Ayuso, sacerdotes y hospitales: funciones, presencia y financiación de la asistencia religiosa católica

El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha firmado un nuevo convenio que regula la asistencia religiosa católica en los hospitales públicos. El vigente hasta ahora venía heredado de la época de Alberto Ruiz‑Gallardón -aunque antes hubo otro- y se renovaba automáticamente cada año. También con la expresidenta Cristina Cifuentes.

Qué establece el convenio firmado por la Comunidad de Madrid

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y la Iglesia han suscrito un nuevo convenio para la asistencia religiosa católica en los hospitales del Servicio Madrileño de Salud en el que el Ejecutivo liderado por Isabel Díaz Ayuso se compromete a desembolsar algo más de 900.000 euros anuales por los capellanes que estarán presentes durante al menos los próximos cuatro años en los centros sanitarios, un beneficio económico del que no disfrutan otras confesiones. El convenio, sellado por cuatro años pero renovable hasta ocho, tiene un coste anual para el erario público de alrededor de un millón de euros (937.187,76) en salarios, a lo que hay que sumar los impuestos asociados a su contratación y los “gastos de adquisición, mantenimiento y renovación del equipamiento necesario del servicio”.

El documento, publicado en el BOCM, mantiene a 53 religiosos a tiempo completo y otros 20 con jornada parcial en centros sanitarios de la región. El presupuesto no ha variado en los últimos años. Según establece el BOCM, la aportación económica a la Provincia Eclesiástica de Madrid será de 14.967,29 euros anuales para los que trabajen a tiempo completo y 7.574,81 euros al año para aquellos que estén a tiempo parcial. Además de estas cantidades, hay que señalar que no pagarán IRPF.

Mapa de distribución de capellanes por hospitales de la Comunidad de Madrid

Ratios y reparto de capellanes: origen y aplicación

El número de capellanes asignados a cada hospital, cuyos sueldos asume la Consejería de Sanidad pese a que no son personal del Servicio Madrileño de Salud, se establece en función del total de camas. El reparto de capellanes se hace en función del número de camas. Así, la Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Sanidad, establece una ratio 1 capellán a tiempo parcial por cada 100 camas; mientras que en aquellos que cuentan con entre 251 y 500 tendrán dos capellanes a tiempo completo y un capellán a tiempo parcial.

Estos criterios no los marca la Comunidad de Madrid: las ratios no las fija Madrid sino que se trasponen de un acuerdo de 1985 firmado entre el Estado español y la Santa Sede que regula esta asistencia católica. En julio de 1985, el entonces ministro de Justicia de Felipe González y el presidente de la Conferencia Episcopal firmaron el acuerdo que garantizaba "la asistencia religiosa católica en los centros hospitalarios" dependientes entonces del Estado. En la orden de diciembre que desarrollaba ese acuerdo ya se establecía que "el Estado garantiza el ejercicio del derecho a la asistencia religiosa de los católicos internados en los centros hospitalarios del sector público" y fijaba el número mínimo de capellanes según el tamaño del hospital.

Tabla: ratio de capellanes según camas (según convenio/orden de 1985)

  • Hasta 100 camas: 1 capellán a tiempo parcial.
  • 100-250 camas: 1 capellán a tiempo completo + 1 capellán a tiempo parcial.
  • 251-500 camas: 2 capellanes a tiempo completo + 1 capellán a tiempo parcial.

Asignaciones concretas en hospitales relevantes

Hospitales como La Paz contará con ocho capellanes a tiempo completo y el 12 de Octubre con cinco, al igual que el Gregorio Marañón o el Ramón y Cajal. En total, el departamento dirigido por Enrique Ruiz Escudero cifra en siete decenas el número de religiosos que desarrollarán su labor en los hospitales de la región a partir de este momento. El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid publicaba el Convenio con la Provincia Eclesiástica para la asistencia religiosa católica en los centros hospitalarios del Servicio Madrileño de Salud. En él se recogen las condiciones de esa prestación, el número de capellanes a tiempo completo y parcial, así como el presupuesto destinado a ello: 937.187,76 euros, más la cotización de la Seguridad Social aparte.

Funciones y servicios que prestan los capellanes

Entre los cometidos del servicio están las “visitas a los enfermos”, la “celebración de los actos de culto y la administración de sacramentos”, el “asesoramiento en cuestiones religiosas y morales” y “cuidar la dimensión espiritual” de los pacientes en paliativos y sus familias. El sacramento de la unción de los enfermos es un acto litúrgico cristiano, en el que un sacerdote signa con óleo sagrado a un fiel por estar enfermo, en peligro de muerte o simplemente por su edad avanzada. Con esta acción se significa que le es concedida al enfermo o al anciano una gracia especial y eficaz para fortalecerlo y reconfortarlo en su enfermedad, y prepararlo para el encuentro con Dios.

Durante la pandemia, los sacerdotes han continuado -excepto los que estaban en situación de riesgo- trabajando en los hospitales y también en IFEMA y en los hoteles medicalizados, según la Diócesis de Madrid, que precisa que todos eran “voluntarios” y no fueron pagados por el Ejecutivo autonómico por los servicios.

ESTUDIO 9 - La labor de los capellanes en los hospitales

Participación en comités de ética y cuidados paliativos: polémica y matices

El nuevo convenio mantiene una cláusula que ya causó polémica en 2008: los religiosos pueden formar parte del Comité de Ética y Cuidados Paliativos de los centros, es decir, engrosar el grupo que aconseja -sin que sus decisiones sean vinculantes- a los médicos y los pacientes en coyunturas que pueden generar dudas éticas, como desconectar del soporte vital a un paciente terminal o con sufrimiento. El Ejecutivo ha decidido seguir permitiendo su participación en los comités, aunque con una nota a pie de página que se añade como novedad: “Sin suponer injerencia en las actuaciones del equipo sanitario y en todo caso con respeto a la voluntad de los pacientes”.

La Diócesis de Madrid resta peso a los capellanes que están en los comités. “Algunos comités ni siquiera están en funcionamiento y en todo caso sus decisiones no son vinculantes”, aseguran fuentes de la Diócesis que señalan que los religiosos que entran a formar parte lo hacen “por su formación en bioética, no por su condición”. Fuentes cercanas a un comité de un gran hospital madrileño aseguran que las decisiones se deliberan y se toman por consenso, sin que haya normalmente estridencias por parte de los religiosos.

Por su parte, profesionales sanitarios expresan reservas: “No veo la necesidad de que formen parte sistemáticamente del comité. Puedo entender que manifiesten su opinión pero nunca vinculante y en el caso de los cuidados paliativos debe ser el paciente el que lo solicite”, expresa Carlos Castaño, traumatólogo del hospital La Paz y presidente de Afem. En su opinión, la financiación pública, si existe, debería distribuirse “entre distintas organizaciones religiosas de forma ponderada”.

Comparativa con otras confesiones y marco legal

La asistencia católica es la única que se sostiene con dinero de la Comunidad de Madrid. El Gobierno regional inició conversaciones para firmar un acuerdo similar con la Comisión Islámica a principios de 2019, con el anterior Ejecutivo, que no se ha materializado. Y el Consejo Evangélico también tiene un pacto de colaboración pero en su caso el acompañamiento se financia con fondos propios. Tanto evangélicos como musulmanes tienen acuerdos con la Comunidad de Madrid para asistir a los ingresados, pero ambos corren con sus gastos.

La diferencia tiene base legal: otra ley del Gobierno de González, de 10 de noviembre, aprobaba el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España en la que, en el punto 9.3, dejaba claro que "los gastos que origine el desarrollo de la asistencia religiosa serán sufragados en la forma que acuerden los representantes de la Comisión Islámica de España con la dirección de los centros y establecimientos públicos". Es decir, el Estado no asumía esos gastos para los imanes.

En toda España hay cerca de 900 religiosos de la Iglesia católica que dan asistencia en hospitales públicos y privados, apoyados por unos 3.000 voluntarios. En Madrid, según el convenio publicado, son 53 capellanes a tiempo completo y 20 a tiempo parcial. En la Comunidad Valenciana, por ejemplo, en el pasado se gastó una cifra similar en pagos a los curas de los hospitales.

Percepción social y testimonios

La Iglesia defiende que los sacerdotes hacen “una labor importante para mucha gente” que está en momentos difíciles y que “el derecho a la asistencia religiosa está reconocido en nuestro estado aconfesional”. Desde la pastoral hospitalaria se subraya el valor de la presencia en los momentos de sufrimiento: “Yo voy todas las tardes, excepto los domingos, a visitar a los enfermos. Yo creo que nuestra presencia les da ánimo a los enfermos y también confianza. Se sienten más reconfortados”, relata un capellán que visita habitualmente a ingresados.

Pacientes y familiares coinciden en que la visita del sacerdote puede suponer un apoyo emocional y espiritual en circunstancias dolorosas. “Cuando viene el sacerdote para mí es un apoyo y un ánimo enorme. Si no estuvieran...”, cuenta una mujer que acompaña a su marido ingresado.

Contexto administrativo e histórico

Con la transferencia de competencias, ahora son los ejecutivos autonómicos los que asumen el coste de esta asistencia. La orden que acabaron asumiendo las comunidades autónomas fijaba en su artículo 6 que "corresponderá al Estado, a través de la correspondiente dotación presupuestaria, la financiación del servicio de asistencia religiosa católica. El Estado transferirá las cantidades precisas a la Administración sanitaria competente". Es decir, que desde 1986, el Estado, y desde 2001, las CCAA, vienen sufragando los gastos de los capellanes en los hospitales.

El convenio firmado busca "reconocer, proteger y posibilitar el ejercicio garantizado constitucional, legal y convencionalmente", del derecho a la asistencia religiosa de los enfermos católicos y sus familiares o allegados en los centros hospitalarios adscritos al Servicio Madrileño de Salud, según el texto publicado por el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.

Datos clave

  • Presupuesto anual del convenio: 937.187,76 euros (más cotizaciones sociales).
  • Número de capellanes en Madrid según convenio: 53 a tiempo completo y 20 a tiempo parcial (73 en total contratados por la Comunidad de Madrid en la red pública).
  • Ratio aplicada: según anexo de 1985 (1 capellán parcial hasta 100 camas; 1 pleno + 1 parcial entre 100-250; 2 plenos + 1 parcial entre 251-500).
  • Duración del convenio: 4 años, renovable hasta 8.

La suscripción del convenio llega en un contexto de debate público sobre prioridades presupuestarias y gestión sanitaria, en plena polémica por la falta de rastreadores y la presión sobre los servicios, y con voces que reclaman un reparto más equilibrado hacia otras confesiones o un modelo distinto de financiación.

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