La Fiesta de la Divina Misericordia se celebra el domingo siguiente a la Pascua de Resurrección. En las revelaciones sobre la Divina Misericordia que hizo a Santa Faustina, Jesús le pidió en varias ocasiones que se dedicara una fiesta a la Divina Misericordia, y que fuera el domingo siguiente a Pascua.
Origen, fecha y proclamación
Sor M. Faustina Kowalska (1905-1938) recibió la misión de proclamar el conocimiento y la devoción a la misericordia de Dios. La devoción se comenzó a difundir a partir del diario de una joven monja polaca en 1930: Santa María Faustina Kowalska. En la década de 1930, Jesús escogió una humilde monja polaca, Sta. María Faustina Kowalska, para que recibiera revelaciones privadas sobre la Misericordia divina que constató en su Diario.
Esta Fiesta, que ya se había concedido a Polonia y se había celebrado en la Ciudad del Vaticano, fue otorgada a la Iglesia Universal por el Papa Juan Pablo II en ocasión de la canonización de Sor Faustina el 30 de abril de 2000. En el año 2000 el Papa Juan Pablo II canonizó a Santa Faustina y durante la ceremonia declaró: “Así pues, es importante que acojamos íntegramente el mensaje que nos transmite la palabra de Dios en este segundo domingo de Pascua, que a partir de ahora en toda la Iglesia se designará con el nombre de ‘Domingo de la Divina Misericordia’”.
La fiesta fue propuesta por san Juan Pablo II en el año 2000. En un decreto con fecha 23 de mayo de 2000, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos declaró que “en todo el mundo, el Segundo Domingo de Pascua recibirá el nombre de Domingo de la Divina Misericordia, una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros”.
La imagen y los símbolos
La imagen de Jesús Misericordioso, que también se conoce como la imagen de la Divina Misericordia, fue revelada por Jesús mismo a Santa Faustina en 1931 y Él le pidió que la pintara. En ella se refleja la caridad, el perdón y el amor de Dios, rico en misericordia, que tiene su expresión más alta en el sacramento de la penitencia.
La imagen: Jesús se apareció a Sta. Faustina en una visión, con la mano derecha levantada en bendición y la izquierda tocando su vestidura encima del corazón. Rayos blancos y rojos emanan del corazón, símbolos del agua y la sangre que fueron derramados por nuestra salvación y santificación. El Señor pidió que debajo de la imagen se inscribiera la frase "Jesús en ti confío".

Mensaje central: confianza y filiación divina
La devoción, junto a sus dos pilares: la confianza en Dios y una actitud de misericordia hacia el prójimo creció con rapidez, especialmente tras su beatificación (18 de abril de 1993) y canonización (30 de abril de 2000), y también gracias a las peregrinaciones de Juan Pablo II a Lagiewniki en 1997 y 2002. La misericordia de Dios no tiene condiciones: eso lo cambia todo.
Confiar en Dios no significa pensar que todo irá bien. Significa algo más radical: creer que Él no te abandona. Ese es precisamente el núcleo del mensaje que Jesucristo confió a santa Faustina: acércate a su misericordia, no te quedes fuera por vergüenza o por la sensación de que tus pecados son demasiado grandes.
San Josemaría enseñó algo que suena sencillo y que, sin embargo, es un desafío diario: saberse hijo de Dios. «Dios es tu Padre amantísimo. Esta es tu seguridad, el fondeadero donde echar el ancla, pase lo que pase en la superficie de este mar de la vida» (Vía Crucis VII,7). Esa filiación divina es el terreno en el que la devoción a la Divina Misericordia echa raíces con naturalidad: quien sabe que es hijo no huye cuando ha fallado, sino que vuelve.
Promesas y prácticas vinculadas
La promesa central de esta devoción es la salvación y la misericordia abundante de Dios para quienes confían en Él. En sus revelaciones a santa Faustina, Jesucristo hizo varias promesas. Una de las más conocidas es: "Al que crea en Mí, le daré una confianza tal en Mi misericordia que, aunque sus pecados fueran rojos como la grana, si recurre y se encomienda a Mi misericordia, será perdonado."
Jesús dijo a Santa Faustina: «Quienquiera que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes la recomendarán a los pecadores como su último refugio de salvación. Hasta el pecador más empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibirá la gracia de Mi misericordia infinita» (Diario, 687). La Coronilla de la Divina Misericordia: Sta. Faustina también recibió la Coronilla con esta promesa.
La Novena a la Divina Misericordia: Jesús dio a Sta. Faustina nueve intenciones para pedir al rezar la Coronilla de la Divina Misericordia comenzando el Viernes Santo y acabando el Sábado Santo. Jesús pidió a Santa Faustina, y a todos nosotros a través de ella, que celebremos la Hora de la Gran Misericordia, con la promesa de gracias inmensas para quienes lo hagan pidiendo por ellos mismos o por otras personas.
Cómo vivir este domingo: cinco gestos y diez recursos
No hace falta un programa complicado. Hay algunas cosas sencillas que pueden hacer que este domingo profundices en la Misericordia de Dios.
- Asiste a la Santa Misa. Las lecturas de este segundo domingo de Pascua -el relato de Tomás, que necesita tocar para creer- están escritas para ti. Déjate interpelar por ellas.
- Reza la Coronilla de la Divina Misericordia. Santa Faustina compuso esta oración a petición de Jesucristo. Puedes rezarla en cualquier momento del día, pero tiene especial sentido a las tres de la tarde, hora de la muerte de Cristo.
- Acércate a la Confesión y a la Eucaristía. Una posibilidad de empezar de nuevo.
- Vive una obra de misericordia. Haz un gesto de servicio a alguien. La misericordia que recibimos pide ser devuelta.
- Reflexión y meditación: es un día singular para rezar sobre el significado de la misericordia divina en tu vida.
Diez recursos para profundizar: textos, audios y vídeos. Desde los textos originales de santa Faustina, san Josemaría, del Prelado y textos editoriales del Opus Dei.
- Santuario de la Divina Misericordia y Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia. El lugar de origen de la devoción.
- Comentario al Evangelio y Meditación de la fiesta: Tomás, las llagas del Resucitado y la fe en el amor de Dios por nosotros.
- Libro electrónico “La ternura de Dios”. Reúne ocho editoriales sobre la misericordia publicados en la sección Vida Cristiana.
- Carta Apostólica “Misericordia et Misera” del Papa Francisco.
- Nuevos Mediterráneos (III): «Desde la Llaga de la mano derecha…»
- El beato Álvaro del Portillo y la misericordia de Dios (vídeo).
- Artículo de Mons. Javier Echevarría con motivo de la JMJ de Polonia.
- Libro electrónico de Mons. Javier Echevarría: “Misericordia y vida cotidiana”.
- Selección de puntos de Camino y Forja sobre la Misericordia divina.
- ¿Cómo mantener vivo el Jubileo de la Misericordia? Vídeos de la serie Just Start y podcast de Mons. Javier Echevarría.
Cómo rezar la Coronilla a la Divina Misericordia
Textos y testimonios de los Papas
En su segunda encíclica, Rico en misericordia, el San Juan Pablo II ofrece una extensa meditación sobre el misterio de la misericordia de Dios cuando lo llama "el más grande entre los atributos y las perfecciones de Dios" (Dives in misericordia, 13). Durante su pontificado volvió a este tópico una y otra vez. El papa emérito Benedicto XVI ha llamado a Juan Pablo “un gran apóstol de la Misericordia divina” y repitió los pensamientos de su predecesor.
El papa Francisco se basó en esta consistente enseñanza e hizo de la misericordia un tema clave de su pontificado: «En efecto, la misericordia no puede ser un paréntesis en la vida de la Iglesia, sino que constituye su misma existencia, que manifiesta y hace tangible la verdad profunda del Evangelio» (Misericordia et misera, 2016).
Preguntas frecuentes
¿Qué se celebra el Domingo de la Divina Misericordia?
El Domingo de la Divina Misericordia es una festividad cristiana que se celebra el primer domingo después de la Pascua de Resurrección. Tiene su origen en las revelaciones privadas de santa Faustina Kowalska, quien afirmó haber recibido de Jesucristo el encargo de difundir el mensaje de la misericordia divina y promover una fiesta en su honor.
¿Qué significa la fiesta de la Divina Misericordia?
En esta fiesta se conmemora la misericordia infinita de Dios hacia la humanidad: su amor incondicional y su disposición a perdonar a quienes se acercan a Él con arrepentimiento y confianza. No es solo un recuerdo histórico, sino una invitación renovada cada año a volver a empezar.
¿Cuál es la promesa de la Divina Misericordia?
La promesa central de esta devoción es la salvación y la misericordia abundante de Dios para quienes confían en Él. Otras promesas asociadas a esta devoción incluyen la protección en la hora de la muerte y la obtención de gracias especiales para quienes se dedican a ella con constancia.
¿Cuándo debe rezarse la Coronilla y por qué a las 3?
La mejor hora para rezar la Coronilla de la Divina Misericordia es las 3 de la tarde, porque en los Evangelios se nos dice que Jesús murió a la hora nona, o 3 de la tarde. Sin embargo, la Coronilla se la puede rezar en cualquier horario y cualquier día de la semana.
La misericordia que cura y envía
Ser apóstoles de misericordia significa tocar y acariciar sus llagas, presentes también hoy en el cuerpo y en el alma de muchos hermanos y hermanas suyos. Al curar estas heridas, confesamos a Jesús, lo hacemos presente y vivo; permitimos a otros que toquen su misericordia y que lo reconozcan como «Señor y Dios».
La misericordia es el núcleo central del mensaje evangélico, es el nombre mismo de Dios, el rostro con el que se reveló en la Antigua Alianza y plenamente en Jesucristo, encarnación del Amor creador y redentor. La Misericordia de Dios es más grande que nuestros pecados. Jesús ha venido al mundo precisamente para revelar el rostro misericordioso de Dios.
| Práctica | Propósito |
| Asistir a la Misa | Participar del misterio pascual y recibir la gracia sacramental |
| Rezar la Coronilla | Invocar la misericordia de Dios, especialmente a las 3 pm |
| Confesión y Eucaristía | Renovar la vida espiritual y experimentar el perdón |
| Obras de misericordia | Manifestar el amor de Dios en gestos concretos |
| Oración y meditación | Interiorizar el llamado a la confianza y la filiación divina |
Este domingo, la misericordia de Dios te espera. No hace falta llegar con todo resuelto. La única condición es acercarse. Que ningún alma tema acercarse a Mí, dijo Jesús a Santa Faustina; ese es el corazón del Domingo de la Divina Misericordia.