No es ninguna casualidad que en la actualidad se multipliquen los estudios sobre los orígenes del cristianismo. La avalancha de libros sobre Jesús inevitablemente plantea la pregunta de por qué vino después el movimiento que reivindicaba su causa y su persona. Además en tiempos de crisis se vuelven los ojos a los orígenes para encontrar en ellos puntos de referencias.
Contexto ilustrado y la crítica a los textos evangélicos
La Editorial Laetoli está llenando un gran hueco en la historia del mundo hispano al publicar muchas obras de la Ilustración, en particular su franja radical, la encabezada por [...] como Diderot, Holbach, Helvétius, La Mettrie, Meslier y otros autores de miles de textos prohibidos o aun incinerados por los custodios del antiguo régimen, que muy pronto sería víctima de la invención del doctor Guillotin. Ese potente movimiento de nuevas ideas, que ahora atraviesa los Pirineos con casi tres siglos de retardo, fue 'el que más contribuyó a conformar los valores sociales y culturales básicos de la era post-cristiana', como escribe uno de los máximos expertos en ese movimiento (Jonathan Israel, Una revolución de la mente, [Laetoli]).
Con el objetivo de hacer un favor al género humano, el barón de Holbach se propuso en la Historia crítica de Jesucristo emprender un análisis crítico de los relatos que han llegado hasta nosotros sobre la vida del fundador del cristianismo. Tiene como objetivo esta obra leer la historia de Jesús, aquella de los Evangelios, de una forma tan 'inocente' como destructora, haciendo uso de la razón [...]. Y aquí es cuando empiezan los problemas, porque el texto, los Evangelios, no serán capaces de aguantar la embestida y se romperán como la historia mal armada de un mentiroso.
¡Divino Holbach! La pasión atea de este filósofo es considerable. El propio autor consideró en su momento que esta obra podría incomodar al clero y poner de mal humor a los devotos, quienes podrían considerarle un impío, blasfemo o anticristo, aún así eso no le iba a quitar el sueño. Él aseguraba que todo lo escrito en los Evangelios no estaba inspirado por Dios y retó a los defensores de la religión cristiana a que lo demostraran.
Metodología de la crítica: la razón como criterio
El debate sobre los Evangelios se basa en la razón, único criterio de conocimiento aceptable. El deseo del autor es que llegue un tiempo en que la humanidad no esté ya aterrorizada por los sacerdotes. Pretendió hacer sentir la ridícula crueldad de aquellos hombres sanguinarios que perseguían con rigor los dogmas, reconociendo que es posible dudar de las inspiraciones de los autores evangélicos.
En el prefacio de esta obra podemos leer: "...Si se nos tilda de innovar, nos escudaremos con el ejemplo del mismo Jesucristo, que fue mirado como un innovador por los judíos, tan obstinados en su antigua ley, y que fue el mártir de la reforma que quiso introducir. No obstante, declaramos firmemente que no tenemos ningún deseo de imitarlo en este punto: queremos predicar, sí, pero excluyendo el martirio. Si la doctrina que presentamos no agrada, como el autor no pretende que se lo considere divinamente inspirado, deja a cada uno en plena libertad de desechar o admitir sus interpretaciones y su manera de ver las cosas. No amenaza con tormentos eternos a los que no acepten sus argumentos, ni tiene suficiente autoridad como para prometer el cielo a los que se sometan a ellos."
Orígenes del cristianismo: pluralidad y marginalidad
El cristianismo surge en el seno del judaísmo como un movimiento creativo, en rápida expansión, tras la novedad histórica que supuso Jesús de Nazaret y las experiencias de su Espíritu. Es una verdad ya adquirida que este movimiento, por su propia vitalidad y porque Jesús no pretendió realizar una labor organizativa, se expresó desde el inicio en tradiciones teológicas plurales (petrina, paulina, postpaulinas, joánica, judeocristianas, gnósticas) y en comunidades cristianas muy diversas.
Reitero que es innegable la pluralidad existente en los grupos cristianos de los orígenes, pero hay dos características que se encuentran en todos ellos: su carácter minoritario y marginal, tanto más acentuadas cuanto más clara era su vinculación con Jesús. Pero este carácter minoritario tenía una característica muy peculiar: eran grupos marginales. Esto hay que entenderlo bien. Marginal no es lo mismo que marginado o excluido. Los grupos cristianos no se separaban de su sociedad como los qumranitas judíos que se iban al desierto o los cínicos griegos que rompían ostentosamente con su sociedad. Marginal quiere decir que no aceptaban los valores hegemónicos de su sociedad, pero no huían de ella.
Los seguidores de Jesús se encontraban en una situación marginal en el seno del judaísmo, del que no renegaban en absoluto, pero en el que su situación era sumamente incómoda porque su predicación de un Mesías crucificado resultaba del todo inaceptable. Todos los seguidores de Jesús, tanto los expulsados de la sinagoga como los de procedencia gentil, se encontraban en el Imperio en una situación marginal, muy difícil de sostener, porque no aceptaban el culto imperial ni introducían a Cristo como una deidad más en el acogedor panteón del politeísmo romano.
Cómo se construyó la figura histórica de Jesús y las tensiones internas
Los movimientos sociales idealizan sus orígenes y esto es lo que realizan los Hechos de las Apóstoles, que ocultan la gravedad de la ruptura que se dio entre Pedro y Pablo. Pablo jamás dejó de considerarse plenamente judío, pero tuvo enormes conflictos con otros misioneros judeocristianos. Un grupo social que acepta el estudio crítico de sus orígenes asume un gran reto que en el caso del cristianismo implica una maduración de la fe, la aceptación de la historicidad de las estructuras eclesiales y el descubrimiento de posibilidades dormidas o reprimidas.
Fácilmente surge el desconcierto ante “la pluralidad de cristianismos”, que solo a finales del siglo II fueron convergiendo en la “Gran Iglesia”, lo que suponía aceptar elementos comunes sin eliminar notables diferencias. Es este período clave de los dos primeros siglos, históricamente oscuros, el que suscita un interés especial.
Textos evangélicos y ejemplos de discursos atribuidos a Jesús
La crítica textual y la comparación de pasajes evangélicos han sido instrumento fundamental para quienes sostienen que la figura de Jesús fue construida o exagerada a lo largo de tradiciones diversas. Traslado aquí algunos pasajes tradicionales que muestran cómo se presenta a Jesús en los Evangelios y que han sido objeto de examen crítico:
- "Si supieses el don de Dios, y quién es el que te dice: dame de beber; tú de cierto le pidieras á él, y te daría agua viva."
- "En verdad, en verdad te digo, que no puede entrar en el reyno de Dios, sino aquel que fuere renacido de agua y de Espíritu Santo."
- "Porque escrito está: Destruiré la sabiduría de los sabios y desecharé la prudencia de los prudentes."
- "Yo á la verdad os bautizo en agua para, arrepentimiento; mas el que viene tras mí. más poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno de llevar; él os bautizará en Espíritu Santo y en fuego."
- "Rabbí, sabemos, que eres Maestro venido de Dios; porque ninguno puede hacer estos milagros que tú haces, si Dios no estuviere con él."
- "De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre; porque todo lo que él hace, esto también hace el Hijo juntamente."
- "Porque los enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los Escribas de ellos, y los Fariseos."
- "Esta raza mala y adúltera pide un milagro, pero no se le dará otro que el de Jonás profeta. Porque así como Jonás estuvo en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así el Hijo del Hombre estará tres días y tres noches en el seno de la tierra."
- "Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís : si otro viniere en su propio nombre, a aquél recibiréis."
- "No temas, María ; porque has hallado gracia delante de Dios: He aquí, concebirás en tu seno, y parirás un hijo, y llamarás su nombre JESÚS."
Estos textos reflejan la complejidad de las tradiciones y han servido tanto a apologetas como a críticos para argumentar sobre la historicidad, la elaboración teológica y la posible interpolación de discursos.

Controversias contemporáneas: entre la investigación seria y la pseudohistoria
La historia de las investigaciones sobre Jesús y otros personajes históricos revela también la existencia de abordajes pseudohistóricos que tergiversan pruebas y construyen narrativas audaces pero infundadas. A Jordi Bilbeny, fundador del Institut Nova Història, la Universidad de Barcelona no le permitió culminar su tesis doctoral sobre las raíces catalanas de Cristóbal Colón por emplear argumentos y datos claramente falsificados. Aquella maniobra, registrada a finales del siglo pasado, le impidió seguir con su carrera de investigador dentro del ámbito académico.
La premisa básica de Bilbeny y compañía "es que 'la censura histórica es un hecho incuestionable' y que Castilla, por razones de Estado, ha construido una colosal 'reescritura de la Historia', de alcance mundial, en la que 'se lo ha quedado todo'... Es decir, para inventarse un pasado totalmente virge, de fantasía, de risa, de broma. Solo les queda apropiarse de Jesucristo.
Lo que hacen los miembros del Institut Nova Història es exactamente lo contrario [al rigor científico]: ocultar, obviar y eliminar los datos contrastados que no les interesan, y construir suposiciones confusionistas con cuatro falacias. La desmesura de sus hipótesis-que atribuyen a Cataluña la autoría de figuras como Colón, Cervantes o Leonardo-muestra los límites de la pseudoinvestigación frente a la crítica histórica rigurosa.
La utilidad del estudio crítico para la fe y la Iglesia
De la misma forma que las investigaciones históricas sobre Jesús han contribuido a renovar profundamente la cristología, los estudios serios y críticos sobre los orígenes del cristianismo deben ser un acicate y un revulsivo teórico y práctico para la eclesiología. El estudio del cristianismo de los orígenes pone de manifiesto que las primeras comunidades eran marginales tanto respecto al judaísmo como respecto al Imperio. Esta situación les venía dada por su vinculación con Jesús, que ha sido acertadamente calificado como “un judío marginal”.
Estudiamos los orígenes del cristianismo porque nos interesa su presente y su futuro. Pienso que la Iglesia de los países de vieja cristiandad se encuentra en una situación cada vez más parecida a la de los orígenes: minoritaria y marginal. Es una situación que hay que asumir sin cerrar los ojos a la descristianización galopante, sin nostalgias, con lucidez y como una oportunidad para revitalizar el cristianismo. La presencia de Dios y de su Espíritu no se identifica en absoluto con la centralidad de la Iglesia. El ocaso social de la Iglesia no significa la ausencia de Dios.
La marginalidad puede y deber ser asumida de forma consciente por la Iglesia, con los costes institucionales que conlleva, y considerarla como el lugar social adecuado para ver mejor toda la realidad y también como el lugar donde se pueden generar valores de superior calidad moral. El que la minoría sea marginal es de especial calado y actualidad. Si prescindimos de algunas formas anacrónicas que no tienen nada de evangélicas, la Iglesia ya no es una institución central y en la medida en que adopta posturas evangélicas encuentra desdén autosuficiente, desprecio y oposición abierta.
Lecciones para el diálogo entre crítica y fe
- El estudio crítico exige rigor y evita las simplificaciones: distingue entre investigación académica y pseudohistoria.
- La crítica puede fortalecer la reflexión teológica: asumir la historicidad implica madurez y nuevas posibilidades eclesiales.
- La marginalidad de los orígenes ofrece un modelo vigente: ser minoría creativa puede ser fuente de renovación.
La Vida de Jesús Como Nunca La Has Visto
Tabla: Tipos de aproximaciones a la figura de Jesús
- Investigación académica crítica: análisis textuales, contextuales y comparativos con criterios de filología e historia.
- Apologética tradicional: defensa doctrinal de la historicidad y la divinidad de Jesús basada en la fe y la tradición.
- Crítica ilustrada radical: cuestionamiento de la inspiración divina de los Evangelios y denuncia del poder clerical (Holbach).
- Pseudohistoria nacionalista: reconstrucciones sin fundamento que buscan apropiarse culturalmente de figuras históricas.
La polémica sobre si Jesús fue o no "el gran impostor" no es, por tanto, únicamente una cuestión de verificación histórica, sino también una disputa sobre métodos, objetivos y consecuencias sociales y religiosas. Mientras la Ilustración cuestionó la autoridad de la tradición religiosa, el estudio histórico contemporáneo sigue interrogando fuentes, reconociendo pluralidades y enfrentando las tentaciones de la fantasía nacionalista.

Para comprender cabalmente la figura histórica y simbólica de Jesús es necesario conjugar la atención rigurosa a las fuentes con la conciencia de las múltiples tradiciones que moldearon su memoria. Solo así la investigación puede contribuir tanto al debate académico como a un diálogo serio entre la fe y la razón.
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