Los cristianos siempre han tenido en las obras de misericordia un mandato a seguir mediante el cual ayudar al prójimo en sus necesidades corporales y espirituales. Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales.
¿Qué son y cuál es su origen?
Podríamos decir que las obras de misericordia son como el compendio del evangelio entero. Su origen se encuentra en el juicio final de Mateo 25, en el que Jesús juzgará nuestra condición como cristianos por nuestro comportamiento con el prójimo. Las obras de misericordia corporales surgen en su mayoría de una lista hecha por Jesucristo en su descripción del Juicio Final. La lista de las obras de misericordia espirituales la ha tomado la Iglesia de otros textos que están a lo largo de la Biblia y de actitudes y enseñanzas del mismo Cristo: el perdón, la corrección fraterna, el consuelo, soportar el sufrimiento, etc.
Clasificación: corporales y espirituales
Son catorce, siete de carácter espiritual y siete corporales. Dentro de la tradición fueron tomando forma siete obras de misericordia corporales y siete espirituales.
Obras de misericordia corporales
- Dar de comer al hambriento.
- Dar de beber al sediento.
- Dar posada al peregrino.
- Vestir al desnudo.
- Visitar al enfermo.
- Visitar a los presos.
- Enterrar a los difuntos.
Obras de misericordia espirituales
- Enseñar al que no sabe.
- Dar buen consejo al que lo necesita.
- Corregir al que se equivoca.
- Perdonar al que nos ofende.
- Consolar al triste.
- Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
- Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.
¿En qué consiste cada una y dónde se reflejan en la Biblia?
Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos. Las obras de misericordia espirituales -instruir, aconsejar, consolar, confortar- también lo son perdonar y sufrir con paciencia.
Visitar al enfermo
Esta obra de misericordia anima al cristiano a tener una verdadera atención hacia los enfermos y personas ancianas, ya sea proporcionándoles cuidados médicos o haciéndoles compañía. El mejor ejemplo en la Biblia de esta obra de misericordia tiene lugar en la parábola del buen Samaritano. Después de curar al herido, el samaritano, al no poder seguir cuidándolo, confió su cuidado a otra persona a quien le ofreció pagarle (Lc 10, 30-37).
Dar de comer al hambriento y dar de beber al sediento
Estas dos obras de misericordia hacen referencia a la ayuda que debe brindar el cristiano a los más necesitados, a aquellos que no tienen ni siquiera lo indispensable para comer. En el evangelio de San Lucas, San Juan Bautista recomienda: "El que tenga dos túnicas que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer que haga lo mismo" (Lc 3, 11). En Mateo se recogen las palabras de Cristo en la narración del Juicio Final que relacionan estas acciones con el servicio a Jesús mismo (Mt 25, 31-46).
Dar posada al peregrino
El origen de esta obra de caridad procede de épocas antiguas en las que acoger a los peregrinos resultaba vital por lo difícil que resultaban las travesías y los peligros a los que se tenían que enfrentar los viajeros. En la antigüedad el dar posada a los viajeros era un asunto de vida o muerte, por lo complicado y arriesgado de las travesías.
Vestir al desnudo
Esta obra de misericordia busca ofrecer vestido a todas aquellas personas que, por circunstancias de la vida, se vean necesitados de él. Una forma sencilla de practicar esta obra de caridad es la recogida de ropa que se suele hacer en las parroquias y otros centros de la Iglesia. A esto mismo se anima en la carta de Santiago: "Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario... ¿de qué sirve?" (St 2, 15-16).
Visitar a los presos
Se trata de visitar a los presos, prestarles ayuda material y espiritual que les sirvan para mejorar como personas o aprender un trabajo para cuando finalice su condena. Esta obra de misericordia estaba muy ligada a los cristianos de siglos pasados, a órdenes como la de los trinitarios, que se solían intercambiar ellos mismos por prisioneros.
Enterrar a los difuntos
El cuerpo humano, que fue en vida "templo del Espíritu Santo" (1 Cor 6, 19) debe ser enterrado con la mayor dignidad posible. El origen de esta práctica de piedad cristiana se encuentra en la muerte del mismo Cristo; fue José de Arimatea el que le cedió su tumba y pidió el cuerpo de Jesús (Jn 19, 38-42).
Enseñar al que no sabe
Consiste en enseñar a la persona que carece de cualquier tipo de conocimiento, ya sea en temas religiosos como de otra índole. Como dice el profeta Daniel: "los que enseñan la justicia a la multitud, brillarán como las estrellas a perpetua eternidad" (Dan 12, 3b).
Dar buen consejo al que lo necesita
Uno de los dones del Espíritu Santo es el don de consejo; quien pretenda dar un buen consejo debe, primeramente, estar en sintonía con Dios, ya que no se trata de dar opiniones personales, sino de aconsejar bien al necesitado de guía.
Corregir al que se equivoca
La corrección fraterna se explica por el mismo Jesús: "Si tu hermano peca, vete a hablar con él a solas para reprochárselo. Si te escucha, has ganado a tu hermano" (Mt 18, 15-17). Y el apóstol Santiago añade: "El que endereza a un pecador de su mal camino, salvará su alma de la muerte" (St 5, 20).
Perdonar al que nos ofende
Esta obra anima al cristiano a superar la venganza y el resentimiento; el Padrenuestro y las palabras de Jesús lo recuerdan: "Si perdonáis las ofensas de los hombres, también el Padre Celestial os perdonará" (Mt 6, 14-15). El mejor ejemplo del Nuevo Testamento es el perdón de Cristo en la Cruz: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc 23, 34).
Consolar al triste
Ya sea con un consejo o una muestra de afecto, en esta obra de misericordia se anima a ayudar a la persona que atraviesa por un momento de tristeza. En el Evangelio de Lucas Jesús se compadeció de la viuda de Naím y le dijo: "No llores", y realizó el milagro de la resurrección de su hijo.
Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
La paciencia ante los defectos ajenos es una virtud; el cristiano debe ofrecer a Dios el sufrimiento causado por los defectos del prójimo, y cuando el soportar esos defectos cause más daño que bien, con caridad debe advertírselo al prójimo.
Rezar por vivos y difuntos
La oración ofrecida por otras personas es algo común en la práctica religiosa: "Él quiere que todos se salven" (1 Tim 2, 2-3). Los difuntos que están en el Purgatorio dependen de nuestras oraciones.

¿Dónde se mencionan en el Catecismo y qué dice el Papa?
Las obras de misericordia aparecen en el Catecismo de la Iglesia en el siguiente texto: "Las obras de misericordia son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales... Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres es uno de los principales testimonios de la caridad fraterna; es también una práctica de justicia que agrada a Dios" (CIC 2447).
En la bula de convocatoria del Jubileo Extraordinario de la Misericordia (2015), el Papa Francisco escribió: "Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales... Redescubramos las obras de misericordia corporales... Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales..." (Misericordiae Vultus).
Impacto social y cultural
Las obras de misericordia constituyen hasta nuestros días una prueba de la incidencia importante y positiva de la misericordia como valor social. En un mundo cada vez más individualista, las obras de misericordia suponen un mandato ético y cristiano que anima a concretar la caridad y a desterrar la indiferencia. La predicación de Jesús nos presenta estas obras para que podamos darnos cuenta si vivimos o no como discípulos suyos.
La misericordia se excede; siempre va más allá, es fecunda. El carácter social de la misericordia obliga a no quedarse inmóviles y a desterrar la indiferencia y la hipocresía, de modo que los planes y proyectos no queden sólo en letra muerta. La Iglesia y numerosas instituciones caritativas han desarrollado bancos de alimentos, comedores públicos, recogidas de ropa, programas de atención a presos y enfermos, y otros servicios que expresan esta influencia cultural y social.

Beneficios para quien las practica
El ejercicio de las obras de misericordia comunica gracias a quien las ejerce. En el evangelio de Lucas Jesús dice: "Dad, y se os dará". Las obras de misericordia nos van ayudando a avanzar en el camino al Cielo, porque nos van haciendo parecidos a Jesús, nuestro modelo. "Bienaventurados los misericordiosos, pues ellos alcanzarán misericordia" (Mt 5, 7).
Gracias a las obras de misericordia el cristiano pasa de los bienes temporales a los eternos. Al seguir la enseñanza del Señor cambiamos los bienes temporales por los eternos, que son los que valen de verdad. Realizar obras de misericordia permite a los discípulos de Jesús mostrar amor y compasión por aquellos que experimentan cualquier sufrimiento, ya sea mental, corporal, del corazón o del alma.
Práctica y educación en misericordia
Todas las obras de misericordia son formas prácticas para que los discípulos de cualquier edad vivan la fe católica utilizando sus dones, talentos y tesoros. Desde iniciativas parroquiales hasta movimientos como el Opus Dei o órdenes religiosas, numerosas realidades han promovido la práctica de la misericordia mediante visitas a enfermos, comedores, formación y acompañamiento de presos, recogida de ropa y programas de ayuda a migrantes.
La misericordia se aprende y se transmite. "Brille su luz delante de los hombres de modo que, al ver sus buenas obras, den gloria a su Padre que está en los cielos" (Mt 5,16).
Las OBRAS de MISERICORDIA para NIÑOS (Corporales y Espirituales) 🕊️ | PequeFe
Tabla: Relación entre obra, ejemplo bíblico y modo práctico
| Obra | Ejemplo bíblico | Modo práctico |
|---|---|---|
| Visitar al enfermo | Parábola del buen Samaritano (Lc 10, 30-37) | Acompañamiento, cuidados, llamadas, voluntariado hospitalario |
| Dar de comer al hambriento | Multiplicación de los panes y peces; Mt 25 | Bancos de alimentos, comedores, donaciones |
| Vestir al desnudo | Carta de Santiago (St 2, 15-16) | Recogida y distribución de ropa digna |
| Enterrar a los difuntos | José de Arimatea pide el cuerpo de Jesús (Jn 19, 38-42) | Servicios funerarios con dignidad y oración por los difuntos |
| Enseñar al que no sabe | Daniel: enseñar la justicia (Dan 12, 3) | Programas educativos, alfabetización, catequesis |
| Perdonar al que nos ofende | Padre Nuestro; perdón de Cristo en la Cruz (Lc 23, 34) | Confesión, reconciliación, gestos de perdón |
Las obras de misericordia son una oportunidad para que los cristianos den testimonio de Cristo y para que la sociedad redescubra el valor de la solidaridad y la dignidad humana.