Corrían los años 50, en los que era costumbre bastante arraigada en nuestra localidad, que después de salir del trabajo, o al regresar del campo los hombres fuesen por las tardes, a tomar unos vinos o a merendar a las cantinas. Cuando mas animados estaban en su conversación, llegó el artesano local D. La cosa quedó en el olvido, pero con motivo del día de la patrona de Cruz Roja el 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción de María, se reunieron todos los componentes de Cruz Roja para asistir a misa en la entonces Capilla del Asilo de los Ancianos Desamparados (hoy parroquia de Sto.
Esta idea se la expusieron, a la entonces Señora Presidenta de la Cruz Roja Local. Doña Dolores Barutell Bestracá, esposa del Director Médico de la Institución Don Bernardo Costales Carballo. A “Doña Lola”, como cariñosamente se la llamaba, la idea la pareció magnifica, hasta el punto de convertirse en una de las principales colaboradoras para la consecución de la nueva cofradía. El primer paso que se dio fue hablar con el Señor Cura Párroco de Sta. María la Real, Don Julián Muñoz, para pedirle la imagen y asesorarse sobre los trámites a seguir para la fundación de la nueva cofradía.
Teniendo ya este permiso y asesorados por él, se elaboraron unos Estatutos que fueron presentados en el Obispado del Burgo de Osma, para su aprobación y firma, si así procedía, por parte del Sr. Obispo de la Diócesis del Burgo de Osma, el Excelentísimo Señor Don Saturnino Rubio Montiel. Actualmente, señalamos que estos estatutos se encuentran desaparecidos, por lo cual es imposible saber la fecha exacta de su aprobación.
Al mismo tiempo se empezaron a hacer los hábitos de la hermandad, blancos y rojos al igual que la bandera de la institución, por las esposas, hermanas y novias de los veteranos de Cruz Roja. En la Semana Santa del año 1953 es cuando la entonces Cofradía de La Piedad realiza su primera salida procesional por la puerta del Perdón de la Iglesia Parroquial de Santa María la Real, no teniendo documento escrito, hasta el año siguiente. Y es que fue en 1954 cuando se publicó el primer programa de mano, en el que figuran los actos de nuestra Semana Santa, donde podía leerse: ”13 de Abril, Martes Santo a las 10:00 h.
En el año 1956 y tras una reestructuración, se pasa a realizar la estación de penitencia del martes al Miércoles Santo. Es por este año, que los componentes de la Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad del Santísimo Cristo del Milagro, proponen a la Cofradía de la Piedad, y como ya sabemos camilleros de la Cruz Roja Local, el tocar con ellos siempre y cuando, les inscribiesen como veteranos de Cruz Roja y pudieran realizar los mismos servicios que cualquier otro veterano de esa Benemérita Institución. La propuesta es aceptada y todos los componentes de la Banda de la Hermandad del Santísimo Cristo del Milagro fueron inscritos como veteranos de Cruz Roja, empezando a tocar para nuestra Hermandad en la procesión del año 1957 con el nombre de Banda de Cornetas y Tambores de Cruz Roja.
Los uniformes con los que desfilo la banda ese año y hasta mediados de los 70, eran unos uniformes tipo militar de color caqui, que la Banda Municipal de Música de Cruz Roja donó a la Hermandad a raíz de su desaparición, así mismo que algunos instrumentos musicales.
En la década de los 60 y con motivo de unas obras que se realizaron en la Iglesia Parroquial de Santa María la Real, posiblemente en el año 1961, el Sr. Párroco de la misma, pide a los cofrades, el traslado de la imagen fuera de la Iglesia para así evitar posibles daños durante las obras. Teniendo los cofrades la intención de trasladarla a “el Cuartelillo”, una mujer de la familia Oriza, les propuso llevársela a su casa donde estaría mejor cuidada y más segura.
Entre los años 1964 al 1976, la Hermandad vuelve a cambiar su recorrido para evitar ocupar durante mucho tiempo la que en aquella época fuera la carretera general (Nacional 1), con sus interminables atascos. La Hermandad fue caminando hasta que sus cofrades fueron causando baja, unos porque se fueron de nuestra Villa, otros por su avanzada edad, y la suma de su marcado carácter gremial, hicieron que fuese cada vez a menos, manteniéndose a duras penas.
Ante este triste escenario y terminada la Navidad del año 1977, se celebra un Cabildo General en el que queda aprobado, facilitar el ingreso en la Cofradía de cualquier persona que lo solicitase, fuese o no de Cruz Roja, dejando así de ser una cofradía de carácter gremial, con la intención del resurgimiento de la misma. Entre los años 1982 y 1988 se hace el recorrido actual volviendo a cambiarlo en el año 1989 que se sale como es costumbre de Santa María por Alejandro Rodríguez de Valcárcel, Plaza Mayor, Avd. José Antonio, Plaza San Francisco, San Francisco, Avd.
En 1985, nuestra hermandad junto con el resto de cofradías y hermandades de Semana Santa existentes, fundan la Coordinadora de Cofradías y Hermandades de la Semana Santa de Aranda de Duero. En 1988 se celebra el Año Mariano y nuestra imagen procesiona en andas (prestadas por la Cofradía de la Cruz) el día 15 de agosto, festividad de la Asunción de María.
Ya en la década de los 90 la Hermandad realiza nuevas adquisiciones, como los guiones de paso o verdugos de color rojo para los albaceas de paso. Pero habría que esperar al Miércoles Santo de 1996 para que la Virgen procesionase en su nueva carroza (terminada en el año 2000), estreno que coincidió con un eclipse total de luna. A partir de 1998 se incorpora con entusiasmo un nuevo acto para dar más visibilidad a nuestra hermandad. Se realiza así la lectura del Pregón por las calles aledañas a la parroquia de Santa María, anunciando el posterior sermón y la procesión.

En el Cabildo General celebrado en las vísperas de la Semana Santa del año 2001 se acuerda el cambio de nombre de la hermandad pasando a llamarse “Hermandad Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad y Santísimo Cristo de la Agonía” debido, a que en esa Semana Santa se procesionará, por vez primera el paso del Cristo de la Agonía. Se trata de un Cristo crucificado acompañado de San Juan y María que se encontraban en Santa María.
En 2002 se suspende por primera vez en la historia de la hermandad la procesión debido a las inclemencias del tiempo, no pudiéndose salir por el mismo motivo el día de Viernes Santo. Con motivo del desarrollo de las Edades del Hombre en Santa María durante el 2014, la imagen de la Piedad es llevada a la Iglesia Corazón de María (Claret). Señalamos, que por este mismo motivo el conjunto escultórico de Cristo vuelve a ocupar su lugar en lo alto del altar mayor de santa María, por tanto, la Hermandad restaura el antiguo Cristo del cementerio viejo y adquiere una escultura de San Juan y de la Virgen a imagen de las anteriores.
Desde el 2015 a la actualidad, la Hermandad ha seguido mejorando su aspecto procesional a través de nuevos proyectos e iniciativas y adaptándose a los tiempos de la era virtual que nos rodea. Nuestro objetivo al emprender esta actividad es cumplir con el primero de los estatutos de la Cofradía a la que representamos: "...mantener y fomentar la devoción y el culto de la Virgen María...", bajo la advocación de Nuestra Señora de las Viñas. Vamos a tratar de incluir todos aquellos temas que, relacionados con nuestra Cofradía, con la Virgen, con la Ermita, etc.
Y, cómo no, agradecer también a todas aquellas personas que todos los días del año, a cualquier hora del día, acuden a nuestra Ermita a acompañar a la Virgen de las Viñas que colaboran con su ofrenda en los lampadarios, con su cuota de cofrade, con su donativo en el cestillo de las celebraciones, con su aportación en la lotería, etc.
La Bajada del Ángel y la Semana Santa arandina
La fiesta de carácter religioso y con gran arraigo en Aranda de Duero, celebra la aparición del ángel que anunció a la Virgen la Resurrección de Cristo. El acontecimiento tiene lugar delante del magnífico lienzo arquitectónico que constituye la fachada sur de la Iglesia de Santa María la Real. Por la Puerta principal de la Iglesia de Santa María sale a su vez, la imagen de Cristo Resucitado, también en andas, colocándose en el extremo opuesto de la Plaza, frente a la Virgen.
En estos momentos, cuando el globo sale de la nube y mediante un sistema de poleas es deslizado por un cable hasta ser colocado en la vertical de la imagen. En medio de la expectación de todos, se abre el globo, de cuyo interior emerge el Ángel, quien, tras liberar dos palomas, desciende y se eleva, repetidamente, quitando en uno de sus descensos el manto de la Virgen como señal de alegría. Para, seguidamente descender a tierra situándose bajo las andas de la Virgen, portando en una bandeja el manto negro.
Después de este Reencuentro, se inicia la procesión que recorre las calles de la Villa, retornando de nuevo a la Parroquia. La solemnidad con que se realiza este Acto convierte la Pascua de Resurrección en una festividad entrañable para el pueblo arandino e inolvidable para todos aquellos que, sin ser de nuestra villa, se acercan a ella para contemplarlo. La Bajada del Ángel, tradición fuertemente arraigada entre los arandinos y atracción turística de la Semana Santa, está organizada por la Cofradía de la Misericordia o de las Candelas, cuya creación data del siglo XV.
El origen de la Bajada del Ángel, no ha sido explicado suficientemente a pesar de la expectación popular que siempre ha causado. En el año 1557 el Obispo de Osma, D. Pedro Álvarez de Acosta, pide a la orden de dominicos que se haga cargo del convento que piensa construir en Aranda de Duero con el nombre de Sancti Spíritus. D. Pedro, hombre de gran sensibilidad artística, encarga a los mejores artistas de la época la ejecución tanto de la obra de fábrica como la de sus ornamentos incluidos retablos y tallas.
La Cofradía del Santo Entierro y otros grupos históricos
La Cofradía del Santo Entierro cuenta con más de 400 años de historia. Su origen se remonta al convento de San Francisco, donde nació con un importante carácter solidario, ya que la cofradía se encargaba de dar sepultura a las personas que no podían permitírselo. Hoy, siglos después, mantiene ese espíritu de tradición, fe y servicio a la comunidad. Javier Juez reconocía durante la entrevista el orgullo que supone formar parte de esta hermandad: la historia, la fe y la devoción hacen que cada Semana Santa se viva de una manera muy especial.
Para Eduardo Sevillano, su relación con la cofradía está marcada por la historia familiar. Recordó emocionado cómo su abuelo le pidió poco antes de morir que entrara en la cofradía, algo que ha marcado su vida desde entonces. También recordaba cómo de niño su abuelo le llevaba a los sermones y actos de la Semana Santa, creando un vínculo que con los años se convirtió en compromiso y participación activa en el Santo Entierro y el Descendimiento.
Ambos cofrades coincidían en que el acto del Descendimiento es uno de los momentos más emotivos de toda la Semana Santa arandina, especialmente cuando se baja el cuerpo de Cristo de la cruz en la iglesia llena de fieles, en un ambiente de silencio, respeto y devoción. Es una oportunidad y uno de los mejores baluartes que puede llevar a la Semana Santa arandina a ser declarada en un futuro Fiesta de Interés Turística Nacional.
La Semana Santa de Aranda de Duero tiene en el Viernes Santo uno de sus momentos más emotivos con el Santo Entierro y el acto del Descendimiento. El ritual comienza desde la mañana del Viernes Santo con ensayos y preparativos. Aunque son cofrades veteranos, reconocen que los nervios siempre están presentes, pero intentan mantener la calma y seguir las indicaciones del sacerdote para que todo salga perfecto.
Además del Descendimiento, destacaron otros momentos importantes de la Semana Santa de Aranda, como el encuentro entre el Cristo y la Virgen en Santa María o la procesión nocturna de la Virgen en silencio y con velas, uno de los actos más solemnes y emotivos. La cofradía también ha evolucionado con el paso del tiempo. Uno de los cambios importantes ha sido la incorporación de mujeres en el ritual del Descendimiento, algo que refleja la adaptación de la tradición a los nuevos tiempos sin perder su esencia.
Lo más espectacular de la Semana Santa de Aranda de Duero: la Bajada del Ángel | ESdiario
Actos y hábitos: memoria material y estética
En el año 1950 Doña Marta Berdugo Seijas regala a la cofradía la actual imagen de la Virgen de la Soledad con su ropa procesional, que había encargado en Madrid, en un momento que en Aranda se quiere dar a la Semana Santa mayor realce. Para colaborar en este proyecto la cofradía se hace hábitos de nazareno, eligiéndose túnica de color blanco con botonadura y cíngulo negro, capirote negro adornado con bordado que representa a la Virgen, consistente en un corazón de color rojo traspasado de siete espadas y coronado por el emblema del Ave María y capa negra con bordado sobre el hombro izquierdo que representa al Santo Cristo de la Salud, consistente en una cruz morada en el interior de una corona de espinas, el hábito, que recuerda a la orden dominica, va confeccionado en tela de raso y se complementa con medalla, donde figuran los emblemas de la cofradía, guantes y zapatos negros.
La imagen de la Virgen de la Soledad fue realizada en el taller madrileño del escultor D. Víctor González Gil, natural de Talavera de la Reina. Su estilo es el de una imagen dolorosa de candelero para vestir donde solo se tallan cabeza y manos.
Durante los años de la ocupación francesa la imagen se veneró en la parroquia de Santa María a donde había sido trasladada por la cofradía, retornando a su retablo el año 1819 a pesar de lo precario del edificio. Al quedar clausurado el convento, hoy desaparecido, la cofradía traslada de nuevo la imagen a la parroquia de Santa María de forma provisional ya que el retablo fue trasladado a la parroquia de San Juan Bautista y colocado el 21 de Febrero de 1836 en la capilla de D. Isidro Calderón, más conocida por "Las Calderonas", con el oportuno permiso de sus propietarios.
Organización actual y participación
En la actualidad la cofradía está integrada por hombres y mujeres, estas últimas fueron admitidas como integrantes el año 1988. Los actos de la cofradía consisten en acudir a la procesión general que acompaña al Santo Entierro la tarde del Viernes Santo; el sermón de la soledad y procesión con las imágenes del Santo Cristo de la Salud y de Nuestra Señora Virgen de la Soledad la tarde-noche del Sábado Santo, y los actos ya especificados en el mes de Septiembre en honor al Santo Cristo de la Salud.
La hermandad, que desde el momento de su fundación admite a la mujer en sus filas, está comprometida con las actividades de la parroquia en la que está ubicada y abierta a cofrades de todo Aranda, procesionando el primer año con 109 hermanos llegando en la actualidad a 283, cuenta con banda de cornetas y tambores propia y su hábito, confeccionado en tela de raso, lo componen túnica y capuchón de color amarillo-dorado, botonadura y capa morada, cíngulo a dos colores como los de su traje, guantes blancos y zapatos negros; en la esclavina del capuchón, va bordado en color marrón, sobre fondo blanco, el emblema de la hermandad, que consiste en una cruz sobre una corona de espinas y sobre la cruz tres clavos y en la capa a la altura del hombro izquierdo otro bordado, con la cara de Cristo caído, dentro de una corona de espinas morada, se alumbran con báculo rematado en farol.
La hermandad mantiene el compromiso de cuidar la iconografía, las imágenes y los actos procesionales, así como de promover la participación de nuevas generaciones para asegurar la continuidad de las tradiciones religiosas y culturales que conforman la Semana Santa de Aranda de Duero.