La Quinta Guadalupe, o Casa de los Indianos en Colombres, es un claro exponente de la arquitectura indiana en la cornisa cantábrica, edificada por el acaudalado indiano Íñigo Noriega Laso y dedicada a Guadalupe Castro, su esposa. Este palacete de gran escala y fuerte carácter ecléctico constituye hoy la sede de la Fundación Archivo de Indianos - Museo de la Emigración y forma parte del Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Asturias (IPAA).
Breve biografía del promotor: Íñigo Noriega
Íñigo Noriega fue una de las más fuertes personalidades de la emigración española a las Indias occidentales. Del mundo rural, embarcó con 14 años, logrando reunir una inmensa fortuna y para dar la medida de su triunfo, edificó una quinta de proporciones palaciegas en su pueblo natal de Colombres, «Quinta Guadalupe» en honor a su mujer, pero no pudo disfrutarla, porque las circunstancias le impidieron que pudiera culminar su biografía con el regreso.
Siendo todavía muy joven, regentaba en México capital una cantina rotulada «El Borrego», propiedad de quien con el tiempo sería su suegro, en la que vendía diferentes bebidas destructivas a los indios, hasta que el gobernador de la ciudad publicó un edicto por el que obligaba a los propietarios de ese tipo de establecimientos que cerrasen sus puertas a las doce de la noche. Don Íñigo, por observar la ley al pie de la letra, quitó las puertas del suyo, de modo que no las podía cerrar. Aquel rasgo de ingenio llegó a oídos del presidente de la república, general Porfirio Díaz, el cual concedió audiencia al joven gachupín, y después de celebrarlo, le aconsejó que volviera a colocar las puertas en su sitio, porque en pleitos con el gobierno siempre se pierde, y también que siendo un joven de talento tan despierto, no lo desperdiciara vendiendo pulque y tequila, sino que lo dedicara a empresas de mayor aliento.
Del apoyo más o menos explícito del presidente de la república, del personal subalterno más o menos cualificado y bien relacionado, hasta jueces y alcaldes rurales a los que corrompió sin miramientos…. Su despegue comenzó con la concesión (durante 90 años) para desecar la laguna de Chalco, lo que transformó aquel caldo de paludismo en la hacienda que no tardó en convertirse en la principal proveedora de maíz y otros cereales a la capital y a otras ciudades próximas. En poco tiempo llegó a poseer extensas haciendas, desecó la laguna de Xico, donde mandó levantar un palacio sobre las ruinas de otro que había pertenecido a Hernán Cortés. Fundó las ciudades de Colombres y Ciudad Reinosa, fundó el ferrocarril de Xico y Riofrío a San Rafael, que conectaba sus haciendas con las ciudades de México y Puebla.
La revolución mexicana puso a don Íñigo contra las cuerdas. Perdió todas sus posesiones rurales, le fueron embargadas las urbanas y en los momentos más virulentos, tuvo que refugiarse en Texas, donde queda dicho que fue «sheriff». Su salud empezaba a resquebrajarse, pero no por ello dejó de luchar, pleiteando tenazmente contra el Gobierno que le había arruinado. El presidente Venustiano Carranza le propuso un acuerdo para devolverle parte de sus posesiones y que incluía la declaración de que nunca había sido amigo de Porfirio Díaz, cosa que el indiano no aceptó. Era valeroso, orgulloso y leal.
Historia de uso del edificio
Una vez fallecido en México Íñigo Noriega, «Quinta Guadalupe» pasó a ser Casa de Reposo y Hospital de Sangre. Fue adquirido posteriormente por el Estado español y dedicado a Centro de Auxilio Social hasta 1986. Al año siguiente, por iniciativa del Principado de Asturias, Caja de Asturias y la Universidad de Oviedo, se destinó a sede de la Fundación Archivo de Indianos.

Ubicación, autor y época
- Ubicación: Plaza Manuel Ibáñez Posada, Colombres, Ribadedeva, Asturias.
- Estilo: Eclecticismo. Época: Años 1905-1906.
- Autor: Ramón Lavín Casalís (posiblemente) y maestro de obra Marcelino González Álvarez en la ejecución.
- Estado: Bueno. Uso actual: Sede de la Fundación Archivo de Indianos - Museo de la Emigración. Acceso: Fácil. Protección: incluido en el IPAA.
Descripción arquitectónica exterior
La construcción se levanta en la parte alta de una magnífica finca con jardín y abundante arbolado; cuenta con fuentes y pequeño estanque escalonado con gruta de inspiración romántica. El edificio presenta planta tendente al cuadrado, desarrollándose en cuatro alturas que se elevan hasta una más en las torres centrales que rematan los lados norte y sur. De gran monumentalidad, destaca el sabio juego volumétrico de los diferentes cuerpos que lo componen, los cuales se van sucediendo en altura rematando en movidas cubiertas con potentes aleros.
Los vanos se disponen de forma ordenada y simétrica; su diseño es variado, estableciendo un juego de alternancias entre los de remate recto y los curvilíneos. Se agrupan en calles delimitadas por anchas pilastras de piedra gris decoradas con abundantes molduras y cajeados. Los entrepaños se enlucen y pintan de azul. En la fachada principal el cuerpo central avanza ligeramente en planta, rematándose en torre cuadrada. La entrada está precedida por escalera exterior perpendicular a la misma. Los vanos de los pisos se cierran mediante antepechos abalaustrados.
La fachada sur remata también en torre, aunque de menor altura. En el vano central del segundo piso se sitúa un mirador acristalado rematado en frontón triangular. En los laterales se abre una galería y una veranda de aire colonial. El hastial oeste destaca por el frontón que corona la calle central con tímpano decorado con figuras de Mercurio, una alegoría de la industria y una cabeza masculina con un tocado de plumas.
Descripción del interior y decoración
Al interior se accede por un lujoso vestíbulo con escalera de doble tiro, ricamente decorado con valiosos materiales. En el pavimento se colocan las baldosas polícromas que imitan mosaico, las paredes se llenan de cenefas y orlas de estuco mientras que el techo se cubre con artesonado de yeso. Las dependencias se organizan en torno a un patio cuadrangular central de cubierta acristalada. Los dos pisos superiores de este patio se cierran con antepechos de madera dispuestos entre columnillas que sostienen arcos mixtilíneos de aire neomudéjar.
El portal de entrada se halla totalmente ocupado por amplia escalera de dos ramas y las paredes envolventes de este primer espacio rectangular están decoradas con profusión de estucos que albergan una completa iconografía. El patio, a su vez, se abre en numerosas entradas a las habitaciones que le rodean y que a su vez comunican entre sí toda el ala izquierda.
Las piezas de la planta noble son las destinadas a la vida social: cuatro salas o gabinetes más pequeños en los ángulos, además del gran salón y el comedor. La escalera principal es una amplia escalera de madera iluminada por tres vidrieras. En la planta segunda se encontraban los dormitorios de la familia, además de un amplio piso de desvanes y la torre.
Programas iconográfico y estucos
Uno de los aspectos más interesantes que se logró recuperar ha sido toda la decoración de estucos, repartida con profusión tanto en las grandes puertas de doble hoja como en paredes y techos de las habitaciones de la planta principal. Los estucos componen un conjunto abigarrado dentro de una voluntad decorativa de gran efecto; algunos son decorativos y deudores de un muestrario plateresco: grutescos, guirnaldas y candelabros, pequeñas cabezas dentro de medallones, pilastrillas abalaustradas o animales afrontados.
Un segundo nivel lo forman elementos que dan señales de identidad, como las repetidas iniciales I.N. en el hall de entrada o las cabezas de indios con plumas, aludiendo al propietario y a la relación con América. El nivel siguiente lo componen relieves historiados que representan escenas o personajes, situados en los techos de la biblioteca, la sala, el comedor y el gabinete, configurando un verdadero programa iconográfico original que remite a la peripecia biográfica de Íñigo Noriega: emigrante, comerciante, industrial, agricultor, fletador de barcos, colonizador y la presencia de América.
Estilísticamente la decoración aparece como una fusión de reminiscencias orientales -el patio mudejarizante-, aleros montañeses, repertorio «beaux arts» y frontones clásicos; la integración ecléctica usa fórmulas helenísticas, elementos renacentistas y retratos que remiten a la pintura española de finales del siglo XIX. En el frontón lateral se representa una escena con figuras en pie y sedentes, fruto de un repertorio clásico aplicado en clave ecléctica.
Servicios, confort y dependencias auxiliares
Una visión práctica y el deseo de disfrutar de modernos adelantos hacen que este tipo de casas estuviesen dotadas de servicios y confort doméstico raros para la época. En la planta de semisótanos se encontraban la calefacción, una piscina y un lavadero, además de las cocinas, despensas, almacén, fregaderos, carboneras, ropería, planchador y cuarto de madreñas. La antigua villa estuvo llena de avatares en su historia y apenas llegó a funcionar como casa de veraneo o residencia estacional ya que Guadalupe Castro había muerto en 1904.
Tras diversas funciones (hospital para enfermos nerviosos en los años 20, Centro de Auxilio Social en el franquismo y finalmente sede de la Fundación Archivo de Indianos), las nuevas funciones del edificio -archivo, biblioteca, salas de conferencias, exposiciones y actividades culturales- dificultan la recuperación integral del interiorismo original, aunque se ha restaurado con buenos resultados en dos salas y un comedor como testimonio de la ambientación de época.
Una historia de Indianos
Ambiente, jardines y entorno
La construcción se inserta en una magnífica finca con jardín y abundante arbolado; cuenta con fuentes y un pequeño estanque escalonado con gruta de inspiración romántica. El edificio ofrece un notable conjunto plástico y arquitectónico, así como un diseño y especies vegetales que albergan los jardines que la rodean.
Protección, acceso y horarios
- Protección: Edificio incluido en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Asturias (IPAA).
- Uso actual: Sede de la Fundación Archivo de Indianos - Museo de la Emigración.
- Acceso y horarios: Invierno: 1 de septiembre al 30 de junio. Lunes cerrado. Verano: 1 de julio al 31 de agosto. Lunes cerrado.
- Teléfono de información: 985 412 005.
Relación con otras casas indianas y estilo
La Quinta Guadalupe fue construida posiblemente por el arquitecto santanderino Lavín Casalís, uno de los más prestigiosos de la escuela montañesa. Éste dejó numerosas obras en la comarca oriental de Asturias y fue autor del palacete Sánchez Junco o Parterríu en Llanes, con el cual la Quinta Guadalupe mantiene una fuerte relación. La casa es otro ejemplo claro de la noción estética de lo ecléctico que trasluce tanto la actitud del proyectista como las aspiraciones y la mentalidad de la «casa del indiano»: exteriorización, magnificencia aparente y lujo de diseño junto a materiales pobres y recursos de falseamiento a base de estucados.
Testimonios, memoria y patrimonio móvil
En la década de 1980 apenas nadie en Colombres podía recordar el magnífico mobiliario hoy disperso y difícil de recomponer, o describir la tarea de los interioristas que allí trabajaron. Vivía allí, en una casa al otro lado de la Quinta, la última hija de D. Íñigo, que describía la decoración árabe del patio con pieles de tigre en el suelo, almohadones y cortinaje en diálogo con la arquería polilobulada, los muebles de estilo importados de Londres o París y las colecciones de pintura, porcelanas y alfombras.
Uno de los mejores logros de restauración ha sido la recuperación de la decoración de estucos y del programa iconográfico que convierte a la Quinta Guadalupe en un documento plástico representativo de la cultura del indiano y de sus aspiraciones simbólicas.
Referencia a la vivienda en Privada Collados de Guadalupe
En el material aportado aparece también la descripción de una vivienda actual en la Privada Collados de Guadalupe: casa remodelada con cochera para 2 autos sin techar, sala, comedor, baño completo, cocina integral, lavandería cerrada, patio y pasillo lateral. En planta alta: recámara principal con baño completo y closet, 2 recámaras que comparten baño; una recámara secundaria tiene closet, la otra no. La casa fue ampliada hacia atrás tanto en planta baja como en planta alta y cuenta con pisos nuevos.
Otra versión de la misma oferta describe la casa con cochera para dos autos sin techar y con reja, área de lavandería con tallador y espacio para el centro de lavado, sala, baño completo, comedor, área de estar, antecomedor y cocina integral sin estufa. Planta alta con amplia recámara principal con espacio para closet y baño completo y dos recámaras secundarias con closet que comparten baño.
La zona cuenta con opciones de transporte que facilitan la movilidad y la conexión con otros puntos de la zona o de Guadalupe, y en los alrededores hay diversas opciones educativas como colegios y guarderías que facilitan la vida diaria de familias y estudiantes.
Tabla resumen: aspectos comparativos
- Quinta Guadalupe (Colombres): palacete indiano, siglo XX, función museística y cultural, protección patrimonial, jardines, programas iconográficos y estucos exuberantes.
- Casa en Privada Collados de Guadalupe: vivienda remodelada contemporánea, dos plantas, cochera para dos autos, instalaciones domésticas modernas y entorno residencial con servicios.
La Quinta Guadalupe sigue siendo un testimonio arquitectónico y simbólico de la emigración, la fortuna y el deseo de arraigo que representaron los indianos, mientras que las referencias a viviendas actuales denominadas Collados de Guadalupe muestran la continuidad del topónimo en diferentes contextos residenciales.