Carisma recibido del P.
Celebración comunitaria y litúrgica
El 22 de junio con ocasión de su visita a Honduras, celebró sus 25 años de vida religiosa, con la Celebración de la Palabra, animada por los delegados y catequistas de la comunidad cristiana de Apacilagua, Choluteca Honduras, lugar de origen de su mamá. Fue una sorpresa los cantos, la manera de compartir la Palabra de Dios, relacionándola con la vida, con lo que se vive en el país.
Fue sorpresa ver la capacidad que tuvo el delegado Pedro Izaguirre para integrar en su prédica el acontecimiento que se celebraba. Ellos a partir de la Palabra de Dios, propuesta por la liturgia para ese día, “pongan toda su atención en el reino de los cielos…
Después de habernos alimentado con el pan de la Palabra, pasamos a un compartir fraterno al estilo de las primeras comunidades cristianas, hubo un plato de arroz con pollo y un vaso de jugo para todos. Mi familia se organizó para el pequeño convivio, como lo llaman los delegados y catequistas, cada uno pone lo que puede de manera solidaria para que nada falte.
Anécdotas y testimonios de vida
Una anécdota, el padre Atilio - Franciscano, un domingo que llegó a celebrar la misa me dijo: vos aquí sos feliz, todas son abuelas para vos y las abuelas consienten todo. Yo solo me reía. Era cierto. Eran mis hermanas mayores corrigiéndome, consintiéndome y siempre atentas; en la mesa, que comiera bien, en el encuentro, que me sentara bien, en los corredores, que no corriera, que caminara despacio…todo lo recuerdo con mucha gratitud y cariño.
Hoy con corazón agradecido puedo decir que celebrar las Bodas de plata, lejos de sentir que la vida se escapa, es seguir caminando con paz, con gozo y con alegría, sin prisas, pero sin pausas, con comprensión creciente hacia todos y con mucha compasión, por eso con alegría inmensa entono, como María, el Magníficat: Mi alma Proclama la Grandeza del Señor, exulta mi espíritu en Dios, mi Salvador… Estoy muy feliz.
Fidelidad en el servicio y en el apostolado
Durante este tiempo muchas han sido las dificultades; desde los primeros años adaptación, la vida comunitaria… , pero el sentido común, el diálogo, la comprensión, la lealtad y sobre todo, la oración, la fe, el amor fraterno, el ser consciente de cuál es el sentido de mi vida, la Palabra de Dios y los sacramentos, la confianza en Dios y en las personas, me ayudaron a vencer los desafíos y a seguir adelante mi camino y valorar mi consagración como Gracia y Don de Dios que he recibido gratuitamente.
Cuando miro hacia atrás, me admiro de cómo el Señor me ha guiado siempre, y en todos estos años he sentido cómo su Espíritu me ha ido trazando caminos, en el servicio al Evangelio con los medios de comunicación social en la Iglesia. Al pasar los años, es muy impresionante constatar lo mucho que esos meses les marcan en sus vidas.
📌Reflexión para la vida 📕 - 👉5to Aniversario Parroquial👈
Imágenes y metáforas espirituales
A veces pienso que mi vida y mi vocación son como una rosa, bella y preciosa, con buen olor, aunque tiene algunas espinas, pero nada que no pueda ser superado por la entrega confiada y generosa en las manos de Dios. Así ha sido mi vida, mi camino.
Creo que a cada desafío el Amor se renovaba y las semillas lanzadas por el germinaban y crecían; es como si el señor me fuera podando como se dice en el Evangelio. Que se tiene que podar para dar fruto, para permanecer en su Amor.
Renovación del compromiso y esperanza
Las tres hermanas han renovado su “SÍ” a Dios con ilusión y agradecimiento al Señor que las acompaña en cada momento. Celebrar las “Bodas de oro” y los diamantes de vida consagrada es seguir diciendo: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”.
Al pasar los años, es muy impresionante constatar lo mucho que esos meses les marcan en sus vidas. Hoy con corazón agradecido puedo decir que celebrar las Bodas de Oro, lejos de sentir que la vida se escapa, es seguir caminando con paz, sin prisas, pero sin pausas, con una comprensión creciente hacia todos y con mucha compasión.
Oraciones y frases para la celebración
- “¿Cómo podré pagar al Señor todo el bien que me ha hecho? ¡Alzaré la copa de la salvación e invocaré su nombre! Cumpliré mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo”.
- “Gracias, Señor, Gracias María. Gracias a todos.”
- “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”.
- “No a mí, Señor, no a mí, sino a tu nombre da la Gloria, por tu misericordia, por tu fidelidad.”
Reflexiones breves para compartir
- La vida consagrada es un don que he recibido y que quiero compartir con las personas con las que vivo y trabajo.
- Lo que realmente importa no es tanto lo que hago, sino lo que estoy llamada a ser.
- Ser consagrada es un llamado de Dios muy personal a mi alma; Él me invitó, me persiguió y me sedujo.
- Cada día Cristo me enamora más. Y esto me hace ser muy feliz y plena, en medio de las dificultades, cruces, sufrimientos y retos que la vida misma me presenta.
Ejemplo de pequeña oración comunitaria
Señor, gracias por tu llamada y por mantenernos fieles a lo largo de estos años; sosténnos con tu gracia para seguir diciendo cada día el mismo “Sí”.