Josep Montserrat Torrents y Josep Montserrat i Portella aparecen en el material aportado y es necesario distinguirlos: uno es catedrático, coptista e historiador (Josep Montserrat Torrents, nacido en 1932) y otro es escultor catalán (Josep Montserrat i Portella, 1860-1923). Esta pieza reúne la información disponible sobre el escultor Josep Montserrat i Portella, su formación, su trayectoria artística y las obras más representativas, y complementa con referencias bibliográficas y datos sobre el académico Josep Montserrat Torrents cuando resultan relevantes para comprender la difusión y valoración de la obra Montserrat en la historiografía y la crítica.
Origen, formación y primeros éxitos
Josep Montserrat i Portella (Hospitalet de Llobregat, 22 de julio de 1860 - Barcelona, 23 de noviembre de 1923) fue un escultor catalán.
Hijo de Vicenç Montserrat i Bosch, natural de Barcelona y de Isabel Portella i Roca, natural de Sant Boi de Llobregat.
Estudió en la Escola de Belles Arts de la Llotja, discípulo de Josep Reynés.
En 1879 opositó a la Pensión Fortuny del Ayuntamiento de Barcelona presentando “El fill pròdig”, que fue premiado con mención de honor.
Trayectoria profesional y obra pública
Participó en todas las manifestaciones artísticas de Barcelona y en las exposiciones de Arte de Barcelona, Madrid, Bilbao y París.
En 1900 fue delegado, por la Diputación de Barcelona, en la Exposición Universal de París.
Fue profesor de la Escola de la Llotja desde 1901 hasta su muerte, a finales de noviembre de 1923.
Siguiendo las tendencias escultóricas de su época, Josep Montserrat se dedicó a los temas representativos de la realidad: hombres y mujeres dedicados a su trabajo (Amor y Treball, Bugadera) y aspectos íntimos de la vida cotidiana (Neta, convalescència).
Quizás el rasgo que lo hace más destacable es su aguda observación en los temas Populares. La expresividad de sus figuras hace que los estudiosos del arte traten su obra de “realismo anecdótico”.
En este sentido el trabajo más destacable es el “l'Avi”.
También se dedicó a los encargos que debían ceñirse a las necesidades del pedido y que, por tanto, no denotaban la frescura expresiva de las obras que podía hacer en total libertad.
Obra pública y colaboraciones industriales
Por otro lado, el desarrollo industrial que en ese momento iba ligado a una actividad escultórica frenética, le llevó a participar, como colaborador de la Foneria Masriera i Campins, en numerosos proyectos en todo el mundo, como la Columna de la Independencia en Guayaquil, iniciada por Agustí Querol.
También colaboró en el monumento a Alfonso XII en Madrid.
Tiene obras repartidas por todo el mundo, obra pública en Puerto Rico y en Fernando Poo (actual Bioko - Guinea Ecuatorial).
Obras conservadas y ejemplos visibles
En el Museu Nacional d’Art de Catalunya se conservan las figuras: l’Avi (1885), Primer Intent (1893), Pintor Viladomat (1891) y En el Mercat (1904).
En las calles de Barcelona se encuentra el Manelic, en el Parc de Montjuïc, y Geni Alat en la fachada lateral del Reial Cercle Artístic, en el Portal de l’Àngel.

Recepción crítica y rasgos estilísticos
Siguiendo las tendencias escultóricas de su época, Josep Montserrat se dedicó a los temas representativos de la realidad: hombres y mujeres dedicados a su trabajo y aspectos íntimos de la vida cotidiana.
La expresividad de sus figuras hace que los estudiosos del arte traten su obra de “realismo anecdótico”.
Por otro lado, los encargos institucionales y públicos le exigieron ajustarse a las necesidades del pedido, lo que limitó en ocasiones la frescura expresiva de las obras más personales.
Docencia y legado institucional
Fue profesor de la Escola de la Llotja desde 1901 hasta su muerte, a finales de noviembre de 1923.
Su actividad docente y su participación en exposiciones y comisiones (como la delegación a la Exposición Universal de París de 1900) sitúan a Montserrat dentro del circuito artístico catalán que articuló la escultura pública y la formación de nuevas generaciones a comienzos del siglo XX.
Fuentes, bibliografía y relación con otros Montserrat
En el material aportado aparecen también referencias a Josep Montserrat Torrents (Barcelona, 1932), maestro, filósofo, coptista e historiador, autor de múltiples estudios sobre cristianismo primitivo, textos gnósticos y maniqueísmo. Aunque es una personalidad distinta, su presencia en las fuentes explica que el apellido Montserrat figure en catálogos, reseñas y bibliografías académicas y divulgativas.
Fuentes sobre el escultor: inventarios, reseñas de exposiciones, y documentación de museos como el Museu Nacional d’Art de Catalunya; además, la colaboración con talleres y fundiciones como la Foneria Masriera i Campins dejó constancia de su participación en encargos nacionales e internacionales.
Obras y ubicaciones principales (tabla resumida)
A continuación, una tabla con datos clave de algunas obras y su localización:
- l’Avi - Museu Nacional d’Art de Catalunya (1885)
- Primer Intent - Museu Nacional d’Art de Catalunya (1893)
- Pintor Viladomat - Museu Nacional d’Art de Catalunya (1891)
- En el Mercat - Museu Nacional d’Art de Catalunya (1904)
- Manelic - Parc de Montjuïc, Barcelona (obra pública)
- Geni Alat - Fachada del Reial Cercle Artístic, Portal de l’Àngel, Barcelona
- Colaboraciones en: Columna de la Independencia (Guayaquil), Monumento a Alfonso XII (Madrid), obras en Puerto Rico y Fernando Poo (actual Bioko)
1.1 Biografía del Bosco
Contexto artístico e influencia
La obra de Josep Montserrat se encuadra en el momento de tránsito entre la tradición académica y un realismo atento a lo popular y cotidiano. La demanda de escultura pública ligada al desarrollo urbano y a la proyección internacional de finales del siglo XIX y primeras décadas del XX condicionó parte de su producción, obligándole a alternar piezas más personales con encargos que requerían fidelidad a un programa oficial.
Notas sobre documentación y trabajos atribuidos
La documentación sobre la autoría y la hechura de imágenes religiosas y figuras vinculadas a cofradías históricas puede ser compleja: pleitos, restauraciones y colaboraciones en talleres influyeron en la paternidad intelectual y material de algunas obras. En el mismo corpus de fuentes históricas locales aparecen debates sobre la autoría de imágenes religiosas que recuerdan la dinámica de taller y la participación de oficiales y colaboradores (casos comparables documentados en Sevilla y otras ciudades).
Valoración final del legado artístico
Josep Montserrat i Portella dejó un conjunto de obras que combinan oficio, observación de lo popular y respuesta a las necesidades del encargo público. Conservadas en museos y en el espacio urbano, sus piezas permiten apreciar tanto la sensibilidad realista como la capacidad para trabajar dentro del circuito institucional que definió buena parte de la escultura de su tiempo.
tags: #jose #montserrat #jesucristo