La historia de los jesuitas en Jerez de la Frontera

La Compañía de Jesús comienza su trabajo pastoral en Jerez con la fundación de un centro educativo y una Comunidad de jesuitas en 1573. Los jesuitas llegaron a Jerez en el año 1574 llegando ha habitar con el paso de los años el convento e iglesia situada en el caso antiguo de la ciudad, concretamente en la calle y plaza Compañía, cuyo nombre obedece a la presencia allí de la Orden creada por San Ignacio de Loyola, templo que ahora es el auditorio municipal Sala Compañía.

La historia de la Iglesia de la Compañía se remonta a 1574 cuando la Compañía de Jesús se estableció en Jerez de la Frontera, específicamente en el barrio intramuros de San Marcos. Esta residencia jesuita, parte integral de la expansión de la orden en Andalucía, se convirtió en un centro de enseñanza y espiritualidad. Durante su apogeo, la iglesia no solo servía como un lugar de culto, sino también como un centro de educación y promoción de la fe católica, cumpliendo con la misión educativa de los jesuitas.

Fachada barroca de la antigua Iglesia de la Compañía en Jerez

El templo jesuita se erigió en un estilo barroco característico del siglo XVII, con una fachada impresionante adornada con columnas repujadas y azulejos, elementos que resaltaban la riqueza y el detalle artesanal de la época. La ciudad de Jerez de la Frontera, rica en historia y cultura, alberga una joya arquitectónica y patrimonial conocida hoy como la Sala Compañía.

Obras educativas y pastorales

Desde este edificio, la actividad y acción de los jesuitas fue destacada sobre todo a principios del pasado siglo con la proliferación de asociaciones y una fuerte penetración en la sociedad local, como los recordados Luises, organización impulsada por padre Viu, cuya consecuencia actual en la hermandad de Nuestra Señora de Amor y Sacrificio que evidencia en sus formas el espíritu de la orden.

Vinculado al colegio jesuita de El Puerto de Santa María, era una persona muy conocida en su época y se le tenía por un hombre muy versado en teología católica. El sacerdote jesuita Antonio de Víu (1898-1980) fue un encendido predicador católico que, además de promover el monumento a la Virgen de La Asunción (1952), por ejemplo, avivó vocaciones al sacerdocio y estuvo en el núcleo fundador de la hermandad del Amor y Sacrificio en Jerez.

El padre Víu, asiduo de los círculos directivos conservadores de la ciudad, fue promotor del "primer monumento al dogma" de la Inmaculada Concepción en 1952. Era una persona estrechamente vinculada a los círculos más conservadores del momento. Lo vemos en su intensa militancia catolicista actuando en muchas poblaciones de la zona, como Sanlúcar.

Cine-clubs y vida cultural

El primer cine-club del que se tiene constancia en la provincia de Cádiz es el creado en Jerez de la Frontera con el nombre de Cine-Club Jerez (1956-1961), el 24 de enero de 1956; aunque es posible que durante la segunda mitad de los años 30 funcionasen algunos de ellos, adheridos a partidos y sindicatos obreros. Su principal actividad a destacar fue la Primera Semana de Cine Documental (1957), considerado como el primer certamen de esta índole celebrado en España. Después surgirá el Cine-Club Kostka (1959-1968), nacido al amparo de la autoridad eclesiástica, dirigido por los jesuitas en el Círculo de los Luises de Jerez.

Expulsión, abandono y restauración

En 1767, la expulsión de los jesuitas decretada por Carlos III significó un golpe significativo para todas las instituciones jesuitas en España, incluida la Residencia de Jerez. Tras la marcha de los jesuitas y los daños sufridos en 1931, la iglesia entró en un período de abandono que duró varias décadas. Uno de los episodios más trágicos en la historia de la iglesia ocurrió en 1931, durante la Segunda República Española. En este período de intensas tensiones sociales y políticas, la Iglesia de la Compañía fue víctima de la quema de conventos, un fenómeno que afectó a numerosos edificios religiosos en toda España.

El templo original ardió y fue reconstruido: los seguidores de San Ignacio habitaron primero unas casas de la calle Francos, posteriormente estuvieron en el hospital de San José para en 1603 levantar el primitivo templo de Santa Ana de la calle Compañía que ardió en 1679, siendo posteriormente reconstruido en 1704 donde permaneció la orden hasta su traslado a Madre de Dios.

Restaurada la compañía en 1814, los jesuitas no vuelven a Jerez hasta 1884. En 1973 se terminó la construcción del actual templo y la casa para la comunidad. En ella han vivido hasta el 21 de junio de 2014, que se suprimió la Comunidad Jesuita Madre de Dios.

Despedida y legado comunitario

Se celebró una Eucaristía presidida por el Sr. Obispo de Jerez, D. José Mazuelo y en la que concelebraron el P. Provincial, el Rector del Seminario, el nuevo Párroco y los jesuitas Marcelino Sánchez, Javier Rodríguez de la Borbolla, Antonio Olmo y Fernando Marrero. El Sr. Obispo dio las gracias a la Compañía por sus años de trabajo y su generosidad en todo lo que donaba a la parroquia. Textualmente dijo a los fieles “La Compañía no se lleva nada, todo lo deja para vosotros”.

La marcha de los jesuitas era un rumor que ha tomado cuerpo en las últimas semanas al estar supuestamente atados casi todos los flecos que quedarían pendientes por la clausura del convento. Una nueva Orden religiosa se dispone a dejar la ciudad. Los jesuitas dejarán su casa en Madre de Dios en el plazo máximo de un año aunque probablemente sea en septiembre cuando se produzca, según ha podido saber este medio de fuentes cercanas a la Orden. La decisión obedece a una reordenación de los cenobios jesuitas a escala nacional para agrupar a los religiosos en otras casas de la Orden ante la falta de vocaciones.

En el caso de Andalucía las casas de Málaga y El Puerto de Santa María, acogerán a los sacerdotes jesuitas que actualmente viven en Jerez, sobre todo en esta última. Al tratarse la iglesia de Madre de Dios de una parroquia, además de las importantes, podría quedar establecida una atención diaria por parte de los jesuitas para seguir ocupándose de las necesidades pastorales y parroquiales, además de otras misiones que tienen encomendadas junto a la labor educativa que en Jerez se traduce en un centro SAFA situado en el Polígono de San Benito.

Interior restaurado de la Sala Compañía convertido en centro cultural

En el año 2003, tras un meticuloso proceso de restauración, la antigua iglesia fue inaugurada de nuevo, esta vez no como un templo religioso, sino como un espacio cultural multiusos administrado por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Jerez. Hoy en día, la Sala Compañía es un vibrante centro cultural que acoge una variedad de eventos, desde exposiciones y conciertos hasta conferencias y actividades comunitarias. La transformación de la Iglesia de la Compañía en la Sala Compañía ha tenido un impacto significativo en la vida cultural de Jerez.

Jesuitas y sociedad jerezana: influencias y controversias

El sacerdote jesuita Antonio de Víu avivó vocaciones al sacerdocio y estuvo en el núcleo fundador de la hermandad del Amor y Sacrificio en Jerez. Parece que Víu transmitió en Jerez un mensaje más bien rígido, tridentino, de ecos inquisitoriales, de o con Dios o contra Dios, o con la Iglesia o contra la Iglesia. Sin puntos medios. Tomando la Biblia al pie de la letra.

El pleno municipal de 17 de junio de 1960, en el que se le concede la mencionada distinción, menciona entre otros méritos “destacando su admirable labor patriótica desde la iniciación misma de nuestra Cruzada Gloriosa de Liberación Nacional”. En La Vanguardia de 27/08/1960 leemos: “Jerez de la Frontera. - En una sesión extraordinaria de la corporación municipal, el alcalde hizo entrega del título de hijo adoptivo de la ciudad al religioso jesuíta, padre Antonio de Viu, quien durante más de un cuarto de siglo ha realizado en Jerez una labor benemérita, social y de apostolado. Fue el fundador de la Hermandad de Nuestra Señora del Amor y Sacrificio”.

Influencia cultural y educativa

Los jesuitas hicieron proliferar asociaciones y actividades culturales, como los Cine-Clubs y diversas congregaciones estudiantiles y de la sociedad civil. La actividad educativa de la Compañía se hizo visible en su impronta en la sociedad jerezana y en la fundación y promoción de asociaciones religiosas y culturales que perduraron en la ciudad.

Legado patrimonial y memoria

La transformación y restauración del edificio de la Compañía ha servido como un recordatorio de la importancia de preservar el patrimonio histórico y cultural. La fachada barroca, con sus columnas repujadas y azulejos, ha sido cuidadosamente restaurada, devolviendo a la ciudad uno de sus emblemas arquitectónicos más importantes.

Desde la llegada de los jesuitas hasta su presencia más reciente, la Compañía de Jesús ha dejado una huella profunda en Jerez: en la arquitectura, en la vida religiosa, en la actividad cultural y en la memoria de sus habitantes. La presencia jesuita en la ciudad se vincula a colegios, asociaciones, actividades pastorales y a personajes representativos como el padre Antonio de Víu, cuyo legado suscita tanto reconocimiento como controversia.

Tabla resumida: hitos históricos de los jesuitas en Jerez

  • 1573-1574: Fundación del centro educativo y establecimiento en Jerez.
  • 1603: Levantamiento del primitivo templo de Santa Ana en la calle Compañía.
  • 1679: Incendio del templo; reconstrucción en 1704.
  • 1767: Expulsión de los jesuitas decretada por Carlos III.
  • 1814: Restauración de la Compañía; retorno posterior en 1884.
  • 1950s-1960s: Actividad cultural e influencia del padre Antonio de Víu.
  • 1973: Finalización de la construcción del actual templo y casa para la comunidad.
  • 2003: Restauración e inauguración como Sala Compañía, espacio cultural.
  • 2014: Supresión de la Comunidad Jesuita Madre de Dios.

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