Evangelio de la infancia de María: contenido y origen

Las circunstancias del nacimiento y la infancia de la Virgen son misteriosas y no se recogen en las Escrituras. En la Biblia, el Nuevo Testamento no dice nada sobre las circunstancias relativamente misteriosas de su nacimiento. No hay fecha ni lugar. Los primeros años de vida de la Virgen aún presentan muchas zonas grises.

Por qué recurrir a los evangelios apócrifos

Es fuera del canon bíblico donde debemos buscar: los evangelios apócrifos, que contienen numerosas anécdotas sobre la primera infancia de María. Los apócrifos, del griego apo (lejos) y krifos (oculto), son escritos que no han sido admitidos por la Iglesia dentro del canon, es decir, no han sido reconocidos como inspirados por Dios. Dada la sobriedad con la que los evangelios canónicos presentan la vida de Jesús, especialmente en lo referente a su infancia, los apócrifos intentan llenar ese vacío para satisfacer la curiosidad de la gente sencilla.

"Lejos de ser pura fantasía, estos escritos aportan mucha información sobre Ana y Joaquín, los padres de María, y anclan el comienzo de la vida de María en la realidad humana, al proporcionarnos signos de su encarnación concreta", explica el padre André Cabes, rector de los santuarios de Lourdes y mariólogo.

Iconografía: Presentación de María en el Templo según el Protoevangelio

El Protoevangelio de Santiago: origen y características

El primer documento que intentaba narrar la infancia de María fue escrito en la segunda mitad del siglo II. El Protoevangelio de Santiago es «obra de un cristiano educado en ambiente judío», que lo compuso «en el siglo II en Siria o en Egipto». Fue bastante popular en la Iglesia primitiva y se han descubierto más de 130 copias antiguas. Aunque excluido del canon de las Escrituras, el Protoevangelio de Santiago merece atención por su antigüedad, por la amplia difusión que tuvo en la Iglesia primitiva, por la influencia que ha ejercido en la piedad y el arte cristianos, y por su uso en la liturgia.

El escrito fue atribuido supuestamente al apóstol Santiago el Menor y consta de tres partes: 1) La vida de María hasta el nacimiento de Cristo (cap. 1-16); 2) nacimiento de Jesús y las maravillas que lo acompañan (cap. 17-21); 3) matanza de los inocentes y martirio de Zacarías (cap. 22-24), cerrándose con un epílogo. En él se observa un propósito midráshico: el autor reescribía el texto bíblico para rellenar sus silencios y hacer la Palabra divina comprensible y edificante.

Relatos principales sobre la infancia de María

  • Los padres de María reciben los nombres de Joaquín y Ana y se presentan como justos pero estériles. Ana ora al Señor pidiendo la bendición de tener un hijo, al modo de Sara o de Ana, madre de Samuel.
  • Joaquín, angustiado por la esterilidad de Ana, se retiró durante cuarenta días al desierto para no "presentarse de nuevo ante su esposa". Ana, destrozada, ve aparecer al ángel del Señor, que le anuncia que pronto "dará a luz". El mensajero de Dios comunica luego la buena nueva a Joaquín.
  • Ana da a luz a una hija, María, a quien los padres dedican al servicio del Señor: la niña Mariam fue llevada al templo a los tres años. La presentación de María en el Templo es uno de los episodios más famosos del texto: colocada en el tercer escalón del altar, subió todos los escalones siguientes sin darse la vuelta, antes de ser recibida por el sumo sacerdote.
  • María fue alimentada "por la mano de los ángeles" y permaneció enclaustrada en el edificio hasta los 12 años, cuando fue dada en matrimonio a José. Según la leyenda, fue la encargada de "tejer el velo del Templo".

La virginidad y la santidad de María en el Protoevangelio

Uno de los puntos destacados del Protoevangelio es el tema de la virginidad perpetua de María. Estos textos señalan que ella fue concebida sin que sus padres tuviesen relaciones sexuales, que quedó embarazada sin haber tenido intimidad con un hombre y permaneció casta y virgen el resto de su vida. El documento subraya que la virginidad era parte de la identidad misma de María y que José respetó esta condición.

Relación entre estos relatos y la tradición litúrgica

Algunas fiestas del calendario litúrgico actual en el rito Romano proceden de los datos que nos proporciona el Protoevangelio de Santiago, como la fiesta de san Joaquín y santa Ana. Según una tradición cristiana oriental del siglo V, la antigua casa de Joaquín y Ana se encuentra en la cripta de la iglesia de Santa Ana, en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

No es casualidad que la Inmaculada Concepción se celebre en la tradición católica nueve meses antes de la Natividad de la Virgen María. La fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María el 8 de septiembre llega exactamente nueve meses después de la solemnidad de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre.

Influencia teológica y debate sobre la Inmaculada Concepción

En el Nuevo Testamento, la Virgen se presenta como "llena de gracia". Como tal, y como consecuencia de la maternidad divina, se llegó a sostener que habría sido enteramente preservada, desde el momento mismo de su concepción, del pecado. Esta enseñanza suscitó numerosos debates teológicos y fue transmitida tempranamente por algunos Padres de la Iglesia y firmemente rechazada por otros. Fue promulgada definitivamente en 1854 por el Papa Pío IX en la bula Ineffabilis Deus, que definió la doctrina de la Inmaculada Concepción como revelada por Dios y que debe ser firmemente creída por todos los fieles.

En otras confesiones cristianas no se reconoce este dogma de la misma manera. La Iglesia Ortodoxa, por ejemplo, considera a María "la Toda Santa" porque nunca cometió un pecado, no porque fuera preservada del pecado original.

Apócrifos marianos y su función en la Iglesia primitiva

La llamada literatura apócrifa fue escrita probablemente entre los siglos II y VII. Son decenas de textos y, según estudiosos, hay siete sobre la infancia de Jesús, 15 sobre María y uno sobre José. Estos relatos, que contienen información a veces disonante con la imagen que se ha creado alrededor de la Sagrada Familia, fueron redactados para complementar datos de fe que los canónicos no registran.

Detrás de este relato apócrifo de la infancia de Jesús y María "hay algo más que un recurso literario". El Protoevangelio actúa como midrash: recurre al Antiguo y al Nuevo Testamento para describir a Joaquín y Ana y mostrar continuidad entre la línea veterotestamentaria (Abraham y Sara, Ana madre de Samuel, Susana) y el culmen en Jesús y María.

Valor histórico y literario de los apócrifos

Los eruditos modernos suelen ser escépticos respecto a la historicidad literal de muchos relatos apócrifos, aunque reconocen su valor como literatura y como expresión de la devoción popular. "Estos escritos tenían la intención de saciar la curiosidad de los cristianos sobre la vida de Jesús, de María y de José", señala el investigador Thiago Maerki. Tomados como literatura, estos textos tienen sentido en ese contexto. No se les adjudica un carácter sagrado equivalente a los canónicos, pero desempeñaron una fuerte influencia en la piedad y la iconografía cristianas.

Protoevangelio APÓCRIFO de Santiago - El Evangelio del hermano de Jesús

Relación entre los relatos evangélicos canónicos y las tradiciones apócrifas

Los evangelios canónicos (Mateo y Lucas) relatan episodios puntuales de la infancia de Jesús: su nacimiento en Belén, la presentación en el Templo, la huida a Egipto, el regreso a Nazaret y el episodio del niño de doce años en el Templo. San Lucas presenta a María como modelo de meditación y contemplación: "María guardaba todas estas cosas, sopesándolas en su corazón".

Los apócrifos no reemplazan esos relatos canónicos, sino que intentan llenar silencios: por ejemplo, sobre el origen de María, sus primeros años en el Templo, la elección de José por suerte de varas, o la virginidad perpetua de María. Muchas de estas historias perduraron en la tradición popular y en la iconografía cristiana, y algunas influenciaron costumbres litúrgicas en la Iglesia primitiva y medieval.

Aspectos humanos y devocionales en las narraciones

Aunque reflejan cierta fantasía popular, los textos como el Protoevangelio de Santiago no carecen de piedad y ayudan a situar a María en las raíces del pueblo de la fe. "Más allá de la historia de este nacimiento -que a fin de cuentas es anecdótico si la comparamos con el nacimiento que todos hemos vivido-, es importante comprender que este nacimiento remite a las profundas raíces de María en el pueblo de la fe, sin las cuales nos quedaríamos en la superficie del misterio", explica el padre André Cabes.

Estos relatos presentan a María tanto en su dimensión humana como en su singular santidad: muestran que, aunque sin pecado, María fue y es plenamente humana; que su infancia y vida oculta sirvieron para su formación espiritual; y que su experiencia de fe la prepara para el papel decisivo en la historia de la salvación.

Resumen de episodios claves del Protoevangelio de Santiago (tabla)

Evento Descripción
Nacimiento de María Ana da a luz tras oración y aparece un anuncio angelical.
Presentación en el Templo María es llevada al Templo a los tres años y subida en los escalones hasta el altar.
Vida en el Templo Alimentada por ángeles, dedicada al servicio y al tejer el velo.
Elección de José Se elige a José entre viudos de la línea de David por la suerte de las varas; una paloma se posa en la vara de José.
Virginidad perpetua Enfatizada como parte de la identidad de María y defendida por relatos sobre la concepción y el nacimiento virginal.

Estos elementos contribuyeron a la devoción mariana y al desarrollo de doctrinas sobre la maternidad divina y la virginidad perpetua, aun cuando la Iglesia no consideró canónicos estos textos y algunos fueron rechazados por decretos posteriores.

En definitiva, el Evangelio de la infancia de María (especialmente en su forma más influyente, el Protoevangelio de Santiago) ofrece un relato rico en anécdotas que complementaron los escasos datos de los evangelios canónicos, alimentando la tradición litúrgica, la iconografía y la piedad popular en torno a la figura de la Virgen.

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