Catacumbas de San Calixto: historia, arte y curiosidades

Las catacumbas de San Calixto, en italiano 'catacombe di san Callisto', son, sin lugar a dudas, las más famosas de Roma. Esto, hablando de catacumbas, de gigantescos cementerios de los primeros siglos de la era cristiana, significa que estamos ante las catacumbas más famosas del mundo. Profundizamos en ellas.

Ubicación y sensación al llegar

Las Catacumbas de San Calixto son las más conocidas de la Ciudad Eterna. De hecho, son el cementerio cristiano más antiguo de Roma. A pesar de ello el tramo de la via Appia que las acoge no tiene muchas conexiones con el resto de la ciudad. Esto, y el estar en una zona verde protegida, hace que entremos en una Roma que parece esconderse, sumergirse en su naturaleza.

Precisamente, la sensación primera que tenemos al entrar, atravesando el portalón y pasando al otro lado del muro, es que llegamos a un sitio donde no hay nada. Via Appia Antica 102. Sí, es aquí. Pero sólo nos dan la bienvenida pinos y grandes prados. Ellos nos invitan a extender la mirada, a disfrutar del paisaje, especialmente cuando en primavera el suelo se llena de margaritas.

Panorámica de la Via Appia Antica y entrada a las catacumbas

Origen del nombre y administración

Debен su nombre a Calixto, banquero que llegó a diácono y más tarde a Papa, a quien el Papa Ceferino confió la gestión de los cementerios cristianos, poniéndolos bajo el control directo de la Iglesia. Deben su nombre al diácono San Calixto, designado por el Papa Ceferino a principios del siglo III como administrador del cementerio. El cementerio subterráneo consta de distintas áreas.

El complejo Calixtiano es propiedad de la A.P.S.A. - Que administra el Patrimonio de la Sede Apostólica. El gobierno, la custodia y la conservación están encargados a la P.C.A.S. - Pontificia Comisión de Arqueología Sagrada, organismo de la Santa Sede.

Dimensiones y estructura

En las vía Apia encontramos las catacumbas de San Calixto, una compleja red de pasillos dispuestos en cinco niveles con una longitud de 20 km y una profundidad de 20 m. Andando el tiempo, las áreas funerarias se ensancharon, a veces por iniciativa de la misma Iglesia. Mirando la Via Appia Antica desde la Porta S. Empezaron a existir hacia la mitad del siglo II y forman parte de un complejo que ocupa una extensión de 15 hectáreas, con una red de galerías de casi 20 km. en distintos pisos, y alcanzan una profundidad superior a los 20 metros.

Las Catacumbas de San Calixto constituyen el mayor complejo de cementerios subterráneos de Roma, resultado de la unión de varios sistemas de túneles independientes. En los 5 niveles y más de 10 kilómetros de estas galerías subterráneas, se encuentra una auténtica ciudad dormida. Estas catacumbas tienen cuatro niveles de profundidad y se extienden a lo largo de unos 16 kilómetros.

Criptas y áreas principales

La parte más antigua del complejo está representada por las «Criptas de Lucina», un conjunto de hipogeos situados cerca de la Vía Apia. Las Criptas de Lucina y la zona llamada de los Papas y de Santa Cecilia son los núcleos más antiguos (siglo II). A este primer periodo pertenece también la llamada «Cripta de los Papas», lugar de enterramiento de nueve pontífices que sucedieron a Calixto.

En la cripta de los papas guardaron reposo los cuerpos de 9 papas, entre ellos, el del papa Sixto II (perseguido y martirizado por el emperador Valeriano tras la proclamación del edicto de año 257), así como de otros hombres influyentes de la Iglesia. En total, a lo largo del siglo III d.C. se enterraron en estas catacumbas 9 pontífices haciendo que la cripta que los acoje se llame precisamente la cripta de los papas.

Las zonas conocidas como «región de Sotere», «región de Liberia» y el llamado «laberinto», caracterizado por un trazado especialmente irregular, datan de la fase posterior del complejo, entre mediados del siglo IV y principios del V. Entre finales del siglo III y la primera mitad del IV, se desarrolló la región de Cayo-Eusebio, llamada así por los papas Cayo y Eusebio, cuyos restos se conservan allí.

Arte paleocristiano y simbolismo

En la cripta de Lucina, la primera que fue excavada por De Rossi y en la que encontró la sepultura del papa Cornelio, se encuentra una preciosa pintura del Buen Pastor. Lo que más destaca de ella es la decoración de sus paredes, con motivos cristianos tan característicos como imágenes del Buen Pastor, fragmentos del relato de Daniel en el foso de los leones, representaciones de peces, que simbolizan la eucaristía, y escenas del ciclo de Jonás, tan habituales entre los primeros cristianos porque simbolizaban la muerte y resurrección de Cristo.

Siempre en la parte más antigua de las catacumbas de San Calixto se encuentra también la cripta de los Sacramentos. En ella se encuentran preciosos frescos que nos hablan del bautismo y la eucaristía, el paso de la muerte a la vida y el alimento que lleva a la inmortalidad. Se pueden datar en los comienzos del s. III y representan simbólicamente los sacramentos del Bautismo y de la Eucaristía.

En ese ‘paradeisos’ (jardín en griego) la figura del pastor consuela y hace apacible entrar en el jardín del más allá. Es más, es él quien nos lleva en sus hombros para que no nos falte de nada. Las catacumbas están repletas de símbolos que los cristianos utilizaban para expresar visiblemente su fe, ya que no la podían profesar abiertamente. Los primeros cristianos solían expresar su fe a través de símbolos, porque con un símbolo se podía "decir" muchas cosas y porque las imágenes eran comprensibles incluso para los analfabetos.

La cripta de Santa Cecilia

Al lado está la cripta de Santa Cecilia, la popular patrona de la música. Era de familia romana noble y fue martirizada en el s. III. Fue sepultada donde se encuentra ahora su estatua y venerada allí al menos durante cinco siglos. En la cripta de Santa Cecilia estuvieron depositados los restos de esta mártir cristiana hasta el año 821. En 821 sus reliquias se transportaron a la basílica dedicada a ella en el Trastévere.

Cuando en 1599 se abrió su sarcófago y se descubrió su cuerpo, fue tan fuerte la impresión que causó que inspiró a Stefano Maderno su famosa escultura. Una réplica de la misma fue transportada hasta esta cripta de las catacumbas de San Calixto a memoria del lugar en el que fue depositada la santa. La cripta estaba toda ella decorada con frescos y mosaicos (comienzos del s. IX). En el muro próximo a la estatua hay una imagen de Santa Cecilia, en actitud orante; más abajo, en un pequeño nicho, se ve la figura del Salvador, que tiene en una mano el Evangelio; junto a él está pintado el papa mártir San Urbano.

Funcionamiento funerario y costumbres

Las catacumbas eran galerías subterráneas que los cristianos construyeron y utilizaron como lugar de enterramiento. Fueron creadas hacia la mitad del siglo II y forman parte de un complejo que ocupa cerca de 16 hectáreas y cuyas galerías recorren más de 20 Km. bajo tierra distribuidos en diferentes pisos que alcanzan profundidades de 20 metros. En estas catacumbas se enterraron a decenas de mártires, 16 Papas y multitud de cristianos.

Los cadáveres envueltos en una sábana se colocaban en los nichos que eran excavados a lo largo de las galerías, que posteriormente se cerraban con lápidas de mármol y, de forma más común, con barro cocido. Tenían el tamaño de la persona que se iba a enterrar (muchos de los difuntos eran niños, un 40 por ciento aproximadamente, ya que la mortalidad infantil en esa época era muy elevada). La entrada a las catacumbas se realizaba por unas rampas estrechas y descendientes llamadas catabaticum que desembocaban en galerías subterráneas o ambulacrum. En las paredes de las galerías se abrían nichos rectangulares. Algunos eran de mayor tamaño y se remataban en forma de arco. En este arcosolium se alojaba el cuerpo de algún cristiano importante en la comunidad.

Historia del redescubrimiento y excavaciones

El estudioso De Rossi descubrió casualmente las catacumbas de San Calixto al visitar en 1849 la viña Amendola en donde encontró unos fragmentos del epitafio del papa Cornelio (251-53). El papa Pio IX compró inmediatamente la viña y así De Rossi pudo iniciar sus excavaciones descubriendo en 1854 la cripta de los papas con sepulturas de los pontífices entre los años 230 y 283. El profesor Giovanni Battista De Rossi es considerado el Padre y Fundador de la Arqueología cristiana.

La exploración y el estudio científico de las catacumbas empezaron, siglos más tarde, con Antonio Bosio (1575-1629), llamado el "Colón de la Roma subterránea". Pío IX, oídos los progresos de los descubrimientos, mandó llamar a de Rossi. En la tarde del 1° de mayo de 1854, Pío IX fue en carroza a la vía Apia. Algunas inscripciones indica claramente que es la del Pontífice y Mártir Cornelio.

Acceso, horarios y consejos prácticos

Entradas y precios: Entrada: 8 euros. Entrada reducida: 5 euros. Con la entrada, cada media hora, hay un servicio interno de visita guiada. Horarios: De 09.00 a 12.00 y de 14.00 a 17.00. Dias de cierre: Las catacumbas de San Calixto están cerradas todos los miércoles. Además, están cerradas el 1 de enero, del 20/1 al 15/2, el 25 de diciembre y el día de Pascua.

Cómo llegar: Con el transporte público puedes llegar hasta las catacumbas con los siguientes autobuses: 118 desde la estación del Metro Colosseo o Circo Massimo de la línea B. Con el bus 218 que sale muy cerca de la estación San Giovanni de la línea A del metro. También con el autobús 660 que sale desde la estación del metro Colli Albani de la línea A. ONLINE reservations are required.

Curiosidades y memoria

Poco después nos damos cuenta de algo que parece obvio: las catacumbas invierten la visión. Tenemos que imaginárnoslas en profundidad. Una auténtica ciudad, un hormiguero gigantesco, bajo nuestros pies. Dicho así, nos parecen claustrofóbicas e incluso repelentes. Y en realidad tienen algo de todo ello, como cualquier túnel. Pero también por ello, se convierten en una aventura en Roma. El viaje al centro de una tierra en donde han quedado historias y memorias dormidas, esperando quien las visite y las cuente.

En la superficie se encuentran dos pequeñas basílicas con tres ábsides, en una de ellas, la oriental, se inhumó al Papa Ceferino y al mártir San Tarcisio. Como en muchos puntos de la vía Apia, sobre las catacumbas se levantaron otros sepulcros y pequeños templos. En la actualidad solo se conservan dos, conocidos como tricoras, nombre que reciben debido a los tres ábsides de sendos edificios que aún se mantienen en pie.

Mosaicos y frescos paleocristianos de las catacumbas

Datos en breve

  • Origen: mediados del siglo II d.C.
  • Extensión: entre 15 y 34 hectáreas (según fuentes) y galerías de 16-20 km
  • Niveles: 4-5 pisos subterráneos
  • Papas enterrados: entre 9 y 16 (según épocas y fuentes)
  • Acceso: Via Appia Antica, entrada con reserva online

Un Vaticano en las catacumbas de San Calixto: la cripta donde enterraron a 9 papas

Las catacumbas fueron excavadas preferentemente en la toba intacta. Los cristianos volvían a utilizar también galerías de canteras abandonadas. Adornaron los cubículos y las criptas de los mártires mediante frescos. Las catacumbas llegaron a ser auténticas obras de ingeniería, cuya existencia y emplazamiento eran perfectamente conocidos por los romanos.

Las catacumbas de San Calixto son, en suma, un paraíso -un jardín- bajo tierra donde la poesía de los epitafios y la fuerza de los frescos transmiten la fe y la memoria de la Roma cristiana primitiva.

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