Pretender negar la secular vinculación de la música procesional con las Bandas militares sería un ejercicio vacuo, poco honesto y sin sentido historicista. Olvidar que muchas de las músicas primigenias de nuestras cofradías estuvieran influenciadas por el matiz castrense sería como intentar probar que el vino no procede originalmente de la uva.
Orígenes y vínculo militar
Por eso al intentar hacer una aproximación histórica a nuestras cornetas, tenemos indudablemente que acudir a la tradicional vinculación de la Isla con la Marina. La Banda del primer Regimiento de Infantería de Marina, fue durante muchos años el acompañamiento musical de nuestros desfiles procesionales. Las últimas décadas del Siglo XIX y primeras del XX, fusionaron la mal llamada Banda de la Marina-puesto que era de Infantería- con nuestras más antiguas Hermandades de Penitencia.
En el argot Castrense, se conoce a la Banda como la de Cornetas, y se utiliza el término la Música para definir a la formación completa. Por ende, las bandas de cornetas siempre han estado más ligadas a la instrucción, con toques de órdenes, al tiempo que marciales siendo sus sonidos mas vibrantes, digámoslo así más viriles. Quizá sea ésta (y no deja de ser una teoría de quien firma estas líneas) la razón por la que son las cornetas quienes acompañan habitualmente a los pasos de Cristos, y las músicas, o bandas de música completas, con sus melodías más suaves y sus acordes más discretos las formaciones apropiadas para las Vírgenes.
Evolución y cambios en el siglo XX
La Banda de Infantería nace como tal a mediados del XIX y por su Batuta han pasado los más prestigiosos músicos mayores de la música militar española. Su rica historia y su secular vinculación a nuestra ciudad ocuparía muchos capítulos de ese libro que guarda la historia de la música cofrade, y es por ello que solamente hacemos una mención de puntillas.
También de puntillas pasaré por la Banda de la Guardia Municipal, que algunos años entre los cincuenta y sesenta acompañó a algunas de nuestras corporaciones penitenciales. Recientemente -me ha obsequiado el dato Carlos Rodríguez (el del güichi de idéntico nombre)- he sabido que todo el material de aquella extinta formación pasó a la Banda de la Borriquita (aquella en la que sus componentes salían vestidos de hebreos) el año de fundación de la Hermandad Lasaliana. No podemos olvidar en esta breve reseña la Banda de Cornetas y Tambores de la Cruz Roja, con la que tanto trabajó desde mediados de los sesenta hasta los primeros ochenta el Maestro Agripino Lozano.
Décadas de esplendor y bandas visitantes
De las bandas curiosas o llamativas que han venido a nuestra Isla (en los años sesenta y setenta del pasado siglo), quisiera destacar solamente tres: la Banda de la Guardia Civil, la de Regulares y la de Bomberos. Nuestras bandas de cornetas (las cornetas puras), se fueron perdiendo a finales de los ochenta , y casi nadie se dio cuenta. Fueron dando paso a un engendro sevillano (ambos vocablos no tienen por que ir siempre unidos) mal llamado Agrupación musical, y que en realidad se trata de una Charanga en que se mezclan varias tonalidades de metal.
Hoy por hoy esta innovación se ha instalado como el principal referente en los pasos de Cristo, y como el oído se acostumbra a casi todo, todos (me incluyo también) hemos ido entrando por la tira. En San Fernando tenemos dos claros ejemplos de este tipo de agrupación que han alcanzado un alto nivel dentro de ese estilo de creación.

Recuerdos, sonidos y el papel de la corneta
El sonido brillante de la corneta, la marcialidad que ésta imponía, los ratos acordes obtenidos mas por voluntad que por conocimientos; todo ello nos proveía de un concepto de la Semana Santa y de una forma de vivirla muy distinta a la actual. No sé, quizá fuera la poca edad, quizás el no disponer de la presente sobre-producción musical, o quizá que solo eran seis o siete marchas (con doce o catorce acordes cada una) las que entonces formaban parte de nuestro particular Hit Parade; pero lo cierto es que se echan de menos.
No quisiera concluir este escrito sin mencionar a otro de aquellos personajes que se perdió en aquella Semana Santa de nuestro pasado: el Cornetín. Los lectores menos jóvenes recordarán el personaje de que les hablo: se trataba de este miembro de la Banda que a las órdenes del Mayordomo se colocaba en las cercanías del Paso, y, en función de la marcha del mismo, con unos decididos toques de corneta marcaba que la procesión se parase o continuase. Tras sus incisivos toques el Jefe de Procesión hacía sonar la Campanilla. Esperemos que alguna Hermandad decida (en un acto de recuperación de nuestra Memoria Histórica») incorporar en su cortejo al añorado Cornetín de órdenes. Qué hermoso sería oír el sonido del cornetín previo al repiqueteo de las campanillas, cuando se ordena el caminar o detener la procesión.
Bandas contemporáneas relevantes
La primigenia Banda de cornetas Isla de León fundada por el recordado D. Francisco Bermejo, hijo de aquel Guardia de tantos recuerdos para aquellos isleños que ya peinan canas. Esta banda nace en los primeros 80 y tuvo mucho predicamento en determinadas hermandades, alguna de las cuales la contrataron para acompañar a su Titular y otras abriendo carrera. También a finales de los noventa se funda la Banda Maestro del Río, como derivación de otras formaciones.
Recientemente ha sido creada la Banda de Cornetas y Tambores, Virgen del Carmen Coronada, con una calidad superada día tras día, pero con sones que no son los que desde estas líneas reivindicamos. Se le sacan mejores rendimientos al Do-Re que al clásico Si bemol.
Ejemplos sevillanos de impacto
La “Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Sol”, nace en 1975 en Sevilla con el objetivo de lograr la supervivencia del estilo musical de la Policía Armada. Los inicios para realizar el proyecto musical fueron difíciles, pero fue Eusebio Carlos Álvarez-Ossorio Rojas-Marcos, junto a un grupo de jóvenes de la Agrupación Parroquial de Ntra. Sra. Del Sol, quien creó la Banda. La Banda del Sol, cuenta con un amplio repertorio con el que procesionan en la Semana Santa Hispalense. Esta formación ha recibido premios y ha participado en numerosos actos de gran importancia.
Su uniforme, que fue renovado en 2005, es de Gran Gala similar al del Regimiento de Caballería Sagunto VII que fue estrenado en 1989. Es de color azul claro, la guerrera se compone de una botonadura en el centro, bocamangas bordadas en oro con detalles y el sol en el centro, también detalles de bordado en el cuello, hombreras de palas de terciopelo con Flor de Lis y Giraldillo bordados con flecos dorados y sardinetas traseras con ribetes y galones dorados y bordados en oro.
Trayectorias discográficas y repertorio
En los últimos años el repertorio se ha venido actualizando con obras de compositores como Luis Alfonso Miraut o José Manuel Ortega. Varios son los discos que ha grabado la banda. El primero de ellos, en el año 1967 y con la casa Pax, realizándose la grabación en el Teatro Lope de Vega, y reproduciéndose en su portada una fotografía de los armáos el Viernes Santo por la mañana; posteriormente grabó tres discos con Ediciones Senador, los años 1982, 1989 y 1991.
La Banda Ha sido distinguida en numerosas ocasiones por su dilatada trayectoria, por la interpretación de sus composiciones y por su fidelidad al estilo que mantiene. De igual modo, la creación de marchas propias y la rearmonización de clásicos contribuyen a mantener viva la tradición.

Solidaridad y compromiso social
Dejar a un lado los apartados musicales y cofrades sería olvidar la vertiente social de muchas formaciones. Desde 2011, con motivo del XXX Aniversario fundacional de una banda citada en este repaso, se llevaron a cabo una serie de actividades con la que se pretendía poner el broche de oro a la celebración de esta efeméride. Entre ellas, es de destacar, la profunda e intensa obra social llevada a cabo, en el mundo de la música cofrade y sus allegados, consistente en la concienciación sobre la donación de órganos y tejidos, actividad que a día de hoy, la banda sigue desarrollando siempre de la mano del doctor D. José Pérez Bernal y de la madrina de la banda Dña. Susana Herrera Márquez.
Para buscar mayor propagación a esta actividad solidaria, se compuso la marcha “Esperanza de Vida”, encargada a D. Manuel Marvizón Carvallo, estrenada por la Banda Municipal de Sevilla en la gala de “El llamador” de Canal Sur Radio. Asimismo, la banda organizadora ha promovido la entrega de lazos de donante a numerosas formaciones, expandiendo el mensaje solidario por la geografía cofrade.
Preservación de la memoria y nostálgica mirada al pasado
Ruego al lector sepa disculpar que haya acudido más a la nostalgia que a archivos, a los recuerdos infantiles que a las hemerotecas, a lo que me contaron algunos que a los repertorios de época, pero a veces el sentimiento puede más que el rigor, y creo que eso ha ocurrido en esta ocasión. Recuerdo bandas de los años 70 como la de la Hermandad del Medinaceli, con sus uniformes rojos y azules, que eran por aquel entonces los propios de su hábito.
La añoranza por sonidos como los de las cornetas puras y personajes como el Cornetín explica por qué muchas hermandades y aficionados reivindican hoy la recuperación de aquellos timbres y roles perdidos en la evolución de las formaciones cofrades.
Tabla de evoluciones y hitos principales
- Siglo XIX: presencia de bandas militares (Infantería de Marina) como acompañamiento procesional.
- Años 50-60: participación de bandas como la Guardia Municipal y la Cruz Roja.
- Años 70-80: proliferación de bandas puras de cornetas; bandas visitantes (Guardia Civil, Regulares, Bomberos).
- Finales de los 80-90: transformación hacia Agrupaciones Musicales y charangas; aparición de bandas híbridas.
- Décadas recientes: creación de nuevas bandas (Isla de León, Maestro del Río, Virgen del Carmen Coronada) y recuperación de repertorio.
- SXXI: iniciativas solidarias (donación de órganos), composición de marchas propias y actualización de repertorio.
Recomendación final
La historia de las bandas de cornetas y tambores, incluyendo la tradición que alimenta a formaciones como la que acompaña a la Hermandad de Badolatosa, revela una trayectoria rica en vínculos militares, transformaciones estilísticas y compromiso social. La preservación de sonidos tradicionales, la recuperación de figuras como el Cornetín y la creación de repertorio propio son claves para mantener viva esta expresión musical tan vinculada a la Semana Santa.