Publicado por A. Unos cincuenta años después de la muerte de San Francisco de Asís, el artista Cimabue recibió el encargo de pintar diversos frescos en la basílica del santo. El fresco (1285-1288) se encuentra en el transepto derecho de la Basílica Inferior de San Francisco y está considerado una de las mayores obras maestras de Cimabue.
Contexto histórico y artístico
El verdadero nombre de este pintor y mosaiquista, del que solo se conoce una escasa decena de obras, era Cenni (Benciviene) di Pepe y había nacido en una familia noble de Florencia en 1240. ¿Fue Cimabue el último gran maestro del Arte Bizantino o, más bien, el padre fundador del Renacimiento? La respuesta es ambos, pues Cimabue parte de la deuda con la pintura bizantina, de miniaturas e iconos, mosaicos y frescos, que conquistó la Italia del Duecento para dar un salto decisivo hasta las obras más figurativas y evolucionadas de la pintura renacentista.
Según el libro de Vasari Las Vidas de pintores, escultores y arquitectos, publicado unos 250 años después de que Cimabue pintara La burla de Cristo, la sorpresa del pueblo de Florencia ante este nuevo “lenguaje” artístico fue colosal porque evidenciaba la apertura de una gran ventana hacia algo nuevo que ahora insuflaba vida al Arte y hacía que las obras narraran historias. Vasari dejó escrito que fue él quien encendió «la primera luz al arte de la pintura», aunque añadiría que Giotto “eclipsó la fama de Cimabue al igual que una gran luz eclipsa a una mucho más pequeña».
El encargo para San Francisco de Asís y la iconografía del fresco
El caso es que hacia el 1280 ó 1282 pintó allí Cimabue la Virgen con el Niño acompañada por San Francisco y cuatro ángeles. En el centro se encuentra la Virgen con el Niño en Majestad, rodeada de ángeles y flanqueada por una de las representaciones más antiguas del Pobre de Asís, aquí testigo y transmisor de la sagrada representación a los fieles.
La figura de San Francisco es claramente distinguible a la derecha de la escena. Aparece con su austero hábito franciscano, sin calzado y mostrando sus estigmas en manos y pies. Mientras mira directamente al espectador de la pintura. Nos mira a nosotros que contemplamos las pintura, pero no tiene contacto alguno con el resto de personajes. Así como tampoco se interrelacionarían todos ellos con una figura del fresco que fue destruida.
San Francisco está descalzo, viste hábito y lleva un libro, símbolo de la regla franciscana. Tiene un aspecto juvenil, con barba espesa y clerical; su mirada está fija hacia los fieles, a los que muestra claramente los signos de los estigmas. En la caracterización del santo, tan sobria y sumisa, reside la gran novedad introducida por Cimabue, que sienta las bases de la revolución figurativa de los maestros de finales de siglo en una clara ruptura con el estilo bizantino en boga hasta entonces.

Estilo, técnica y efectos lumínicos
En la primera obra, hay una atmósfera propia de los mosaicos bizantinos. Mientras que en el fresco de Asís se puede apreciar cierta intimidad en la escena. Si bien, todavía tiene un carácter muy de divinidad, propio de la iconografía más medieval, y ciertamente no transmite excesiva humanidad. Y no solo eso, sino que hay un toque expresivo, de emoción contenida, siempre con un tono de tristeza.
Los franciscanos que le encargaron las obras estaban motivados por la mística de la luz y Cimabue utilizó este blanco para conseguir un efecto de luz cambiante a medida que avanzaba el día. El color dominante de la paleta de Cimabue, basado en el blanco de plomo, brillaría al ser más luminoso. Sin embargo, con el tiempo y el efecto de la oxidación, todo cuanto fue pintado en ese blanco se transformó en negro convirtiendo obras como la Crucifixión en una especie de negativo fotográfico inquietante.
Estado de conservación y daños
Desafortunadamente, estas obras ahora son débiles sombras de su apariencia original. Durante la ocupación del edificio por las tropas invasoras francesas, prendió fuego la paja y dañó seriamente los frescos. El blanco de plomo se oxidó y ennegreció, dejando las caras y gran parte del ropaje en negativo. Otra obra dañada es el gran Crucifijo de Santa Croce en Florencia. Fue la mayor obra de arte dañada en las inundaciones del año 1966.
Intervenciones y estudios
El escaso corpus de obras de Cimabue hubo de enfrentarse a lo que parece una maldición bíblica: la utilización del blanco de plomo o albayalde en lugar del blanco de cal en la definición de las carnaciones y otras zonas claras de los frescos para la Basílica Superior de San Francisco de Asís produjo un resultado pasmoso. Cimabue utilizó este blanco para conseguir un efecto de luz cambiante a medida que avanzaba el día.
Relación con otras obras y la cultura franciscana
La exposición inTORNO a Francesco (Asís, Sala ex Pinacoteca, del 14 de noviembre de 2021 al 6 de enero de 2022) se ha desarrollado precisamente en torno al tema de la unión entre San Francisco y el Salvador, con un itinerario destinado a investigar iconográfica y estilísticamente la evolución de las representaciones figurativas franciscanas a través de una selección de obras de arte presentes en la zona. Descubrir la vida y la obra de San Francisco a través de las obras de arte: he aquí un itinerario en 15 etapas, correspondientes a otras tantas obras, para hacer en Asís.
El cuadro, fragmento de la escena de San Francisco recibiendo los estigmas, forma parte de los restos del ciclo pictórico pintado a lo largo de la nave de la Basílica Inferior de San Francisco, que fue parcialmente destruido pocas décadas después de su finalización para la apertura de los arcos de acceso a las capillas. Se trata de la decoración más antigua de la iglesia, ejecutada hacia 1260 por el llamado Maestro de San Francisco y que representa historias de la Vida de Cristo en un lado e historias de la Vida de San Francisco en el otro.
La figura de Cimabue en la Historia del Arte
El nombre de Cimabue (1240-1302) había saltado a los titulares de la prensa francesa el 23 de septiembre de 2019 cuando, en el inventario de la casa de una señora nonagenaria cerca de Compiègne, destacó una tabla aparentemente sin valor. Los expertos se dieron cuenta de que se trataba de La burla de Cristo de Cimabue, el maestro florentino de Giotto, del que se solo se conocen una decena de obras y que está considerado uno de los más grandes artistas de la época prerenacentista. Una exultante Laurence des Cars explicaba: «La burla de Cristo es crucial en la Historia del Arte, porque marca la fascinante transición del icono a la pintura.»
Introdujo el realismo óptico en pintura, aunque será Giotto (1267-1337), su discípulo, quien llegará por este camino hasta el firmamento de los revolucionadores del Arte. John Ruskin en su libro Giotto y sus obras de Padua, relatará el encuentro entre los dos maestros: Giotto había pasado los primeros diez años de su vida como pastor en las montañas. Un día, Cimabue, que viajaba hacia Bolonia, encontró al joven con su rebaño cerca de su pueblo natal mientras dibujaba a una de sus ovejas sobre una piedra.
Datos documentales
- Se sabe que Cimabue estaba presente en Roma en el año 1272.
- Aparece encargado de realizar un cartón para el mosaico del ábside de la catedral de Pisa en el año 1301.
- Consta muerto en Pisa en el año 1302.
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Obras relacionadas en Asís y su entorno
La Basílica Superior de San Francisco conserva una extraordinaria colección de vidrieras medievales, la más completa de Italia a pesar de las extensas renovaciones. La vidriera de la que procede el detalle con los estigmas es la de Historias de la vida de San Francisco situada en la primera ventana del muro derecho de la nave, atribuida al Maestro de San Francisco.
Entre otras obras destacadas en Asís relacionadas con la vida y la iconografía de San Francisco están: el Crucifijo de la basílica de Santa Clara, la tabla del Maestro del Tesoro de San Francisco, el Crucifijo del Maestro de Santa Clara, Estigmas de San Francisco por el Maestro de San Francisco, y los ciclos de Giotto y Pietro Lorenzetti que representan episodios como San Francisco recibiendo los estigmas en La Verna.
Tabla resumen: obras célebres relacionadas con San Francisco en Asís
- Majestad de Asís (Cimabue) - Fresco, transepto derecho, Basílica Inferior.
- Crucifijo (Maestro de Santa Clara) - Temple y oro sobre tabla, Basílica de Santa Clara.
- Estigmas de San Francisco (Maestro de San Francisco) - Fragmento del ciclo de la nave, Basílica Inferior.
- Vidrieras medievales - Basílica Superior de San Francisco.
- Ciclos de Giotto - Nave de la Basílica Superior, escenas de la vida de San Francisco.
Para San Francisco de Asís, la sencillez, la pobreza y el amor a Dios y a los hombres son la morada, la envoltura protectora y salvífica, el resultado de un camino de verdadera fe encaminado a imitar a Cristo en todos los aspectos, incluso en el dolor: así resumen los organizadores de la exposición inTORNO a Francesco el sentido de la muestra, primera etapa del proyecto Uffizi Diffusi fuera de la Toscana.