La Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana de San Salvador de Oviedo, conocida también como "Sancta Ovetensis", es una joya del catolicismo situada en la ciudad de Oviedo, Principado de Asturias, España. Su historia se remonta al siglo IX, cuando el rey asturiano Fruela I fundó una basílica prerrománica dedicada a San Salvador y los Santos Apóstoles, la cual fue destruida por los musulmanes en el año 794. Reconstruida por Alfonso II a partir del 796, esta edificación sobrevivió hasta el período gótico que comenzó a finales del siglo XIV.
La construcción gótica actual de la catedral se inició en el siglo XIV bajo la supervisión del obispo Guillén de Verdemonte, continuándose con la participación destacada de maestros flamencos, como Nicolás de Bar y Nicolás de Bruselas. La mayor parte de la fábrica es de estilo gótico flamígero realizado durante el siglo XV, época en la que se incorporó abundante luz a través de vidrieras. Esta fase incluyó la construcción de la girola y múltiples capillas barrocas como la Capilla de San Ildefonso (actualmente dedicada a la Virgen de Covadonga) y la Capilla de Santa Bárbara (inicialmente dedicada a San Miguel).
El Apostolado Románico
Una de las piezas escultóricas más excepcionales de la Catedral de Oviedo es el Apostolado situado en la Cámara Santa. Esta obra cumbre del románico español fue realizada a finales del siglo XII. El apostolado está compuesto por esculturas que presentan a los doce apóstoles en parejas, mostrando diversas expresiones y actitudes llenas de vitalidad y movimiento. Está tallado con gran detalle en las vestiduras y caracterización facial, y atribuido al Maestro de Oviedo, un artista contemporáneo del Maestro Mateo de la Catedral de Santiago de Compostela.
Los apóstoles representan a San Simón y San Judas, Santiago y San Juan, San Andrés y San Mateo, Santo Tomás y San Bartolomé, San Pedro y San Pablo, y Santiago el Menor y San Felipe. Estas esculturas se encuentran en las columnas que sostienen la bóveda de cañón de la Cámara Santa, donde además se destaca pintura mural que complementa el conjunto.

La Cámara Santa: Historia y Reliquias
La Cámara Santa es el edificio más emblemático y antiguo de todo el conjunto catedralicio. Construida inicialmente en el siglo IX durante el reinado de Alfonso III, está anexa a la Torre de San Miguel, que era parte del antiguo palacio real. Esta capilla palatina fue concebida originalmente como espacio para relicarios y funciones funerarias. En el interior se custodian algunas de las reliquias más importantes del cristianismo occidental, como la Cruz de la Victoria, la Cruz de los Ángeles, la Caja de las Ágatas y el Arca Santa que contiene el Santo Sudario.
El Arca Santa, un relicario de madera de cedro cubierto de plata y oro, guarda reliquias orientales traídas tras la invasión persa del 614, cuando huyeron cristianos que trasladaron estas reliquias desde Jerusalén a la Península Ibérica. La importancia de la Cámara Santa fue tal que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto con la catedral.

La Cruz de la Victoria y la Cruz de los Ángeles
La Cruz de la Victoria es una pieza única de orfebrería asturiana realizada en el siglo IX con colaboración de artistas francos. Aunque sufrió daños y robos a lo largo del tiempo, actualmente se exhibe decorada con amatistas y esmaltes policromados en colores vivos. Esta cruz latina, con brazos rematados en trílobulos y revestida con oro y piedras preciosas, simboliza la victoria cristiana y es uno de los emblemas del Principado de Asturias y de su capital, Oviedo.
La Cruz de los Ángeles, otra joya del tesoro catedralicio, es una cruz-relicario en forma de cruz griega recubierta de oro, adornada con más de 80 piedras preciosas y camafeos. La leyenda atribuye su creación a dos arcángeles. Representa la protección y fortaleza espiritual del reino asturiano.

El Retablo Mayor y Otras Capillas
El Retablo Mayor, una obra tardogótica hispano-flamenca, mide 15,85 metros de alto por 10,35 metros de ancho, y está completamente realizado en madera policromada. Cuenta veintitrés escenas que narran la vida de Jesucristo, siendo reconocido como el tercer retablo más importante de España. Fue realizado entre 1512 y 1518 por artistas como Giralte de Bruselas y Juan de Valmaseda, con policromía añadida por León Picardo y Miguel Bingueles.
Además, la catedral cuenta con numerosas capillas barrocas y platerescas, entre las que destacan:
- La Capilla de Santa Eulalia, patrona del Principado de Asturias, con una urna de plata que contiene sus reliquias.
- La Capilla de la Anunciación, primera capilla barroca de la catedral, realizada en el siglo XVII por Juan de Naveda.
- La Capilla de San Martín de Tours, con retablos barrocos obra de Luis Fernández de la Vega.

El Claustro y la Sala Capitular
El claustro gótico, construido entre 1300 y 1441, presenta una forma rectangular con diversas arcadas de estilos gótico clásico, gótico manierista y gótico florido. En el siglo XVIII se añadió un piso superior barroco. Este claustro rodea diversas sepulturas históricas y da acceso a la sala capitular, construida en planta cuadrada con muros gruesos y bóveda nervada octogonal. En su interior destacaban las sillerías y objetos artísticos que, tras diversos avatares, se conservan parcialmente.

Elementos Arquitectónicos y Artísticos
La catedral tiene planta de cruz latina, con tres naves, la central más alta. Sus bóvedas de ojivas y nervaduras están soportadas por pilares fasciculados compuestos por haces de columnas. En la cabecera pentagonal se sitúa la capilla mayor, la parte más antigua del templo gótico (1382-1412), consolidando la transición entre estilos y la influencia flamenca en sus vidrieras y tracerías.
Las puertas góticas de nogal del siglo XVIII, el pórtico con arco central decorado con la Transfiguración y la torre constructivamente gótica y renacentista completan un conjunto arquitectónico de gran valor histórico y artístico.

Importancia Religiosa y Cultural
La Catedral de Oviedo no es solo un monumento histórico, también es un centro religioso vivo y relevante. En ella se preservan reliquias de suma importancia cristiana, atrayendo peregrinos que visitan la Cámara Santa como parada obligada en su camino hacia Santiago de Compostela. El 13 de octubre de 821 fue consagrada oficialmente al Salvador y los Doce Apóstoles, evento que se conmemora con celebraciones litúrgicas con rito hispano-mozárabe.
El amor a la catedral no sólo radica en su valor arquitectónico o artístico, sino sobre todo en su significado teológico: es la Casa de Dios, un lugar de oración y sacralidad donde se encuentra el sagrario, el altar y la cátedra episcopal, símbolos de unidad para el pueblo cristiano asturiano.