Al cruzar el umbral de la Antigua Catedral de Managua, el bullicio de la ciudad se disuelve, reemplazado por un silencio que no es vacío, sino una sinfonía de ecos y brisas. Más que monumentalismo y ostentación, el diseño da la solemnidad que la Catedral necesita, sólo de este modo cuando el hombre está solo, en pequeños grupos o en medio de una gran celebración, puede sentirse en paz y alegría.
Orígenes y primeras edificaciones
Para conocer su origen, debemos hablar de “La Parroquia”, que es la iglesia más antigua que se erigió en el mismo punto en el que está, actualmente, la Catedral. Al encontrarse en ruinas, el presbítero Juan Antonio Chamorro pidió permiso para derribarlo y reedificarlo. En 1781 fue demolida esa iglesia, y las obras concluyeron en 1783.
Siglos después, en 1912, el Papa San Pío X dio el paso de crear no solamente la Diócesis de León y Granada, así como el Vicariato Apostólico de Bluefields, sino también la Arquidiócesis de Managua. Fue entonces cuando monseñor José Antonio Lezcano y Ortega fue nombrado Arzobispo, haciendo que La Parroquia fuese elevada a categoría de Catedral Metropolitana.
Construcción moderna y estructura metálica
La primera piedra de este nuevo proyecto fue colocada a principios de abril de ese mismo año, en una ceremonia de lo más sencilla a la que asistieron no solamente el Arzobispo, sino también Carlos José Solórzano como Presidente de Nicaragua. El primer diseño que se presentó no gustó a José Antonio Lezcano y dio como inspiración un templo belga que tenía en una fotografía. Para hacerlo posible, contaron con el ingeniero Pablo Dambach.
Además, trajeron en barco el armazón de hierro de Bélgica hasta el puerto de Corinto y fue transportada hasta Managua en ferrocarril. Estos trabajos tan complejos comenzaron en 1928, siendo la primera edificación de estas dimensiones que era construida de cemento armado en toda Nicaragua. Tan solo tres años después, el 31 de marzo de 1931, un terremoto de 6.0 en la Escala Richter destruyó Managua, pero esa armazón metálica logró resistir.
La estructura de hierro de la catedral resistió sin problemas el sismo de 1931. De hecho, en su momento era el edificio más moderno de Nicaragua. Tanto él como su colega Raúl Barahona, sin embargo, destacan que para la tarea no se recurrió a la tecnología del concreto armado, ya conocida en Europa, donde había sido desarrollada pocas décadas antes.
La catedral y el terremoto de 1972
Una de las tantas cuestiones por las que esta Catedral llama poderosamente la atención es porque su fachada es bastante similar a la icónica Iglesia de Saint-Sulpice, situada en París. En 1972, la Ciudad de Managua fue destruida por un terremoto, al igual que la Catedral. No fue el único terremoto al que tuvieron que hacer frente. Un claro ejemplo lo encontramos en el del 23 de diciembre de 1972, de 6.2 en la Escala de Richter, que provocó que su reloj se parase para siempre a las 12:35 horas.
Para averiguar la hora exacta del terremoto que arrasó con Managua en las primeras horas del 23 de diciembre de 1972 basta con darle un vistazo a la antigua catedral de la capital nicaragüense. El reloj del campanario de su costado sur se paró para siempre a las 12:35 de aquella madrugada de infierno, en la que cerca de 20.000 personas perdieron la vida. Aproximadamente 20.000 personas perdieron la vida.
La imponente mole gris nunca ha sido reparada y sus heridas siguen estando ahí, para el que quiera verlas. El campanario sur, claramente torcido, perdió la cruz que lo coronaba. Numerosas paredes están cruzadas por grietas; varios ventanales, tapiados. Y el metal de su estructura interna está a la vista en diferentes lugares, especialmente ahí donde falta el techo…

Abandono, saqueo y estado actual
Generaciones enteras de managuas se han acostumbrado a verla así. Pero su estado no deja de sorprender a muchos de los turistas que llegan hasta la Plaza de la Revolución, en lo que alguna vez fue el corazón de una ciudad marcada para siempre por el evento. Al no darse el amarre entre el hierro y el concreto, por así decirlo, es que se da el problema.
El otro problema fundamental es que la Iglesia la dejó saquear, la dejó perder. Miserablemente dejaron que se llevaran todo el mobiliario, puertas, vitrales, lápidas, el piso de mármol, los altares, las imágenes… Tanto daño hicieron los saqueadores como la naturaleza. Del interior de la catedral, sin embargo, los malhechores se llevaron verdaderas obras de arte. Y, muy probablemente, también valiosos pedazos de la historia de Nicaragua.
Los bajorrelieves y estatuas se conservan en relativo buen estado. Mejor suerte corrieron los ornamentos exteriores: en en el frontis del templo todavía se puede ver una estatua de El Salvador del Mundo. Mientras, en sus nichos exteriores aún montan guardia estatuas de yeso de Cristóbal Colón, Isabel la Católica, Francisco Hernández de Córdoba, Fray Antonio Margil, Fray Bartolomé de las Casas y el canónigo José Antonio Lezcano.
Usos temporales y valoración cultural
A partir de la segunda mitad de la década de 1990 la iglesia empezó a usarse para misas especiales y como escenario de conciertos de música clásica, hasta que nuevos trozos de cemento se desprendieron durante nuevos temblores. De hecho, a partir de la segunda mitad de la década de 1990 la iglesia empezó a usarse para misas especiales y como escenario de conciertos de música clásica, hasta que nuevos trozos de cemento se desprendieron durante nuevos temblores.
Una cinta color rosa que anuncia "peligro" protege su perímetro, y varios guardias de seguridad se encargan de garantizar que la prohibición se cumpla. En contraste, hoy la vieja estructura se mantiene limpia, el césped que la rodea cuidado, y por las noches la iluminación que proporciona un juego de reflectores la hace destacar entre la penumbra.
Propuestas de recuperación y futuro
Y en febrero de este año, el gobierno nicaragüense informó de la creación de una Comisión de Expertos que se encargaría de analizar diagnósticos hechos por especialistas italianos y mexicanos y presentar propuestas para la recuperación del templo. Planes para restaurar el templo, sin embargo, ha habido muchos.
Durante una visita a Nicaragua en 2004 el entonces presidente de México, Vicente Fox, se ofreció a presidir un patronato internacional para tratar de conseguir recursos para la tarea, pero la idea no prosperó. Para Barahona, arquitectónicamente la catedral nunca tuvo mayor valor, pues por deseo expreso del primer obispo de Managua, Monseñor José Antonio Lezcano y Ortega, en su diseño externo trató de imitar a la iglesia parisina de San Sulpicio, dónde él se había formado.
García Romano, sin embargo, destaca el valor histórico y hasta sentimental del edificio. Hay mucha gente que se bautizó ahí, que dio la primera comunión ahí, que se casó ahí… A mí me parece que es importante salvarla. No me imagino yo ese sitio sin la catedral.
No necesariamente hay que hacer que parezca nueva, hasta puede ser que la catedral se exhiba tal como está, porque también es un símbolo del terremoto, lo importante es que sea segura. Lo que tiene que haber es una puesta en valor, darle función. El edificio es de la Iglesia, y una posibilidad es que la ocupen como templo, como parroquia, o que tenga una función auxiliar.
Algunas propuestas incluyen convertirla en un museo de arte sacro, una escuela de música, una biblioteca, una sala de exhibiciones, una sala de conciertos para música sacra. Managua está tan falta de cosas que en otras ciudades abundan que las posibilidades sobran. Lo importante es que haya voluntad política de recuperarla.
Misterios de la Antigua Catedral de Managua Nicaragua
Datos prácticos para visitantes
- La Antigua Catedral de Managua, también conocida como la Catedral de Santiago, es un antiguo edificio ubicado en el corazón de la ciudad de Managua.
- La entrada a la catedral suele ser gratuita, pero es recomendable dejar una donación para contribuir al mantenimiento del lugar.
- El interior de la catedral está cerrado al público, pero se pueden visitar los terrenos exteriores.
- Visita la Antigua Catedral temprano en la mañana para evitar el calor y las mayores aglomeraciones; dedica unos 30-45 minutos a observar su singular estructura desde el perímetro exterior.
- Los visitantes con dificultades de movilidad pueden encontrar complicado navegar por la zona montañosa y el terreno irregular alrededor de la Antigua Catedral de Managua.
Recomendaciones
- Inicia por la fachada principal, admirando sus detalles neoclásicos; el acceso interior está restringido por seguridad.
- Guarda para el final la vista posterior, donde la estructura revela la crudeza del sismo.
- El reloj detenido a las 12:35 es un mudo testigo perpetuo del 72.
- No hay baños ni cafeterías directos; busca opciones a pocas cuadras.