Cúpula de la Catedral Nueva de Salamanca: arquitectura e historia de una solución estructural y artística

La catedral de la Asunción de la Virgen, conocida como Catedral Nueva de Salamanca, es un edificio que resume dos siglos de evolución arquitectónica y técnica; su construcción se prolongó entre 1513 y 1733, y desde entonces ha recibido intervenciones y restauraciones que la han enriquecido estilísticamente. Adosada a la Catedral Vieja, la Nueva se proyectó inicialmente en estilo gótico flamígero y mantuvo una unidad formal que permitió incorporar sin rupturas elementos renacentistas y barrocos.

Fases constructivas y autores

La obra se desarrolló en dos grandes etapas. La primera, entre 1513 y 1560, estuvo marcada por el impulso inicial de Juan Gil de Hontañón y Juan de Álava, quienes levantaron las capillas hornacinas y los muros de las naves. Entre 1513 y 1560, durante una primera gran campaña de actividad constructiva, se alzó el edificio hasta el crucero, dirigiendo las obras autores tan prestigiosos como Juan Gil de Hontañón (1512-1526), Juan Gil el Mozo (1526-1533), Juan de Álava (1535-1537) y el insigne Rodrigo Gil de Hontañón (1538-1577), quien modificó las trazas aportadas por Alonso de Covarrubias y Juan de Alava, e incorporando detalles en el alzado de la nave central y en las tracerías de las capillas de las naves.

Entre 1568 y 1773 se procedió al segundo gran empuje en cuanto a la obra de la fábrica, rematando crucero y cabecera. Joaquín Benito de Churriguera (1713-24) comenzó las obras de cierre de la nave mayor y el coro, aportando trazas para un cimborrio similar al de la catedral de Burgos; continuaron Alberto Churriguera, Manuel Lara Churriguera y Juan de Sagarvinaga. Juan de Sagarvinaga reconstruyó el cimborrio tras su hundimiento a consecuencia del terremoto de Lisboa de 1755, desmontándolo por completo y reconstruyéndolo después siguiendo instrucciones del arquitecto benedictino fray Antonio de San José Pontones.

El cimborrio y la cúpula: cronología y razones de la intervención

El cimborrio original fue levantado por Joaquín Churriguera cuando se retomaron las obras en el siglo XVIII; se terminó en 1725 y parecía semejante al de la catedral de Burgos, con nervaduras y decoración barroca. La cúpula actual sobre el crucero fue construida por Juan de Sagarvinaga en 1760, tras el desmontaje del cimborrio anterior, dañado por el terremoto de Lisboa en 1755. Se trata de una cúpula semiesférica levantada sobre un tambor, reforzada posteriormente con tres grandes cadenas que aún hoy se conservan. Estas cadenas fueron colocadas para contener los empujes horizontales en la base, una solución técnica que ha garantizado la estabilidad de la estructura hasta nuestros días.

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Con esta intervención se completó la estructura principal del templo, tras más de dos siglos de trabajos. Desde entonces, aunque se han realizado restauraciones y mejoras, el edificio ha conservado su configuración arquitectónica esencial. La cúpula culmina el crucero con una estructura sólida y elegante que contrasta con las soluciones góticas presentes en el resto del templo.

Catedral Nueva de Salamanca

Solución estructural de las bóvedas y la cúpula

Su sistema de cubiertas, compuesto por bóvedas estrelladas y una cúpula semiesférica, refleja con precisión la evolución arquitectónica y técnica a lo largo de más de dos siglos. Las bóvedas de las capillas hornacinas, obra de Gil de Hontañón y Álava, presentan diseños estrellados con nervios ojivos, terceletes, ligaduras y combados. Cada capilla ofrece una solución distinta, lo que aporta riqueza y diversidad al conjunto.

Las laterales alternan dos tipos: unas con estrella de cuatro puntas sobre esquema de terceletes, otras con combados paralelos sin ligaduras. La nave central mantiene un diseño uniforme, con cuadrifolios y círculos centrales formados por nervios cruceros, ligaduras y combados. La plementería se apoya directamente sobre los nervios con mortero, formando una cáscara de doble curvatura. Estudios recientes han demostrado que es la propia superficie la que transmite los esfuerzos a los apoyos, independientemente del comportamiento de los nervios, lo que evidencia una solución técnica avanzada para su época.

Detalles constructivos relevantes

  • Las bóvedas de las capillas hornacinas fueron terminadas en 1520 por Juan Gil de Hontañón y Juan de Álava.
  • Rodrigo Gil de Hontañón dejó su peculiar firma en gran parte del templo: la traza de las bóvedas para la nave central y las laterales, el diseño de los ventanales, de los medallones al gusto renaciente y el remate del imafronte.
  • La plementería actúa como cáscara doblemente curvada que transmite los esfuerzos a los apoyos; los nervios, por tanto, no son el único elemento resistente.
  • Para contener los empujes horizontales de la cúpula se colocaron tres grandes cadenas en su base, solución que ha demostrado su eficacia hasta la actualidad.

Cabecera, crucero y elementos asociados

El Crucero y cabecera se finalizaron en la segunda etapa. Ribero Rada modificó los presupuestos iniciales de planta semicircular de la cabecera y los sustituyó por una rectangular de inspiración herreriana, siguiendo el planteamiento de capillas hornacina y remate de dos torres en ángulos. La Capilla Mayor de planta rectangular en correspondencia con la cabecera, se encuentra cubierta por una fastuosa bóveda policromada y dorada.

El cimborrio, el campanario y las dos torres superiores son elementos que rompen de forma llamativa con el estilo predominante del templo; la cúpula barroca sobre el crucero y los cuerpos superiores de la torre campanario se añadieron en el XVIII y contribuyeron a la imagen actual del conjunto.

Sacristías y dependencias tardías

Las sacristías, iniciadas por Manuel de Larra Churriguera y mayormente realizadas por Juan de Sagarbinaga hacia los años 50 del siglo XVIII, se sitúan al lado sur de la cabeza. Las estancias se componen por: Sacristía de Capellanes, Sacristía de Canónigos, Sala Capitular y casa del sacristán. En la primera quedan ubicados vestidor con cajonería y aguamanil, obra de Gabilán Tomé.

Unidad estilística y coexistencia con la Catedral Vieja

De estilo gótico desde su origen, la construcción goza de la utilización de algunos otros estilos posteriores, aunque conservará hasta el final una unidad estilística en este arte. En el ornato de la fábrica el bilingüismo es revelador: Juan Gil sigue formas plenamente góticas en la fachada de poniente, a las que se van superponiendo aderezos renacientes de la mano de Rodrigo Gil. La Catedral Nueva se construyó conservando la vieja; en un principio pensaron derruirla, aunque se impuso el criterio de mantenerla abierta al culto mientras se realizaba la construcción de la nueva.

La catedral de Salamanca es, junto a la catedral de Segovia, una de las dos últimas catedrales de estilo gótico que se construyen en España. La conjunción de lo románico de la Catedral Vieja, el monumental gótico y el abigarrado barroco conforman el conjunto catedralicio de Salamanca, en el corazón de la ciudad dorada, Patrimonio de la Humanidad.

Patrimonio artístico ligado a la cúpula y el crucero

La Capilla Mayor, situada bajo la cúpula, alberga una imagen de la Asunción hecha en 1624 por Esteban de Rueda, un sagrario de Gavilán Tomé y urnas de plata con restos de santos. La capilla carece de retablo desde que se desmontó el realizado por Alberto Churriguera en 1743; se proyectó sustituirlo por un tabernáculo en mármol de Ventura Rodríguez que no pudo realizarse por su elevado coste.

El coro, construido de 1730 a 1740 según trazas de Joaquín Churriguera, presenta una sillería en dos cuerpos: el alto con 57 sillas y el bajo con 41. Bajo la cúpula se concibe así un espacio litúrgico central de gran dignidad plástica, reforzado por la iluminación que proporcionan las vidrieras y los ventanales del tambor.

Impacto del terremoto de Lisboa y soluciones posteriores

La catedral sufrió los efectos del terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755, quedando todavía signos visibles en grietas y vidrieras rotas. Tras el terremoto hubo que rehacer la cúpula (por Juan de Sagarvinaga) y reforzar el campanario, que había quedado muy afectado; el campanario fue zunchado con cadenas tensadas y forrado con piedra en forma de talud hasta el cuerpo de campanas para asegurar su estabilidad. El campanario aparece hoy forrado de piedra e inclinado hacia uno de sus lados por efecto del terremoto, pero estabilizado por las obras de refuerzo.

La cúpula como síntesis técnica y estética

La riqueza y variedad de las bóvedas, que combinan soluciones góticas con detalles renacentistas y barrocos, y la cúpula, que culmina el crucero con una estructura sólida y elegante, constituyen uno de los elementos más notables de la Catedral Nueva de Salamanca. La cúpula semiesférica levantada sobre tambor y reforzada por cadenas es, además de un logro arquitectónico, un testimonio de las respuestas técnicas que los arquitectos y canteros dieron a los desafíos sísmicos y de estabilidad.

Elementos a observar in situ

  1. El tambor y los ventanales que iluminan la cúpula.
  2. Las cadenas que refuerzan la base de la cúpula y permiten explicar el control de los empujes horizontales.
  3. La relación entre las bóvedas estrelladas de las naves y la cúpula semiesférica del crucero.
  4. La continuidad estilística entre las trazas góticas de Juan Gil y las aportaciones renacentistas y barrocas de Rodrigo Gil y los Churriguera.

Breve tabla: cronología resumida de la cúpula y cimborrio

Datos clave

  • 1513: inicio de la obra de la Catedral Nueva, dirección de Juan Gil de Hontañón.
  • 1725: terminación del cimborrio barroco levantado por Joaquín Churriguera.
  • 1755: terremoto de Lisboa daña el cimborrio y el campanario.
  • c. 1760-1766: reconstrucción del cimborrio y cúpula por Juan de Sagarvinaga; colocación de cadenas de refuerzo.

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