La vida de Mario Medina Rodríguez se inscribe en la historia eclesiástica y pastoral de comunidades que han vivido transformaciones sociales y espirituales profundas. Su camino sacerdotal y episcopal se distingue por la cercanía al pueblo, la defensa de los más vulnerables y una entrega sostenida al servicio de la Iglesia.
Orígenes y formación
Monseñor Mario Melanio Medina nació en Fernando de la Mora el 22 de octubre de 1939. Es hijo de Pedro Medina y María Antonia Salinas de Medina. Sus estudios eclesiásticos, humanidades y filosofía los realizó en el Seminario San José de San Juan Bautista y los de Teología Pontificia en la Universidad Gregoriana de Roma.
Ordenación sacerdotal y primeros cargos
Fue ordenado presbítero por el papa Pablo VI en la Basílica de San Pedro el 17 de mayo de 1970. A su regreso de Roma fue designado párroco de Nuestra Señora de la Asunción de San Juan Bautista. A la muerte del primer obispo, monseñor Ramón Pastor Bogarín, fue nombrado vicario capitular de la Diócesis de Misiones y Ñeembucú.
Compromiso social y pastoral
El religioso tuvo activa participación en las esferas social, económica, política y cultural de la jurisdicción eclesiástica en la que le tocó pastorear. Es reconocida su trayectoria en la lucha social y por la justicia, con activa participación en la promoción humana y cristiana, en especial de los campesinos y sectores vulnerables, incluso durante la dictadura del general Alfredo Stroessner.
Durante la dictadura stronista emprendió una tenaz lucha contra el régimen. Asumió la defensa de los derechos humanos y denunció toda clase de atropellos y de injusticias. La Voz del Coloradismo, emitida diariamente en cadena de radioemisoras durante el totalitarismo stronista, lo llamaba “el monseñor de las tres emes (M de maldad, M de mentira y M de maledicencia)”.
Testimonio en la predicación y vida litúrgica
La feligresía recuerda sus homilías, en especial desde el púlpito de la Basílica de la Virgen de los Milagros de Caacupé durante el novenario. Tuvo siempre palabras de aliento y esperanza, teniendo en cuenta la idiosincrasia paraguaya.

Fundación y apoyo a la vida monástica
La comunidad monástica San José de Santa María de Fe recordó a monseñor Medina como el fundador del Monasterio donde los monjes se dedican a la oración diaria por la humanidad y el trabajo. “Desde el inicio de la fundación del Monasterio nos acompañó, como padre, maestro y pastor; nos animó a compartir nuestro carisma monástico y litúrgico en la Iglesia Diocesana e inclusive más allá de la Iglesia del Paraguay”, expresó el padre Wilber Mendoza, superior del Monasterio.
Ordenación episcopal y ministerio como obispo
Monseñor Medina fue ordenado obispo el 10 de agosto de 1980 en Benjamín Aceval, Chaco. En todas las parroquias de la Diócesis de Misiones y Ñeembucú recordaron los 50 años de ordenación sacerdotal del obispo emérito, monseñor Mario Melanio Medina. La conmemoración se llevó a cabo el domingo. El pastor católico es uno de los más contestatarios de la Iglesia paraguaya.
Actitudes pastorales y ejemplo
El nuncio apostólico recordó el cariño del pueblo por los obispos como sucesores de los apóstoles y en comunión con el sucesor de Pedro, conforme a la Palabra de Dios proclamada especialmente en los aspectos que caracterizan a quienes ostentan el episcopado: “Llamados a anunciar, con claridad, las verdades de la fe cristiana. Ser maestro en la fe significa, sobre todo, ayudar a los que han recibido la gracia del bautismo, conocer mejor al Señor Jesús para crecer en la amistad personal con Él…”
A ejemplo de los apóstoles, los obispos deben proclamar la alegría del resucitado y de la redención, no obstante, las amenazas de los líderes religiosos de ese tiempo, incluso amagándolos “con meterlos a las cárcel”. Jesús fue injustamente condenado y crucificado a lo que el nuncio preguntó: “¿Estamos listos a sufrir las injusticias para ayudar a nuestro prójimo? “Él camina con nosotros, invitándonos a poner atención en las necesidades de los más débiles para que nadie quede solo o desamparado sino para que todos marchemos juntos.
Palabras del propio obispo en la consagración
Después de la consagración episcopal Mario Medina Balam ofreció un mensaje en el que agradeció a todos los que hicieron posible ese momento de elevación al grado máximo del sacerdocio empezando por “Jesucristo, nuestro Señor, que me ha llamado a formar parte de sus amigos cercanos como sucesor de los apóstoles. Medina Balam extendió el agradecimiento a familiares, amigos y a las autoridades del gobierno del Estado y del municipio de Mérida.
El obispo auxiliar planeaba regresar a Yucatán para ser un cura de pueblo, “pero el Señor Jesús ha querido que yo adelante mi vuelta. Con entusiasmo vengo como padre, hermano y amigo, para unirme a la construcción del reino de Dios en estas tierras del Mayab. Como obispo auxiliar número dos, me pongo a las órdenes de monseñor Gustavo, arzobispo de Yucatán, para caminar juntos con monseñor Pedro, obispo auxiliar número uno y los demás vicarios episcopales, con todo el presbiterio, los diáconos, los consagrados, hombres y mujeres y los agentes de pastoral laicos.
Discovery Kids Fábulas: El Joven Pastor y El Lobo
Datos clave (resumen)
- Nacimiento: Fernando de la Mora, 22 de octubre de 1939.
- Formación: Seminario San José (San Juan Bautista); Universidad Gregoriana (Roma).
- Ordenación sacerdotal: 17 de mayo de 1970, Basílica de San Pedro, por Pablo VI.
- Puestos: párroco de Nuestra Señora de la Asunción (San Juan Bautista), vicario capitular de la Diócesis de Misiones y Ñeembucú.
- Ordenación episcopal: 10 de agosto de 1980, Benjamín Aceval, Chaco.
- Compromiso: defensa de derechos humanos, promoción de campesinos y sectores vulnerables; fundador del Monasterio San José de Santa María de Fe.