Evangelio comentado del domingo 19 de noviembre de 2017 con los Dominicos: “Dejadlos crecer juntos hasta la siega”

“Dejadlos crecer juntos hasta la siega”. “El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”. Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntan: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”».

parábola del trigo y la cizaña ilustración comparativa

Lecturas que iluminan la parábola: justicia, misericordia y esperanza

Fuera de ti no hay otro Dios que cuide de todo, a quien tengas que demostrar que no juzgas injustamente. Porque tu fuerza es el principio de la justicia y tu señorío sobre todo te hace ser indulgente con todos. Despliegas tu fuerza ante el que no cree en tu poder perfecto y confundes la osadía de los que lo conocen. Pero tú, dueño del poder, juzgas con moderación y nos gobiernas con mucha indulgencia, porque haces uso de tu poder cuando quieres. Actuando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano y diste a tus hijos una buena esperanza, pues concedes el arrepentimiento a los pecadores.

Tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan. Señor, escucha mi oración, atiende la voz de mi súplica. Todos los pueblos vendrán a postrarse en tu presencia, Señor; bendecirán tu nombre: «Grande eres tú, y haces maravillas; tú eres el único Dios». Pero tú, Señor, Dios clemente y misericordioso, lento a la cólera, rico en piedad y leal, mírame, ten compasión de mí.

La pedagogía del tiempo de Dios

«¿Pueblo mío, ¿qué te he hecho?, ¿en qué te he molestado? ¡Respóndeme! Yo te saqué de Egipto y te libré de la servidumbre. Yo te envié a Moisés, Aarón y María».

Hombre, se te ha hecho saber lo que es bueno, lo que el Señor quiere de ti: tan solo practicar el derecho, amar la bondad, y caminar humildemente con tu Dios.

La pretensión que expresan suena más una exigencia que a un humilde ruego. «Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. ¿Quién sabe si al menos alguno de aquellos escribas y fariseos se convirtió por la predicación de Pedro en Pentecostés? (Hch 2, 41)

infografía virtudes bíblicas: justicia misericordia humildad

Escuchar la Palabra en clave dominicana

Hoy podemos hablar a propósito de las lecturas, de la "manifestación divina", ya que la "voz de silencio" de la experiencia de Elías y la presencia de Jesús ante sus discípulos angustiados, nos ofrece un mensaje de experiencia religiosa, algo verdaderamente real, cuando se cree y se confía en Dios.

El evangelio de Mateo (25,14-30) nos muestra, tal como lo ha entendido el evangelista, una parábola de "parusía" sobre la venida del Señor. Es una parábola, pues, sobre la espera y la esperanza de nuestra propia salvación. No basta asegurarse que Dios nos va a salvar; o aunque fuera suficiente: ¿es que no tiene sentido estar comprometido con ese proyecto?

Este “penúltimo” domingo del año litúrgico nos mete de lleno en la esfera religiosa escatológica; nos instruye y nos motiva a pensar en las últimas cosas de la vida, esas sobre las que no queremos hablar casi nunca, porque nos parece que no forman parte de nosotros mismos; como si fueran de otro mundo.

El juicio de Dios y el buen camino

«Congregadme a mis fieles, que sellaron mi pacto con un sacrificio». Proclame el cielo su justicia; Dios en persona va a juzgar. «¿Por qué recitas mis preceptos y tienes siempre en la boca mi alianza, tú que detestas mi enseñanza y te echas a la espalda mis mandatos?» «El que me ofrece acción de gracias, ese me honra; al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios».

  • «Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza, cumple tus votos al Altísimo e invócame el día del peligro: yo te libraré, y tú me darás gloria».
  • «No te reprocho tus sacrificios, pues siempre están tus holocaustos ante mi».

Discernir sin arrancar el trigo

El Señor pleitea con su pueblo, con Israel se querella. Escuchad, montañas, el pleito del Señor, vosotros, inalterables cimientos de la tierra. «No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo». «Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero».

El Señor te ha hecho saber lo que es bueno. Puesto que se trata del Maestro por antonomasia, con pocas palabras y con el mejor modo de hacerse entender, nos dice cuanto sigue: 1.- De Dios procede siempre y solamente el bien; 2.- Nos ha devuelto la libertad de hijos; 3.- Espera siempre una respuesta, no para engrandecerle a él, sino para perfeccionarnos nosotros; 4.- La repuesta que nos engrandece esta forjada de: humildad reconociendo a nuestro excelso Señor, práctica de la justicia en el sentido más pleno que incluye también la misericordia, con el amor de la bondad que, de la fuente de Dios, se desborda hacia los semejantes y a la creación entera.

Jesús enseña la parábola del Trigo y la Cizaña

Entre el signo pedido y el signo dado

El evangelista san Mateo, en el capítulo 12 de su Evangelio, presenta el deseo que expresaron a Jesús algunos escribas y fariseos: «Queremos ver un milagro tuyo». No fue, pues, un insulto, sino una llamada a pensar con hondura el contenido de su fe. Además, les mostró que estaba prefigurada en lo que se escribió acerca del profeta Jonás, que fue engullido por una ballena, tal como narra el libro homónimo en su capítulo 2.

Generación adúltera, porque falseaba la fidelidad debida a quien se mantiene por siempre fiel a su compromiso, que es el Señor. Perversa, porque se hallaba fuera del camino recto, con tanto empeño mostrado por Dios en la revelación.

Talentos, fidelidad y espera activa

«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó». «Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes».

La diferencia de talentos no es una diferencia de oportunidades. La salvación llega de verdad si la esperamos y si estamos abiertos a ella. Parece que la recompensa divina, tal como la Iglesia primitiva pudo entender esta parábola, es injusta: al que tiene se le dará, y al que tiene poco se le quitará. Y es que no vale pensar que en el planteamiento de la salvación, que es el fondo de la cuestión, se tiene más o menos; se es rico o pobre; sino que la respuesta a la gracia es algo personal que no permite excusas.

esquema parábolas: cizaña y talentos relación con juicio final

Santidad cotidiana y misericordia

«Di a la comunidad de los hijos de Israel: “Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No odiarás de corazón a tu hermano, pero reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”».

El Señor es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por los que lo temen.

Tabla de resonancias bíblicas

  • “El justo debe ser humano” - “amar la bondad” - “caminar humildemente con tu Dios”.
  • “Tú, Señor, eres bueno y clemente” - “El Señor es compasivo y misericordioso”.
  • “Dejadlos crecer juntos hasta la siega” - “al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios”.

Paciencia de Dios y conversión del corazón

Dios quiere que en sus hijos un corazón humilde, agradecido, tierno, equitativo, misericordioso, compasivo, equilibrado, sacrificado, atento a las enseñanzas, precavido para no salirse del camino. El proyecto del Reino de los cielos es acogido siempre por los buscadores veraces del rostro compasivo de Dios. “Grande eres tú, y haces maravillas; tú eres el único Dios”.

mapa mental virtudes del discípulo según las lecturas

«El que me ofrece acción de gracias, ese me honra; al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios». “Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto”.

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