Queridos hermanos: en estas fechas tan señaladas quiero compartir unas palabras que reflejen el sentir de nuestro Gobierno, la gratitud por el año vivido y el ánimo para afrontar juntos el nuevo ciclo de vida de hermandad. Como Hermano Mayor, me dirijo a vosotros para dar gracias a Nuestro Señor por todo el cariño y respeto que me dais y me transmitís todos los días.
Saludo y agradecimiento
Deciros que tengo que dar gracias a Nuestro Señor por todo el cariño y respeto que me dais y me transmitís todos los días. Gracias por el equipo que conforma nuestra Junta de Gobierno. Deciros que aunque a veces siente uno el trabajo en forma de escasez de tiempo propio, preocupaciones por las decisiones a adoptar para regir la vida de nuestra hermandad, siento que soy privilegiado por poder guiar a nuestra cofradía en unión con mis hermanos de nuestra Junta de Gobierno.
Balance del año y aprendizaje
En este año que pasa me quedo con todos los proyectos que ya hemos realizado entre todos, me quedo con los momentos gratos que he vivido. Gracias a vosotros me quedo también con los momentos no tan gratos de pequeños roces que gracias a nuestro Cristo que nos convoca, nos une y nos da ejemplo, cansancio físico y mental por la responsabilidad de ser coherentes con nuestro compromiso con vosotros. Todo ello me hace aprender y caminar todos los días en unión con todos los hermanos.
Recuerdos y signos de pertenencia
Como recuerdo gráfico en mi mente me quedo con la sonrisa e ilusión que se muestra en los rostros de nuestro hermanos cuando recibís y os imponéis la medalla de nuestra Hermandad en nuestros Cultos; Esa ilusión al tocar y mirar la medalla, el saber que sienten que forman parte de nuestra familia y posterior jura de los estatutos, me recuerdan dos frases de Nuestro Señor: “Uno para todos nosotros” Juan 15 (9-17) y, “a vosotros os llamo amigos”.

Situación excepcional y respuesta de la hermandad
Me alegro de volver a ponerme en contacto contigo. Ante todo, mi primer deseo es que, tanto tú como tú familia, os encontréis bien. Han pasado ya más de siete meses desde que esta terrible pandemia se ha instalado entre nosotros y haya afectado a nuestra salud, a nuestra economía y a la forma de vida que teníamos hasta ahora.
En el pasado mes de mayo y en el tiempo de Romería, celebramos nuestra Función Principal de Instituto, así como unos Cultos Extraordinarios de Pentecostés. Lo recuerdo con emoción por la gran acogida y participación que tuvo entre los hermanos, tanto de forma presencial, como mediante las retransmisiones en nuestro canal de YouTube. Lo hicimos respetando todas las medidas de seguridad dictadas por las autoridades.
Y en aquel momento, en la Junta de Gobierno, estábamos contentos y esperanzados porque, después de lo pasado en los dos meses anteriores, creíamos que era el inicio de la vuelta a la normalidad. Normalidad también para la vida de nuestra Hermandad. Pero, lamentablemente, no ha sido así. El incremento de contagios está ocasionando que todas las actividades donde se produzcan reuniones y convivencias se vean severamente restringidas.
Caridad activa
A pesar de esta circunstancia, hay una actividad en nuestra Hermandad que no ha parado y es la Caridad y la Asistencia Social. Incluso, se ha incrementado con nuevos programas como el reparto de alimentos a las familias de nuestros niños de las colonias y la colaboración económica y de voluntariado para el programa Guiso Solidario, que, impulsado por la Asociación de Hosteleros de Sevilla, da diariamente 500 comidas calientes a familias necesitadas durante un año.
Nuestra Casa Hermandad y actividades
El pasado 7 de septiembre reanudamos nuestras misas de los jueves en El Salvador, que están siendo muy concurridas. Tenemos la suerte de disponer de un templo grande que nos permite tener un gran aforo, a pesar de las medidas de distanciamiento.
Quiero informarte que el pasado 30 de septiembre hemos dejado la casa de Pescadería, donde tantos buenos momentos hemos vivido en los últimos 20 años. Poco a poco nos estamos instalando en nuestra nueva Casa Hermandad en la calle Cabeza del Rey Don Pedro, nº 11. Espero que en la nueva casa nos encontremos cómodos, pero, sobre todo, deseo que nos sirva para cumplir las misiones que tenemos encomendadas como hermandad cristiana, en particular, la Formación y la Caridad.
Casas bonitas hay muchas repartidas por las ciudades, pero ésta no debe ser una casa como las demás. Ésta es una casa de Dios, una casa de hijos de la Virgen, una casa donde conviven hermanos, una casa donde se respire fe y amor.
Convocatoria y ánimo para las celebraciones
En pocos días celebraremos nuestra Peregrinación Extraordinaria. Este año debido a las estrictas medidas impuestas por las autoridades competentes será un 12 de octubre distinto. Pero es un gran día para nuestra Hermandad. Por eso te animo a que nos acompañes en la Eucaristía.
Estamos viviendo una situación inédita, muy dura. Son momentos que nos obligan a tomar decisiones drásticas tanto en la vida social como en los aspectos económicos de nuestra Hermandad. Pero estas desgraciadas circunstancias lo que no van a afectar es a lo esencial de nuestra Hermandad, que es nuestra fe a la Virgen del Rocío y a su Divino Hijo. Esta fe es nuestro pilar, nuestro bastión, nuestro cimiento al que estamos firmemente anclados y que hará que nuestra Hermandad no sólo permanezca inalterable en su esencia y principios, sino que, seguro, saldrá más unida y reforzada de estos tiempos que nos ha tocado vivir.
Apoyo del Hermano Mayor
Quiero que sepas que aquí tienes a tu Hermano Mayor para lo que necesites. Cada vez que te escribo, es un motivo de júbilo para mí; en estas fechas lo es aún más por dos motivos: porque estamos celebrando la venida del Mesías, nuestra Verdad y Esperanza, y porque este año es radicalmente distinto de los anteriores.
Mensaje de Navidad del Hermano Mayor - Hermandad de la Macarena -
Ejemplos de párrafos para cartas de Navidad
- “Deciros que tengo que dar gracias a Nuestro Señor por todo el cariño y respeto que me dais y me transmitís todos los días.”
- “Gracias por el equipo que conforma nuestra Junta de Gobierno.”
- “En este año que pasa me quedo con todos los proyectos que ya hemos realizado entre todos, me quedo con los momentos gratos que he vivido.”
- “Todo ello me hace aprender y caminar todos los días en unión con todos los hermanos.”
- “A pesar de esta circunstancia, hay una actividad en nuestra Hermandad que no ha parado y es la Caridad y la Asistencia Social.”
- “Quiero que sepas que aquí tienes a tu Hermano Mayor para lo que necesites.”
Frases y referencias para integrar en la carta
- “Uno para todos nosotros” Juan 15 (9-17).
- “A vosotros os llamo amigos”.
- “Maestro, ¡qué bien estamos aquí!” (evocación del gozo de la comunión entre hermanos).
Motivación final y llamada a la hermandad
Sí, así con mayúsculas, porque en estos meses habéis dado una lección de madurez cristiana y de compromiso con el prójimo, y esos son los ingredientes, junto al culto en espíritu y verdad a Dios y a la Santísima Virgen, que hacen de nuestra Hermandad el hogar de todos los macarenos. Hermano, en estos meses has dado un ejemplo de amor y de misericordia, y eso ha convertido este año en verdaderamente extraordinario.
Para ser cofrade, no es suficiente darse de alta en una hermandad, también hay que ser buena persona, ejemplar ciudadano, cristiano convencido y estar movido por el amor a los demás. Esa es la hoja de ruta. La Cofradía, la Casa de Hermandad y la Junta de Gobierno, están preparadas y motivadas para esta hoja de ruta.
Que sigamos cuidándonos y ocupándonos de nosotros mismos. Que sigamos y pongamos en práctica las directrices y recomendaciones de las autoridades y los expertos. Todo esto sin olvidar que a veces el mejor camino para ocuparnos de nosotros mismos consiste en ocuparnos de los demás. Ser compañeros y solidarios.
Asimismo, nos gustaría elevar una oración por todas aquellas personas que sienten y padecen los efectos de esta calamitosa pandemia.