En el corazón de la histórica localidad de Jaca, en la comarca de La Jacetania, se encuentra la majestuosa Catedral de San Pedro, un verdadero símbolo del arte románico español y una joya arquitectónica que atrae a amantes de la historia y curiosos de todo el mundo. Su construcción se inició en 1077 por orden del rey Sancho Ramírez, en un momento crucial cuando Jaca fue nombrada capital del reino, demandando una sede episcopal acorde con su importancia. Sin embargo, no fue hasta 1139, bajo el reinado de Alfonso I, cuando la obra se dio por concluida, convirtiéndose en uno de los templos románicos más antiguos de España.
La Catedral de Jaca se caracteriza por su planta basilical con tres naves, cada una rematada por un ábside, conformando un espacio interior de gran altura cubierto con bóvedas de piedra y separación mediante soportes y arquerías de medio punto. Estas naves están decoradas con capiteles mayoritariamente inspirados en motivos vegetales, configurados en su mayoría bajo el orden corintio, además de elementos figurativos que muestran escenas muy simbólicas. Uno de los elementos más destacados y estudiados de la catedral es la profusa ornamentación escultórica, tanto en el interior como en el exterior, especialmente en el ábside central, que ha influido en otras obras del Camino de Santiago. Esta decoración se atribuye principalmente al Maestro de Jaca-Frómista.

Desarrollo y modificaciones a lo largo de los siglos
El templo original sufrió varias fases constructivas y modificaciones importantes a lo largo de los siglos. Tras un incendio en 1440 que afectó la localidad jacetana y dañó directamente la edificación, se sustituyó la techumbre original de madera por bóvedas de piedra. Además, esa reconstrucción supuso la incorporación de varias capillas entre los siglos XV y XVIII, levantadas fruto del mecenazgo de la burguesía local, con estilos que abarcan desde el renacimiento hasta el barroco. A finales del siglo XVII se reconstruyó el claustro sustituyéndolo por uno de estilo gótico, y durante el siglo XVIII se realizó una reforma para agrandar el altar mayor.
En 1919, los cambios continuaron con la reubicación del órgano y el coro hacia un lugar más visible dentro de la catedral, consolidando la configuración actual del interior. En este complejo espacio, la capilla mayor o altar mayor sobresale, siendo custodiado por el coro y el gran órgano y decorado con pinturas murales que representan la Santísima Trinidad acompañada de ángeles. En sus laterales se observan escenas de la vida de San Pedro, patrón de la catedral. Además, bajo el altar se conservan importantes arquetas funerarias que guardan los restos de los patrones de Jaca: San Indalecio, San Voto, San Félix y Santa Orosia, la patrona de la ciudad.
Las capillas funerarias: expresión de poder y devoción
La Catedral de San Pedro alberga hasta diez capillas en sus laterales, construidas principalmente entre los siglos XV y XVIII, cada una con una historia vinculada a las familias poderosas de la región. Entre ellas destacan la capilla de Santa Orosia, la patrona de Jaca, que conserva un altar notable, y otras como la capilla de San Miguel, San Jerónimo, Santa Ana y la de la Santísima Trinidad. Estas capillas reflejan la evolución artística y política de la ciudad y enriquecen el valor histórico del templo.
El Museo Diocesano de Jaca: guardián de la historia y el arte
Situado en el antiguo claustro del siglo XI, que fue remodelado en estilo gótico en el siglo XVII, el Museo Diocesano de Jaca es uno de los elementos menos conocidos pero vitales para entender el patrimonio artístico del templo. Reabierto hace aproximadamente 15 años, el museo cuenta con más de 2000 metros cuadrados dedicados a preservar piezas de gran valor, incluyendo pinturas murales y capiteles originales que se mantienen para evitar su deterioro y facilitar su estudio. La visita es una experiencia obligada para cualquier aficionado al románico y a la historia medieval.

Elementos arquitectónicos y decorativos destacados
Las lonjas de entrada a la catedral son un elemento singular. La Lonja Mayor, situada en la cara oeste, está cubierta con una bóveda de cañón y su portada posee arquivoltas de medio punto sobre columnas y pilastras, coronada por un crismón flanqueado por figuras leoninas. La Lonja Chica, situada al sur, está bajo un porche del siglo XVII y presenta una atmósfera diferente, más íntima y recogida. Al cruzar estas entradas, el visitante puede contemplar la estructura de tres naves separadas por columnas con capiteles esculpidos, muchos de los cuales presentan temáticas vegetales y figurativas muy elaboradas.
En total, la Catedral cuenta con más de 60 capiteles esculpidos, algunos con temas bíblicos y otros con simbología ampliamente interpretada que remiten al arte románico de los caminos de peregrinación. Estos capiteles son considerados una de las joyas de la Catedral y del románico peninsular.
Detalles escultóricos y artísticos
La portada principal bajo el atrio occidental es especialmente destacada, con arquivoltas y un gran crismón tallado en el tímpano. En la fachada sur, la portada secundaria o Lonja Chica incluye esculturas relevantes como el escudo de San Pedro en el tímpano. La decoración del ábside central, dividida en tres registros horizontales y tres bandas verticales, incluye la famosa moldura ajedrezada jaquesa, un elemento distintivo que se ha convertido en un motivo emblemático de esta y otras iglesias del Pirineo.
Horario y acceso
La Catedral de Jaca puede ser visitada gratuitamente todos los días, con un horario de 9:00 a 13:30 y de 17:30 a 20:00. Además, la comunidad ofrece un amplio catálogo de eucaristías para todo tipo de públicos, distribuidas a lo largo de la semana, sábados, domingos y festivos en varios horarios. Este acceso abierto contribuye a que la catedral siga siendo un punto de encuentro cultural y espiritual en la región.
Conferencia. El secreto de la catedral de Jaca.
| Siglo | Evento o intervención | Detalles |
|---|---|---|
| XI | Inicio de construcción | Orden del rey Sancho Ramírez; planta basilical y estructura románica |
| XII | Finalización | Reinado de Alfonso I, consolidación del estilo románico |
| XIV - XV | Incendio y reconstrucción | Sustitución de techumbre, adición de nuevas capillas |
| XVII | Reconstrucción del claustro | Estilo gótico en el claustro |
| XVIII | Ampliación del altar mayor | Reformas en el altar para aumentar su tamaño |
| XX | Reubicación del coro y órgano | Mejora de la visibilidad y estética interior |
La Catedral de San Pedro de Jaca representa un monumento único donde convergen la historia, la arquitectura y la historia del arte. Visitarla es como viajar en el tiempo, apreciando una obra que ha sido modificada y embellecida a lo largo de casi un milenio, reflejando la evolución social y cultural del Pirineo aragonés y España.