La joya escondida de Italia se encuentra en las exuberantes colinas Albanas, a sólo 25 kilómetros de Roma. Aquí se encuentra Castel Gandolfo, un pueblo medieval que cuenta con tanta historia como belleza. Si decide pasar el verano allí, se encontrará en santa compañía.
Castel Gandolfo: con su suelo fértil y su exuberante paisaje, no sorprende que Castel Gandolfo fuera un centro agrícola vital durante el imperio romano y, hasta el siglo X, fuera una sociedad agrícola independiente. Más tarde, la familia Gandolfi (que da nombre al pueblo) se apoderó de la tierra y mantuvo su control durante varios siglos. En la Edad Media, la familia genovesa Gandolfi construyó un castillo sobre las ruinas, que luego pasó a manos de la familia Savelli hasta 1596. Posteriormente, esta última, insolvente, fue expropiada por la Cámara Apostólica y, en 1604, Castel Gandolfo pasó a formar parte del patrimonio de la Santa Sede.
La construcción de Castel Gandolfo se basa en la antigua y esplendida villa romana de Albanum Domitianim que fue la residencia que el emperador Domiciano hizo construir entre los años 81 y 96. Las Villas Pontificias de Castel Gandolfo se alzan sobre los restos de la suntuosa villa romana del emperador Domiciano (81-96 d. C.), el Albanum Domitiani, que se extendía 14 kilómetros cuadrados hasta el lago Albano.

Origen papal y evolución del Palacio Apostólico
Ocho años después de la intervención de la Cámara Apostólica, el Papa Clemente VII empezó a utilizar el palacio de Castel Gandolfo como residencia de verano, iniciando una tradición centenaria entre el papado. El Palacio Pontificio fue construido entre 1624 y 1626 por el papa Urbano VII Barberini y fue diseñado por Carlo Maderno. El proyecto del palacio pontificio (el suburbano recesso, como se llamaba entonces) se encargó a Carlo Maderno, que lo realizó con la ayuda de sus asistentes Bartolomeo Breccioli y Domenico Castelli (1629).
Por orden del Papa Urbano VIII dieron comienzo una serie de trabajos de reconstrucción con el objetivo de convertir el ajado castillo en la residencia estival del futuro papado, siendo el Papa Alejandro VII el primero en residir allí. Aunque fue el promotor de su construcción, Urbano VIII nunca vivió en este palacio, prefiriendo residir en la cercana Villa Barberini, que pertenecía a su sobrino Taddeo Barberini.
A lo largo de los siglos, los Papas ampliaron y enriquecieron la residencia: Alejandro VII con la contribución de Bernini, Clemente XIV con la compra de la cercana Villa Cybo y Pablo V con la restauración de los acueductos. Abandonada durante aproximadamente un siglo, la villa de Castel Gandolfo volvió a ser frecuentada en el siglo XVIII por el papa Benedicto XIV, que la remodeló aportando algunas modificaciones y nuevas decoraciones. Ocupada y dañada gravemente por las tropas napoleónicas, fue restaurada por Pío VII y Pío VIII. A continuación fue usada como residencia veraniega por Gregorio XVI y posteriormente, al menos hasta 1870, por Pío IX; ambos pontífices aportaron más mejoras al edificio.
El complejo: villas, jardines y patrimonio
El Palacio Apostólico de Castel Gandolfo convive con verdes jardines a la italiana y otros edificios pontificios -como la Villa Barberini o la Villa Cybo-, que suman 55 hectáreas de superficie. Los Jardines Pontificios, que abarcan 55 hectáreas y cuentan con laberintos meticulosamente elaborados, estatuas pintorescas y una vista única del lago Albano, son verdaderamente un espectáculo digno de contemplar.
La definitiva unificación del complejo, formado por la Villa Cybo, la Villa Barberini y todos sus jardines, corrió a cargo del Papa Pío XI a principios del siglo XX. Pío XI hizo también que el arquitecto Giuseppe Momo conectara las tres propiedades, contiguas pero divididas por calles públicas, mediante una logia que unía el palacio con la Villa Cybo y un pasadizo elevado que comunicaba el jardín de esta última con el de la Villa Barberini.
La Villa Pontificia perteneció a la familia Barberini y pasó a la Santa Sede con el Pacto de Letrán de 1929, se extiende con un parque de 55 hectáreas. Tanto la Villa Cybo, presidida por un edificio construido por Francesco Fontana; como la Villa Barberini, edificada por Taddeo Barberini, exhiben impresionantes muestras de jardín a la italiana.
Lugares destacados dentro del complejo
- Palacio Apostólico: completo con impresionantes interiores renacentistas y frescos impresionantes, el Palacio Apostólico es un vistazo a los momentos más íntimos del papado. Aquí podrá visitar los apartamentos papales, la capilla privada del Papa y la Galería de Retratos Papales.
- Galería de Retratos Papales: la entrada da acceso a la espléndida galería de la primera planta, con retratos de todos los papas desde 1500 hasta la actualidad.
- Jardines Pontificios: incluyen el Giardino del Moro y el Giardino Segreto y ofrecen vistas panorámicas del lago Albano.
- Antiquarium de Villa Barberini: la villa Barberini ofrece también una visita por su Antiquarium, un conjunto de siete habitaciones provisto de colecciones de piezas pertenecientes al emperador romano Domiciano.
- Nínfeo Dórico: es el primer sitio arqueológico que se encuentra bajando desde el centro de Castel Gandolfo hacia el lago Albano a lo largo de Via Gramsci.
- Emisario del Lago Albano: la impresionante gruta artificial de 1.200 metros de longitud que los habitantes romanos excavaron en el año 398 a.C. para drenar el lago.

Del uso privado al museo y vuelta a la residencia
Los pontífices solían trasladarse a Castel Gandolfo al menos una vez al año, en verano. Cariñosamente referida como “Vaticano número dos” por el Papa Juan Pablo II, la residencia estival pontificia de Castel Gandolfo es, al mismo tiempo, una joya de la historia de Roma y una gran desconocida. Juan Pablo II definió Castel Gandolfo como el Vaticano Due o «Vaticano Dos»;[2] en estas ocasiones se recitaba el ángelus en el interior del patio.
El 21 de octubre de 2016, por decisión del papa Francisco, el palacio dejó de ser una residencia papal veraniega y se convirtió en un museo. Todos estos espacios son visitables como museo desde que el Papa Francisco decidiera abrirlos al público en 2016, tras siglos de uso privado ininterrumpido por un total de 15 papas. El Palacio de Castel Gandolfo es un edificio histórico perteneciente a la Santa Sede, residencia papal suburbana y museo.
Sin embargo, tras su fallecimiento y el inicio del pontificado de León XIV, el palacio volvió a ser utilizado como residencia estival, y como lugar de descanso semanal incluso los meses de invierno. León XIV será el decimosexto Papa que se aloje en Castel Gandolfo, lugar elegido como residencia de verano por los Pontífices desde mediados del siglo XVII. León XIV retomó la tradición papal de veranear en Castel Gandolfo.
Accesibilidad, horarios y entradas
Si bien muchas experiencias italianas increíbles son gratuitas, comprar entradas para el palacio papal de Castel Gandolfo no lo es. Recomendamos reservar estas entradas con al menos unos días de antelación, ya que visitar esta increíble hazaña de la arquitectura renacentista es una experiencia popular entre turistas y lugareños por igual. La entrada, que se puede adquirir en la taquilla del Palacio Apostólico o en la página web de los Museos Vaticanos, da acceso a la galería y a las salas donde transcurría la vida cotidiana de los pontífices.
La residencia del Papa en Castel Gandolfo está abierta al público los siguientes días: de lunes a viernes, 8:30 a 14:00; sábado, 8:30 a 17:30. El palacio papal está cerrado al público los domingos, aunque puedes recorrer el pueblo de Castel Gandolfo y darte un chapuzón en el lago Albano. Durante la estancia del Papa en Castel Gandolfo, el Observatorio Vaticano permanecerá cerrado al público.
Grupos y condiciones especiales
Grupos de estudiantes universitarios (de cualquier proveniencia geográfica) que no superen los 25 años (cumplidos) -y con un máximo de 3 acompañantes-, previa presentación, el mismo día de la visita, de una carta de solicitud del Instituto de pertenencia que indique el número de estudiantes, docentes y otros posibles participantes en la visita. Grupos (de cualquier proveniencia geográfica) en peregrinación a la Ciudad Eterna, previa presentación, el mismo día de la visita, de una carta de solicitud de la Parroquia, Instituto religioso o Diócesis de pertenencia.
Grupos de estudiantes de colegios de enseñanza primaria y secundaria, de primer y segundo grado -y con un máximo de 5 acompañantes (incluidos los profesores)-, previa presentación, el mismo día de la visita, de un documento del instituto escolar de pertenencia que indique el número de estudiantes, profesores y otros participantes en la visita. Por cada grupo de 10 estudiantes está prevista una entrada gratuita para el profesor. Grupos procedentes de seminarios y colegios religiosos, de cualquier proveniencia geográfica, con reserva o comprando la entrada directamente en la Taquilla, sin la intermediación de una agencia u otros, previa presentación, el mismo día de la visita, de un documento del instituto de pertenencia que indique el número total de participantes en la visita (incluidos docentes).
Cómo llegar desde Roma
Castel Gandolfo está lo suficientemente lejos de Roma para escapar de las multitudes caóticas, pero lo suficientemente cerca como para que sea fácilmente accesible mediante varias rutas de transporte. Ya sea que desee llegar a la residencia de verano del Papa en tren, autobús o automóvil, llegará a los jardines pontificios en menos de una hora.
- Tren: desde la estación Termini o Tuscolana, tomar el tren de Roma a Albano. El viaje dura unos 40 minutos y como el tren es regional el precio del billete es muy módico.
- Bus: dirígete a la estación Anagnina (línea A del metro) y toma el autobús Cotral en dirección Castel Gandolfo. El billete cuesta sólo unos pocos euros y el viaje en autobús durará unos 50 minutos.
- Coche: continuar por Via Appia Nuova y seguir en dirección Albano Laziale. Desde aquí seguir las indicaciones hacia Castel Gandolfo. Deberías llegar en unos 40 minutos.

Qué ver y cómo aprovechar el día
Si deseas concentrar tu visita solo en Castel Gandolfo, puedes unirte a un tour de grupo que también incluye el traslado en tren desde y hacia Roma. La visita al palacio se puede realizar tanto por libre con audioguía multilingüe, como en visita guiada, variando ostensiblemente los precios entre una y otra opción.
Una vez en los dominios del palacio, el visitante asistirá primero a la pequeña plaza de su entrada, rebautizada como Plaza de la Libertad en honor a la unificación italiana llevada a cabo en 1870. Más tarde, transitará en una sucesión rectilínea por innumerables salas con diferentes finalidades: el tribunal de Audiencias, el salón de los Suizos, la sala del Trono, la sala del Consistorio o la galería de Benedetto XIV, todas ellas decoradas con importantes piezas del patrimonio artístico que atesora la Iglesia católica.
Además de recorrer la residencia papal de verano, puedes darte un chapuzón en el lago Albano, pasear por las calles del pueblo medieval, disfrutar de la exquisita hospitalidad local y degustar la gastronomía de Lazio. Independientemente de los motivos de la visita, la propia localidad de Castel Gandolfo, ubicada a orillas del lago Albano, de origen volcánico, ofrece la que es considerada una de las postales más bellas y tranquilas de toda la bota italiana.
Exposiciones y colecciones
El Centro del Museo ofrece la posibilidad de acceder a las Colecciones Históricas y a las nuevas áreas de exposición inauguradas recientemente. Actualmente, con la entrada incluida, se exhiben tres exposiciones: "Bellini y Sodoma - La Pasión de Cristo", la dedicada al tapiz de Rafael Sanzio con la "Lapidación de San Esteban" y "Castel Gandolfo 1944". Esta última conmemora los meses en que la residencia, con privilegios de extraterritorialidad, se convirtió, por voluntad de Pío XII Pacelli, en punto de referencia y refugio para más de 12.000 desplazados de la población local que huían de los bombardeos.
Visitas especiales
Además del "Giardino del Moro" y el "Giardino Segreto", también se puede disfrutar de una visita especial a espacios habitualmente cerrados al público que narran la vida íntima de los Pontífices: desde la capilla de Urbano VIII hasta la Sala de Billar o la Sala de Música. Antiguamente, estas salas eran accesibles solo a los colaboradores más cercanos: la Sala del Consistorio, la Sala de los Novios, el Salón del Trono o la Sala de los Suizos, el dormitorio, la capilla privada con la copia de la Virgen de Czestochowa, la biblioteca y el estudio.
05. EL VATICANO POR DENTRO: CASTEL GANDOLFO- LA RESIDENCIA DE VERANO DE LOS PAPAS
Curiosidades y datos relevantes
- Castel Gandolfo se encuentra a unos 40 minutos de Roma y cuenta con 8.000 habitantes y 136 hectáreas.
- Además del Palacio Papal, aquí se encuentran dos conventos, un colegio, una granja, los jardines y el Observatorio Astronómico Vaticano.
- La extraterritorialidad de las Villas Pontificias, frecuentadas por los papas durante las vacaciones desde la época de Urbano VIII, fue reconocida en los Pactos de Letrán de 1929.
- En 1934, Pío XI colocó en la última planta del Palacio Apostólico, bajo la torre, la sede del Observatorio Vaticano.
- Durante la Segunda Guerra Mundial la residencia ofreció refugio a miles de desplazados y vivió episodios dramáticos y conmovedores, como los nacimientos registrados en la cama del Papa en ese período.
¿Vale la pena visitar Castel Gandolfo?
Sí, Castel Gandolfo tiene muchas atracciones únicas y dignas de asombro. El Apostolic Palace at Castel Gandolfo offers a unique journey through papal history, art, and serene landscapes, making it a must-visit near Rome. Once the summer residence of the popes, the palace showcases elegant rooms, exquisite frescoes, and treasures of religious and artistic significance. Walking through its halls, you’ll encounter centuries of ecclesiastical history, refined architecture, and the rich cultural heritage of the Vatican.
Wander along peaceful paths and discover secluded spots where history and nature blend seamlessly. Independientemente de los motivos de la visita, una visita a Castel Gandolfo seguramente revitalizará el cuerpo y calmará el alma.
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